NO SOY DUEÑO DE INUYASHA

GRACIAS POR LOS COMENTARIOS. DISCULPAS POR LA TARDANZA, LES ASEGURO QUE TODA ESPERA TIENE RECOMPENSA AHORA, DESPUÉS Y MÁS ADELANTE…DISFRUTO MUCHO LAS COSAS QUE COMPARTEN CONMIGO. UN ABRAZO.

CAPITULO 19

-"Alguien se acerca al palacio, prepárense!"

El ejército, tomó posiciones Sesshomaru al frente, Ryusenki y el general Danaka uno a cada lado, el aura impresionante se acercaba, Kagome se sentía abrumada por el poder, pero logró identificar la cantidad de auras demoníacas que avanzaban, dos había dicho, pero quién o qué son? Rin se asomaba a la puerta y Yaken tironeaba de ella para convencerla de que abandone el lugar. Shippo quería abrazar a su madre, pero Kagome le hizo una seña de que se quedara atrás.

-"Sesshomaru Sama, la primera aura se asemeja a la Lord Ryusenki, pero la segunda es absolutamente abrumadora…"

-"Hn."

-"Yaken lleva a Rin y al kitsune a lugar seguro"

-"Hai, amo! Ya lo oyeron mocosos vámonos!"

-"Pero…"

-"Rin"

-"Hai Sesshomaru Sama" y a regañadientes se retiraron pero se quedaron detrás de los portales espiando cerca junto a Yaken que estaba bastante intrigado.

Ryusenki observó detalladamente a la sacerdotisa y al Lord, ambos se prepararon para matar o morir, cómo puede una Miko ningen, shikon Miko o no, pelear brazo a brazo con los youkai confiándoles su propia vida? si, la Miko pelearía por ellos, los humanos deben estar locos.

-"Sesshomaru Sama, no es peligroso para la sacerdotisa permanecer aquí en un momento como éste?"

-"Yo veré qué es lo peligroso o no para mi propia vida Lord Ryusenki, pero agradezco su preocupación"

-"La Miko está aquí por su propia voluntad, se puede retirar cuando lo considere pertinente si lo desea."

-"Jajajajajajajajaja, había oído del carácter de la Miko del mestizo pero jamás lo creí tal Ajajajajajajaja! Ver para creer viejo amigo, ver para creer"

Las entrañas de Sesshomaru se debatían entre retortijones y estrujones, la rabia lo desbordaba ¿la Miko del…mestizo? Los ojos se manchaban con rojo en el momento justo, porque la barrera comenzó a chisporrotear violentamente.

-"Aquí viene…"

Rojo, azul, verde, amarillo, mucho amarillo, colores muy brillantes, y sonidos de explosiones, de pronto terminó y la silueta de un youkai se adivinó detrás de las tremendas explosiones, iba cayendo, algunos soldados corrieron para asistirlo, enseguida una tremenda explosión sacudió los cimientos del castillo. Por la puerta detrás de ellos aparecieron Sango y Miroku

-"Ayudaremos Mi Lord!"

-" Es Náraku!" gritó Kagome y enseguida comenzó a cargar su arco

-"No lo hagas Miko, si le das a la barrera caerá y Náraku podrá ingresar."

-"Debemos reforzarla, Kagome" Ella miró con atención a Miroku y asintió. Se adelantaron al grupo de youkai dejándolos detrás. Sango corrió detrás de ellos ubicándose a un lado de Miroku.

-"Manténganse allí, no queremos que ninguno de ustedes sea purificado por error!"

La voz tajante de Kagome, el Daiyoukai no debía mostrar miedo y no pensaba dejar sola a SU Miko, es SU hembra alfa de la manada y SUYA para lo que hay que saber, se adelantó y se paró a su lado, Miroku y Kagome levantaron las manos hacia donde estaba Náraku intentando pasar y comenzaron a enviar reiki sobre el hanyou maldito, las explosiones eran generalizadas y muy violentas, los youkai se agachaban ante las chispas y corrían hacia la entrada del castillo desde donde veían el imponente espectáculo, Sesshomaru alzó sus manos y comenzó a enviar youki dentro del reiki y las explosiones se convirtieron en tremendas emanaciones de energía sólida que reaccionaron al aura de Náraku comenzando a quemarlo y purificarlo desde adentro hacia afuera, el hanyou gritaba y los youkai se tapaban los oídos y corrían a refugiarse cerca del otro Lord, que veía el desarrollo de la batalla como quien mira una película de horror, tenía la boca abierta. En ese momento se acercaron los uniformados con el youkai que había ingresado por la barrera y caído, antes de que Náraku hiciera su aparición. Éste se levantó sacudió sus ropas y con una sonrisa en la cara les agradeció a los guardias youkai la ayuda recibida, y se paró al lado del Lord del Sur a mirar el desarrollo de la batalla, lamentablemente nada podían hacer para ayudar, sólo esperar e intentar no estorbar.

-"Tus entradas son cada vez más aparatosas Lord Kouga"

-"Mmmsí supongo que si jajajajajaja!"

Ryusenki no podía creer la fuerza de la Miko y el inmenso valor de Sesshomaru ¿Pararse a su lado? ¿Con todo ese reiki dando vueltas? Algo impensado y ese otro ningen ¿un monje? Y la mujer ¿una tajiya? ¿Qué clase de aliados tiene el Lord del Oeste? Cuánto poder es el que maneja ahora la casa de Occidente.

-"He ahí a la sacerdotisa de Shikon"

-"Kagome? Ella es Kagome la Shikon Miko!

-"Sí y está destrozando al hanyou despreciable."

-"No la dejaré pelear sola!" Saltó desde donde estaba hacia Kagome, sacó su espada y se paró cerca de ella, y comenzó a desviar los tentáculos de Náraku.

-"¿Cómo está mi mujer?"

-"Apártate Kouga no quiero lastimarte!"

Náraku visiblemente afectado comenzó a reagrupar sus pedazos, sus tentáculos no alcanzaban a la Miko debía acercarse más, pero si lo hacía seguramente moriría, no, retirarse era la mejor opción, pronto tendría su revancha… Náraku gritaba y se retorcía desesperado tenía que alejarse o moriría en el intento, pero tenía tanto odio que a pesar de todo se acercó lo más que la barrera le permitió, envió tentáculos hacia Kagome que era la que mayor reiki le enviaba y la que más daño le estaba causando, ella lo esquivó, Kouga saltó con su espada en la mano cortando uno, Sango lanzó el hiraikotsu que hizo blanco en la raíz de otro, Sesshomaru con un zarpazo les inoculó gran cantidad de veneno a los que estaban cerca de kagome y a medida que retraía los tentáculos el veneno derretía a Náraku al contacto.

-"Esto no termina aquí malnacidos yo seré quien triunfe al final!" Y fue entonces que la enorme masa viscosa se fue retirando del lugar y la barrera se volvió a cerrar quedando intacta. Kagome y Miroku cayeron de rodillas, Sango se arrodilló junto a ellos abrazándolos, se miraron, Shippo y Rin pasaron corriendo a través de los youkai que se arremolinaban alrededor y se arrojaron sobre ellos, todos reían y lloraban no sabían exactamente qué sentían sólo que estaban juntos otra vez, Sesshomaru se paro muy cerca de ellos y miró al resto de los youkai confundidos

-"Esta es la manada de éste Sesshomaru y será tratada como tal"

Uno a uno se fueron poniendo de pie y miraron a su alfa sonriendo y Sesshomaru los reconoció con su cabeza, ellos respondieron, Kagome se acercó a Sesshomaru, y sin decir más, comenzaron a caminar hacia adentro del castillo y la manada los siguió.

Los alfas estoicos encabezaban la marcha de la poderosa manada de Sesshomaru el Daiyoukai del Oeste, y a medida que caminaban uno a uno los soldados youkai se iban ordenando en fila formando un camino directo al castillo y hacían una profunda reverencia la que mantenían hasta que la manada pasara. Los valerosos humanos carecían de expresión en sus rostros pero en su corazón tenían una enorme sonrisa, estaban juntos otra vez y su alfa esta vez era un Honorable macho Inu, que daría la vida por ellos así como ellos por él, los lores del Sur y del Norte siguieron a la manada, detrás de ellos el general Danaka reagrupaba a los soldados reforzó la guardia perimetral y procedió a enviarlos a cada uno a su puesto regular. Luego siguió al grupo al interior del palacio.

-"Danaka estaré en mi despacho con los lores, acompaña al resto de la manada a sus aposentos y prepara la llegada del Lord del Este y el concejo, arribarán de un momento a otro"

-"Hai, Mi lord" reverencia de por medio se dirigió al grupo de amigos

-"Por aquí"

Ellos asintieron, hicieron una reverencia a Sesshomaru y siguieron a Danaka a la habitación de Kagome

-"Se quedarán conmigo general Danaka, tenemos cosas que hablar y Sesshomaru Sama sabrá que están conmigo"

-"Muy bien Miko Sama, con permiso" dio la vuelta y se retiró no sin antes saludar al grupo

-"Kagome! Estás bien, qué bueno verte!"

-"Mamá, estás bien, volviste!"

-"Lady Kagome, siempre es un placer volverte a ver"

Todos y cada uno de ellos saludaban a su amiga que había regresado, sabían que la batalla estaba lejos de terminar pero se sentían aliviados por estar todos reunidos otra vez, la falta de Inuyasha era un hueco en sus corazones pero los últimos meses había cambiado demasiado y con Kikyo aconsejándolo mal todo el tiempo, no se podía convivir en paz. Preferían, mucho más, estar con el Daiyoukai honorable.

-"¿Cómo estás amiga?"

-"Bien gracias a Sesshomaru y a Rin, me encuentro mucho mejor"

-"¿Cómo les fue en el futuro? Kaede dijo que te irían a buscar allá"

-"Ah, si todo fue de maravilla, se adaptaron muy bien"

-"Shippo ven hijo, cuánto has crecido" Shippo corrió a abrazarla, ella lo mantuvo cerca todo el tiempo. Rin también se sentó junto a Kagome, que los abrazó y mientras conversaba con Sango y Miroku los jovencitos se apoyaron en sus piernas y se quedaron en silencio escuchando la coversación, Kagome les contó lo que habían hecho en su tiempo y el asunto de Rin y la casa del Oeste, sus amigos asintieron pero quedaron muy pensativos y preocupados.

En el despacho del Daiyoukai, se debatía acerca de los pasos a seguir contra Náraku, si no era por las presencias de Kouga, Sango y Miroku, no habrían sido capaces de repeler el ataque de Náraku, y la batalla probablemente se habría perdido.

-"Debemos reforzar las defensas"

-"Pero la casa de occidente está muy bien custodiada por estos días, Sesshomaru Sama, no creo que el hanyou se atreva a acercarse otra vez"

-"Seguramente no al mismo lugar pero temo por las aldeas colindantes hay que reforzar los límites de la barrera"

-"No te olvides Sesshomaru Sama que pronto será la reunión cardinal y habrá muchos soldados por los alrededores, pero no debemos dejar las casas cardinales expuestas sin guardia, hay que prepararse"

-"Hn."

-"No hay que olvidarse de las alianzas entre las casas, también hay que arreglar el tema del concejo, es una buena forma de reforzar la confianza entre las casas"

-"Mañana habrá numerosas reuniones a lo largo del día, y un almuerzo de negociación para tratar esos temas"

-"Por el momento yo sugiero retirarse a descansar, hay tener la cabeza lúcida"

-"Hn. Estoy de acuerdo con Lord Kouga."

-"Sí, será lo mejor, bien Sesshomaru Sama me retiro, mañana será un día largo"

-"No te pierdas Ryusenki, quieres que te acompañe parte del camino? Jajajaja

Y así ambos lores se retiraron a sus recámaras.

Sesshomaru quedó sólo en su despacho, terminó el decreto acerca del reconocimiento de los hijos, le trató de dar forma toda la tarde pero no pudo ahora entre las sombras de la noche lo había terminado y mañana lo presentaría al concejo, para su discusión y esperaba aprobación. Mientras todo esto sucedía Kouga lejos de retirarse a su dormitorio comenzó a rastrear a Kagome, buscaba, miraba, escuchaba, olfateaba… Caminaba por el corredor que lleva a los dormitorios reales y de repente los vio, guardias, la había encontrado.

-"Estoy aquí para ver a la Shikon Miko"

-"Sí, Lord Kouga lo anunciaré"

El guardia golpeó y a la orden de Kagome entró en la habitación

-"Miko Sama Lord Kouga solicita verla"

-"Hágalo pasar onegai"

-"Hai, Miko Sama" reverencia de por medio, abrió la puerta para Kouga.

Entró velozmente y tomó las manos de Kagome, las besó y le acarició la mejilla con una mano

-"Hola preciosa, estás bien? Vaya demostración la de allá afuera!"

-"Kouga qué bueno verte bien, arigato por tu ayuda"

-"Cualquier cosa por mi mujer… Hablando de eso…" Miraba para los costados a Sango, a Miroku, Shippo, Rin, "Falta aliento de perro, dónde está?"

-"Prefiero no hablar de eso."

-"Kagome, qué sucede, tú estás aquí y los otros, además chica, puedo oler a Sesshomaru en tu piel"

-"Es una larga historia"

-"Tengo todo el tiempo del mundo" Diciendo esto se sentó al lado de Rin, ella tímidamente esbozó una sonrisa, los lobos tenían un extraño efecto en ella, cuando Kagome se disponía a comenzar el relato, las puertas se abrieron dándole paso a un ansioso Daiyoukai que avanzó sin mirar a nadie, hasta la sacerdotisa y se paró frente a ella

-"Kagome estás bien?"

-"Eh? Mmsí Sesshomaru Sama, pero estábamos por…"

Estábamos por…nada, no importa más nada. Él estiró los brazos y la rodeo abrazándola atrayéndola hacia su pecho, le dio un dulce beso y acarició su cabeza descansando la mano en la mejilla derecha de la joven, testigo de su demostración de afecto, su manada, tenían derecho a saber, después de todo… Sólo que había alguien más…Lentamente Sesshomaru se fue separando de Kagome tomó su rostro con ambas manos aspiró cerca…

-"Miko hueles a lobo"

-"Intentaba decirte que…"

-"Intentaba decirte que yo estoy aquí"

Se dio vuelta rápidamente y se quedó mirando fijamente al ookami a los ojos,

-"Y tú Lord Kouga estás aquí por…"

-"Hace mucho tiempo que no veía a Kagome, desde que estaba viajando con "aliento de perro" y la vuelvo a encontrar aquí peleando contra ni más ni menos que el inmundo de Náraku. Tenía que asegurarme de que estuviera bien"

Todos estaban inmóviles, incrédulos, y con mucha sensatez mantenían el silencio, sólo pensaban (Ojalá no diga eso de mi mujer, ojalá no lo diga, lo va a matar) temían por ella en realidad. Sesshomaru recordaba las incursiones de Kouga en el inutachi, cuando Rin y él estaban quedándose con ellos y recordaba su manera de exasperar a Inuyasha diciendo que la Miko era su mujer, realmente no había por qué temer, o si? El enorme Daiyoukai recordó su llegada y que durante la batalla le peguntó a ella "¿cómo está mi mujer?"...más tarde averiguaría de qué se trata. Tranquilamente caminó hasta un gran sillón que estaba frente al sofá y los almohadones donde se sentaban la manada y el Lord del Norte, llevaba a Kagome de la mano, Sesshomaru se sentó y a ella la atrajo para que se sentara en su regazo, hecho esto comenzó a hablar

-"Ya que estamos aquí, utilizaremos el espacio y la seguridad de ésta habitación para conversar y tratar algunos asuntos, Lord Kouga"

-"Me parece bien Sesshomaru Sama" Y diciendo esto comenzaron a tratar los temas que habían quedado pendientes antes de la partida del Daiyoukai y Rin hacia el futuro. Sango y Rin sonreían muy abiertamente a Kagome, Miroku atrajo a Sango hacia él, ella estaba muy nerviosa, se sentía extraña, no había hablado casi nada desde que llegaron al palacio, el monje intentaba que se relajara, Shippo miraba a su madre en el regazo del Daiyoukai, quería acercarse pero él era su alfa, conocía el protocolo youkai, debía esperar, pero no tuvo que hacerlo por mucho tiempo.

-"Joven kitsune acércate" Mientras Kouga le explicaba lo acontecido en la aldea ningen de sus tierras, Shippo se levantó y comenzó a caminar hacia su Lord. Kagome se deslizó para sentarse en el sillón junto a Sesshomaru quien mantenía una mano sobre uno de sus muslos, lentamente Shippo se sentó pegado a su madre y las conversaciones continuaron. Interiormente Kouga veía con extrañeza la manera posesiva de comportarse de Sesshomaru con respecto a Kagome y a Shippo, ya sabía que lo era con Rin, pero con todo lo demás se estaba desayunando. Ante los ojos erráticos del Lord del Norte Sesshomaru optó por interrumpir la charla y liberar la lengua del Señor de los lobos para satisfacer su curiosidad, característica muy fuerte de su raza.

-"Pregúntame Lord ookami"

-"Díme lo que deba saber, Lord Sesshomaru, yo soy tu aliado, no estoy aquí para exigir nada" Absolutamente cierto, él sólo quería formar una alianza poderosa que refuerce las casas leales entre sí, no juzgar a nadie.

-"Debo entender que te emparejarás con Kagome, y que el perro sucio perdió la pelea, ya que tú tienes a su manada" Kagome estaba colorada, no decía una palabra, Sesshomaru la tranquilizaba apretando su muslo suavemente de vez en cuando, cuando su aroma era de ansiedad.

-"El mestizo perdió algo pero no fue una pelea, si no la razón, el resto de la manada decidió seguir a éste y formar parte de mi manada, en cuanto a la Miko, hay cosas que tratar"

-"Me imagino, con los lores y el concejo detrás de tus tierras no me extraña que te andes con pies de plomo Sesshomaru Sama"

-"Hn."

El resto de la manada estaban atónitos con la naturalidad que ambos Señores hablaban de los sucesos violentos y trágicos de los últimos meses. Entre charla y charla Kagome opinaba y comentaba los planes que habían pensado con el Daiyoukai, Miroku preguntaba, participaba muy interesado, pero la exterminadora estaba abrumada, había sido criada para erradicar los youkai de la faz de la tierra y aquí estaba, en el palacio de un Daiyoukai, con otros dos hospedados en el, otro Daiyoukai más por llegar, y viviría bajo el mismo techo junto a miles de youkai de diversas razas, estaba al borde de desmayarse.

-"Tajiya" Sango saltó por la sorpresa, le habló a ella?

-"Hai Sesshomaru Sama?"

-" Siéntete en libertad de movimiento y palabra, el aroma de tu ansiedad es desagradable, ésta es tu manada y estás segura ahora"

-"Sí Mi Lord, arigato" Dicho esto, miró a Kagome que le sonreía

-"Estás en tu casa Sango, relájate" La nerviosa exterminadora de youkai de levantó y se dirigió hasta la mesa, tomó la bandeja de Té que habían dejado más temprano regresó hacia el grupo, se sentó en seiza a los pies de Sesshomaru, entre Kagome y Miroku, y comenzó a servir el té para todos, la primer taza iba dirigida a Sesshomaru, pero él le dijo

-" Te agradezco tajiya, pero sírvele primero a tu pareja" Sango estaba colorada y sus mejillas calientes, asintió y le extendió la taza a Miroku, otro tanto rojo pero muy emocionado, Si bien Sesshomaru le dijo que le diera la taza no dio características del destinatario sólo había dicho su pareja y ella le ofreció la taza a él, el monje agradeció a Sango y miró al Daiyoukai que tenía una media sonrisa en la cara, se divertía con ellos?

-"Entonces, Lord Kouga ¿no tienes más preguntas?"

Sí. Claro, pero cómo formularlas correctamente sin herir susceptibilidades?

-"Pues, en realidad son las que ya se imagina, así es que soy todo oídos"

-"Hn."

Kagome estaba absorta acariciando la cabeza de su hijo, se había dormido, más allá Rin se sentía inquieta por la presencia de Kouga, se levantó y caminó hacia Sesshomaru y se sentó a sus pies, él acarició su cabeza, ella se apoyó en su pierna y pronto se quedó dormida.

-"Llevaré los niños a la cama me alcanzas a Rin? Sesshomaru se levantó, colocó a Rin en el sillón y tomó a Shippo de los brazos de Kagome

-"Tu lleva a Rin" a sus ciento veinte años (Unos quince años humanos) el kitsune es bastante pesado para que Kagome lo lleve alzando, la Miko iba a tomar a Rin con ella, pero en eso Kouga se levantó y se paró frente a Sesshomaru

-"Yo, yo lo haré, si me lo permite Sesshomaru Sama, yo la llevaré"

A Sesshomaru lo desconcertó el pedido del ookami, pero asintió pensando que era parte de su deseo de ayudar a la Miko o una demostración de confianza y respeto hacia la manada, Kouga estiró sus brazos y tomó a Rin con mucho cuidado, la observó unos momentos, el resto de la manada lo observaba muy atentamente, el Señor de los lobos fue detrás de Sesshomaru que había acostado a Shippo y colocó a Rin muy suavemente al lado del kitsune, acomodando un mechón de cabello detrás de la oreja, detalle que no pasó desapercibido por el Daiyoukai intrigado.

-"Sesshomaru Sama, me gustaría tomar un baño antes de cenar, la hembras de esta manada estamos bastante desliñadas jajaja"

Se miraban con Sango y reían de verse llenas de barro, pasto seco y restos viscosos

-"Sería muy conveniente para ambas, más tarde lo haremos nosotros" decía Miroku

-"El monje habla con sabiduría, jaja"

-"Hn."

Las dos onnas buscaron algo de ropa y pasaron la puerta shogi que llevaba al manantial privado de la habitación asignada para Kagome,

-"Antes que nada te extrañé horrores" Se abrazó Sango a Kagome que se debatía entre risas y llanto se quitaron las ropas sucias y se metieron en el agua, compartían pensamientos, y algunas cosas vividas cuando estuvieron separadas, evadieron el tema Inuyasha

-"Qué haces besuqueando a Sesshomaru?"

-"y tú le sirves el té a tu pareja?"

Ambas tenían las mejillas rojas y el corazón latiendo veloz

-"Estoy tan feliz por ti Kagome es tiempo para ti de ser feliz y no pensar en nada más"

-"Yo también y me alegra que te hayas quedado con Miroku, y esperaran por nosotros, tenía tanto miedo que estuvieran con Inuyasha…"

-"Nos fuimos el mismo día, que desapareciste, y decidimos seguir a Sesshomaru, él dijo que nos trataría con respeto y nos protegería siempre, Inuyasha es muy inestable ya perdió el horizonte, lo único que ve es a Kikyo, con Miroku caminamos día y noche hasta que vimos el palacio, acampamos en las afueras del perímetro y unos guardias vinieron a ver qué buscábamos, dijeron que el Lord no se encontraba y decidimos esperarlo hasta que regresara, luego nos fueron a buscar y nos trajeron aquí y bueno el resto ya lo sabes."

-"Es bueno estar juntos otra vez" Kagome se limitó a mirar a su amiga que obviamente esperaba que le aclarara algunas dudas, pero la sacerdotisa no decía nada, y seguían enjabonándose y lavando su cabello a conciencia. La calma duró poco, Sango explotó

-"Ah, ya basta dímelo, no seas mala" y le arrojaba agua a Kagome a la cara que le devolvía el ataque a las carcajadas, afuera los machos que estaban tratando de conversar se desviaban de la charla y dejaban volar sus pensamientos imaginando de qué se trataba el alboroto, pero la imaginación no siempre es oportuna o buena consejera.

-"Yo que no tengo interés en ninguna de ellas estoy nervioso, me imagino ustedes jajaja no los envidio" decía el Lord del Norte acercándose a la puerta de la habitación para dejar pasar al sirviente para que deje la bandeja de recambio con tazas limpias, algo para comer y té caliente, y que retire la que contenía té frio y tazas usadas. Miroku observó el rostro del Daiyoukai consternado

-"Díme monje, esto sucedía a menudo cuando estaban en la manada del mestizo?"

-"Oh, si Mi Lord, casi todas las noches, o cada vez que encontrábamos un manantial"

-"Es…inquietante"

-"No sabe cuánto"

El Ookami no perdió la oportunidad de burlarse de los machos desesperados,

-"Té… para mis amigos… atribulados por el canto de las sirenas desvergonzadas" Sesshomaru y Miroku le recibieron las tazas y cuando se dio vuelta para buscar la suya sintió un fuerte dolor en la parte trasera de la cabeza

-"Eeep, nani?"

-"Si en algo valoras tu lengua ookami, y tu cabello, intentarás sujetar la boca de ahora en más"

Sesshomaru lo tenía de la cola de caballo con la que sujetaba el cabello y el monje le acercaba su cayado a la cara del lobo amenazándolo con purificarlo

-"O tal vez su rostro requiera alguna modificación?"

-"Yame, yame, está bien fue una broma pesada nada más pero bueno no lo pude resistir, gomannasai, no lo volveré a hacer está bien?"

Los machos frustrados Daiyoukai y monje respondieron al unísono

-"Hn."

-"Hn."