NO SOY DUEÑO DE INUYASHA

GRACIAS POR LOS COMENTARIOS. UN CAFÉ EN MEDIO DE LA TORMENTA A VER QUÉ SALE

CAPITULO 20

-"Entonces Lord Kouga has venido por Kagome?" Malo, ah si, Miroku sabía dónde presionar para que Kouga se pusiera de rodillas

-"Eh? No, Amo a Kagome pero ese no es el motivo por el que estoy aquí, Sesshomaru Sama lo sabe ¿No es así Mi Lord?"

El Daiyoukai del Oeste miró fíjamente a Miroku y luego al ookami, la sonrisa macabra del monje hizo crispar los pelos de Kouga, sabía hacia dónde se dirigía…Decidió seguirle el juego y exprimir al príncipe lobo

-"Explícate monje"

-"Lo que el monje quiere decir…"

-"El monje lo dirá, así que como te decía Lord Sesshomaru, el amigo lobo aquí presente…"

-"El ookami es ahora un Daiyoukai"

-"Oh, si, Lord Kouga, clama a los cuatro vientos y cada vez que se encuentra con nuestro grupo, que Kagome Sama es su mujer, lo cual me parece extraño ya que por los últimos acontecimientos presenciados por mí, la joven dama futurista estaba sentada en el regazo de un Daiyoukai, pero no el del Norte y de ser como el Lord ookami dice, que lady Kagome es suya, ella de ninguna manera se habría sentado en la falda del Lord del Oeste."

-"Su mujer, Hn. Me parece recordar que dijo algo así está mañana durante la incursión de Náraku, o los oídos de éste escucharon algo que no he interpretado correctamente "

-"Iie, no, no, un momento, amo a Kagome si, y siempre lo haré, pero ella siempre ha dejado en claro que amaba al aliento de perro ese que…" No, no eso definitivamente no iba bien. "Bueno hasta la última vez que los vi ella aún…"

-"Suficiente Lord Kouga, conozco el corazón de la Miko como el mío propio" Acaso era verdad estaba descubriendo que tenía un corazón? "Monje creo que el ookami comprendió tu punto de vista"

-"Qué bueno, eso hará que las lenguas viperinas se mantengan en sus respectivas cuevas" Sesshomaru tuvo que aguantar una carcajada ya que entre la cara de Miroku y la de Kouga no sabía cuál era la más patética, en ese momento las hembras salieron del onsen y pasaron riendo frente a ellos, su aroma a frescas frutas y a limpio era una cachetada para los machos que tomaban té y miraban con la boca abierta, Kouga aprovechó la oportunidad

-"Sesshomaru Sama me estabas diciendo?"

-"Hn."

Si, ahora el de la cara patética era él. El Lord del Oeste miró a Kouga y estrechó los ojos

-"Hablaremos en mi despacho, monje, ookami síganme" saludaron a las mujeres y se retiraron casi volando detrás de Sesshomaru que iba más allá de sí mismo apretando los dientes, tratando de borrar la imagen de la Miko en su yukata de dormir, corta, sedosa y las piernas tan largas… entraron en el despacho y sin decir una palabra se sentaron.

-"Lord ookami, tú estuviste emparejado no es así?"

-"Si Sesshomaru Sama, pero qué tiene que ver con todo esto?"

-"Si mis ojos y sentidos no me engañan, los últimos dos períodos de doce lunas has estado comportándote de una manera extraña con mi hija, no es así?"

Los meses se contaban en lunas y se basaban en la luna llena, en cada mes había una luna llena, doce lunas era un año.

***************************Flash back*******************************

Kouga sabiendo que estaba perdido si pensaba en Kagome, decidió honrar el legado ookami emparejándose con Ayame, fue muy feliz mientras duró, pero el hanyou maldito atacaba una y otra y otra vez la tribu del Norte intentando asesinar al abuelo de Ayame quien era el Daiyoukai del Norte, creyendo que dejando a los lobos sin un jefe sólido los podría someter e incorporarlos a sus filas de soldados infernales, en uno de los ataques de Náraku a la manada ookami, hubo innumerables bajas entre ella su compañera de vida, Ayame, había sido un golpe duro para Kouga, sus súbditos y amigos querían recuperarlo, estuvo muy desolado, Ginta y Hakaku fueron en busca del Inutachi y solicitaron la ayuda de Kagome, ellos accedieron a ayudar, Inuyasha era bastante más sensato por aquellos días. Las peleas entre ellos, la convivencia, los relatos del futuro, todo era de gran ayuda para príncipe lobo.

Día tras día Kouga fue mejorando y fortaleciéndose, entrenaba con Inuyasha de sol a sol y cuando estuvo listo, regresaron a sus vidas paulatinamente.

Él ookami fue elegido Daiyoukai de la casa del Norte, a diferencia de Sesshomaru que nació como Daiyoukai, Kouga tuvo que fortalecerse mucho más que los demás y trabajó muy duro para conseguirlo, sin bien no había otro más fuerte que Sesshomaru, fue con la ayuda de la casa del Oeste que Kouga el príncipe ookami se transformó en Lord Kouga Daiyoukai de la casa del Norte, a partir de allí sus interacciones con la casa del Oeste fueron muy copiosas, en una de ellas, conoció a Rin, su triste historia y la responsabilidad de su muerte cayó sobre él.

Intentó de todas formas de expiar sus culpas pero la jovencita aún le temía, Sesshomaru vio con buenos ojos los intentos del ookami para ayudar a Rin con sus traumas así que propició más de un encuentro entre el Lord del Norte y la princesa de Occidente, sin prever que el ookami, de vehemente corazón caería paulatinamente en la necesidad de proteger y ayudar a Rin constantemente, verla, saber de ella, y con las últimas declaraciones de los Señores cardinales del Sur y del Este y la connivencia de los miembros del concejo, salvarla era para él una prioridad, le había tomado cariño a la jovencita y haría cualquier cosa por ella, y por consiguiente por su padre.

***************************fin del flash back*****************************

-"Eeetoo, yo esteee, pues mis intenciones para con ella son muy serias Sesshomaru Sama, yo… estoy solo, mi clan me necesita, necesita un líder fuerte y entero, y quiero ser feliz de nuevo, quiero encontrar una razón para levantarme en las mañanas y con todo respeto, tener una razón para acostarme por las noches. Los ookami así como los Inu tenemos un fuerte sentido de manada y un alfa necesita apoyo de una hembra fuerte, poderosa y cálida si se quiere, Rin está en peligro, estos últimos años, dos años humanos la he visto crecer y fortalecerse desde muy cerca, aunque ella aún desconfía de mi, quisiera solicitarle permiso para cortejarla y si ella me acepta emparejarla para hacerla hembra alfa de mi manada, protegerla de las intenciones de las casas disidentes y del los ancianos del concejo…"

-"Ella es humana, su descendencia…"

-"Serían los herederos del Norte, la palabra mestizo o hanyou no tiene significado en mi manada, humana o no, sería la Princesa de occidente y Señora absoluta de la casa del Norte"

-"Hn."

Era una buena noticia para el Señor de occidente, estaría sana, salva, protegida, ya que tendría la protección de dos de las cuatro casas cardinales y contaba con aliarse de alguna forma con la casa del Este, los ancianos finalmente deberían ceder ante la mayoría o en última instancia morir en sus garras, pero para eso habría tiempo, tiempo que el Daiyoukai del Norte le estaba brindando, sólo que Rin aún no confiaba en Kouga, muchas cosas ganaría su amada hija Rin, salud, protección, bienestar, seguridad, respeto, cachorros…pero felicidad? Podría él permitirse sacrificar la felicidad de su hija a cambio de todas las otras condiciones, por salvar su joven vida y las tierras de occidente, tal vez.

"Monje, habla de tus pensamientos"

-"La propuesta del Lord ookami es muy beneficiosa para ambas manadas y muy especialmente para Rin, pero el corazón humano es complicado y si me lo permite, convivir con un ser humano infeliz es realmente la peor experiencia que se puede enfrentar, créanme, de por sí, el corazón y la mente femeninos son complicados, cuando se sienten infelices son verdaderamente horrorosos, la capacidad de sufrimiento de las mujeres supera ampliamente la imaginación de cualquier hombre o macho en éste caso, la culpa de ese comportamiento son las hormonas según leí en un libro de Kagome, los estudios del cuerpo y la mente ningen en su tiempo son bastante avanzados."

-"Hn"

Sesshomaru también había leído y aprendido del tema, con respecto a la mente femenina había varios ensayos y libros pero ninguno le dio una respuesta concisa, aparentemente las hembras humanas siempre serían un misterio, vaya problema.

-"Hablaré con Kagome primero, y luego con Rin"

-"Yo quisiera hablar con ellas también, necesito que Rin sepa que he pensado en el daño que le he hecho, que no ha habido un día en que no piense y me arrepienta de ello y que quiero compensarla con todo lo que soy, por el resto de nuestras vidas"

Noble, el apelativo le quedaba corto, el Lord ookami se había ganado la atención del Daiyoukai del Oeste pero para ganarse su confianza debería trabajar mucho más. En cuanto al monje estaba convencido de que los tres tenían el mismo problema.

-"Mmm. Si me lo permiten, creo que los tres, cada uno a su manera estamos caminando descalzos el mismo sendero espinoso, así que yo propongo que ya que debemos luchar las mismas batallas, hagamos causa común para poder llegar a buen puerto, si no les parece demasiado presuntuoso."

-"A qué te refieres monje? No puede ser tan complicado…o si?"

-"Lord Kouga, éste cree oportuno escuchar al monje"

-"Pues para ti y para Sesshomaru Sama es la primera vez que se interesan en una hembra humana, no es así? Bueno, aparte de Kagome…"

-"No, no te equivoques monje, yo disfrutaba de la compañía de Kagome, ella siempre fue muy clara con respecto a sus sentimientos, pero luego me hice afecto a los ataques de locura y gritos de rabia de Inuyasha, cuando yo me acercaba a ella y la llamaba mi mujer, pero aunque yo quise en algún momento, jamás llegamos a nada"

Sesshomaru lo miraba a los ojos, el ookami no mentía, cambió la mirada hacia el monje que tenía las manos cruzadas sobre las piernas y miraba hacia abajo en una actitud claramente reflexiva. Ya estaba expuesto a sus improvisados aliados así que qué más daba, ya que estaba en el baile, bailaría.

-"Éste ha considerado emparejarse con la Miko, pero ella aún sufre por el mesti…por Inuyasha"

Miró al monje esperando su comentario, Miroku lo observaba mientras pensaba su respuesta

-"Pues, si ella aún sufriera tanto por Inuyasha, no permitiría que usted la besara de la manera que lo hizo antes"

El Daiyoukai abrió grandes los ojos y se enderezó en su asiento, es cierto ella jamás lo rechazó, eran buenas noticias

-"Déjeme decirle Mi Lord, que si una mujer no desea a un hombre o macho en su caso, simplemente lo rechaza, a ellas no las mueven solamente las hormonas sino los sentimientos, la mayoría no soporta tener relaciones sexuales con un hombre que no aman, las hay por supuesto meretrices como en todas la razas, pero mujeres son muy pocas las que lo hacen para reproducirse solamente, y casi ninguna, se aparea por hablar así, hacen el amor, con ternura, suavemente con el cuerpo y el alma, acariciando, besando, entregándose completamente a su pareja, es algo para disfrutar realmente… "

A los dos Daiyoukai se les caía la baba literalmente y tenían los ojos vidriosos, la imaginación los maltrataba otra vez, el rostro del monje se transformó en una máscara sonriente pero un tanto vacía, él también babeaba por una humana, qué dilema, los tres machos estaban bien jodidos, fregados, cagados, y veinte acepciones más para lo que había que saber.

-"Claro está que las relaciones se pueden ir ajustando, la intensidad a partir de los gustos de ambos integrantes de la pareja, algo muy importante para una buena sexualidad con una hembra humana es, la confianza y el interés por el placer de la otra parte y no solo el propio, hay que interesarse y hablar mis amigos, hablar y muy claro, si más claro, mejor"

-"Hn."

-"Hn."

-"Hn."

***************Con Inuyasha********************

Kikyo se quejaba del camino escabroso a pesar de que Inuyasha la llevaba en su espalda, habían visto la forma monstruosa de Náraku en el horizonte sobre el palacio de Sesshomaru, a pesar de la rabia que su medio hermano le inspiraba, no le gustaba pensar que podía haber causado algún daño, tenía afecto por Rin y le daba pena pensar que el castillo de su padre fuera destruido.

Miraba con un poco de nostalgia, pero no la suficiente para abandonar la vida que llevaba ahora, Kikyo le consumía el ochenta por ciento de sus días. A pesar de eso, parecía que estaba feliz de tener consigo a su antiguo amor, intentaba conformarse con eso ya que sin Kagome las cosas se habían despersonalizado mucho y como el hilo siempre se corta por lo más delgado…

Se autoconvencía de que Kikyo era lo mejor, interiormente estaba aterrado por haber cometido una atrocidad de la que no había vuelta atrás, más aún estaba confundido por las palabras de Kaede, la última vez que la vio, tuvieron una charla muy inquietante, desde entonces no había podido dormir ni siquiera dos horas sin despertarse sobresaltado, sus sueños lo acosaban torturándolo…

*****************************flash back ***********************************

Estaban en el bosque preparando el desayuno cuando la anciana entró en el claro con una pequeña bola de papel que contenía unas hierbas especiales para Kikyo, ella quería recuperar sus períodos fértiles para poder tener cachorros algún día, todo esto a espaldas de Inuyasha por supuesto, ya que aún no habían consumado absolutamente nada y el iracundo semi demonio parecía desinteresado sexualmente en la Miko de arcilla. Kikyo se retiró a asearse a un arroyo y Kaede se quedó conversando con Inuyasha y le terminó contando que Kagome estaba en el futuro

-"Me lo imaginaba, le daré unos días más y luego la iré a buscar, esa perra va a conocer su lugar después de todo"

-"¿Qué te ha sucedido que has cambiado tanto Inu? Solías amar tanto a Kagome…"

-"Estar con Kikyo me hizo reflexionar y darme cuenta de cómo eran las cosas por estos lugares"

-"Ya veo, pues si he de darte un consejo que te sea útil, no vayas a buscar a Kagome"

-"Yo haré lo que me plazca vieja"

-"Como quieras, yo te lo advertí" y diciendo esto le entregó la bolsa improvisada de papel al hanyou y se retiró. Kikyo regresó unos minutos después

-"¿Kaede?"

-"Se fue, pero te dejó algo, yo tengo cosas que hacer, y cuando regrese traeré algo para la cena"

-"Como quieras"

Inuyasha se dio vuelta y se fue. Lejos de hacerle caso a la Miko anciana pasó por el pozo al otro lado, se escabulló entre los matorrales y se asomó a la ventana de la cocina, la familia de Kagome estaba cenando, espió un poco antes a ver si se animaba a entrar y saludar, pero a medida que escuchaba más la charla, el alma, el corazón, la vergüenza y su boca cayeron, Noriko, el abuelo y Souta estaban conversando

-"Crees que Kagome será feliz mamá?"

-"Espero que si, se ve que él es muy serio, y que ella le gusta"

-"Él es un Daiyoukai, a su lado Kagome será tratada como una reina, será respetada como se merece y siempre estará segura"

-"Por qué Inu se olvidó de nosotros y lastimó a mi hermana, eso no lo comprendo"

Souta siempre lo quiso como a un hermano, la puñalada dio en el blanco Inuyasha se sentía morir.

-"Él amaba a la otra muchacha, el amor a veces es incomprensible hijo, vaya a saber cómo se comportan los demonios Inu cuando su amor está entre dos mujeres…"

-"Pues me alegro que ella haya cambiado por un demonio completo, su poder se siente desde lejos"

-"Abuelo, jamás pensé que te escucharía decir eso"

-"Si, lo que sea, ¿me pasas el tazón de verduras?"

-"Yo quiero arroz"

-"Sí cariño, abuelo quieres más?

Fue suficiente para entender de quién se trataba, se dio vuelta y caminando lentamente se volvió a su tiempo, todo el camino hacia el claro donde lo esperaba Kikyo, no se dio cuenta de nada, si era de día, de noche, hacía frío, calor…

Caminaba con la mente perdida, el alma rota, sintiéndose el ser más vil que existió sobre la tierra en éste, el otro o cualquier tiempo que fuera.

A partir de allí Inuyasha se dio cuenta de que había cometido tamaña atrocidad y que jamás podría repararla, cada noche soñaba con los golpes, revolcones, insultos y malos tratos a los que había sometido a Kagome, SU Kagome y que ya no había vuelta atrás, soñaba con su cara hinchada, la sangre que brotaba, los rostros de sus amigos que la protegían como podían y la ayudaban a sanar, pero el corazón no podría ser sanado, seguramente ella lo odiaba y con razón, llegando al claro miró a Kikyo, tan parecida y tan diferente, una seca, fría y áspera, la otra fresca, cálida y suave… Se merecía lo que tenía.

El hastío, la sensación de soledad estando acompañado, la apatía, el desamor, el asco por ser él mismo, se merecía a Kikyo.

Con la Miko de barro en su espalda, parado en la cima del monte, mirando el castillo de occidente sólo una palabra pudieron pronunciar sus labios…Kagome…

****************************** en Occidente**********************************

En el despacho de Sesshomaru estaban los tres machos desesperanzados, pronto el palacio sería una romería, Náraku había hecho de las suyas, pronto sería la reunión cardinal, un Daiyoukai peligroso se hospedaba en el castillo, entre otros montones de temas pendientes y ellos sólo pensaban en aquéllas ninfas que se robaban sus suspiros.

-"Lo primero será hablar con la Miko y luego con Rin, Lord Kouga, todo lo ofrecido por usted es muy beneficioso para mi hija y para mis tierras pero como el monje dijo, no puedo ignorar el corazón humano de la princesa de occidente"

-"Si, Sesshomaru Sama, yo tampoco deseo que ella acepte emparejarse conmigo si eso la hace infeliz"

-"Hn."

Miroku tenía una duda, acerca de los sentimientos del ookami, tenía que preguntar

-"Si bien sus ofrecimientos y estrategias a favor del Oeste, Lord Kouga, son muy positivos, como asesor sobre cultura y demás temas humanos, nombrado por los machos aquí presentes, debo formularte una pregunta que desde la perspectiva ningen es más que fundamental para una vida matrimonial, o emparejamiento sanos y plenos…"

Los machos Daiyoukai sonreían ante las ocurrencias del monje

-"Y esa pregunta será…" Decía Kouga con evidente interés

-"Acerca de tus sentimientos para con la joven Rin, es muy loable su esfuerzo por reparar los malos actos y demostrar su valía, pero sin sentimientos de por medio no va a ser sencillo ganarse el corazón de la princesa"

Visiblemente afectado por la pregunta y con las mejillas rojas, Kouga miró hacia abajo, estuvo pensativo un tiempo considerable, suspiró y finalmente respondió

-"No considero pertinente discutir mis sentimientos con nadie más que con mi intención"

-"Sesshomaru Sama, y usted tiene en claro sus sentimientos?

-"Éste jamás ha tenido cosa tal como sentimientos… antes de conocer a la Miko, en honor a la verdad, los sentimientos son bastante inquietantes"

-"Si me preguntan a mí, lo primero a tener en cuenta mis estimados Señores Youkai, son los sentimientos de las hembras, en éste caso mujeres y con mi experiencia a lo largo de mis innumerables viajes, antes de conocer a Sango, he podido descubrir que ellas realmente aprecian las demostraciones de afecto, ya sean elogios, caricias, besos, ah! la ternura les despierta el instinto maternal y tienden a ser protectoras, cariñosas y muy dulces, si les interesa saber…"

Ambos Señores cardinales escuchaban atónitos las palabras del aparentemente experimentado Miroku... Ah, delicioso, dos de los seres más poderosos del mundo youkai y están completa y absolutamente a su merced… un humilde monje, simplemente delicioso.