NO SOY DUEÑO DE INUYASHA
GRACIAS POR LOS COMENTARIOS. ME DIVIERTEN MUCHO LAS ESPECULACIONES QUE COMPARTEN CONMIGO. GRACIAS Y A VER SI LES GUSTA
CAPITULO 22
El escarnio, un nombre muy bien puesto, pero era solo la punta del iceberg. Los ancianos tenían a la Miko arrinconada con preguntas capciosas, todos querían saber cuál era la verdadera función que ella cumplía en palacio. El concejo no ignoraba el poder de la Miko y estaban preocupados por la cercanía de una sacerdotisa cuya fama era bien conocida en los cuatro puntos del horizonte.
-"Y bien Miko Sama, decía acerca de su función en palacio? El más anciano preguntaba una y otra vez, parecía que los demás lo escuchaban muy atentamente
-"Sesshomaru Sama quiere que la princesa Rin aprenda a utilizar sus poderes de Miko, y aprenda sus fortalezas y capacidades como humana y para eso necesita una Miko institutriz, y una entrenadora especialista, en otras palabras estoy aquí para ayudar"
-"Hummmm. Ya veo"
Los ancianos comenzaron a murmurar y a lanzarse miradas inquisitivas, nadie quería quedar fuera de lugar, así que se mantenían medianamente a raya, pero eso sí, no apartaban los ojos de la Miko y de Sesshomaru.
Kagome seguía sin tocar la comida, Kouga miró a Sesshomaru y le hizo una seña para que observara el comportamiento de Ryusenki, que estaba comiendo como si estuviera descosido, el Daiyoukai del Sur se atoró con comida y comenzó a toser, mientras intentaba respirar, Kouga aprovechó para esconderle la bebida, entre lágrimas y falta de oxígeno el youkai dragón abría enormes sus ojos en busca del vital elemento, Sesshomaru le acercó su copa
-"Aquí tiene Lord Ryusenki"
Desesperado el Señor del Sur le arrebató la copa de la mano y bebió todo lo que contenía, a medida que respiraba se fue recuperando, y a la vez se fue mareando, su cara de confusión se enfocó en el Señor del Oeste
-"Dime de quién era esa copa! Respóndeme, de quién era esa copa!"
-"De éste Sesshomaru por qué?"
-"Ryusenki, Ryusenki," gritaba Kouga mientras sacudía al Daiyoukai dragón desvanecido sobre la mesa, los ancianos vociferaban, la Miko tenía la mano sobre la boca estaba muy impresionada, la copa era para Sesshomaru eso la descontroló y su reiki comenzó a fluctuar. Los youkai en el salón ante la energía de la Miko comenzaron a reaccionar con youki, gritos y amenazas, estaban enloquecidos. Sesshomaru se puso de pie y llamó la atención de todos
-"Miko serénate" Le dijo en voz baja y luego comenzó a dar órdenes
-"¡Guardias cierren las salidas y refuercen a los centinelas! ¡Silencio todo el mundo!"
Todos en el salón se quedaron callados y se sentaron para escuchar al Lord del Oeste
-"¡Esto es imperdonable! Han atentado contra la vida del Señor de la Casa del Sur, y en mi propio palacio! ¡General Danaka!"
-"Si, Mi Lord!"
-"Ayude a Lord Kouga a llevar a Lord Ryusenki al ala de sanadores urgente!
-"Lord Kouga…"
-"Por supuesto Sesshomaru Sama"
El lobo y el tigre se echaron el enorme dragón a los hombros y lo llevaron a la rastra a los sanadores del palacio, lo dejaron allí, Kouga regresó al salón y Danaka puso guardias en las puertas del ala de sanadores y fue a reforzar los alrededores del castillo del oeste. Luego pasaría por la cocina a averiguar quién servía los alimentos al Lord del Oeste y a su manada.
-"Queremos una explicación Sesshomaru Sama, esto es muy grave"
Kagome estaba fuera de sí, ya no soportó más la presión
-"Cómo se atreven a pedirle explicaciones a Sesshomaru Sama! Es a él a quien intentaron envenenar, era su copa la que contenía lo que bebió Lord Ryusenki, debería darles vergüenza y ustedes se llaman concejo de ancianos, concejo de serpientes traicioneras, eso es lo que son!"
Su reiki se arremolinaba en todo el salón oprimiendo a los youkai presentes, pero a todos enemigos y aliados
-"Por qué te preocupa un youkai que intentó asesinarte tantas veces en el pasado?"
-"¿Qué interés te mueve a permanecer leal a la casa de occidente?"
-"Si, Miko qué es lo que buscas aquí!"
-"No tengo por qué dar explicaciones a ninguno de ustedes alimañas rastreras, debería purificarlos a todos!"
Un sonido de siseo se escuchó por todo el salón, estaban realmente alterados con las respuestas de la sacerdotisa. Sesshomaru decidió intervenir, le hizo una seña a Kagome para que se siente y levantó su youki aplastando a los presentes para calmarlos
-"Éste Sesshomaru invitó a la sacerdotisa a unirse a su manada, y ella aceptó, como miembro activo de la misma deben respetarla"
-"Pero no era la mujer del mestizo?"
-"Es cierto que yo acompañé a Inuyasha durante casi cuatro períodos de doce lunas, en mi mundo se les llama años, cuando me uní a su manada yo tenía quince años, siempre fui leal a su causa el era mi alfa, pero luego encontró a su pareja la antigua Shikon Miko, Kikyo Sama, muchos de ustedes la recordarán"
Los diversos youkai asentían ya que todos los ellos eran mayores de cuatrocientos años todos habían conocido las historias de Kikyo la antigua sacerdotisa de Shikon y la historia del amor trágico con Inuyasha y su desenlace.
-"Inuyasha no necesita dos sacerdotisas en su manada, con su hembra alfa ahora comenzará una nueva con sus hijos, yo había decidido seguir a Sesshomaru Sama, a quien acepté como mi alfa, él me brindó refugio, protección y respeto, alimentos y cobijo, es por eso que hice la promesa y el compromiso youkai con mi alfa, me enfrentaré a Náraku, protegeré a la princesa Rin y lucharé para defender las tierras del Oeste junto a él."
El murmullo se fue desparramando como reguero de pólvora, todos estaban atónitos, una Miko humana, luchando junto a Sesshomaru?
El youkai kuma habló otra vez
-"El monje Miroku y la tajiya Sango"
Ambos entraron, se pararon frente a Sesshomaru, hicieron una reverencia y luego se ubicaron detrás de él un poco a la izquierda, Kagome y el Daiyoukai se quedaron parados serios mientras oían a los ancianos deliberar y maquinar sus pensamientos extraños.
-"Ella es muy peligrosa, hay que encontrar una manera de controlarla"
-"Él es más peligroso aún, es el único Daiyoukai nacido como tal, no hay poder que se compare al de Lord Sesshomaru"
El anciano más antiguo habló
-"Sesshomaru Sama, tu manada se compone casi completamente de humanos no es así?"
-"Hn."
-"Es conocido tu desprecio abierto a su raza, ¿qué te ha hecho cambiar de opinión para que ahora te rodees de tus enemigos naturales más acérrimos?"
-"Los hechos hablan por sí solos, los humanos aceptan y obedecen las órdenes de éste sin tapujos, comparten mi mesa, mi casa, luchan a mi lado y me responden efectivamente, han decidido por su propia cuenta seguirme y levantaron sus armas para defender las tierras de occidente, hoy me senté a la mesa con mi raza, los youkai y tengo en el ala de sanadores a un importante invitado a mi casa, envenenado por alguno de los aquí presentes, ninguno humano y lo peor de todo es que el contenido de esa copa estaba destinado a mi"
De nuevo el murmullo los ancianos se apartaron un poco y se agruparon en el otro extremo del salón haciendo las veces de tribunal improvisado, entre todos discutían lo poderosa que era la Miko, la presencia de otro sagrado, un Monje y peor aún una tajiya, exterminadora de youkai, que Kagome es tan poderosa más aún que la legendaria Kikyo, que casi los purifica, que es un peligro tenerla cerca, que Sesshomaru es un inconsciente por mantenerla en su manada y alojarla en el castillo
-"Cualquier día purificará a Sesshomaru Sama, es un peligro latente" dijo uno de los ancianos, un youkai, cocodrilo, y el youkai más anciano de pronto sonrió y levantó la cabeza sobre los demás y murmuró por lo bajo
-"Eso es justo lo que necesitamos, ellos solos se neutralizarán uno al otro, recuerden lo que dijo el Lord del Este"
-"Y dónde está, ya debería haber llegado"
De entre las cabezas de los ancianos, surgió una voz estridente y perforadora, los ancianos comenzaron a separarse abriéndole el paso
-"Y dime Mi Lord ¿Cuál es el puesto que tiene la Miko en la manada del Oeste? Preguntó el recién llegado, Sesshomaru reconoció inmediatamente la voz del Daiyoukai del Este
-"Shintaro Sama" Los murmullos cesaron de inmediato y Sesshomaru respondió
-"Hembra alfa"
Siseos, abucheos, quejas, burlas y risas, todo un potpurrí de maldad en bandeja para la Miko de shikon
-"No, no señores, esa no es la manera de tratar al anfitrión de la gran reunión cardinal, después de todo, nadie ignora las inclinaciones del general Taisho hacia los ningen, y se dice que esas cosas pasan por la sangre de generación en generación"
Duras palabras del Lord del Este un youkai águila, siempre había demostrado sensatez pero su discurso de hoy distaba bastante de serlo. Algo había hecho cambiar al Señor del Este
*********************flash back*****************************
Náraku salió de occidente directamente hacia oriente, tenía que hallar una fisura en la política de los Lores y tenía que ser ya.
Arrasó sin piedad más de la mitad de las aldeas del este, en ellas convivían sin problemas humanos, youkai y mestizos de todas las razas. Náraku encontró este paraíso de la diversidad bastante atractivo para habitar, nadie lo buscará allí, una vez sometidas las aldeas, se dirigió al palacio del sol y comenzó la gran batalla en contra del hanyou vil. Muerto tras muerto, había youkai despedazados, humanos quemados mujeres y hembras violadas y asesinadas de las maneras más sangrientas, una vez dentro del palacio Náraku y sus vasallos se encargaban de torturar, asesinar, ultrajar nada los detenía…
-"Y bien Lord Shintaro qué has decidido?"
-"Está bien, lo haré"
-"Bien, muy bien ahora este es el plan"
Náraku lo extorsionaba con exterminar la vida de oriente y derrumbar hasta los cimientos, el palacio del Este, a cambio de que lo ayudara a erradicar por completo a los hijos del general Taisho, Shintaro se opuso durante muchos días pero con las aldeas arrasadas y los habitantes asesinados solo le quedaban algunas aldeas más alejadas los sirvientes y su hijo el heredero de la casa del Este Hikaru, a quien pretendía emparejar con Rin, pero ahora eso sería imposible. Náraku lo tomó de rehén y amenazó con asesinarlo si no obedecía, no pudo resistirse más y aceptó.
Náraku, diagramaba un plan para terminar con la sangre Taisho y su linaje, para ello se reunió con Kagura, Kanna, Hakudoshi y Byakuya de los sueños para ponerse de acuerdo.
-"Sesshomaru no podrá emparejar a su hija con Hikaru, no se podrá aliar con el Este, y si logramos que se empareje con la inmunda humana que se hace llamar Kagome, la sacerdotisa de Inuyasha, tendremos la mitad de la guerra ganada. Sesshomaru detesta a los humanos aunque ahora los tenga como aliados, yo sé que los está utilizando y una vez conseguidos sus objetivos pretenderá alejarlos, lo cual no permitiré quiero el palacio de la luna lleno de humanos y mestizos, su linaje por los suelos, pero no habrá ninguno que lleve la sangre Taisho. Luego tomaré el castillo y las tierras, destruiré el Oeste, envenenaré sus aguas, secaré sus tierras, nada más crecerá, occidente será un desierto, sus días de gloria un recuerdo"
-"Y hablando de mestizos…bueno después me ocuparé de Inuyasha, si bien mi Kikyo está con él, ella está seca no producirá descendencia, dejaré que el hanyou juegue con la muñeca de barro y la utilice un tiempo, luego yo la terminaré de romper"
-"¿Si emparejas a la sacerdotisa con Sesshomaru, ella producirá hanyou pero serán de linaje Taisho"
-"Ay Kagura a veces me pregunto si te quité el corazón o el cerebro... Ellos se destruirán mutuamente, y los youkai seremos dueños del mundo, acabaremos con los humanos, y yo particularmente un hanyou, los gobernaré, someteré a los que queden vivos serán mis esclavos, o morirán"
-"Aún no comprendo cómo lograrás que se destruyan"
Hakudoshi masticaba un trozo de carne cruda, y Byakuya no comprendía el plan de Náraku
-"De Sesshomaru me encargué hace un tiempo ya, es estéril, su semilla no produce vida, Sesshomaru odia a los ningen, es un Daiyoukai, mandón y represivo extra alfa, dominante en exceso, sumamente odioso si me preguntas y la Miko lo detesta, él trató de asesinarla más de diez veces, ella posee muy mal carácter y es corta de genio, más el poder increíble que ella posee súmale un emparejamiento forzado y qué obtienes…"
-"Una Miko destrozada en mil pedazos"
-"Y un Daiyoukai purificado reducido a un pequeño puñado de cenizas, los dos resultados me convienen, y luego el mundo será mio, por supuesto rearmaré la perla y mi poder será absoluto, seré un Kami nadie podrá detenerme"
-"Y qué harás con la niñita esa de Sesshomaru?"
-"Nada sin Hikaru no pueden hacer nada, que la emparejen con quien quieran, es una humana débil, será fácil de reducir, el dragón del Sur odia a Sesshomaru y no pretende emparejar a su hija con el perro, el lobo aún llora por su hembra, no querrá pareja por mucho tiempo yo me encargué de eso y no tiene herederos, descartado, quien queda? El águila y yo le corté las alas así que todo está perfectamente planeado…Ya entendiste amigo emplumado?, encárgate de sembrar para que yo pueda cosechar."
***********************fin del flash back************************************
El Daiyoukai águila caminó hasta Kagome, le hizo una reverencia que ella respondió, él tomó su barbilla levantándole la cara y girándola de un lado a otro la observaba detenidamente
-"Pues mirándola de cerca la sacerdotisa es muy bella,"
La bestia de Sesshomaru estaba desesperada estaba enojado con él, por eso había guardado silencio todo el día, pero ahora le tocaban su Miko
-"Haz algo, amenazan y tocan a nuestra pareja, la ignoras, la apartas, defiéndela, es nuestra, si la perdemos…"
-"No sucederá, no lo permitiré" Cuando iba a atacar…
El águila tomó a la Miko brúscamente de los cabellos, se acercó a olfatearla pero Kagome le agarró las manos y levantó su reiki que comenzó a quemar al Daiyoukai del Este, si no la soltaba, sería purificado, el youkai águila liberó el cabello de la joven, su sonrisa desaparecía paulatinamente.
-"Así es como tratan a sus Invitados Sesshomaru Sama? Dándose vuelta lentamente alejándose de la Miko, miró al grupo de ancianos y les dijo
-"Yo veo gran potencial en una alianza"
-"Ah sí?"
-"Oh! Cuál será?"
Mirando a Sesshomaru Shintaro preguntó
-"Te molestaría discutir alianzas hoy en lugar de la gran reunión de mañana?"
El pánico en la mirada de Kagome paralizó a los miembros de la manada, estaba desesperada, Sango tomó la mano de Miroku y la apretó con fuerza, no habían podido idear nada, no habían tenido tiempo. Sesshomaru vio la mala intención en los ojos del Lord del Este, y se cubrió antes de que dijera algo perjudicial para Rin o la casa del Oeste
-"Si de mi hija se trata prefiero que ella disponga y elija sus potenciales candidatos, es más, no lo aceptaré de otra manera"
El alivio en el rostro de la joven sacerdotisa, Sango liberó la mano maltrecha del monje y notó la mirada más relajada de Kagome, Rin podría descansar tranquila un poco más.
El salón era un tribunal improvisado, de un lado estaban los ancianos y el Daiyoukai del Este, y del otro Sesshomaru y su manada, y Kouga, Yaken estaba más que histérico las noticias le llegaban a medida que transcurrían los hechos, estaba en el cuarto de Kagome vigilando a los Jóvenes que aún dormían, había relevado a los humanos para que fueran a ayudar a Sesshomaru al salón, no confiaba en nadie para que los cuide Danaka había puesto otros cuatro guardias, el kappa miraba a Rin dormir, la pobre debería enfrentar tanto, y su amo estaba siendo juzgado en el gran salón, sabía que los humanos jamás le darían la espalda a su líder y alfa, eso lo tranquilizaba, a pesar de que los odiaba, sabía de la lealtad de la Miko y de sus amigos, cambió los ojos al kitsune dormido al lado de Rin, ha sufrido tanto, perdido tanto, soportado tanto y sin embargo allí estaba, gracias a la Miko que le devolvió las ganas de vivir y se convirtió en su madre, duerme sonriendo en la cama de la sacerdotisa humana que es tan extraña que adopta a un niño youkai como si fuera su propio hijo y ahora también adopta a Rin, una hembra tan protectora de sus cachorros, de su alfa, de su manada y de su casa no puede ser tan mala o sí? Mirando a los jóvenes con preocupación y ternura los cubre con una manta y se sienta al lado de Rin, cruza los brazos y se queda vigilando esperando más noticias de su amo.
Mientras en el salón continuaba el escarnio, los demonios se arremolinaban alrededor del Daiyoukai traidor, Kouga no soportó más la falta de respeto
-"Esto se ha transformado en un juicio? No les avergüenza comportarse de esa manera luego de los acontecimientos recientes?"
-"¿A qué se refiere Lord Kouga?" El águila con marcado interés, miraba al lobo
-"Acaso ve al Señor del Sur por alguna parte? O una reunión de esta índole se puede realizar con sólo tres de los cuatro Señores cardinales? Un embajador no es igual a un Lord. Pregúnteles a los que lo rodean de dónde salió el veneno que bebió Ryusenki que ahora se debate entre la vida y la muerte en el edificio sanitario, lo que él bebió provino de alguno de esos que tiene a su lado y estaba destinado a Sesshomaru Sama"
El rostro del águila palideció, su máscara de serenidad se rompió en mil pedazos, realmente conspiraba con el mismísimo enemigo.
Pero... Náraku tenía a su hijo y él debía salvarlo de algún modo, debía cumplir los designios del maldito hanyou monstruoso o Hikaru moriría y él sufriría su pérdida por el resto de sus días aunque Náraku se encargaría de que esos días fueran pocos.
-"Pues ya que él no está y por lo que veo el Norte se para junto al Oeste, estoy sólo en mi exigencia de estipular la primera alianza por mi cuenta"
-"Yo apoyo absolutamente a Lord Sesshomaru pero estoy aquí para pactar alianzas en beneficio de los youkai de los cuatro puntos del horizonte, en contra de Náraku, cumpliré con mi responsabilidad y participaré de la reunión cardinal que se comienza, en este momento por pedido de la casa de Este"
-"Y tú mi estimado amigo occidental, piensas honrar tu linaje y las tradiciones de sangre pura de los Taisho o vas a quedarte a un lado?"
Kagome tenía la cara blanca y el cuerpo le temblaba, jamás había presenciado una reunión youkai pero esta parecía un frenesí alimentario de tiburones de esos que veía en su casa en el canal de la naturaleza con Souta, no podía creer la mala calaña de estos seres despreciables, Sesshomaru había tenido razón en irse con pies de plomo en todos sus movimientos
Sesshomaru estaba más allá de enojado, estaba furioso, el desprecio hacia los miembros del concejo era tal que su youki se liberó desmedidamente y comenzó a aplastar una vez más a los presentes, el centro de sus ojos brillaba ensangrentado, la bestia lo estaba presionando para que destrozara a los ancianos y le arrancara la garganta al Daiyoukai de Este, pero debía mantenerse en control para lograr encontrar una solución a este nuevo dilema que se presentaba de la mano de un supuesto aliado que ahora se movía como si fuera su peor enemigo
-"Éste no va a tolerar ni una sola manifestación más en su contra, adelantaremos la reunión cardinal pero bajo mis reglas y exijo el máximo respeto para mis tierras, mis huéspedes, mi hija, mi manada y mi persona, de otra manera…" Caminó lentamente a la mesa, la manada lo siguió, Kouga se acercó y tomaron asiento
-"De otra manera los asesinaré y arrojaré sus despojos a los cuervos"
Hablaba Sesshomaru y hablaba la bestia y sin decir más se quedó mirando a los youkai que estaban con la boca abierta, se apoyó en el respaldo de su sillón, desenvainó a bakussaiga y la puso en la mesa haciendo un sonido muy fuerte, luego regresó a su postura serena, su manada no lo miraba, mantenían la mirada fija en el águila y en el anciano líder del concejo, el silencio era espeso y de a poco los ancianos cobardes fueron buscando sus asientos, lo mismo hicieron Shintaro y el anciano mayor.
-"Bien, continuemos"
-"Yo propongo una alianza, si bien no estaba contemplada en la reunión anterior, es bastante beneficiosa para todos, tiene mucho potencial"
-"Yo he pensado una también" decía el anciano cocodrilo," bastante beneficiosa por cierto"
El embajador del Sur en representación de Ryusenki también votaba
-"Pues yo he pensado en otra"
Y así tenían ya catorce propuestas iguales o distintas, eso no se sabía
-"Bien todo listo, comencemos"
Los ancianos habían conspirado con Shintaro antes de venir al palacio para la reunión cardinal, pensaban presionar a Sesshomaru a entregar a su hija al Daiyoukai del Sur, parecía que alguien los traicionó envenenando a Ryusenki, pero en honor a la verdad el dragón había sido torpe en su intento de envenenar a Sesshomaru, su deseo por la Miko lo hizo caer en su propia trampa al haberle advertido de no beber de la copa de agua, Los Lores del Norte y del Oeste habían sido más astutos y salieron ilesos, su intento de eliminar a Sesshomaru había fracasado.
La presencia de Kagome les había dado la solución a sus problemas, ella era un peligro latente en el mundo youkai y él no tenía comparación en cuanto a poder, les tenían terror, pero si los emparejaban, ella lo controlaría a él y él la sometería a ella, ninguno de los dos molestaría ni se interpondría más y con un poco de suerte se matarían entre sí, a pesar de ser manada, la unión por emparejamiento forzado rara vez llega a buen término hasta para los youkai y como bono especial, no podrían producir herederos, por el asco que se profesaban físicamente no se aparearían pero si sucedía, la semilla de Occidente era estéril, el resto de los humanos no eran problema.
Convencidos de que su propuesta perjudicaría a Sesshomaru y eliminaría a la Miko, uno a uno comenzaron a decir
-"Miko-youkai"
-"Youkai-Miko"
-"Miko-youkai"
Sesshomaru mantenía su rostro inexpresivo, pero por dentro la bestia se revolcaba riendo a carcajadas, "Si, déjalos que se hundan en sus propias miserias" Kagome lo miraba sin entender ¿Podrían ellos tener tanta suerte? La votación seguía
-"Youkai- Miko"
Llegado el turno del Señor del Este
-"Lord Sesshomaru y la Shikon Miko" Él ya utilizó nombres, apostó fuerte y todo lo que tenía
Sesshomaru debía guardar las apariencias, se levantó golpeando la mesa provocando el chirrido de Bakussaiga y haciendo gestos, Kagome lo observaba, las lágrimas corrieron por su cara, ¿estaba enojado? ¿La estaba rechazando? Kouga la miró y le guiñó un ojo para tranquilizarla.
Sesshomaru fue alertado por el aroma de las lágrimas de la Miko, ¿Qué? ¿Llora? Le había dicho que confiara en él, ahora sí que no sabía qué hacer.
Ella no comprendió, estaba ofendida por el rechazo de Sesshomaru aunque no sabía qué significaba, si era real o mentira, él le había dicho que confiara, eso haría, decidió seguirle el juego a su alfa, estaba harta de ser pateada a un costado y se lo haría saber a todos, mirando al Daiyoukai a los ojos con las manos en puño golpeó la mesa y se levantó
-"Y quién mierda se creen que son para dictar el destino de los seres humanos? Nos toman, nos dejan, nos utilizan, nos tratan como basura, luego nos olvidan"
Sesshomaru inexpresivo la miraba, pero el golpe fue certero, la bestia aullaba y decía "No, No mírame Miko, no me olvido, no me olvido!"
Todos se dieron vuelta a verla ¿Qué dice?
-"Con sus Daiyoukai o lo que sea hagan lo que se les venga en gana! Pero a los humanos nos dejan en paz! No permitiré que un hato de monstruos dictamine mi vida, mi futuro y me ate a un…PERRO!"
Sesshomaru levantó una ceja, ¿Perro? Pero ella está realmente enojada, o loca para llamarlo perro
-"Humana, trata de sujetar la boca, los demonios Inu no somos perros y yo tampoco quiero que me aten a un saco de huesos y carne Miko, pero somos manada y yo soy tu alfa, debo honrar la tradición youkai y me permito recordarte que tú como hembra alfa de la manada debes obedecerme"
Kagome alzó su reiki enfurecida, estaba confundida, las chispas reaccionaron con el enorme aura del Señor del Oeste, que respondía aumentando el youki a un nivel casi imposible de soportar, Sango y Miroku estaban abrumados por el poder, al monje le faltaba el oxígeno.
Ah ¡Qué felices estaban los demonios en el salón! Sentían que habían hecho tanto daño como jamás lo hubieran imaginado, ahora era el turno de Kouga para votar
-"Tu padre vio más allá de nuestras diferencias y se unió a una humana, la madre de Inuyasha, tú deberías honrar su memoria, si los monjes y las Miko se acercan al mundo youkai de una manera diferente que no sea de exterminio y purificación, lograríamos fortalecernos contra Náraku y eso es muy beneficioso, yo digo Miko-Youkai, en este caso Shikon Miko y Daiyoukai del Oeste!"
La bestia estaba presente junto a Sesshomaru presidiendo la mesa, Kagome aún tenía lágrimas en los ojos, Sango trituraba la mano de Miroku por debajo de la mesa, Kouga sonreía.
Los ancianos firmaban un decreto de alianza, y emparejamiento, luego los Daiyoukai, todo iba rápido, no permitirían que el Lord del oeste se escabulla del decreto o intente zafarse del dictamen unánime del concejo y de los Lores cardinales para que no hubiese revocaciones de ninguna índole, hicieron firmar al general de la guardia del Sur, que era a su vez embajador del Sur en el Oeste. Ya estaba hecho. No había vuelta atrás. Las energías se fueron aplacando pero no del todo, el ambiente se cortaba con un cuchillo.
Lord Shintaro le arrojó el pergamino a Kagome, y los ancianos le acercaron una pluma y tinta
-"Tu firma Miko… ahora!"
Kagome estaba aterrada, no sabía qué hacer, Sesshomaru tenía la mirada fija en ella, serio, la bestia la observaba desde sus ojos y a través de ellos intentaba decirle que la deseaba "Dame tu amor a mi Kagome, dame tu amor a mi"
Shintaro vio la duda de la Miko y la presionaba
-"Si no honras a tu raza, siempre queda la hija de occidente para cumplir con su cometido"
-"No Rin no, ella podrá elegir, ella será feliz"
Kagome estaba envuelta en imágenes de su vida con el Daiyoukai, sus intentos de asesinarla, sus palabras de desprecio, sus agresiones, su rechazo de hace unos momentos, pero luego Sesshomaru había traspasado la barrera de los siglos y del tiempo para encontrarla, había honrado a su familia, la habría acogido en su manada, la había acompañado en su dolor por Inuyasha y su abandono, la había besado, la había acariciado, sus palabras retumbaban en su mente "Dame tu amor a mi" ella cerró los ojos, tomó la pluma, miró a Sesshomaru una vez más, él mantuvo la mirada fija en ella, sus ojos brillaban con esperanza silenciosa, oculta, Kagome agachó la mirada, inhaló muy profundamente y firmó
HIGURASHI KAGOME Shikon Miko
