NO SOY DUEÑO DE INUYASHA
GRACIAS POR LOS COMENTARIOS. AH, EL DULCE AROMA DE LAS LÁGRIMAS…
Antes de comenzar quiero agradecerles a todos los que comentan y siguen mi fic, han sido los responsables de que me decidiera a continuar escribiéndolo GRACIAS!
Y UN GRAN ABRAZO (Escribiré los nombres como me llegan a mi)
Kavictory - meistey - Hyga Mokame - sakucullen - nancyclaudinec - alexavenuz - ariadnek - claudia gazziero - Alba Salvatore - rocío e-chan - horus100 - Akassha - Clarita Luna -Selene Taisho Higurashi - Guest - Tessa - Elisia - cHiBiLeBaSi - sesshomarusama - lem0n-chan - zimba Mustaine - sasunaka doki - akire chan - sukiony - sweet 163 - Pau -
Si alguien más me escribió, aún no me ha llegado mil disculpas si me olvido de alguien. Reitero, a todos GRACIAS ABSOLUTAS!
CAPITULO 23
La emoción en la mirada de Sango, Miroku pero sobretodo de Sesshomaru, detrás de su rostro enmascarado había una tierna sonrisa.
Shintaro ahora le empujó el pergamino a Sesshomaru y el anciano mayor la tinta y la pluma
-"Mi Lord…"
-"Como dije antes, esta reunión se realiza bajo mis términos"
Sacó el decreto hanyou de entre sus ropas, y lo expuso a los Daiyoukai y al concejo
-"Firmen y así lo haré yo"
-"Está bien permítenos leerlo y lo firmaremos"
-"Hn. Pero con sangre"
La firma con sangre transformaba un pacto en ley y si se rompía se pagaba con la muerte, no les daba la posibilidad de negarse, si bien ellos pensaban que lo estaban arrinconando él debía sacar provecho de eso, los youkai leyeron y releyeron el decreto, era terminante, protegía a los hijos mestizos y adoptivos y aseguraba sus herencias, su futuro, su educación, su nombre y sobre todo la igualdad ante la ley con todos sus beneficios, también sus perjuicios en pocas palabras eran iguales a todos los demás.
A los ancianos no les llamó la atención, muchos de ellos tenían hijos en esas condiciones, no les molestaba firmar el decreto ya que no le veían ningún sentido, Kouga sacó su daga cortó un poco la palma de su mano, mojó la pluma en la sangre que goteaba en la mesa y firmó, así uno a uno, firmaron todos.
El primero de los disidentes en firmar fue Lord Shintaro, luego de unos momentos la totalidad de los youkai habían firmado, incluyendo al embajador del Sur, era el turno de Sesshomaru, Kagome lo miraba inexpresiva, la confusión la estaba llevando al punto de quiebre, estaba al límite de salir corriendo, su tristeza y amargura olían a hiel, hierbas amargas y tierra enmohecida, Sesshomaru sabía lo que significaba, estaba muy preocupado por la situación.
En cuanto a los ancianos y a Lord Shintaro estaban felices, rebosantes de satisfacción por el aroma desagradable a tristeza y sangre que flotaba en el ambiente, pensaban –"Hemos ganado la batalla"
El Daiyoukai del Oeste sin mirar a nadie más que a Kagome, se cortó la palma de la mano y firmó, luego tomó el decreto y lo guardó entre sus ropas, a continuación tomó la otra pluma la embebió en tinta, abrió el pergamino de alianza, miró a la joven una vez más, ella no le apartó la mirada, él medio sonrió y firmó al final del pergamino
SESSHOMARU TAISHO Musuko no Inu Taisho
Nishi no Daiyoukai
Nishi no Ouji
Sesshomaru levantó la cabeza y observó a los presentes, sus caras eran de extrema felicidad
-"Y bien Sesshomaru Sama, podríamos aprovechar la luna de mañana para realizar el emparejamiento si no te parece apresurado, digo para que aprovechemos el banquete y la fiesta que estaba preparada"
-"Hn."
-"Y tú qué opinas Miko Sama?"
-"Ya tienen lo que querían ahora hagan lo que quieran!" Su reiki revoloteaba por el salón una vez más, Kagome enfurecida se levantó de la mesa y haciendo una leve reverencia se dio media vuelta y comenzó a caminar hacia la salida, Sesshomaru se paró y la tomó del brazo
-"Siéntate, Miko la reunión no ha terminado"
Ella hizo el intento de liberarse del agarre del Daiyoukai pero no pudo, los demonios disfrutaban del espectáculo.
-"Bueno, bueno estamos presenciando la primera discusión de pareja?"
-"Jajajajajajajajajajaja!" Todo el salón se reía de la situación
Sesshomaru le hizo círculos en el brazo con el pulgar, mientras la miraba, ella lo observó con un enorme confusión los ojos, ella se calmó un poco y se volvió a sentar pero él la condujo hasta el asiento a su lado derecho, destinado a la pareja del Señor de la casa, y con orgullo muy oculto continuó presidiendo la mesa.
La reunión continuó dos horas más, con nueva comida y sake, Kagome no dijo una palabra en todo el resto de la reunión, Kouga sabía que la joven estaba confundida y asustada pero en frente de los otros demonios nada podría hacer.
Los ancianos y demás presentes brindaban por los augurios de la nueva pareja de Occidente, Shintaro no desperdició ni un momento para terminar con el encargo de Náraku
-"Muy bien, está decidido entonces, Sesshomaru Sama?"
El Señor del Oeste miró a Kagome buscando su respuesta
-"Lo que tú digas" contestó ella y apartó la mirada hacia Danaka que los observaba de cerca, tan inexpresivo como Sesshomaru.
-"Entonces?"
-"Hn."
Todos sabían lo que significaba así es que se pusieron a festejar y a brindar, comían como cerdos, bebían aún más, el grupo de Sesshomaru no probó bocado solo lo que Danaka les acercaba, Sesshomaru les hizo una seña, y se puso de pie, Kagome, Sango y Miroku agarraron su armas y pertenencias, e hicieron lo mismo, igual Kouga.
-"Continúen disfrutando de la cena, mañana será el banquete y la recepción, mi general aquí presente los guiará a sus respectivos aposentos" todos se pusieron de pie y le hicieron una reverencia, Sesshomaru hizo una venia al igual que la manada y se comenzó a alejar del salón seguido por su grupo.
En el salón los ancianos y Lord Shintaro disfrutaban y festejaban su triunfo a más no poder, Danaka vigilaba muy atentamente.
Sesshomaru caminaba a gran velocidad hacia su despacho, los demás lo seguían, le dio un golpe muy fuerte a las dos hojas de las puertas y se azotaron al abrirse haciendo un sonido tremendo, ni bien entraron los hizo sentar a todos, caminó hacia la ventana para buscar aire, su youki se levantaba aplastando a la manada.
Kagome levantaba su reiki y respiraba con dificultad, las chispas comenzaron a explotar, Miroku dijo
-"Si te parece bien, nosotros iremos a relevar a Yaken Mi Lord, esperaremos ahí"
-"Sí, yo regresaré al salón a vigilar a las serpientes y a socorrer a Danaka"
Kouga se levantó saludó y se retiró, la pareja de humanos también. Kagome miraba el suelo y no dejaba de llorar
-"Qué demonios, mierda o carajos estás pensando Miko!"
Ella no alzó la vista, sollozaba
-"¡No tengo explicación para la tremenda e increíble bendición que Kami nos ha dado, y tú te pones a pensar no sé qué mierda, desconfiando de mi, y tratándome de perro! Acaso no te dije antes de entrar al salón que había que aparentar o nos destrozarían, la movida salió perfecta, pero pudo salir mal por tu desconfianza Kagome!"
Sesshomaru respiraba agitado, estaba enojado, la bestia teñía los ojos del Lord del Oeste, -"No la asustes ella sufre..."
-"Tú me diste un corazón…Tú eres la Miko de mi corazón… Date cuenta de una vez, mujer"
A medida que se iba calmando, Sesshomaru muy lentamente intentaba acercarse a la joven.
Kagome, levantó los ojos y se quedó mirando los del Daiyoukai, no dijo ni una palabra, solo lo miraba, él tomó sus manos y las besó suavemente
-"Háblame, Miko"
-"Yo te vi, cuando me rechazaste, te reconocí, de nuevo te reconocí, Sesshomaru… Sama"
La bestia lo reprendía por haberle gritado de esa forma –"Ella nos recordó, ella nos vio, como en el principio, cuando tratamos de asesinarla, tantas veces…" "No. No puede, ella no puede temerme, no…" Sesshomaru caminó hacia su sillón con Kagome de la mano, se sentó y la acomodó en su regazo.
-"Miko, esto es lo que soy, no hay otra manera de ser en este tiempo, si no te defiendes y no eres rudo no sobrevives, y lo sabes"
-"Sí, pero tú gritaste…"
-"Yo antes de entrar al salón te lo advertí son asesinos a sangre fría, pero también te dije que tu eres especial para mí, y debes aparentar disconformidad con todo lo que hacen y te intentan obligar a hacer, debes hacerles creer que te han dominado, que se han salido con la suya, eso es lo que hice, les seguí el juego"
-"Entiendo"
-"Con mis actitudes de rechazo y tus reacciones desmedidas, agradezco tu mal carácter, ellos se tragaron el anzuelo, pensaron que nos estaban forzando a estar juntos, que no queríamos emparejarnos, aún no sé qué los impulsa a hacer todo esto, habrá que ir con mucha cautela una vez más, pero bueno Miko, si bien esto va demasiado rápido en lo formal, nosotros, si me aceptas, iremos a nuestro propio ritmo"
Sesshomaru la miraba, corrió un mechón de cabello detrás de su oreja, ella temblaba, sabía que él tenía razón en todo lo que había dicho, Sesshomaru tenía ochocientos años, cómo pretendía que cambie tanto por haber estado tres semanas en el futuro? Bastante mejor era su personalidad de enamorado.
¿Estaba enamorado de ella? Y ella qué sentía? Mientras reflexionaba Kagome jugaba con las manos y los dedos del Daiyoukai que estaba en las nubes con sus pequeñas caricias, al verla tan relajada, ella tocaba sus nudillos, estudiaba sus huesos, miraba la palma llena de callos por el uso de sus katanas, estaba tranquila, estaba serena, estaba feliz, miró a Sesshomaru, y él a ella, sonrió tímidamente
-"¿Me aceptas Miko?"
-"No sé youkai"
Ella se reía, estaban muy nerviosos, pero él sonreía también, le mordió suavemente la nariz a la joven
-"¿Me aceptas Kagome?"
-"Hai, Sesshomaru…Sama?"
-"Sesshomaru, en privado y para ti"
-"Hai, sí, Sesshomaru"
Sin abrazarla demasiado, para no abrumarla Sesshomaru se acercó y comenzó a besarla, muy despacio, suavemente… Ella se fue relajando, y se acercó un poco más, el beso se hizo más intenso y luego más profundo, las lenguas invasoras exploraban avarientas, y el oxígeno se hizo necesario, separándolos por unos instantes
-"Mañana seremos pareja, Miko" le acariciaba el rostro con el revés de la mano.
-"Ojalá mamá estuviera aquí"
-"Hn."
No había tiempo de pedirle a Kaede más collares para pasar por el pozo, debían prepararse por tres días, y la ceremonia sería mañana, esta vez no podría ser.
A ella le caían las lágrimas pero su aroma era dulce, él estaba confundido
-"Estás llorando, pero no huele a hierbas amargas"
-"Es porque lloro de felicidad y un poco de emoción"
Sesshomaru la abrazó con fuerza y la recostó sobre su pecho, pensaba en tantas cosas, no sabía cuál discutir con ella en primer lugar.
Pero ella estaba pensando en otro tanto y sí sabía qué discutir primero
-"Sesshomaru…"
-"Sí, Miko"
-"Me encuentras bonita?"
-"Hermosa…"
-"Y…Piensas en… e estar conmigo… emm"
No la dejó terminar la pregunta, sabía por qué eran las dudas, había escuchado la charla con Sango, Kagome estaba insegura, se sentía poca cosa en comparación a la belleza y la fortaleza de las hembras demonio, él sabía a dónde quería llegar, tenía que hacerle saber que ella era la que él deseaba.
-"Soy un macho, Kagome, y eres una muy hermosa mujer, por supuesto que te deseo y quiero estar contigo"
La cara de la joven se puso roja como un tomate, el corazón comenzó una carrera loca, temblaba más todavía, él la tomó de la barbilla y giró la cara para que lo vea a los ojos
-"No quieres tú estar conmigo también?"
-"Sí, claro que si" Agachaba la cabeza de vergüenza"Pero también a mí me cuesta creer que todo esto esté sucediendo y que tú me veas como a una mujer, hembra, o lo que sea, deseable para compartir, tus tierras, tu vida, tu cama, somos diferentes"
-"Sí gracias a kami por esas diferencias que tienen las mujeres"
-"Hablo en serio, las mujeres humanas somos diferentes a las hembras youkai"
-"Éste lo sabe, yo lo sé, he visto tus diferencias y…"
Sesshomaru suavemente tomó su cabello y lo tiró hacia atrás exponiendo la yugular de la Miko para besarla
-"¿Y?"
-"Y me gustan…demasiado"
Recorría su cuello con los dientes y pasaba la lengua ávidamente
-"Oh! No me lo imaginaba…"
Ella respondía muy sensualmente, mientras el Inu Youkai abría el cuello de la camiseta de la joven exponiendo los hombros, que inmediatamente procedió a besar y acariciar
-"Hn. Deseo descubrir las otras diferencias que aún se ocultan de mi"
Mordisqueaba y daba pequeños toques con la lengua por todo el cuello y los hombros, ella estaba en éxtasis, Kagome se enderezó sobre la piernas del Lord, se puso de pie frente a él
-"Y tú tienes diferencias?"
El Daiyoukai quedó estático ante la declaración de su Miko, estaba expectante y un poco nervioso ¿Qué quiso decir? ¿Qué buscará su sensual descarada? Un tanto divertido desató la parte superior de sus vestiduras tradicionales, se recostó hacia el respaldo de su sillón con una media sonrisa y un poco de incredulidad, Kagome, muy sensualmente se quitó la camiseta exhibiendo su ropa interior, no era de la sexy que había comprado en el centro comercial, era un corpiño deportivo color piel, se había vestido con el uniforme de la escuela, casi para la batalla, no iba a seducir a nadie, pero ahora…
Si bien el sostén no era muy sensual, lo sexy era la forma de sus pechos dentro de él, lo erótica que se veía lista para la lucha, con sus ropas indecentes como él siempre la había visto, como él la conoció, Sesshomaru estaba babeando y respiraba agitado, era la imagen más sexual que había visto en su vida hasta ahora, destilaba poder, el reiki de Kagome se movía por todo su cuerpo erizando la piel del Daiyoukai extasiado, ella caminó muy lentamente hacia él, estaba decidida a avanzar un poco más, El Lord del Oeste había demostrado ser todo lo que ella esperó alguna vez de Inuyasha, pero esperó y esperó en vano, ahora es distinto, ahora hay alguien que está allí para ella, alguien que la desea como al aire que respira…
