"Los personajes de Ranma ½ no me pertenecen sin a su autora la gran Rumiko Takahashi esta historia la hago con fines de entretenimiento, no de lucro".
"Enamorada de sus letras"
Capitulo 2
Una noche fuera de casa.
-Mira que tenemos aquí.- Dijo un tipo aparentemente ebrio que la miraba de arriba abajo, intento avanzar pero el hombre se lo impido al atravesarse en su camino.-¿Tan rápido quieres irte?.
Sus viejos temores reaparecieron, entro en pánico cuando se sintió acorralada, el hombre aprovecho la situación para sujetarla contra la pared, ni siquiera podía gritar su voz se negaba a salir, seguía en esa obscura calle, para su mala suerte era de noche, tenía que hacer algo o las cosas irían mal.
-Por favor suélteme.- Dijo mientras comenzaba a forcejar asustada, no logro si quiera mover al hombre que la acorralaba.
Con asco sintió como comenzaba a oler su cuello, mientras ella intentaba golpearlo. Logro ver las luces de un coche que se paro enfrente de ellos y lo siguiente que vio fue al hombre volar unos metros hacia el cielo. Entro en shock las cosas pasaron tan rápidamente que desmayo.
Despertó en lo que parecía ser una habitación, a su gusto muy moderna, intento levantarse pero le era difícil, se sentía agotada. Seguía siendo de noche, o al menos eso parecía. Escucho una cerradura girar y ahí lo vio.
- Al fin despiertas ¿te encuentras bien?. Por azares del destino su salvador había sido nada más y nada menos que Ranma Saotome. Intento hablar pero simplemente no lo logro, movió su cabeza afirmando que se encontraba bien.- Fue una mera coincidencia tomar ese camino, me alegra mucho pues pude intervenir en la situación, asegúrate de no estar al oscurecer en las calles, esta ciudad se a vuelto peligrosa.
-¿Qué hora es?.- Dijo con dificultad.
- Tal vez las 12, pero no dejaré que te vayas no hasta que estés bien ¿entendido? Dijo el joven mientras la miraba fijamente.
"Papá va a matarme" pensó mientras afirmaba con la cabeza.
-Te prepararé algo para que comas, no se cocinar una gran variedad de platillos, solo arroz y arroz, y tal vez algo de arroz.
- El arroz suena bien.- Contesto Akane sonriendo.
El salió de la habitación, mientras ella se embriagaba de su olor, pudo notar que ahí era donde el dormía, Ukyo y Mamori siempre decían que el perfume de hombre era como una droga para las mujeres y al estar ahí lo pudo confirmar.
"Pero que hago, mi padre se enfadara, y no solo eso estoy en casa de un desconocido, podría suceder algo malo, podría ser un asesino serial". Pensó la chica mientras se levantaba.
Busco sus zapatos y su libro mientras se escabullía, sentía como si estuviera escapando pero eso era mucho mejor a soportar los regaños de su padre cuando llegara a casa. Encontró una ventana se asomo y se encontró con la pequeña gran sorpresa de que se encontraba en un quinto piso de un edificio de apartamentos, sin lugar a dudas, la ventana no le serviría para escapar.
-¿Pero qué intentas hacer?. Escucho decir. Giro lentamente y lo vio ahí llevaba una bandeja con un tazón de arroz y una taza de té.- Si fuera tu no saltaría si llegaras a sobrevivir, el dolor te duraría más de un día o dos.
-No saltaré... es solo que no quiero causar molestias. Dijo apenada.
-Ven acá, vamos a cenar ¿te parece?. Contesto sonriendo el chico.
Salió de la habitación, y vio que no era un departamento tan sencillo como creyó , tenía un comedor, dos habitaciones, una gran sala de estar con una vista panorámica a la ciudad. La dirigió hacía el comedor, había una mesa cuadrada con dos sillas, y una gran cocina. Movió su silla para que ella se sentara y después puso la bandeja frente a ella. Se giro y fue por una tetera que aun humeaba, también tomo una pequeña cacerola donde tenía el arroz recién hecho. Se sirvió una porción y se sentó con ella.
-Gracias por la comida. Dijo Akane.
-De nada, esta es la primera vez en mucho tiempo que ceno con alguien. Le contesto sonriendo.
A pesar de que lo acaba de conocer se dio cuenta de que había una gran tristeza en sus ojos.
-¿Vives solo?. Pregunto
-¿Acaso vez a alguien?. La pregunta pareció incomodarle.
-Lo siento no quería molestarte. Dijo Akane.
-No me molesta solo que, es difícil de explicar, hace tiempo vivía con una chica, pero ella me dejo por otro y lo que sigue no me gustaría recordarlo.
Aunque las palabras del chico sonaban como si esos recuerdos le fueran indiferentes un silencio incomodo se genero entre ambos. Akane termino de cenar y tomo sus platos y se los llevo a lavarlos.
-No es necesario que lo hagas. Dijo Ranma mientras también llevaba sus platos.
- Ya he causado suficientes molestias. Contesto sonriendo mientras tomaba los platos del chico tambien. Se dio cuenta que había una gran cantidad de platos, tazones, ollas, entre otros acumulados y comenzó a lavarlos.
-De verdad, no es necesario.- Repitió apenado.
-No te preocupes. Dijo Akane
-¿Y qué me dices de ti Akane?. Intento sacar tema de conversación mientras la miraba.
-¿Que podría decir? Tengo 17 años, vivió con mi padre y estoy a punto de terminar la preparatoria.
-¿Solo eso? ¿Tienes pareja?. Pregunto mientras observo como la chica comenzaba a ruborizarse.
-No nunca he tenido. Contesto con la cara similar al tono de un tomate.
Ranma sonrió le parecía que tenía un comportamiento bastante tierno.
-¿Y porque vives solo con tu padre? ¿Qué hay de tu madre? Pregunto Ranma .
Akane paró en seco mientras volteo a verlo.
-Murió hace 2 años, cuando regresábamos a casa en una noche, por un asalto. Contesto para después seguir lavando los platos.
En ese momento Ranma quería desaparecer de la faz de la Tierra. No sabía cómo remediar, esa ocurrencia de preguntar sobre su madre era lógico que por algo no la hubiera mencionado.
"Idiota, idiota idiota" Pensó el joven con cierto sentimiento de culpa.
Como si leyera su mente Akane le dijo.- No te preocupes no sabías nada, además, no me incomoda hablar de ello, ella murió protegiéndome.
-Aún así siento mi indiscreción, pero te hablaré de mi para compensarlo, mi nombre es Ranma Saotome tengo 18 años, vivió solo, mi padre me abandono porque no tenía idea de cómo mantenerme y nunca conocí a mi madre, soy hijo único hasta donde sé, y hasta hace unos años vivía en un orfanato, no tengo ni idea de cuál es mi motivo en esta vida pero sin duda busco algo, desde hace unos años solo que no logro encontrarlo.
-¿Qué es lo que buscas?. Pregunto intrigada.
-Eso de lo que tanto escribo lo que llaman amor, o tal vez amar, alguna vez creí amar, pero solo fue un sueño del que me negaba despertar. Lo he buscado en muchas mujeres pero que te puedo decir ningún viaje fugaz entre piernas me a dado lo que busco.
En ese momento Akane estaba más que roja, no entendía como ese chico podía hablarle así sin ningún escrúpulo.
-De acuerdo, eso último no necesitaba saberlo. Dijo ruborizada.
-Pero necesitaba contarlo era parte de la historia. Contesto riendo.
-¿Y por qué razón escribes? ¿O para quien escribes?. Esa era una pregunta que deseaba formularle desde hace tiempo.
-Escribo para gente que no tiene otro sitio donde caerse muerta más la superficie de un poema, sin ningún motivo más que dar ese pequeño aliento que todos necesitan. Su voz era fluida y romántica.
Escucharlo había sido lo mejor que le había sucedido en toda su vida, eso era más que lo que esperaba de una respuesta.
-Increíble. Dijo Akane admirada.
-No hay nada de increíble en mí ni en mi historia. Mi vida no ha sido fácil, siempre tengo que luchar por seguir adelante. Nada me preparo para lo que tenía que enfrentar, pero sin duda alguna si me dieran a elegir una nueva vida volvería a esta, a pesar de todo. Contesto sin perder la sonrisa.
Su charla con él la había dejado maravillada se fue a descansar a la habitación del chico pues el siguiente día sería muy largo enfrentando a su papá.
-Espero no esté muy molesto. Cerró los ojos y se quedo dormida.
Continuara…
Hola ¿Qué les pareció?... muchas gracias por tan buen recibimiento, y bueno espero y les haya gustado este capítulo ya que el lunes dudo tener tiempo actualizare hasta el próximo martes.
Gracias por sus comentarios *-*
Atte: Stmag
