Mundial Saint Seiya
Capitulo 2
-Las reglas son sencillas- comenzó Shion, mientras abría el cuadernito que le entregó antes Atenea- Los equipos son de 11 jugadores, diez en el campo y uno en la portería, se puede usar cosmo, pero sin ataques, solo para lanzar el balón y mejorar las habilidades físicas- continuó.
-Vamos, como hasta ahora- comentó Shura. Shion le miró mal, haciendo que el español se achicara poco a poco- Pueden ser equipos mixtos- eso hizo que las amazonas gritaran vítores, pero pararon cuando Shion pegó un grito para que se callaran- El resto de reglas son como las del futbol moderno, y solo pueden jugar los mayores de 18 años- continuó, mientras miraba severo a los de bronce, para que no empezaran a quejarse.
-Ehhhhh, mister- dijo un inocente Mu. Shion se giró- ¿Qué pasa?- le preguntó-Eso de los 18 años excluye a casi todos los presentes- le respondió. Shion, extrañado, volvió a mirar las fichas de cada uno de los santos, viendo con horror que la gran mayoría no cumplía ese requisito. Los únicos eran los caballeros de oro, Marin, Shaina e Ikki. El resto eran demasiado jóvenes.
-Podemos hacer pasar a los de 17 por esa edad, ¿verdad?- sugirió Angelo. Shion negó- Que va, Hermes se asegurará que nadie haga trampas- dijo, intranquilo- En ese caso, supongo que tendremos que ser nosotros- dijo Afrodita. Shion asintió, apenado, mientras empezaba a escribir algo en el cuaderno.
- ¿Qué hace, mister?- le preguntó Shaka- El testamento…- le respondió, mientras seguía a lo suyo, provocando que más de uno acabara en el suelo, de la conmoción- ¡Pero mister, que poca confianza en nosotros!- se quejó Aioros.
Tras suspirar cansado, y como la regla de los 18 años les había dejado casi sin posibilidades, Shion decidió que todos los que cumplían ese requisito entraran al equipo oficial. Por lo tanto, en total eran 16 personas, más Shion, los que formaban el equipo oficial de Atenea. Claro que no faltaron las quejas por parte de algunos.
-¡No es justo en absoluto, he derrotado, e incluso golpeado en el caso de Hades, a varios dioses!, ¿y no me dejáis jugar en el equipo solo por tener 16 años?- los gritos del burro… quiero decir Seiya se escuchaban por todos lados. Shion ya estaba cansado de sus quejas. Sus amigos de bronce le intentaban parar para que no hiciera nada de lo que se arrepintiera.
-Vale Seiya, si tanto quieres participar, lo harás- dijo, ya exasperado, Shion- ¿De verdad?- dijeron todos a la vez. Shion solo desapareció tras la cortina, y tras un par de minutos, volvió con una bolsa- Preséntate junto al resto dentro de cinco minutos para los primeros entrenamientos- le dijo- ¡Y ahora fuera, que tengo trabajo!- grito, espantándolos a todos.
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A pesar del fuerte sol veraniego griego, ahí estaban todo los que iban a participar en ese campeonato, para algunos improvisado, de futbol. Todos estaban con camiseta corta, cada una distinta, ya que aún no tenían unas camisetas oficiales, unas calzonas cortas, y zapatillas de correr. Claro que entre tantas calzonas había una falda, que provocaba el pitorreo entre todos los que estaban allí, algunos aguantando la risa, y otros riéndose a carcajada limpia, para el bochorno de Seiya.
Efectivamente, iba a participar de las actividades futbolísticas, pero no como jugador, sino como animadora. Una muy mona, de no ser por su condición de varón.
-¡No tiene gracia!- gritaba, provocando las risas de todos, que ya no pudieron aguantar más, algunos ya por el suelo, haciendo que Seiya se pusiera aún más rojo de vergüenza y una pizca de rabia.
-¡Si que la tiene!- le respondieron todo, riendo con fuerza, pero pararon cuando vieron acercarse a Shion, seguido de Shiryu, Shun e Hyoga, quienes también aguantaron las risas por las pintas de Seiya.
-¡Bien, empecemos a entrenar! Ya que todos tiene una buena condición física, empezaremos con adaptarnos al balón- dijo, mientras sacaba varios balones y se los daba- Vamos a correr con ello, para que aprendáis a llevarlo con soltura- les ordenó.
En aquel momento Shion se dio cuenta de que, si llegaban al primer partido sabiendo como se controlaba el balón, sería un milagro. ¡Que inútiles! A los diez pasos, la gran mayoría había perdido el balón, bien por que le había dado con fuerza y se les había escapado, bien por que no sabían como moverlo sin que se les desviara.
-¡Mire mister, lo que hago!- el grito de Shura les llamó la atención. Tras darle un toque hacia arriba, el balón rebotó un par de veces en sus pies, pero enseguida se le fue hacia el lado. Shion resopló, aquello sería largo. Tras un par de minuto así, Shion decidió que era momento de, al menos intentar, hacer pases.
Para ello, coló a ocho a un lado los otros ocho al otro, les dio un balón a cada uno de la fila, y les indicó como hacerlo- Les dais así- les dijo, dándole un toque con el pie, flojo.- Esto es para cuando estáis cerca, lógicamente le daréis más fuerte cuando estéis más alejados- les dijo. Todos asintieron, y, con el silbido del silbato de Shion ,empezaron el ejercicio.
Lo que empezó como un sencillo ejercicio, derivó en una " a ver quien le pega más lejos", resultando en la perdida de varios balones y en un Shion bastante cabreado, mandando a kiki a por los balones perdidos. Como parecía que a los chicos les gustaba pegarle fuerte a los balones, decidió que iba a aprovechar eso.
-Vale, Aldebara, colócate en la portería, anda- le pidió, mientras le entregaba unos guantes para las manos Tras ponérselos, se colocó bajo los postes, con algo de miedo por lo que vendría- Ya que os gusta tanto pegarles patadas al balón- dijo, con cierto retintín, provocando la bajada de cabeza general- Vamos a ver como tiráis a puerta- les dijo, colocando un balón en el punto de penalti, mientras, con un ademán, le pedía a Aioria que se acercara.
-Venga, tira a puerta, pero apuna, eh?- le dijo. Aioria asintió, y, tras dar una pequeña carrerilla, chutó el balón con toda su fuerza, pero, en vez de ir a donde debía, es decir, bajo palos, se fue fuera- ¡¿Conoces el significado de la palabra apuntar, Aioria?!- le gritó. Este solo se pasó la mano por la nuca, riendo nervioso- Venga Aioros, a ver si a ti se te da mejor- Tras volver a colocar el balón en su sitio, Aioros se preparó, dio una corta carrerilla, y chutó. En esa ocasión, el balón fue donde debía ir, pero fue parado por Aldebarán.
-¡Buen tiro, Aioros!- le felicitó su hermano, aplaudiendo, junto a Aldebaran, que le levantó el pulgar.
-Vale, ponte en la portería, Mu- le pidió Shion. Aldebaran le dio los guantes al lemuriano, que miró con ojos de cordero a su maestro, pero este, inmisericorde, le mandó a la portería. Con algo de nerviosismo, se colocó allí.
Tras los chutes de varios de sus compañeros, quedó claro que Mu era un buen portero, pues paró todos los disparos, a pesar de las quejas de algunos, entre ellos Saga, que alegó que "estaba usando telekinesia" ,pero Shion respondió que no, que se había asegurado de ello. Como ya tenían portero, pasaron a la defensa.
-Ayudadme a colocar esto- pidió, con unos conos en las manos. Todos se hicieron los desentendidos- Gracias por nada- dijo, mientras se ponía a la labor, refunfuñando cual viejo que era… digo, cual persona mayor. Los colocó en línea recta, con varios metros entre los dos conos, y a unos veinte metros de la portería.
-A ver, Camus, Ikki, poneros entre la portería y los conos, a la mitad más o menos, y tú, Shaina, con l balón- dijo, dándole el esférico a la chica- Tienes que intentar evadirles y tirara a puerta, Mu intentará parar tu tiro, ¿vale?, mientras, colocaos otros cuatro en la otra portería, nos iremos relevando en el ejercicio- ordenó, tras lo cual, sonó el silbato, dando comienzo el ejercicio.
Shaina no demostró buenas dotes para el ataque, pero si para defender, pues cuando Saga, que se les acabó uniendo, le costó mucho pasar por donde ella, y acabó perdiendo el balón varias veces. Camus también demostró ser buen defensa cuando casi para a Ikki, que mostró una gran habilidad ofensiva durante el ejercicio. Saga también supo organizar muy bien el equipo, diciéndoles por donde pasar y por donde no, demostrando dotes de mando.
Por el otro lado, los hermanos de Leo y Sagitario se portaron como grandes delanteros, macando en la portería que duramente defendía Marin, la cual se sentía más cómoda en el centro, dando instrucciones. Milo, Angelo y Afrodita gustaban de ir por las bandas, y Aldebaran brillaba en la defensa como él solo, nadie pasaba sin que él le dejara. En cuanto a Dhoko, prácticamente podía estar en cualquier posición, al igual que Kanon. En cuanto a Shaka, a pesar de mantener constantemente los ojos cerrados, con ayuda del cosmo era capaz de dar buenos pases y ser, en general, el que abría el juego para que el resto se moviera. Shura contaba con un juego de pies bueno, con lo cual se quedaba en la defensa
Mientras los seleccionados entrenaban, Seiya les animaba… algo, pues no lo hacía con muchas ganas-Venga, vamos, a ganar, venga vamos, a ganar…- decía, sin demasiadas ganas, moviendo los pompones que le dieron sin demasiadas ganas.
-¡Vaya animadora más malaaaaaaaa!- le gritó Angelo, tras fijarse en él. Seiya le miró con rabia- ¡Calla, tarado!- le respondió. Angelo frunció el ceño- ¿Cómo me llamaste, enano?- le amenazó, acercándose.
Sabiendo que aquello acabaría mal, Shion intervino veloz- Bueno, creo que por hoy está bien, os he ido viendo y he hecho anotaciones- dijo, contento, mostrando el cuaderno lleno de garabatos y una letra inteligible. Tras mandar a la cuadrilla a las duchas, Shion empezó a maquinar estrategias en su cabeza, mientras sonreía, complacido. Había que mejorar en técnica, pero al menos ya sabía por donde debía tirar cada uno de los chicos. Tras suspirar, volvió por el camino a los doce templos, dispuesto a empezar con los preparativos.
Justo antes de entrar al templo principal, le llamó la loca…es decir, Saori, su amada diosa.
-¿Sí, señorita?- preguntó, asomándose por al puerta- Shion, ¡esto es inadmisible!- gritó ella, enfadada. Shion pegó un bote- ¡El resto de dioses tienen unos estadios impresionantes, con gradas, césped del bueno, pintura, e incluso duchas con agua caliente, y nosotros un polvoriento coliseo!-gritó, enfadada. Shion solo resopló- Por ahora, es lo mejor que tenemos, señorita- le dijo el lemuriano. Saori se lo pensó detenidamente.
-¡Bueno, pues nos construiremos uno!- dijo, contenta, sacando el móvil. A Shion se le calló el alma al suelo- Pe…pe…pero señorita, ¿usted sabe…? –se quejaba Shion, pero ella ni caso-¿Constructora? Sí, quiero hacerles un encargo… sí, claro, lo que haga falta…. Un estadio de futbol con toda la equitación… no, no, sin presupuesto, gástense lo necesario, yo pago…. Para una semana… ¡no me importa que sea muy poco tiempo, vosotros lo construís y punto!... vale, empezaréis esta tarde… sí….muchas gracias-dijo ella, tras o cual, colgó. A medida que hablaba la joven diosa, a Shion se le iba notando cada vez más las canas, con cara cada vez más estresada.
-¡Los 1.000 millones mejor invertidos de mi vida, jijijiiji!- gritó ella, alegre. El grito de Shion se escuchó por todo el santuario, alertando a la gente, pero el mensaje vía cosmo del lemuriano poco después le tranquilizó.
-¡Eso es muchísimo dinero, señorita!- se quejó Shion, con las manos en la cabeza- Tranqui, traqui, Shion, velo como una inversión a futuro- le respondió ella. Shion se extrañó- ¿Cómo que inversión?
-¡Claro! El premio por ganar es todo un pastizal, además, como participaran los ejércitos de todos los dioses, podremos reírnos un rato, ¡son todo ventajas!- gritó ella, animada.
Shion solo imaginó la muy nefasta situación de una posible derrota, y un muy frío escalofrío le recorrió la espalda entera. Con lo tacaña que era su diosa, y ahora va y se gasta un dineral en un estadio, que a saber donde lo van a construir… solo tenía una cosa clara, que como aquello saliera bien, se merecía una estatua a mejor Patriarca/mister de la historia.
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Bien aquí un nuevo capitulo ¿Qué os parece? ¿Os está gustando? Espero que si. Como siempre, comentad , decid que os gusta y que no , dad ideas si así lo creéis conveniente.. Para acabar , me despido , hasta la próxima , y que la inspiración os acompañe. Saint Seiya ni ninguno de sus personajes me pertenece.
