CAPITULO XX
Al cabo de una hora, Hermione tenía muchas emociones juntas, había escuchado de los Horrocruxes, de la muerte de Albus, de su papel como doble espía, había muchas dudas aun, así que Hermione preguntó.
-. El llamado "Príncipe Mestizo" ¿Esta entre los Mortífagos? -. Severus la miró y le sonrió.
-. A decir verdad si, Potter tuvo suerte de encontrar el libro, todo formó parte del plan de Albus -. Hermione lo vio sonreír, ella lo había sospechado pero no lo creía posible.
-. ¿Tú? -. Preguntó Hermione curiosa.
-. Es lenta en sus conjeturas Señorita Granger -. Hermione sonrió, si bien, estuvo celosa del Príncipe, ahora solo sentía admiración, había sido un genio desde joven y eso era de admirarse, pero no era suficiente, había una pregunta que le causaba temor.
-. Cuando todo esto termine -. Habló seria Hermione. -. ¿Qué pasara contigo? -. Un largo silencio se formó, a lo que Severus sólo pudo decir.
-. Es parte del plan, no hay opción -. Hermione ahogó un grito horrorizado y comenzó a llorar suavemente.
-. No, por favor -. El verla así, desgarró parte de su alma se acercó a ella y se dejó abrazar.
-. Te lo dije Hermione, no quería involucrarte, lo que vendrá será cruel y oscuro -.
-. Pero debe haber una manera -. Hermione lo miró y Severus suspiró cansado.
-. De haberla, créeme que la buscaría -. Hermione se puso seria y le habló firmemente.
-. Está bien, la encontraré, tú no te iras de mí, no lo harás -. Severus ya no respondió mas, Hermione se abalanzó a sus labios, queriendo ahogar el dolor, pero sabían que estaba presente, sabían que tarde o temprano el futuro los alcanzaría, pero eso no acabaría ahí, Hermione se encargaría.
…
A pesar de los días, Hermione seguía preocupada, no quería que todo terminara como Él se lo decía, y aunque Ron intentaba acercarse a ella, decidía ignorarlo con gentileza, le mencionó que no se encontraba interesada cuando él le pidió una cita y Ron poco a poco perdía las esperanzas, sin embargo no solo Hermione se encontraba nerviosa, Harry también lo estaba.
-. Muy pronto saldré con Dumbledore, no se para qué, pero él está muy preocupado y me pidió mi ayuda -. Hermione lo observó, sabia para que lo quería, le deseaba suerte, pero sin embargo, se acercaba la hora que más temía.
-. Ten cuidado Harry, con Dumbledore nunca se sabe -. Harry la miró interrogante.
-. Está bien que es peligroso en algunas ocasiones, pero es Dumbledore, confió ciegamente en el -. Hermione lo miró sarcástica. -. No me digas que desconfías ahora de él -. Hermione no contesto pero no quería problemas con Harry.
-. No, no es eso, pero ya sabes, siempre hay que tener cuidado, ya que tal vez te entrene para combatir contra Voldemort -. Harry se relajó pero tenía sus dudas, asintió y vieron llegar a Ron para ir directo con Hermione.
-. Hola Hermione me pidieron que te entregara esto, paso de persona en persona, nadie sabe su origen, además está encantado, parece que solo tú lo puedes abrir -. Hermione se cuestionó de quien era el pergamino y lo abrió con cuidado.
"Señorita Granger…"
Hermione rápidamente cerró el pergamino, conocía esa pulcra y elegante letra, Harry la miró interrogante al igual que Ron.
-. Es una petición que hice sobre un libro a la Biblioteca, parece que me lo otorgaron, déjenme ir por él -. Hermione se levantó, lo más calmada que podía y bajo las miradas de Harry y Ron salió de la Sala común.
Caminando por los pasillos, emocionada comenzó a leer.
"Señorita Granger:
Sé que estos días, han sido muy estresados para ambos, déjeme pedirle disculpas a mi manera, la espero a las ocho de la noche en la entrada del Bosque Prohibido y ahí espere por mí.
S.S."
Corto y conciso así era su murciélago, acercó su carta a su pecho y suspiró radiantemente, llevando miradas de curiosidad de alumnos que pasaban por ahí, ella se incorporó, sabía que esto era una cita, debía buscar algo que ponerse, si era en el bosque prohibido haría frio pero quería hacerle ver, lo mucho que le importaba y que quería aprovechar al máximo todo su tiempo juntos.
Regresó a la Sala Común, agradeciendo que Harry Ron ya no estaban, seguramente habían subido a su habitación y ella, velozmente así lo hizo, tenía mucho que hacer y tan poco tiempo.
Al final decidió un vestido sencillo y un leve abrigo que combinaba con él, ambos de negro, suponía que ese color le gustaría a su Profesor, con sumo cuidado ya que aún había alumnos por los pasillos, pero no tuvo problemas al llegar al bosque Prohibido, miró su reloj de muñeca y vio que eran las ocho en punto, esperó a su Profesor, sabía que él era puntual, extremadamente.
Solo pasaron unos minutos cuando apreció a través de los árboles, una pequeña nutria corriendo hacia ella y deteniéndose a escasos centímetros, la misma giró y corrió devuelta hacia el Bosque Prohibido esperando a que la siguiera.
Hermione comprendió su mensaje y la siguió, una lágrima recorrió su mejilla, pero por primera vez no estaba triste, estaba feliz, él le había dicho que su alma está grabada con el nombre de Lily y que siempre seria así, pero su Patronus de él había cambiado, y cambió por el amor que le tenía a ella.
Continuó siguiéndola hasta que la vio desaparecer, Hermione se detuvo, estaba aún en el Bosque Prohibido, se preguntaba que hacer ahora, Hermione caminó y sin esperarlo, en un abrir y cerrar los ojos, apareció en una zona iluminada con muchas velas flotando alrededor y Severus parado al lado de una mesa finamente acomodada para una cena.
-. ¿Impresionada Señorita Granger? -. Hermione sonrió y se acercó a él.
-. Viniendo del Príncipe Mestizo no me parece -. Hermione se acercó a él.
-. Es un hechizo parecido al Muffliato, pero aquí yo elijo que personas acceden a este campo -. Severus se sorprendió, no sabía que podía llegar a ser más hermosa que lo siempre aparentaba. -. Te ves hermosa -. La tomó delicadamente de la barbilla y la besó, lentamente, quería sentirla aunque sólo por unos días, tan solo por esos momentos, no sabía cuándo seria el ataque al castillo, pero quería disfrutar de ella lo más posible.
Severus le indicó que se sentara y ella accedió, por el hechizo Muffliato, nadie podía verlos y ellos podían apreciar la luna llena y las múltiples estrellas que se veían en ese cielo, platicaron de anécdotas del pasado, de la creación de sus hechizos.
Sabían que el tiempo de separarse llegaría y no tocarían ese tema preferían estar solos, el uno con el otro, como lo que ambos anhelaban en un futuro.
-. Tu Patronus cambió -. Severus sonrió y Hermione quería escucharlo de él.
-. Al parecer siempre debe lograrlo todo Señorita Granger, hace unas horas me di cuenta de ello y eso demuestra que logró hacer lo que yo mismo negué muchas veces -. Hermione sonrió abiertamente.
-. Otra señal para tener un futuro Severus -. Hermione habló completamente emocionada, Severus se levantó de su asiento y se aproximó hacia Hermione.
-. Solo hay algo que quiero hacer esta noche -. Le pidió su mano y ella accedió, se alejaron un poco de la mesa y Severus agitó su varita y una suave melodía comenzó a sonar.
Hermione pudo ver un gramófono que comenzó a sonar e interrogante miró a Severus.
-. Puedo ser un mago Señorita Granger, pero aprecio el arte Muggle de mis raíces -. Severus sonrió y comenzó a danzar suavemente llevando a Hermione consigo, se sorprendió de lo hábil que era para bailar, una faceta que no hubiera esperado de él.
Severus la observaba, sonreía, seguramente maravillada por no esperar que supiera bailar, la acariciaba suavemente de la cintura, sintiendo la suavidad de su piel y lo terso de su tacto, veía como la luz de las tenues velas, hacían juego con el brillo de su mirada, con la pureza que la embargaba.
Veía que ella se había vuelto tan importante para él, no sabía si aquello que sentía era tan profundo pero al ver su Patronus, lo confirmó, ella ya era parte de él, formaba parte de su alma, de su ser, la protegería, la cuidaría, ahora todo lo que le importaba era ella, el estar a su lado y que nada, pero absolutamente nada le pasara.
Veía como podía pensar en un futuro con ella a su lado, veía como ella había logrado cambiarlo, sin ni siquiera acercarse demasiado, como con su suave tacto había logrado derribar la barrera que él había formado, que había intentado quitársela de la mente y aun así, ella había permanecido ahí, ella tan pura, tan similar a Lily, pero tan diferente a ella, Lily solo era parte de sus recuerdos felices y ahora Hermione era parte de su presente y de su futuro.
Bailaron lentamente, un paso tras otro, sintiendo la perfecta sincronía con ellos, anhelándose en el alma, anhelándose más allá de todo eso, queriendo fusionarse para volverse uno por ahora y siempre.
Severus no lo medito, lo sentía sabía que era lo correcto.
-. Te amo -.
…..
Hermione observaba a Severus el llevarla con la música, sonaba una canción tan suave a piano, que a ella le pareció mágico que no pudo dejar de sonreír mientras él la miraba.
Sentía su altura y lo grande que era, e instintivamente se sintió protegida, amada y mimada, una experiencia tan nueva para ella, pero igual de aterradora y dulce a la vez, veía como sus ojos brillaban, no solo por las tenues velas, sino veía en ellos, tal vez ¿Admiración? O quizás ¿Amor?, pero veía que eran diferentes a los que conoció.
No sabía cómo había pasado pero de clases y encuentros, esto pasó y no se arrepentía de nada, sabía que él esa especial y ahora él era su vida, para seguir adelante, no sabía que le tenía planeado el futuro, pero sabía que lo que fuera lo quería a él a su lado.
Bailaron con suavidad, sintiendo su calor y la emoción que la embargaba de estar ahí, de estar a su lado, de ser parte de ese comienzo de él, sabía que venían tiempos duros, que él estaría en un grave peligro, pero ella lo quería en su futuro lo quería para él, encontraría la manera de salvarlo, como a él a ella la salvó.
Hermione lo observó, él, pareció distraído en su mirada y no espero lo que le estaba diciendo.
-. Te amo -. Hermione le sorprendió y lloró suavemente. -. Hermione ¿Te pasa algo? -. El creyó que quizá había ido muy lejos.
-. Yo también te amo Severus -. Hermione se acercó despacio a él, sonriéndole y lo besó, Severus por eso por primera vez se sintió completo.
El beso comenzó a ser cada vez más intenso y pasional, Severus la cargó de la cintura y sin dejarse de besar, hicieron una aparición.
…
Dumbledore, se encontraba disfrutando del clima tan fresco, la hora final casi se acercaba, sabía que se debía hacer, pero no estaba del todo seguro de Severus.
A pesar del hechizo que colocó en el Bosque Prohibido, era cierto, cualquiera pasaría y no vería nada, pero Dumbledore no era cualquiera, podía ver a esa pareja tan feliz, disfrutando al máximo su tiempo juntos, jamás lo pensó de Severus, hacían una linda pareja, pero ese no era el momento para ser felices.
…...
Respondiendo a sus lechuzas:
Parejachyca: Que bueno que te gustara, poco a poco nos acercamos al final. Saludos.
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GRACIAS...
