CAPITULO XXI

Y Severus lo había desobedecido, el encontraría entonces la solución, era vital, que no hubiera nada de sentimientos involucrados, nada de amor, y tal vez, nada de recuerdos.

Los vio desaparecer, esa noche podían disfrutarla, porque sería la última para la feliz pareja.

…..

A través de la aparición Severus sin soltar a Hermione llegaron a las mazmorras, caminaron hacia sus aposentos y de ahí, a un sofá que estaba frente a la chimenea que les brindaba un calor bastante agradable, se sentó ahí y sin dejar de besar a Hermione, decidió profundizar dentro de su boca, con tanta profundidad con tal de saborear cada rincón de su boca.

El fuego que desbordaba dentro de Hermione la cegaba, la traicionaba, lo deseaba y no pensaba postergarlo más, accedió a las demandas de Severus y profundizó el beso también.

Con premuras Severus llevó sus manos al cierre del vestido de Hermione y lo bajó lentamente, haciendo que Hermione se levantara y ambos tomaron ese espacio para respirar y Severus se maravilló como los hombros de Hermione poco a poco hacían su aparición de una manera lenta y deseable.

Llegó el cierre de su vestido hasta la cadera y lo dejo ahí, mientras por la parte baja de él, Severus continúo su camino con su mano, hasta que consiguió meterla por dentro de sus bragas y encontró su sexo.

Lo estimuló.

Lo excitó.

Con sus dedos, su experiencia y humedad latente, lo masajeó y lo avivó.

El sexo de Hermione se hinchó y ella gimió.

Jadeó.

Enloqueció y acercó más a él, sintió su erección contra su vientre, algo que aprovechó Severus para darle un azote.

Hermione se excitó todavía más.

La volvió loca e instantes después Severus se desabrochó el pantalón, sacó su mano de su sexo de Hermione y la acercó a él besándola salvajemente.

Clavó sus ojos en ella y murmuró mientras acercaba nuevamente su boca a la de ella.

-. Hermione, no tienes ni idea de cuánto te deseo -. Le bajó la cremallera que faltaba del vestido y éste cayó al suelo.

Severus se agachó, acercó su nariz hasta sus bragas y las aspiró.

Lamió sobre su monte de Venus y Hermione jadeó.

Sus posesivas manos la tocaban y la acariciaban.

Subió por sus piernas y agarró el borde de sus bragas.

Se las quitó.

Hermione estaba desnuda ante él y ella no dijo nada, a pesar de ser la primera vez que haría eso, no dijo nada.

No rechistó.

Hermione se dejó hacer mientras él la activaba, la poseía y la enloquecía, era una sensación nueva y peligrosa y eso le gustaba.

Severus se levantó del suelo.

La empujó hacia el respaldo del sofá, le dio la vuelta y la recostó sobre él.

Sus brazos y su cabeza cayeron, mientras su trasero quedo expuesto enteramente para él.

Durante unos segundos disfrutó de las mordidas que le daba en su trasero y notó sus manos invasoras sobre ella.

De nuevo un azote.

Esa vez más fuerte.

Ardió.

Pero el ardor lo suavizó cuando sintió que se apretó contra ella y su duro y castigador miembro le avisaba de que la iba a hacer suya, y eso a ella le impacientaba.

Severus le abrió las piernas, mientras con una de sus manos aprisionó su cadera sobre el respaldo del sofá para que no se moviera.

Con la otra mano tomó su duro miembro y lo paseó en su caliente sexo.

Jugueteó entre sus hendiduras, empapándola más.

-. Te voy a hacer el amor, Hermione. Y lo hare, como llevo todo el día pensando hacerlo -.

Hermione al oírlo decir aquello la sofocó.

Le agudizó todos los sentidos y le gustó.

Notó que arqueó su trasero dispuesta a recibirlo.

Se sintió desesperada en busca de alivio.

Severus dejó caer su cuerpo sobre Hermione.

Mordió su hombro, después sus costillas y Hermione se retorció.

Hermione estaba empapada, lista y húmeda para recibirlo.

Su cuerpo le imploraba.

Severus dudo si hacerlo despacio, pero puesto que era su primera vez, decidió hacerlo rápido.

La penetró de una estocada, se relajó y espero a que dejara de gemir de dolor, después de unos segundos Hermione respiró ansiosa y Severus pudo exigir.

-. Necesito escuchar tus gemidos. ¡Ya! -. Sin poder evitarlo, un jadeo ruidoso salió de la boca de Hermione.

Su orden la excitaba aún más.

Sus manos exigentes de Severus le agarraban por la cintura y la apretaba contra él hasta que la tuvo totalmente a su merced.

Hermione gritó.

Se retorció.

Iba a explotar.

Severus salió de ella unos centímetros pero volvió a entrar una y otra vez, colmándola de una serie de movimientos duros y potentes que volvían a hacerla gemir.

Hermione sentía sus testículos chocar contra su sexo a cada movimiento y, cuando su dedo tocó su hinchado sexo y tiró de él, Hermione gimió.

Gimió de placer.

A cada acometida Hermione sintió que la rompía.

La incitaba y ella se abrió más para que la hiciera totalmente suya.

Hermione sentía el tacto suave y rugoso de su piel que extrañamente fomentaba su perversión.

La dureza de sus palabras y su ímpetu por tomarla la enloquecían de una manera bárbara.

Su sexo se contrajo a cada embestida y notó cómo lo succionaba.

Lo atrapaba.

Lo alborotaba.

Hermione oía la respiración agitada de Severus en su oreja y los sonidos de sus cuerpos al chocar, una y otra vez…

Una y otra vez…

Eran adictivos.

Calor.

Tenían mucho calor.

Un ardor subió por la columna de Hermione.

Haciéndola explotar.

Hermione gritó.

Se retorció y convulsionó mientras notaba que por su pierna bajaban sus fluidos.

Severus continúo penetrándola mientras su devastador orgasmo la enloqueció y lo hizo enloquecer.

El cuerpo de Hermione estuvo roto de placer, se arqueó y, tras una potente embestida que la pegó más al respaldo del sillón, Severus se desahogó en su interior, notó que apoyaba su cabeza sobre su espalda y después de un gruñido fuerte y varonil notó que salía de ella.

Durante unos segundos, los dos permanecieron en aquella posición.

Él sobre ella.

Sobre su espalda.

Sus corazones acelerados necesitaban regresar a su ritmo normal antes de hablar.

-. Te amo -. Fue Severus el primero en hablar, se incorporó, dándole el espacio para que Hermione se vistiera, ella se puso nuevamente su vestido y giró a verlo.

-. Te amo -. Ambos se sonrieron y lentamente se demostraron su amor con un beso, Severus la levantó en brazos y la encaminó a su cama, volvió a desnudar a Hermione y juntos y abrazados se dejaron llevar por sus sueños.

...

Respondiendo a sus lechuzas:

Parejachyca: Dumbledore empieza a sacar su verdadero ser, y se pondrá peor, espéralo, ¿Final feliz? Es probable, quizá sí, quizá no, sigue leyendo y lo sabrás. Saludos.

Tsuki shiroi: Ese viejo manipulador, será más cruel todavía, tu pregunta pronto será contestada, por favor sigue leyendo y comentando. Saludos.

LES INVITO A DAR "ME GUSTA" A LA PAGINA "Auroriss", QUE SE ENCUENTRA EN FACEBOOK, DONDE SUBIRE TODO RELACIONADO CON MIS HISTORIAS.

GRACIAS...