NO SOY DUEÑO DE INUYASHA
GRACIAS A TODOS, POR LOS COMENTARIOS, SON MUY ALENTADORES. ACTUALIZO LO MAS RAPIDO QUE PUEDO. ESPERO QUE LO DISFRUTEN.
CAPITULO 28
Ya en el salón Kagome, miraba a Sesshomaru preguntándose qué era lo que había sucedido, el Daiyoukai haciendo gala de su mejor cara de pocos amigos no dijo una sola palabra, pero por debajo de la mesa acarició el muslo de la Miko para tranquilizarla, ella le devolvió la atención tomándole la mano debajo del mantel, mirando hacia otro lado.
Los ancianos estaban rebosantes de alegría les habían arruinado la vida a los dos seres más poderoso del actual mundo feudal, Lord Shintaro estaba muy contento, ya que había cumplido con el mandato del malvado hanyou monstruoso y su hijo Hikaru sería liberado, esta noche a la hora del plenilunio lo conseguiría, lo siguiente sería deshacerse de Náraku de alguna manera pero eso lo decidiría luego.
La manada observaba el transcurso del desayuno feliz de los youkai sabiendo que eran un hato de víboras traidoras, mantenían la mirada en sus alimentos, o en la pareja que presidía la mesa, evitando a toda costa cruzar miradas con alguno de los indeseables huéspedes, era el desayuno más largo que habían tenido en sus vidas, pero dentro de todo, había transcurrido pacíficamente.
De a poco los invitados iban dejando sus palillos juntos encima de sus platos, y se echaban hacia atrás en señal de estar satisfechos, Sesshomaru había preparado una serie de eventos para el entretenimiento de los asistentes a la gran reunión cardinal transformada ahora en celebración de emparejamiento.
Entre los youkai presentes había muchas hembras, de la nobleza youkai, Kagome tenía razón en lo que le había planteado a Sango en su habitación la otra noche, eran muy hermosas, los machos estaban frenéticos de excitación, eran muchas y todas bellas, no participaron de las reuniones, no tenían voz ni voto, pero siempre debían participar de los eventos posteriores, entreteniendo a los machos y haciendo relaciones sociales, las mujeres humanas estaban juntas, no se alejaban de su alfa, los machos youkai las observaban a ellas también, como hembras eran bellas y exóticas…
El Daiyoukai anfitrión, estaba muy atento al comportamiento de todos, le había ordenado a Danaka que pusiera dos guardias por cada youkai visitante, y que a media mañana se presentara en su despacho para recibir nuevas órdenes.
Sesshomaru le dijo a su manada que se fueran retirando de a poco a su despacho y lo esperaran allí, eso hicieron muy ordenadamente.
-"Qué será lo que sucede? ¿Por qué Lord Sesshomaru nos habrá citado aquí?"
-"Te olvidas de la escenita de Jaken de esta mañana?"
-"Sapo de mierda, te juro que la próxima vez que lo vea lo aplastaré"
-"Kouga Sama, Jaken es complicado, pero gracias a él estoy aquí, cuando papá se iba Jaken se quedaba conmigo cuidándome…"
-"No lo mataré, dije que sólo lo aplastaré…un poco"
Miroku sonreía al Daiyoukai lobo que se derretía ante los ojos tiernos de cachorro triste que Rin le ponía para aflojarlo.
Sango estaba muy alterada, jamás había convivido con youkai en tal cantidad, miraba por la ventana la revolución de gritos, carcajadas y bailes que se desarrollaban, en los jardines del palacio.
-"Qué sucede preciosa?"
El monje se acercaba suavemente a su amada inquieta, para calmarla y de paso cortejarla un poquito…
-"Tanto youkai me tiene de los pelos, excelencia…"
-"No estés tan preocupada, Sesshomaru y Kagome se casan o emparejan hoy, sólo están festejando a su Señor occidental"
-"SLAP!"
Los demás se sobresaltaron con el sonido de tremenda cachetada que se comió el monje culpa de su mano vagabunda, le dolía obvio, pero esos glúteos redondos y bien formados de Sango valían la pena.
El kitsune sonreía y caminaba hacia la biblioteca curioseando, Kouga se reía y Rin, bueno, su cara era un tomate.
-"Ya me preguntaba yo cuándo tu mano saldría a pasear monje, jajajajaja, te lo mereces"
-"Sí, bueno he estado bajo mucha tensión últimamente…"
Sango seguía con la mirada fija en lo que sucedía afuera
-"Deben ser alrededor de mil youkai solo en ese patio, y el palacio de la luna tiene ocho jardines principales y otros tantos secundarios, sume Houshi"
El rostro del monje se iba poniendo pálido, se quedó callado parado junto a la tajiya.
-"Eso pensé que diría, excelencia…"
Shippo mantenía la mirada perdida en la biblioteca, había pergaminos enrollados con leyendas, relatos, decretos, desde el techo por toda la pared, y hasta el suelo, entre esos debe estar el maldito decreto hanyou, que le permitirá la entrada a Inuyasha a palacio, en qué podría haber estado pensando Sesshomaru para crear una aberración como esa?
Pensaba, acaso no amaba él a su madre para exponerla al dolor extremo de tener que verse con Inuyasha y la mugrosa de Kikyo? "Hablaré con Sesshomaru aunque me mate, no me callaré, nadie dañará más a mi madre, no lo permitiré"
-"Shippo, ven acércate, mira allí hay un youkai kitsune haciendo trucos, mira ven!"
La alegría de Rin no podía mejorar el humor del joven kitsune ofuscado.
Su joven youki se elevaba por todo el salón
Las puertas se abrieron de pronto, Kagome y Sesshomaru entraron al despacho seguidos del general Tigre.
Sesshomaru tomó asiento y les indicó a los demás que hicieran lo mismo, todos obedecieron, menos Shippo que se quedó mirando por la ventana y Danaka, que se quedó atento a las órdenes de su Señor.
-"Miko, ven"
-"Kagome, si no es mucha molestia youkai"
Sesshomaru le indicó sentarse a su lado del otro lado del enorme escritorio enfrentando a los demás, ni bien se sentó, el Lord del oeste, le tomó y le beso la mano, antes de dirigirse a su General.
-"General Danaka, trae a Inuyasha al palacio, asegúrate de no lastimarlo, su temperamento te puede dar un mal rato, pero apelo a tu sensatez."
-"Hai, Mi Lord"
Hizo una reverencia y se retiró.
Todos estaban inmóviles, Sesshomaru alzó su aura un poco y enseguida llegó un sirviente con una bandeja con té y algunos bocadillos, se levantó se acercó al sofá junto a la ventana y se sentó.
Kagome caminó hacia él y se sentó a su lado, de a uno fueron acercándose al Daiyoukai, sentándose en los almohadones y sillones cerca de él.
Una vez que el sirviente se retiró, el Señor de Occidente habló.
-"Éste no se explica ante nadie, yo no tengo la necesidad de ser comprendido, pero lo mejor para tener una manada fuerte es la confianza y la misma se logra hablando con claridad para evitar malos entendidos. Necesito mi manada fuerte y unida, hoy más que nunca, por eso los llamé aquí, les voy a explicar algunas cosas"
-"Mi Lord, no es necesario"
-"Confiamos en usted Lord Sesshomaru"
-"Éste es consciente de ello, yo lo sé, pero desde que mi manada se compone de la mayoría ningen, para mantener su tranquilidad y confianza, me explicaré"
Rin servía el té y Kagome alcanzaba bocadillos a todos, cada uno de ellos con la mirada en su alfa.
Sesshomaru sentía la ira del joven kitsune, su aura agitada y lejos de molestarlo le agradaba lo temperamental que parecía ser.
-"Esto va para ti especialmente Kitsune…"
Shippo masticaba rabia, era inminente la llegada de Inuyasha y ya no se podía contener.
-"Hijo, ven conmigo, siéntate aquí"
Kagome le estiraba los brazos, a Shippo se le derritió el corazón, caminó muy lentamente y se sentó al lado de su madre con la cabeza gacha.
-"Estando en el mundo de la Miko, aprendimos a conocernos y acordamos estar juntos al volver a esta época, pero con el concejo y los Lores surgieron ciertos temas que había que solucionar. Entre los dos debíamos enfrentar algunas dificultades al regresar, para lo que tu madre ideó un plan, Miko…"
-"Si, así es, ante los peligros inminentes que estaban corriendo Rin, el Oeste y Sesshomaru Sama, se me ocurrió crear un decreto que protegiera a los mestizos hanyou hijos de youkai y humanos, así como también a los hijos adoptivos, al igualarlos ante la ley, y reconocerlos, sus derechos y obligaciones pasaban a ser los mismos que los de un youkai de sangre pura, heredando a sus padres, los bienes, el nombre, los derechos, dejando de ser una vergüenza o un paria."
Sesshomaru continuaba
-"Eso se hizo para proteger los hijos de Rin y a ella misma de la muerte segura, al emparejarse con un youkai disidente, la eliminarían como heredera y a sus hijos por ser mestizos para poder destruirme y tomar occidente… Éste no podía permitir eso, yo, no podía permitir eso Joven Shippo, también te protege a ti como hijo de la Miko."
-"Si bien no hubo que enfrentar nada demasiado importante todavía, el peligro persiste. Con respecto a Inuyasha, él fue reconocido por mi padre, él tiene derechos igualitarios ahora"
Los ojos del Kitsune se abrieron completamente. Estaba abrumado, se sentía un poco culpable, su mirada fija en Sesshomaru
-"Luego de la ceremonia, tú serás mi hijo, y ese decreto lo reafirmará"
Las lágrimas corrían por su rostro, olían a rabia y odio… y a pena.
-"Gomennasai, Sesshomaru Sama… Yo estaba enojado por Inuyasha, no soporto la idea que esté cerca de mamá, si hubieras visto lo que yo vi, cómo la trataba…"
El kitsune perdió el control que tenía y con las manos en puño se tapó los ojos y comenzó a llorar con todo el odio que tenía acumulado.
Kagome lo abrazaba y acariciaba su cabello, ella también lloraba…
Sango dejó su té y comenzó a hablar muy seria y pausadamente.
El resto de la manada, tenían el corazón roto, Sango se paró junto a la ventana una vez más, ocultaba sus propias lágrimas…
-"La humillaba a diario… Lo que yo vi, fueron patadas a sus cosas, insultos, gritos, tirones del cabello, arrastradas…no quiero pensar en lo que no ví"
Sesshomaru rechinaba los dientes, no sabía que su medio-hermano podría haber llegado a tanto, la bestia enfurecida se tiraba de los cabellos sacudiendo la cabeza como loco "No, no, no, mátalo! Mata a Inuyasha!"…
Kouga se retorcía en su sillón, tenía los codos apoyados en sus piernas las manos cruzadas y la cabeza gacha, los ojos de ambos youkai estaban sangrando de ira.
Rin se acercó a tranquilizar a Kouga
-"Yo sabía que era un perro sarnoso, maldito hijo de puta, cómo no lo maté cuando pude…"
-"Mi Lord, Kouga Sama, cálmate, Kagome está en palacio con nosotros ahora, será la pareja de mi padre, nada malo le sucederá, todos la protegemos"
El lobo levantó la cara y miró a Rin sonriéndole, se acercó a ella y le besó las manos, todos estaban acongojados, pero Sesshomaru estaba realmente muy mal, se maldecía por haber sido tan frío y no haberse fijado antes, sabe Kami por cuánto tiempo su Miko sufrió en manos de Inuyasha, se odió por recodarse parado lejos, siempre lejos, a la distancia, y cada vez que surgía alguna pelea o discusión se retiraba, no era de su incumbencia.
"Maldito, maldito hanyou desgraciado! Y lo traes a vivir a palacio? Con la puta esa de barro, vasa permitir que se acerquen a ella, a nuestra Miko? Vas a permitirlo?"
La bestia le daba un momento muy complicado, el Daiyoukai se agarraba la cabeza y se jalaba el cuello de sus chaqueta, le ahorcaba, estaba ciego de ira y de arrepentimiento, si tan sólo él hubiera estado más atento a los humanos, si hubiera sido más accesible, todo eso no hubiera sucedido, su dulce Kagome no hubiera sido tratada como una basura.
Kagome ahora se acercó a Sesshomaru que aún estaba con la cabeza entre las manos.
-"Mi Lord? Sesshomaru Sama…Está bien, anda, mírame…"
El Inu youkai levantó la mirada hacia ella, sus ojos aún estaban rojos.
-"Miko…Kagome…"
Ella se puso de pie frente a él, Sesshomaru rodeó su cintura con los brazos apoyando la cabeza en su vientre, frotaba su cara en ella, quería consolarla y pedir perdón, pero las palabras decidieron no salir tan fácilmente
-"Es el segundo de occidente e hijo del general Taisho…Tiene derecho… Yo lo sé, y lo comprendo, no temo verlo, sé que tú estarás a mi lado y todos ustedes también, hay que pensar en derrotar a Náraku, primero que todo… Estaremos bien, sí, bien."
-"Yo te juro Miko que nunca más te pondrá un dedo encima o si quiera te hablará de mala manera… si tan solo te mira de una forma que no me guste…ya te lo dije antes, aunque me odies, lo mataré"
-"Lo sé…"
Sesshomaru se puso de pie y se acercó a Shippo, le puso una mano sobre el hombro, el kitsune se volteó a mirarlo
-"Quiero que empieces tu entrenamiento con Danaka, a partir de mañana serás mi hijo y debes comportarte como tal, aprenderás las artes de la lucha, la guerra, el manejo de armas, aprenderás también a dominar el youki, protocolo, y demás, algún día serás el heredero de esta casa, si lo aceptas y deberás desempeñarte como tal."
-"Si bien no estaba en mis planes permanecer siempre en occidente, lo haré mientras me necesites Sesshomaru Sama"
-"Hn."
-"¿Dónde pensabas ir Shippo? Y cuándo?"
-"Con la tribu kitsune para aprender de mis raíces, hace muchos años que me fui, quisiera algún día volver"
-"Oh, comprendo…"
La cara triste de Kagome, le causó pesar al kitsune
-"Pero me quedaré hasta que todo está resuelto, no te preocupes"
Abrazó a su madre, todos estaban alterados, Inuyasha estaría pronto en palacio.
*********************con Inuyasha***************************
Kikyo estaba desnuda en un onsen de aguas calientes, al pie del monte donde habían levantado el campamento hace ya una semana, se lavaba y se enjabonaba con unos aceites especiales para su extraña piel, le daban humedad y tersura a ese cuerpo decrépito y frágil. Kaede le había mezclado unos ungüentos y pócimas para la fertilidad, pero el hanyou no daba el brazo a torcer, no la tocaba.
Estaba decidida a aparearse hoy, se embadurnaba con todos sus artilugios herbáceos y lista para atacar al mestizo volátil. Inuyasha estaba iracundo los acontecimientos de los últimos días, pensaba en muchas cosas, casi todas tenían que ver con Kagome y su hermano. Estaba enojado, muy enojado, tanto que no sintió el aura tan poderosa que se presentaba detrás de él.
-"Inuyasha Sama"
El incrédulo Inuyasha se dio vuelta y se encontró cara a cara con un youkai tigre enorme y muy fuerte, derrochaba poder por los poros y sus ojos eran dos esmeraldas de en llamas, le daría una dura batalla sin duda.
-"Quién eres, y qué quieres aquí"
-"Soy el General Danaka Señor, Sesshomaru Sama lo requiere en palacio Mi Lord"
-"Y qué mierda quiere Culo Sama de mi?"
El gruñido del tigre no se hizo esperar
-"Sólo cumplo órdenes del Señor de la casa de occidente, onegai, colabore…"
-"Y para qué quiere verme, el puto me detesta y yo a él"
-"Sólo sé que se le requiere en el castillo antes del anochecer, onegai, acompáñeme"
El Tigre perdía la poca paciencia que le quedaba, pero resistía de pie. Inuyasha lo miró, no pudo detectar ni un ápice de mentira en sus palabras ni en su aroma, el Tora youkai decía la verdad, hacía más de cien años que no iba a palacio, pero averiguar qué quería mierda Sama no le tomaría más de unos minutos, además, seguramente Kagome estaría allí y quería verla y hablar con ella lo antes posible.
-"Buscaré a mi mujer, y partiremos"
Danaka suspiró aliviado, pensó que moriría en manos de su Señor por haber desobedecido y asesinado al mestizo, porque ese hecho estuvo a minutos de concretarse…
Lo había saturado de insultos a su Lord y malos modales innecesarios, hacía siete minutos que conocía al hanyou y ya estaba harto de sus desplantes.
-"Oh Inuyasha vienes a bañarte conmigo?"
-"Déjate de decir tonterías Kikyo, sal y vístete nos vamos al castillo del Oeste"
-"¿Qué?¿Pero por qué, Sesshomaru estará rodeado de su ejército no podrás contra ellos, si vas a matarlo espera que venga a ti, sólo"
Inuyasha resopló molesto, mientras Kikyo salió del agua como Kami la trajo al mundo él la observó avergonzado y le alcanzó la ropa.
-"Mujer ya vístete, hay que partir"
Una vez con Kikyo en el campamento partieron hacia el palacio.
********************************en el Castillo****************************
Sesshomaru y los demás estaban en los jardines presenciando las competencias de los diversos youkai, ya les había advertido a su manada que eran extremadamente violentas y que en ellas corría mucha sangre, no debían intervenir, para eso estaban los sanadores.
Las hembras youkai miraban a Kagome al lado de su futura pareja y se preguntaban por qué los ancianos preferían a una humana en vez de una youkai para dama de occidente, el poder de Sesshomaru era tal que las atraía de manera casi irremediable a intentar acercarse a él, sabían que ella era la shikon Miko pero y eso ¿Qué quiere decir?, la mayoría de ellas estaba criada para ser la pareja de algún youkai poderoso, cuidar de su casa tener crías, atender a su macho, tener crías y tener crías.
A pesar del atractivo de Sesshomaru, el macho del oeste no producía crías, aunque jamás se dijo nada al respecto, era algo que en el mundo youkai se sabía.
Otra cosa a favor de los ancianos, Sesshomaru odiaba a los hanyou, a pesar del decreto, y seguramente se negaría a procrear con una ningen.
Era buen partido en todo sentido para acceder al poder como concubina, así es que el desfile de hembras calientes comenzó.
Danzas exóticas alrededor de fogatas, destrezas en la lucha, y manejo de armas, las feromonas otra vez le daban un momento difícil al Inu Daiyoukai que solo quería arrastrar a su Miko a su cama y no dejarla salir por dos lunas completas.
Las hembras se desvivían por llamar la atención Sesshomaru pero él sólo miraba por aquí y por allá desinteresado en todo.
Había tenido sexo con varias de ellas pero ni él ni su bestia querían saber más nada, en ochocientos años de vida, seiscientos estuvo con hembras youkai, ahora quería otra cosa… Y esa otra cosa estaba pasando un momento más que difícil y los celos la estaban maltratando bastante, Sesshomaru olía su descontento y la observaba de reojo, se preguntaba qué podía ser lo que le sucedía pero a los ancianos y a Lord Shintaro parecía agradarles su descontento
-"Parece que a su Miko algo le está molestando Sesshomaru Sama"
Kouga sabiendo a lo que se refería prefirió jugar de ignorante
-"A qué se refiere Lord Shintaro?"
El general del sur también estaba muy atento a su respuesta, Sesshomaru por su parte observaba los diversos espectáculos aparentando indiferencia, sin perder detalle de la conversación.
-"Pues si usted mira bien Mi Lord ookami, los bailes y danzas de allá abajo aparentemente son dirigidos a los Daiyoukai, y en especial al anfitrión, cosa que nuestra dulce sacerdotisa parece no disfrutar demasiado y no la culpo, vea esos cuerpos, esas bellezas, son puro poder, cuánta cama placentera y cuantas crías…"
-"Pues para mí no son diferentes a lo que vengo viendo en mis quinientos años, siempre es bueno probar algo diferente."
-"Seguramente Lord Kouga usted tiene experiencia ya que estuvo emparejado antes con una hembra youkai y de las más nobles"
Shintaro ahora atacaba a Kouga insultando la memoria de Ayame.
-"Pues hembra youkai como mi Ayame no ha habido nunca ni habrá otra jamás, por eso buscaré en otra parte"
-"Ah sí? Y se puede saber dónde?"
Sesshomaru estaba alcanzando su límite de paciencia en no decapitar al Daiyoukai águila
-"Lord Kouga ha solicitado permiso para cortejar a mi hija Rin, y ella ha aceptado. La casa de occidente está de acuerdo con el emparejamiento así que pasado este trámite, celebraremos un emparejamiento de la realeza"
El corazón de Kagome estaba cada vez más consternado, las palabras de Sesshomaru eran muy despectivas, sabía que no quería decirlas pero oírlas de sus labios era como recibir una puñalada en el pecho.
Su pesar se suavizó con la noticia de Kouga, estaba tan feliz por Rin, y tener que mantener la cara de amargura hubiera sido muy difícil si no fuera por la colaboración de las desvergonzadas danzantes.
La amargura era su bandera, y estaba completamente en alto.
Saturada ya de tanto veneno se puso de pie.
-"Con permiso Sesshomaru Sama, me retiro estoy algo cansada"
-"Siéntate Miko"
La manada estaba sentada detrás de Sesshomaru observando los entretenimientos, pero a su vez no perdían palabra de la charla de los Lores cardinales, Miroku se adelantó y le susurró al oído a Sesshomaru sabiendo que los demás lores podrían escucharlo
-"Mi Lord con todo respeto, y como su asesor de cultura y costumbres ningen, los humanos no tenemos la resistencia que tienen los youkai y si esta noche quiere pasar un buen momento después de la ceremonia, le recomiendo le permita ir a descansar"
Los demás lores rieron a carcajadas, Kouga apenas sonreía mirando a Sesshomaru fijamente como diciendo déjala ir.
-"Retírate sacerdotisa"
-"Con permiso"
Kagome dio media vuelta y se retiró echando humo, el olor de su descontento persistía en el aire, Kouga conversaba con Shintaro y algunos ancianos, debía aparentar neutralidad para que no se entrometieran en sus planes para con Rin.
Sango le susurró algo al oído a Miroku, los Daiyoukai no escucharon porque Kouga los tenía muy entretenidos, Miroku aprovechó la distracción y volvió a susurrarle al Inu Daiyoukai, casi inaudible para sí mismo
-"Mi Lord. No es bueno poner celosa a una mujer humana, menos a una con el temperamento de Kagome, recuerde que ya ha sido abandonada y nada bueno saldría de esto si usted no toma cartas en el asunto. Además fue verdad lo de esta noche, si no soluciona las cosas, no tendrá sus buenas noches."
-"Hn."
Las risas y carcajadas de los Lores y los ancianos se hacían escuchar por todo el lugar, Sesshomaru se puso de pie, los lores se inclinaron sus cabezas se dio vuelta y se dirigió hacia el interior del castillo
-"¿Qué le sucederá a Lord Sesshomaru?"
-"Seguramente fue a asegurarse una buena noche de pasión suavizando a la Miko jajajajajaja!"
-"Jajajajajajaja, yo haría lo mismo, ella debe ser una buena peleadora, sería una excelente cama."
-"Yo moderaría mis palabras Lord Shintaro, no creo que a Sesshomaru Sama le agrade que hable así de su futura pareja"
