CAPITULO XXII

Al día siguiente, Hermione se encaminaba hacia la Sala Común, tras ser despertada por Severus y desayunado juntos, no sabía si alguien se había dado cuenta de sus desapariciones de ellos dos, pero no le importaba, ahora ya nada le importaba.

Mientras iba por los pasillos, vio a Minerva que se encaminaba hacia ella.

-. Señorita Granger, que bueno que la encuentro, el Director, pide su presencia en su despacho -. Hermione asintió, no pudo evitar no ocultar su cara de desagrado hacia el Director, Severus le había contado todo lo que él planeaba y le pareció igual de malvado que Voldemort, ambos manipuladores, buscando un solo fin sin importar que vidas haya que sacrificar.

Llegó con pesadez a la oficina de su Director, Dumbledore se encontraba leyendo, con lenta movilidad en su mano que había sido hechizada según la había comentado Severus.

Sin verla le indicó.

-. Señorita Granger, pase por favor -. Le parecía irritable su actitud tan amable siendo una doble cara.

-. Gracias -. Avanzó Hermione lentamente, se mantuvo de pie en el centro de la estancia.

-. Por favor tome asiento -. Dumbledore la miró y con una sonrisa le indicó la silla enfrente de su escritorio.

-. ¿Se le ofrecía algo Señor? -. Habló Hermione, mostrándose relajada.

-. Si, vera Señorita Granger, estoy al tanto de su situación con el Profesor Snape -. Dumbledore se levantó y rodeó el escritorio.

-. ¿Mi situación? -. Respondió nerviosa.

-. No es necesario seguir ocultándolo Señorita Granger, me parece una relación hermosa, pero hubiera sido mejor en otro momento -. Hermione intento levantarse. -. Por favor, no se levante Señorita Granger -. Hermione se volvió a sentar.

-. ¿Por qué dice eso? La decisión la tomó yo -. Se cruzó de brazos.

-. Sé, que debe ser difícil entenderlo y quizá Severus ya le contó, pero él tiene una misión importante para lograr la paz en el mundo mágico, su relación con usted puede poner todo en riesgo -. Hermione lo observó.

-. Como yo lo veo, usted y Voldemort son iguales, ambos tratando de hacer ver sus puntos de vista, luchando en las orillas de un grupo de personas, luchando entre sí, sin importarles si alguien muere -. Dumbledore negó avergonzado, con la cabeza.

-. Señorita Granger, pensé que usted era inteligente, veo que el amor, la ciega de manera intelectual -.

-. No Señor, lo veo ahora muy claramente, Severus no solo finge con Voldemort, usted finge con cada uno de nosotros, siendo alguien quien admirar, cuando usted está hecho de la misma calaña que Voldemort -. Hermione se puso furiosa y se dispuso a levantarse, pero algo no se lo permitió.

-. Le repito Señorita Granger, usted no está viendo claramente, me temo que tendré que ponerle un alto a todo esto -. Dumbledore se acercó más a Hermione, ella lo miró asustada y furiosa.

-. ¿Qué está haciendo? ¿Qué me va a hacer? -. Gritaba Hermione.

-. Esto no te lastimara, pero te ayudara, no puedo obligarle a separarse de Severus, pero puedo hacerle olvidarse de él -. Hermione intentó moverse, pero algo se lo impedía, era como si se encontrara pegada al asiento.

-. Suélteme, no puede hacerme esto -. Hermione comenzó a sollozar, no podía usar magia sin varita, no podía concentrarse, estaba asustada y esa magia aún no la perfeccionaba, Severus se la había mostrado pero aún no era experta.

-. Esto es por su bien -. Dumbledore acercó su varita a Hermione quedando a escasos centímetros de su rostro, con pesadez, susurro. -. Obliviate -. Una ligera niebla salió de su varita y se metió dentro de la sien de Hermione.

Poco a poco Hermione sintió como un peso se volvía más ligero, comenzó a llorar, antes de que la palabra más amada en su cabeza no tuviera significado.

"… Severus…"

Dumbledore, terminó el hechizo y soltó las ataduras de Hermione, ella reaccionó y giró a ver a Dumbledore.

-. Como le decía, Señorita Granger, necesito que le informe al Señor Potter que venga, es urgente -. Hermione pestañeó tratando de recordar. -. ¿Le sucede algo Señorita Granger? -. Hermione negó.

-. No, no Señor, me distraje, perdone -. Hermione le sonrió. -. En este instante iré a buscar a Harry, con permiso -. Hermione se levantó y sonriendo se despidió de Dumbledore.

Él la vio salir, esperaba que ahora Severus actuara adecuadamente.

Hermione salió del despacho y caminó algo distraída, no recordaba haber ido al despacho del Director, su ultimo recuerdo fue cuando la Profesora Minerva le pedía ir allí, pero no recordaba el trayecto ni cuando entró a la oficina, sacudió la cabeza confundida, seguramente mucho estudiar le hacía daño.

Caminaba a punto de llegar a la Sala Común, cuando paso al lado del Profesor Snape, le pareció extraño que él le sonriera discretamente, ella le devolvió la sonrisa, pero aun confundida, paso rápidamente a su lado, pero no espero que el Profesor la tomara del brazo con delicadeza.

-. ¿Te sucede algo? -. Eso extraño mucho a Hermione, el Profesor se dirigía a ella de forma personal.

-. Profesor, estoy bien, gracias, debo ir a ver a Harry -. Hermione intento soltarse, su profesor, se encontraba muy cerca de ella.

-. ¿Profesor? Hermione, ¿Qué te ocurre? -. Severus no comprendía, ella lucia confundida, estaba bien que debían fingir su relación, pero se comportaba fría con él.

-. Estoy bien Profesor, no me parece correcto que usted me tenga de esta forma tomada y menos hablarme de esta manera, ¿Puede soltarme por favor? -. Hermione estaba un poco asustada.

Severus no comprendía pero la soltó no quería que se sintiera incomoda o asustada.

-. De… donde viene ¿Señorita Granger? -. Decidió averiguar si alguien la había hechizado y le causó quizá amnesia.

Hermione se relajó.

-. Vengo del despacho del Director -. Severus se erizó, no confiaba en ese hombre en absoluto, algo no estaba bien y lo sospechaba.

Hermione no comprendía su actitud, lo observó como algo en su cabeza tomaba forma, lo cual le asustó, quizá había hecho algo que le molestara, Severus reaccionó y la observó con mucho pesar.

-. Puede retirarse… Señorita Granger -. Severus la vio partir y sintió un dolor en el fondo de su ser, casi podía jurar que Dumbledore le había borrado la memoria, su dolor se convirtió en ira y con paso firme llegó hasta el despacho del Director.

Al llegar ahí la puerta se abrió sin necesidad de que Severus llamara.

-. Pasa Severus -. Severus entró, con creces ese hombre le demostraba que algo le había hecho a Hermione.

-. Dumbledore… -. Dumbledore se levantó de su asiento limpiándole continuar.

-. Sé a qué vienes Severus, solo puedo decirte que fue lo correcto -. Severus se molestó al escuchar eso.

-. Correcto ¿Para quién? ¿Para ti? -. Dumbledore lentamente se acercaba a él.

-. Para todos, te pedí que te alejaras de ella -.

-. Lo hice… pero… -. No sabía Severus como decir que las circunstancias se dieron, que el destino conspiró.

-. Lo sé -. Severus observó a Dumbledore. -. Lograste un enorme cambio en la Señorita Granger, apuesto que fue ella la que te busco, pero confié que serias más fuerte -. Severus se sintió ofendido.

-. No sabes lo que dices, ¿Que te hace pensar, que no le devolveré la memoria? -. Respondió Severus.

-. Puedes hacerlo, es un hechizo muy simple, pero analiza la situación, hoy en la noche el plan de Voldemort se llevara a cabo, y tú debes llevar a cabo todo el plan que ideamos -. Severus miraba a la nada, quizá era lo correcto, pensó.

-. No, no puedo -. Dumbledore se acercó más a él.

-. Si el plan falla, Voldemort atacara a los hijos de Muggles, y sabes con quien empezaría -. Severus no sabía que pensar, amaba a Hermione, la quería con él, pero también la quería a salvo. -. Me da gusto que volvieras a amar, te lo merecías -. Dumbledore tomó de los hombros a Severus. -. Pero si realmente la amas, debes hacer sacrificios por ella, debes salvarla sin que ella lo sepa, así le ahorraras ese dolor -. Severus lo observó, tal vez tenía razón Dumbledore, Hermione no merecía sufrir cuando llegara el final de Severus. -. Ahora te pido que te vayas, Harry vendrá en cualquier momento, él debe estar presente, para que todo encaje -. Severus miraba el suelo derrotado, sabía que era lo mejor.

Se giró con brusquedad y salió del despacho mientras veía a Harry entrar, quería decirle todo lo que iba a pasar y así él protegiera a Hermione, pero sabía que Harry no creería ni una sola palabra y de creerla, sus sentimientos afectarían toda la misión.

Derrotado salió del Despacho y mientras bajaba a las mazmorras, veía el clima más oscuro, más triste, como se sentía su alma, por segunda vez perdía a la mujer que amaba, pero esta vez era más doloroso que la primera, ahora entendía que Lily fue una amiga, una gran amiga y una gran persona a la que debía perdón y aprecio, pero con Hermione, había admiración y aprecio, pasión y belleza, cada cualidad que ambos complementaban a la perfección.

Pero eso llegó a su fin y haría la más grande muestra de amor, la dejaría ir, y la protegería, durante toda la eternidad, cuando no estuviera con ella.

Llegó a las mazmorras y esperó el momento de su llamado, se sentó en la soledad de su oficina y esperó a entregar lo último que quedaba de su alma a un precio por el cual comenzaría su prueba final.

…..

La Marca tenebrosa, se alzaba en el cielo nublado de Hogwarts, Severus sabía que era su señal, se levantó de su lugar dolosamente y se encaminó a la torre de astronomía, donde Dumbledore y Harry lo esperaban y donde él debía llevar a cabo la última voluntad de Dumbledore.

Caminó hacia el comedor y vio como los Mortífagos luchaban contra los profesores, por más que quisiera ayudar a que nadie saliera lastimado aun no era tiempo y no debía distraerse quizá en un arrebato Malfoy lograría lo que estaba planeando.

Llegó a la torre de astronomía, escondido entre los muros que la dividían, veía como Draco apuntaba a Dumbledore y como el viejo trataba de hacerlo reflexionar, dándole el tiempo que Severus necesitaba, se quedó ahí un momento más, debía haber todo los testigos para que su plan funcionara.

De un momento a otro Severus vio llegar a los Mortífagos que combatían anteriormente.

-. ¡Dumbledore arrinconado! -. Dijo uno de ellos.

-. ¡Dumbledore sin su varita!, ¡Dumbledore solo! ¡Bien hecho, Draco, bien hecho! -. Le dijo Amycus a Draco.

-. ¡Hazlo! -. Dijo Fenrir parado al lado de Harry oculto en su capa de invisibilidad, Severus se sorprendió, sabía que estaría cerca pero no justamente en medio de los Mortífagos, parecía que había sido hechizado, lo cual estaba bien, cualquier movimiento y lo habrían descubierto.

-. Tenemos órdenes. Ahora, Draco, y rápidamente -. Dijo el cuarto Mortífago.

-. ¡Yo lo haré! -. Gruñó Greyback, moviéndose hacia Dumbledore, lo cual asustó a Severus, sería una imprudencia a todo el plan. Iba a actuar cuando otro Mortífago intervino.

-. ¡He dicho que no! -. Gritó el hombre.

-. Draco hazlo o párate a un lado de nosotros -. Gritó la mujer, pero en aquel momento Severus caminó calmadamente, ya había esperado demasiado.

...

Respondiendo a sus lechuzas:

Parejachyca: Espero no lo odies demasiado. Saludos.

Tsuki shiroi: Jajaja, es una muy buena teoría, eso explica porque lo quería siempre a su lado y él porque será malo con ellos aquí. Saludos.

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GRACIAS...