Mundial Saint Seiya
Capitulo 6
El siguiente partido sería contra "Los solares" del dios Apolo. Como en el partido anterior no habían tenido demasiados problemas, Shion se esperaba que, mal que bien, los chicos se pudieran defender durante el partido. También por suerte para su salud mental la diosa de la sabiduría, la cual de sabía tenía poco, estaba demasiado entretenida molestando a los aprendices de caballeros y no a los dorados, los cuales eran más importantes que nunca para él en aquellos momentos.
-¡Que buen día hace hoy, si señor!- la alegría de Shion era más que evidente en su semblante, el cual poco a poco iba volviendo a su color natural tras la mucha tensión acumulada en los últimos días. Feliz, se dirigió con su chandal, los papeles del equipo y su silbato al coliseo para entrenar con los chicos.
-Disculpe, patriarca…- una suave vocecilla hizo que Shion se parara, y se girara a ver quien le llamaba. Era una doncella- ¿Qué ocurre?- preguntó. La chica bajo la cabeza.
-Es… bueno….- la chica se iba poniendo un poco más roja cada vez que hablaba, o mejor dicho balbuceaba palabras, con las manos a la espalda.
-¿Te encuentras bien, niña?- le preguntó alarmado Shion, mientras la agarraba- ¡La señorita Atenea les espera, Patriarca!- gritó de repente, asustando a Shion.
-¡Ufff, pensaba que era algo grave, como una lesión o algo!- suspiró Shion. Pero en ese momento se quedó blanco. Que Atenea llamara era signo de algo malo, algo muy muy malo, sobretodo para Shion. A saber lo que le decía ahora…
-Que Zeus me proteja…- susurró, mientras rezaba mentalmente a la mitad del Olimpo y a la otra mitad también, justo antes de llamar a la puerta.
-¡Ya era hora de que llegaras, pedí la pizza hace más de media hora!- gritó la enfurecida deidad, abriendo la puerta de golpe. Para protegerse, Shion puso la carpeta entre ella y su cara, y enseguida, como previó, empezó a notar los golpes.
-¡Tranquila señorita Atenea, soy yo, Shion!-gritó, acongojado, mientras recibía como podía la lluvia de insultos. Cuando se tranquilizó, Atenea sonrió- ¡Ay, res tu Shion, ¿Por qué no lo dijiste antes?- preguntó- ¡Pero entra, no te quedes ahí parado, hombre!- le dijo.
Shion estaba algo confundido por su repentino cambio de humor, pero después recordó que era su diosa de la que estaba hablando y se tranquilizó- ¿Qué quería, señorita=?- le preguntó.
Atenea sonrió- Veras, he estado hablando con mi papá sobre este campeonato…- esas palabras le sonaron a gloria al bueno de Shion- Por favor que se suspenda, por favor que se suspenda…- aquel rezo llevaba más empeño que cualquier otro que Shion hubiera antes hecho en toda su vida.
-¿Y de que hablaron?-preguntó Shion- Pues como soy su hija favorita, papá ha permitido a Seia participar en los partidos, ¿no es genial?- dijo ella, contenta.
Shion dio un respingo- Peo Atenea, ya tengo decididas las alineaciones y…- las quejas de Shion cayeron en saco roto cuando Atenea decidió hacerse la desentendida, mirándose las uñas- ¡Además, ese inútil no sabe ni como darle una patada al balón y que vaya a donde debe ir!- gritó el viejo patriarca.
En ese momento se dio cuenta de su terrible error. Era bien sabido que Seiya era el predilectote la diosa, a pesar de que esta lo negara, el burro con alas era el favorito, por eso procuraban burlarse de él mientras la diosa no estuviera presente. Pero si te metías con Seiya, aunque fuera un poco, en presencia de Atenea… vete despidiendo de la vida, esa era una de las primeras lecciones que te daban en el santuario. No era como usar el cosmo, o que era el santuario, no…. Lo primero era que, si te metías con Seiya, no fuera con Atenea delante.
-¡¿QUÉ DIJISTE DE SEIYA!?- gritó furibunda la diosa, con un aura maligna detrás de ella y con los ojos rojos de rabia-¡Que es un jugador excelente, eso que dije antes era jerga de futbolistas, bromas entre ellos, jejejeje…!- Shion rezó por que la diosa se creyera esa excusa.
-¿De verdad?- preguntó ella, curiosa, pasándosele todo el enfado de golpe- ¡Si señorita, ahora, si me disculpa, le daré las nuevas noticias al grupo!- dijo Shion, excusándose.
Tras despedirle de la sala, Shion se alejó a paso ligero de allí, con el corazón en un puño, muy malas pulgas, y con todo el buen rollo de antes en la basura. Durante el trayecto al camino de los templos se encontró a Dhoko.
-¡Buenos días, Shion!- le dijo, sonriente. Shion solo refunfuñó, cabreado- ¿Algo malo?- dijo Dhoko, reocupado. Shion volvió a refunfuñar, alicaído.
-¿¡No habrán matado a Luis Miguel Ángel de Figueroa Lorenzo De la Vega Santana, verdad?!- gritó Dhoko, asustado, pus era el actor principal de la telenovela a la que se había enganchado hacía un mes- ¡Peor aún, Dhoko!- le contestó Shion
-¿Puede haber algo peor que eso? Ohhh, por los dioses…!- sollozó Dhoko- ¡Sí, que nos obliguen a poner al poni con alas de delantero titular para todo el campeonato!- se quejó Shion.
Dhoko tragó saliva- ¿Quién dijo semejante burrada?- preguntó, lentamente, haciéndose a la idea de tal fatalidad- Atenea y Zeus, así que no podemos hacer nada, por desgracia…- dijo Shion, mientras haría el portón.
-¡Pero eso va en contra de las reglas, no puede participar, solo tiene 16 años!- le dijo Dhoko- Según parece no, si contamos los nueve meses del embarazo, hacen 17, más el tiempo que no estuvo en el santuario de Atenea, pues según se traspapelaron los papeles, hacen 18…- le explicó Shion. Dhoko estaba que no se lo creía, ¿Cómo fue posible tal cosa?
-¿Y como se lo diremos a los chicos? Preguntó Dhoko. Shion solo suspiró- Con paciencia, solo espero que hoy no estén muy de dar por saco…- gimió Shion, mientras bajaban las escaleras rumbo a Piscis. Durante la bajada, Shion fue acompañado por los caballeros de oro, todos ellos alegres y gastándose bromas entre ellos.
-¡Venga, Patriarca, alegre esa cara!- le dijo Milo, nada más verle, sonriendo-¡Hemos ganado el partido contra las atractivas chicas de Afrodita, yy ahora haremos lo mismo con el equipo de Aplo, ¿como se llamaba…?- decía Milo, pero Shion no le hacía ni caso, pues aún pensando como decírselo a los chicos. Y pero aún, como decírselo a Seiya…
Tras bajar las escaleras zodiacales, y cada vez más deprimido por el buen humor que denotaban sus chicos, se dirigieron a la zona de las amazonas para recoger a Shaina y a Marin y así poder empezar con el entrenamiento, pues desde allí llegaban más deprisa al coliseo donde tenían el campo. Mientras se dirigían allí, el innombrable apareció.
-¡Hombre, Seiya, a ti te quería yo ver…!- dijo Ángelo, con una sonrisilla- ¿Qué quieres?- dijo, algo asustado-¡Mira lo que te he comprado!- le respondió el cangrejo, sacando una bolsa de donde solo un buen italiano podría esconder una bolsa, y se la dio. Esta contenía un trajecito de animadora con bastante poca tela y unos pompones de color rosa, pintalabios, y algo de brillantina.
-¿Pero que…?- dijo el burro… digo Seiya, mirando lo que había dentro- ¿Ah, que no lo sabías? Zeus ordenó que las animadoras debían llevar estas ropas, ¿no te lo comentó Shion?- mientras el pobre Seiya les miraba con ojos lastimosos, los dorados reían a carcajada limpia, así como Shaina y Marin, quienes no podían imaginarse al santo vestido con esas pintas.
-¡Esto ya es demasiado, no es justooooo!- se quejaba Seiya, provocando más y más risas. Incluso Shion y Dhoko se reían, pero al recordar lo que iba a suceder, se callaron.
-¡Basta de risas y al campo a entrenar, venga, venga!- gritó Shion cual general. Tras cuadrarse como si de cadetes se trataran, el grupo se dirigió a los vestuarios. Cinco minutos más tarde, ya estaban todos vestidos apropiadamente, con el resto del grupo de santos de bronce amigos de Seiya con bolsas a los lados lleno de agua, bebido isotónicas y toallas para los chicos.
-¡Bien, empecemos con el entrenamiento de hoy!- gritó Shion, mientras el grupo formaba ante él- ¿Y Seiya?- preguntó Shion, al no verlo en ningún lado.
-Debe estar cambiándose y pintándose las uñas…- bromeó Milo- Pues para tu información, la crema que me dio Shaina viene genial para los puntos negros, ¿verdad?- dijo, orgulloso, Seiya. Venía vestido con unos leggins, os pompones en la mano, el pelo con coletas y la ropa que le dio Ángelo, y con maquillaje en la cara.
-¡Pero que mono vienes Seiya, si fueras tía te besaría!- rió Aioria, provocando las risas entre sus compañeros y ganándose un zape de Marin
-¡Chicos, chicos, aunque el burro se vista de seda, burro se queda!- les dijo Alde, haciendo que todos rieran y que Seiya, indignadísimo, empezara a gritarles de todo.
-¡BASTA YA!- gritó Shion, ya harto de la insubordinación de los chicos- Tened un poco más de respeto al delantero del equipo, ostras!- dijo, enfadado.
Al oír eso, todos se quedaron mudos- ¡Ay que hecho….!- se dijo a si mismo Shion. En principio, iba a decir antes una pequeña charla para que no se enfadaran demasiado, pero, como siempre, el subconsciente le traicionó y lo soltó sin siquiera endulzarlo un poco.
-¿Cómo dices?- murmuró Aioros- Atenea se reunió con Zeus, y, tras discutirlo, el dios dijo que Seiya podía participar, y Atenea decidió ponerlo como delantero- explicó Shion, lo más despacio posible para que las mentes de los chicos pudieran pillarlo bien. Por desgracia eso no fue suficiente, una enorme lluvia de quejas calló sobre el pobre Shion.
-¡Pero hacer eso sería como perder a posta!- se quejó Camus- ¡Yo no pienso pasarle el balón!- dijo Aioria- No se y si es buena ide…- comentó Mu.
Mientras, Seiya, saltaba y hacía volteretas por todo el campo, pues al fin podría demostrar su valía jugando al balónpie- ¡Viva, viva!-gritaba, mientras abrazaba y besaba a todos, incluso a los dorados, quienes le apartaban con asco para seguir quejándose ante Shion.
-¡BUENO, YA ESTÁ BIEN, A DAR 20 VUELTAS AL CAMPO, VENGA!- gritó Shion, rojo de enfado. Para no cabrear mas al mister/patriarca, l quipo se puso a trotar por el campo. En venganza, durante las vueltas, cada uno de los dorados le dio un callejón de los que suenan a Seiya, quien acabó con la nuca roja de los golpes que le dieron. Al quejarse por las agrsiones, simplemente respondieron que "es una tradición recibir así a los nuevos", cosa que no era cierta, pero que les apetecía hacer, y así actuaron.
-Si antes era difícil ganar, ahora lo será más…- se quejó Shion, viendoles darle collejas a Seiya, pero sin intervenir. En parte la culpa era suya… o eso se decía a si mismo el bueno de Shion.
( ) ( ) ( ) ( ) ( )
Siento infinitamente la ausencia, es lo que tiene el verano, tiene todo el tiempo del mundo pero apenas tienes tiempo XDD. Ya se que el mundial ha terminado hace ya un tiempo, pero como dije, este fic no lo voy a dejar en la estacada, así que no os preocupéis, que aún le quedan muchas cosas por pasar al pobre Shion XDD
Bien aquí un nuevo capitulo ¿Qué os parece? ¿Os está gustando? Espero que si. Como siempre, comentad , decid que os gusta y que no , dad ideas si así lo creéis conveniente. Saint Seiya ni ninguno de sus personajes me pertenece. Con esto, me despido, que paséis buen verano, un abrazo, y que la inspiración os acompañe.
