Mundial Saint Seiya
Capitulo 7
A pesar de que a Shion no le hacía gracia hacerlo, tuvo que colocar a Seiya como delantero, a pesar de las muchas quejas de los dorados. Todos ellos, más o menos, estaban enfadados por la decisión de la deidad griega y la veían sobremanera injusta, claro que en su infinita sabiduría, el Patriarca les recordó quien era la diosa a la que protegían y cual era su carácter, y que su palabra para ellos era la ley, por poco que les gustase.
-Habrá que comprobar si al menos es bueno, ¿verdad?-dijo Milo, mientras se cruzaba de brazos, aún algo enfadado.
Shion asintió- Si, será titular, pero eso no significa que vaya a tocar el balón…- comentó, provocando alguna que otra risilla y que Seiya le mirara mal.
Y así hicieron. Seiya se colocó en el centro del campo, con Camus, Shaina, Aldebaran y Shaka entre él y la portería, la cual estaba defendida por Mu. Después del pitido de Shion, el chico empezó a correr rápidamente a través del campo, pasando a sus compañeros sin demasiadas dificultadas, ante la asombrada mirada de sus compañeros, quienes no podían creer como alguien tan patoso podía ser tan bueno con el balón, incluso sus amigos estaban sorprendidos. Sabían que Seiya practicaba el deporte rey, e incluso le vieron jugar con los niños del orfanato, pero jamás creyeron que fuera tan bueno.
-¡De aquí no pasas!- gritó Camus, poniéndose ante él. En un rápido movimiento, Seiya pasó el balón entre los pies de Camus, quien solo pudo ver como el chico se iba hacia un lado, sin poder hacer nada.
Entonce, Seiya fue rodeado por un aura de color azul, mientras golpeaba el balón- ¡Meteoro de Pegaso!-gritó, haciendo que el balón se iluminaba por la energía desprendida, dándole más potencia.
Sabiendo que era imposible parar aquello con las manos sin la armadura, y como usarla estaba prohibido y sería un estorbo, decidió levantar su mejor defensa.
-¡Muro de cristal!- nada más gritarlo, un muro traslucido se levantó delante de Mu, quien, no sin esfuerzo, logró que el balón saliera desviado hacia un lado, tras lo cual, el muro desapareció. En ese momento se hizo el silencio. Todos los prestes estaban confundidos, normalmente se hubiera caído varias veces y hubiera empezado con sus discursitos moralizantes de salvar a la humanidad y eso, pero no, Seiya pasó sin demasiadas dificultades por todos y cada uno de ellos, y solo Mu, con su técnica defensiva, pudo pararle. En ese momento, los caballeros dorados tuvieron un deja vu sobre lo ocurrido en las doce casas, pero en esta ocasión, los que acabaron mordiendo el polvo ante la gran supremacía del contrario fueron ellos.
-¡Bravo, bravo!- gritó de repente Shun, aplaudiendo y saltando. Enseguida, se le unió Hyoga, aunque el caballero de bronce mostró menos su alegría por su amigo. Poco a poco, el resto del equipo le fue felicitando por su maestría, incluso Aioria, aunque lo dijo en voz baja y muy deprisa, por lo que apenas se le entendió. Fue Aioros quien tradujo las palabras de su hermano menor, quien se alejaba casi corriendo, mientras que Milo y Ángelo, a su lado, se reían de él.
-¡Seiya de Pegaso!- gritó d repente Shion-¡Desde ahora, serás el delantero estrella del equipo, así que, por tu madre, hazlo bien, ¿entendiste?- gritó Shion. Seiya solo se cuadró como si fuera un militar- ¡Señor, si señor!- respondió el joven con entusiasmo.
Tras eso, el entrenamiento continuó sin demasiados problemas. Lo único que Dhoko tuvo que ponerse a dirigir el entrenamiento pues Shion dijo que tenía que revisar algo. Eso de que Seiya usara uno de sus ataques para darle más fuerza al balón, como hizo Mu pero para pararlo, era una gran estrategia para llegar a ganar el campeonato. Lo que no sabía era si estaba permitido, por eso se llevó consigo a uno de los gemelos para ayudarle con eso.
-Dice que se puede usar el cosmo, pero sin atacar al contrario…- dijo Saga, tras leer la parte del reglamento donde habla de eso. Shion le miró e lado- También dice que se puede usar para controlar el balón e imprimirle más fuerza- siguió, mientras indicaba el sitio donde ponía eso. El viejo Patriarca/mister sonrió complacido- ¡Vaya, parece que la suerte nos acompaña!- celebró, contento.
-Seguramente los otros equipos también lo sepan y usen este tipo de trucos contra nosotros, debemos estar alerta, Patriarca- comentó Saga. Shion asintió- Tienes razón, debemos entrenar ese aspecto, pero no creo que haya problema, ya que Seiya lo hizo a la primera- siguió el lemuriano.
-También es verdad…- comentó Saga, con una sonrisilla.
Una vez hecho esto, ambos hombres volvieron al campo de entrenamiento, donde informó al resto sobre lo descubierto antes. Todos celebraron aquellas palabras, pues eso significaba tener más posibilidades de meter gol en los partidos.
-Al final el chico va a ser útil y todo…- comentó Aioria, mientras miraba de lado a Seiya, ya en las duchas, y habiendo acabo el entrenamiento.
-Venga hermanito, no te piques, ya veras como tu también podrás hacerlo- le dijo su hermano.
-A mi no es eso lo que me preocupa, sino que se venga arriba y la líe- comentó el de Leo.
-¿Cómo ese fatídico día que decidió fiarse de lo que le pusieron en la copa Milo y Ángelo?- dijo Dhoko
-Por ejemplo- murmuró Camus
-¿Qué le pasó?- preguntó Aioros- no quieres saberlo, de verdad- le respondió Shaka.
-Seiya ya ha hecho muchas cosas raras, pero no creo que ya me sorprenda más- dijo Aioros. Ante eso sus compañeros solo rieron, haciendo que el de sagitario se preocupara sobremanera por el joven.
-¿Tan idiota puede llegar a ser?- preguntó- No te haces una idea- respondió Alde.
Tras las duchas, cada uno de los miembros del equipo fue a su respectiva casa, pues durante las competiciones de futbol Shion permitió que junto al caballero dorado correspondiente estuviera uno de los otros jugadores que no eran caballeros dorados. Eso significa que en Aires se quedaría Shaina, en Leo Ikki, Seiya en Sagitario y Marin en Piscis (1), más que nada para que no tuvieran que andar todo el trecho hasta el campo de entrenamiento y la sala donde hacían las reuniones, que no era otro lugar más que la sala del patriarca, y la zona donde tenían sus casas los mencionados quedaban algo lejos.
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Tras una noche en su casa, Aioros comprendió las palabras de sus compañeros de orden. Seiya se dedicó a juntar cosas en la cocina, y para cuando Aioros se quiso dar cuenta, tenía un bocadillo de varios pisos de altura con tomate, queso, pepinillos, mahonesa, Ketchup, huevos fritos, tortilla, lechuga, un par de ajos y lo que parecía chocolate. El pegaso se comió aquella extraña mezcla con velocidad, pero, aunque le ofreció un trozo, el caballero de oro denegó la oferta, pues aquello tenía pinta de estar malo. Para rematar, Seiya decidió "bajarlo" con un traguito de cerveza, para después irse a la cama. El pobre caballero de oro casi le dio algo solo de pensarlo a la mañana siguiente, y se puso peor al verle repetir la misa hazaña por la mañana para desayunar.
-¡^Por el amor de los dioses Seiya!- le espetó- ¿Cómo puedes comer tanto?- le dijo. Seiya tragó lo que tenía en la boca y le sonrió- Es que me gusta desayunar fuerte antes de ir a entrenar, aunque hoy vayamos al partido de futbol contra el equipo de Apolo- le respondió.
Aioros suspiró. Casi se le había olvidado aquello, por lo que, con lo poco que quedada en su cocina, se improviso un bocadillo y un café caliente para despejarse. Tras ponerse la ropa deportiva, bajaron hasta Aries donde les esperaban sus compañeros de equipo, Shion, los caballeros de bronce y Atenea.
-¡Muy bien chicos, dentro de nada iremos hacia el estadio del Santuario a disputar el partido, jugamos en casa, así que no la fastidiéis, ¿entendido?- les dijo, con todos los jugadores puestos en fila, cuadrados al estilo militar. Todos ellos asintieron- Seiya…- dijo, serio, colocándose delante suya.
Este dio un respingo- Pongo mi confianza en ti, chico…no hagas de las tuyas, ¿entendiste?- le dijo, mientras le miraba a los ojos. Seiya asintió-¡Bien equipo, ahora, a jugar y a darlo todo, bien?- gritó Shion, mientras todos gritaban exaltados, y salían corriendo en dirección al estadio.
Tal era su motivación, que fueron corriendo directamente hacia allí en sprint, sin perder velocidad, y claro, recorrer más de 500metros a toda velocidad cansa hasta al más poderoso caballero dorado, y eso fue lo que pasó, haciendo que Shion les mirara enfadad, pues ya estaban cansados antes de pesar. Aun así, Shaka salvó la situación, dando una fuerte inspiración mientras se alzaba desde su posición medio inclinada hasta estar totalmente erguido, con una sonrisa altanera en su rostro.
-Tranquilo mister, estamos bien, solo bromeábamos- dijo, orgulloso. Todos sus compañeros estaban igual que él, con el pecho hinchado y las manos en las caderas, y con sendas sonrisas en sus labios. Una vez que Shun, que iba el último de sus acompañantes, entró al estadio, todo el equipo se derrumbó al suelo en un quejido general y con las bocas abiertas, jadeando.
-¿Quién tuvo…la…genial idea?-preguntó Saga- Ni idea… pero creo que… fue algo… general…- dijo Mu.
Tras usar su cosmo para recuperarse más deprisa, y algo más recuperados, entraron los vestuarios, donde Shion les explicó cual sería el plan de actuación durante el partido. El equipo estaría constituido por: Mu en la portería, de defensas, Camus, Alde, Marin y Shaka, en el centro del campo, Dhoko, Shaina e Ikki, y de delanteros estarían Seiya, Aioros y Saga. En el banquillo se quedaron Kanon, Afrodita y Angelo. Tras dar la alineación, Shion le dio instrucciones de usar los tiros con cosmo si la cosa se ponía fea, además de usar técnicas defensivas en caso de ser necesario. Una vez hecho eso, salieron al campo, donde les esperaban sus rivales.
Ante ellos, estaban los once integrantes del equipo, y, junto a ellos, el dios Apolo. Este tenía la indumentaria de un entrenador de futbol, con gorra y todo, y unos papeles en la mano. Sus jugadores eran todos morenos, con gafas de sol en algunos casos. Lo que más les sorprendió fue el hecho siguiente: con un silbido de Apolo, todos se quitaron las gafas uno tras otro, mientras empezaban un curioso baile y música de discoteca al fondo.
-¿Qué hacen?- se preguntó Dhoko- Creo que bailar…- comentó Shion.
Este, con la cabeza de lado, se les acerco para verles mejor. A pesar de que les tendió la mano para estrechársela, esto siguieron a lo suyo. Aquella actitud hizo que Shion se enfadara ligeramente, y, dándose la vuelta, volvió junto a sus chicos. En ese momento llegó el arbitro, y, mientras los jugadores se colocaban en su sitio, ambos capitanes, es decir, Dhoko y uno de aquellos tipos, se le acerco. Tras elegir posiciones, los ateniense estaban a la derecha y sus rivales a la izquierda. Con un pitido, el arbitro dio inicio al segundo partido, sacando Aioros.
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Bien aquí un nuevo capitulo ¿Qué os parece? ¿Os está gustando? Espero que si. Como siempre, comentad , decid que os gusta y que no , dad ideas si así lo creéis conveniente. Saint Seiya ni ninguno de sus personajes me pertenece. Con esto, me despido, que paséis buen verano, un abrazo, y que la inspiración os acompañe.
