CAPÍTULO 2
Me figé en que mi hermano, me miró sorprendido. Y me maldecí por dentro, a veces se me olvidaba que tenía ese don.
No ...-comencé a decir, pero el timbre me interrumpió, por suerte.
Seremos grandes amigas, lo he visto.-dijo la pequeña vampiresa.
Pues yo creo que no.-dije soltándome de su agarre, saliendo de clase, olvidándome de mi material.
Necesitaba aire, espacio,... Porque esa vampiresa tenía que ser tan rara! Debe ser que los vegetarianos además de sufrir un trastorno alimenticio, también sufren uno mental.
¿Hermanita que haces aquí solita?.-preguntó la voz de mi querido hermano.
Necesito tiempo libre, aire, sin personas a mi lado.-dije lo más cariñosa posible.
Fíjate, tú. Yo también.-dijo mi hermano sentándose a mi lado.- Siéntate Rose.
¿Rose? Dirigí mi vista atrás, y vi una rubia impresionante, ¿como no? Vampiresa.
No deberías estar en clase.-dije ignorando a la rubia.
Te recuerdo que tú también deberías estarlo.-dijo Emmett.
Necesito calmarme, porque sabes lo que me pasa si no me calmo ¿verdad, hermanito?- le pregunté con calma.
¿Te suicidas?.-preguntó la rubia con burla.
Rosalie, para.-dijo mi hermano serio, mientras yo intentaba calmarme.
Entiendo que sea tu hermana, oso, pero no puedes dejar que te trate así.-dijo la estúpida rubia.
No lo llames oso.-dije en un susurro, acumulando las ganas de convertirla en piedra.
Porque... ¿me harás pupa?.-preguntó con burla, mientras me empujaba con su brazo, y al tocarme se convirtió en piedra.
No, te convertiré en piedra.-dije en un susurro.
BELLA!-Se oyó al fondo, miré allá, y vi a mi hermano junto a Alice y Edward que miraban a su hermana con los ojos abiertos de par en par.
Mierda!.-dijo Emmett, mirando en dirección a los hermanos Cullen.
Vi como los 3 se acercaban a nosotros con paso rápido.
Bella, maldición, me dijiste que lo controlabas.-me dijo Jasper, mientras me agarraba fuertemente el brazo.
Fue culpa mía.-dijo Emmett bajando la cabeza.
Y tú Emmett ¿cuando madurarás? Necesitamos que nos ayudes, no que nos metas en más líos.-dijo Jasper soltándome el brazo, para cogerme en brazos, cosa que me tranquilizó de sobremanera. Cada vez sabía controlar mejor sus poderes.
Lo siento ¿vale?.-dijo Emmett.- Yo que sabía, que la rubia iba a meternos en un lío.
Más respeto a mi hermana.-dijo Edward.
Ni me la nombres, por su culpa nos hemos metido en este lío.-dijo Emmett, entre dientes.
No te conviene que nos hables así.-dijo Edward.-Podría descubrir vuestro secreto.
Y nosotros el vuestro.-dijo Jasper entre dientes.-¿ Por que pagará más la prensa, por una noticia sobre el descubrimiento de humanos con poderes especiales, o por el descubrimiento de vampiros?
¿Como sabéis...?-preguntó Alice siendo interrumpida por Jasper.
Los de tu misma especie mataron a nuestra madre y su marido, delante nuestra.-dijo Jasper dándose la vuelta conmigo en brazos, subiendo al coche de Emmett.
Hagamos un trato.-oí la voz de Emmett.- Nosotros no os descubrimos, si vosotros no lo hacéis.
De acuerdo.-oí la voz de Alice.
Nos vemos.-dijo Emmett para luego subir al coche. Arrancó y nos fuimos a casa de Charlie, con un silencio incómodo por medio.
Lo siento.-dijo Emmett mientras aparcaba el coche.
Aquí no.-dijo Jasper.-En la habitación de Bella.-dijo mientras me subía a mi cuarto aún en brazos, seguido de mi hermano mayor.
Rosalie, Alice y Edward son vampiros vegetarianos, y a pesar de que cazan animales, hay algo en ellos, que no me permite confiar.-dijo Jasper dejándome en mi cama.
Rosalie se comportó bien conmigo, hasta que llegamos junto a Bella.-dijo Emmett.
¿Así que ahora es mi culpa?.-pregunté.- Te avisé, Emmett y lo único que hiciste fue quedarte parado, sin defender a tu hermana. Te recuerdo que a esa chica solo la conoces desde hace un día, y a mi desde que nací.
Lo siento Bella.-dijo acercándose a mi.
Emmett, lo mejor será que salgas del cuarto.-dijo Jasper.- Bella aun no se ha tranquilizado, y tu presencia no nos ayuda.
Está bien.-dijo Emmett saliendo del cuarto, mandándome una mirada de disculpa.
Sabes como es...- intentó decir Jasper.
Jasper, sal tu también de mi cuarto.-dije seriamente.
¿Qué? Pero Bella ...-intentó decir de nuevo.
Jasper.-dije alzando un poco la voz, haciendo que se fuera.
Lo que había hecho estaba mal. Menos mal que era horario de clase, si no todo el mundo, se habría enterado. No se que nos harán esos vampiros, ahora que saben nuestro secreto, y que saben que conocemos el suyo.
Quizá se salten su dieta, y vengan por nosotros, quizá...
¿Que podía hacer para solucionar este rollo? Nunca se me dio demasiado bien esperar las respuestas, solía buscarlas por mi misma. Pero ahora ... no tenía otra solución.
Un timbre me quitó de mis pensamientos, supongo que será Charlie que ha vuelto, me puse mis cascos, para desplazarme del mundo.
2 canciones después, tocaron la puerta de mi cuarto, y como no me apetecía hablar con nadie, menos aún con Charlie, subí el volumen de la música.
Pero la puerta se abrió, y por ella entró un enfadado Edward que me quitó los cascos.
¿Qué eres?.-me preguntó acorralándome.
Un humano especial.-respondí con burla.
No juegues conmigo, ¿Como pudiste convertir a mi hermana en piedra?.-preguntó acercando su cara a la mía.
Con solo tocarla, como también puedo matarla con solo desearlo.-dije sin miedo, aun que por dentro me moría de los nervios.
Yo puedo leer las mentes.-dijo.- Pero no la tuya...
Quizá tenga un escudo mental.-dije con burla.
No te burles de mi.-dijo en un susurro amenazador.
No lo hago mi querido Edward.-dije en otro susurro.
¿Y tus hermanos? ¿Son especiales?.-preguntó con burla.
Solo Jasper, conoce y controla las emociones de la gente.-dije.
Alice adivina el futuro.-dijo con una sonrisa, compitiendo conmigo.
Emmett tiene una fuerza anti-natural.-dije con otra sonrisa.
Rosalie tiene una belleza anti-natural.-dijo burlona-mente.
Todos los vampiros tienen una belleza anti-natural.- dije con una sonrisa, sabiéndome ganadora de la tonta competencia.
Hasta los que no lo son.-dijo mirándome de una forma extraña.
Aléjate de mi hermana.-oí la voz de Emmett y segundos más tarde dejé de sentir el rostro de Edward cerca del mío.
Creo que sabe cuidarse sola.-dijo sonriéndome mientras salía de la habitación.
Vamos.-dijo Emmett, cogiéndome de la mano, mientras tiraba de mi hasta llegar al salón, hasta donde estaba todo el mundo reunido.
¿Que hacéis vosotros aquí?.-pregunté mirando a Edward, Alice y a Rosalie, aun convertida en piedra.
Necesitamos que deshagas lo que le hiciste a Rosalie.-dijo Alice con una sonrisa.
No se como hacerlo.-dije ante el asombro de Edward y Alice.-Dentro de unas horas volverá a su aspecto normal.
Ya os podéis ir.-dijo Jasper señalando la puerta.
No entiendo.- dijo Alice a punto de llorar.-¿Por que tanto odio contra nosotros?
