En 1913 el fuego de la revolución comenzaba a esparcirse de nuevo. En el sur, el ejército campesino de Zapata causaba grandes destrozos decidido a derrocar a Madero quien se había negado a entregar las tierras a los cultivadores.
El presidente había interpretado mal la revolución, no tenía el poder para mantenerse como dictador y carecía de los ideales que inspiraban a los pobres. Sus propios seguidores comenzaron a abandonarlo.
En ese mismo año, un grupo de ex militares planeó un golpe y atacó el Palacio Nacional. Fue en ese momento en el que el centro del país realmente vivió la revolución.
-¡¿Qué está pasando?!-preguntó Madero alarmado al escuchar la trifulca en el exterior
María había escuchado el alboroto y rápidamente fue a investigar descubriendo que su capital estaba sumida en un caos: las imprentas estaban cerradas, los edificios ardían y el transporte estaba paralizado.
La joven trató de investigar lo ocurrido cuando se halló en un fuego cruzado por lo que se agachó y buscó refugio.
Mientras tanto, el general Victoriano Huerta entró al Palacio Nacional junto con varios hombres y secuestró al presidente y al vicepresidente. Cuando las cosas por fin se calmaron un poco, la morena logró entrar al Palacio Nacional buscando a su gobernante
-¿Señor Madero?-preguntó en voz alta buscándolo por todo el lugar pero no lo encontró por lo que dio una alarma a varias personas para que buscaran al presidente y al vicepresidente- ¡Encuentren al señor Madero y al señor Pino Suarez, rápido!
Sin embargo, por más que buscaron y buscaron, no lograron hallarlos a tiempo. Tan solo encontraron los cadáveres abandonados en una fosa común. María estaba devastada, pero ni siquiera pudo estar de luto por su presidente, el país estaba más dividido que nunca debido a los tres líderes que aun seguían en pie.
Pancho Villa era uno de ellos, un bandido a diferencia de Venustiano Carranza, un terrateniente completamente diferente a Villa y a Zapata por lo que era improbable que llegara a ser el líder de las masas revolucionarias, sin embargo, tenía un gran ejército, poderoso y disciplinado.
Ellos dos, junto con Zapata querían derrocar a Victoriano Huerta, quien se reveló poco después que él había mandado a asesinar a Madero y a Pino Suarez con la ayuda del embajador estadounidense. María estaba furiosa cuando se enteró de que todo había sido un golpe de estado.
Las luchas se volvieron más encarnizadas y el usurpador de la presidencia supo que no podría controlar al país por lo que se fue en el exilio a España. Carranza asumió la presidencia y recibió inmediatamente el apoyo de Estados Unidos.
-¡Maldita sea, Alfred!-le espetó ella furiosa cuando lo vio en el despacho del nuevo presidente-¡Te he dicho que dejes de meterte en mis asuntos!
-Él me lo pidió-comentó el rubio encogiéndose de hombros- Es un civil, no es un caudillo militar y eso me agrada.
-¡Te odio!-le espetó molesta antes de salir de la habitación dando un portazo
Poco después, ambas naciones americanas se enteraron de que había estallado un conflicto en Europa. Alfred estaba preocupado por Arthur quien se había limitado a enviarle cartas diciendo que se preparaba para la peor guerra hasta ahora. María se preocupó al enterarse y rápidamente se comunicó con el español el que le aseguró que se mantendría neutral para no asustarla.
Debido a esto, Estados Unidos dejó de enviar armas a las fuerzas de Villa para exportarlas a Europa, mientras Carranza movilizaba a su ejército para deshacerse de Villa de una vez por todas. Además de tener un ejército más preparado, tenía consejeros alemanes y al general Álvaro Obregón para eliminar a los bandidos.
La derrota de Villa fue inevitable y el bandido, herido y rencoroso, comenzó a planear un asalto a Estados Unidos para vengarse por haberlo abandonado y haber suspendido el suministro de armas.
La guerra mundial se acentuaba fuertemente, había muchas bajas en todos los países europeos involucrados. Inglaterra le contaba brevemente de las batallas al estadounidense diariamente para no preocuparlo de más. Pero pronto habría algo que preocuparía a Alfred además del inglés.
Tras su derrota militar, Pancho Villa se replegó a Chihuahua, desde donde haría los ataques contra el vecino del norte y en especial contra el presidente Woodrow Wilson por lo que en enero de 1916, un grupo de villistas emboscaron un tren del México North Western Railway y masacró a 18 empleado estadounidenses.
-¡Agh!- varias punzadas dolorosas atacaron los pies del rubio. Pronto se enteró del atraco pero eso no sería nada comparado con lo que pasó después…
El 9 de marzo de 1916 los villistas atacaron Columbus, Nuevo México antes del amanecer. Con un grupo de aproximadamente 6000 hombres, Villa quemó el pueblo y mató a sangre fría a 27 estadounidenses.
En cuanto Alfred se enteró, no dudó ni por un segundo en armar un ejército para entrar en el país vecino y encontrar al bandido. Lo quería vivo o muerto a cualquier precio.
-¡¿Alfred qué carajos estás haciendo?!-exclamó María al verlo entrar a su territorio con 1500 hombres
-¡Uno de tus bandidos destruyó Columbus y me robó 80 caballos, 30 mulas y 300 fusiles!-le espetó con la rabia ardiendo en sus ojos azules-¡Voy a encontrarlo y lo mataré!
-Pues buena suerte… porque yo no pienso ayudarte-le dijo cruzándose de brazos
-No necesito tu ayuda- le gruñó- Let's move! Come on!- varios aeroplanos sobrevolaron México mientras el estadounidense daba órdenes para replegar su ejército cosa que a Carranza no le agradó y envió a sus hombres a atacar.
Pronto quedó demostrado que los estadounidenses no conocían el terreno, la expedición se volvió un infierno. Trataron todos los medios conocidos para encontrarlo pero nunca pudieron.
-Here is another group…-anunció uno de los estadounidenses cuando capturaron al quinto grupo de villistas en los 10 meses que habían pasado en México.
-No… no… no-Alfred los miraba uno por uno, Villa no estaba ahí, no estaba en ninguna parte, se había esfumado. Eso desesperaba al rubio-That son of a…!
María disfrutaba de ver al ojiazul completamente furioso, maldiciendo y gruñendo todo el día, sabía que los estadounidenses se habían adentrado hasta unos 600km y ahora el ejército de Carranza les cerraba el paso por lo que tuvieron que luchar contra ellos también.
-Oh for god'sake!-gruñó Alfred y miró a lo lejos a su vecina que sonreía triunfante- María, yo no quiero tener otra guerra contigo, pero no puedo dejar que ese son of a…thingy… se salga con la suya- hizo un puchero molesto-
-Retira tus tropas, ya no lo encontraste-comentó sonriente- Acepta tu derrota
-Bien, me iré, pero no porque lo desee, sino porque recibí una carta de my president-le contestó fríamente- Entraré a la guerra mundial…
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