NO SOY DUEÑO DE INUYASHA

GRACIAS POR LOS COMENTARIOS. SUCEDE EN TODAS LAS FAMILIAS NE?

CAPITULO 35

Inuyasha la observó desorientado ¿Qué? Acaso deseaba que se uniera con Kikyo?

Había roto todas las reglas de la lealtad entre miembros de una manada, había menospreciado la ayuda y los consejos de los miembros de su grupo, había olvidado su deber como alfa, todo por Kikyo.

Sabía que había sido un estúpido, un idiota, había fallado en todo sentido como jefe de la manada y todo era su culpa.

Él había elegido a Kikyo.

Pudo haber hablado con Kagome y haberle explicado sus sentimientos por la Miko de barro, pudo haber cortejado a Kikyo sin ser violento con Kagome, dándole la opción de volver a su tiempo y a su familia, si él no la deseaba como mujer, pero no, él eligió tomar el camino de la crueldad más baja para salirse con la suya, inconscientemente deseaba conservar a las dos Mikos, y no quiso enfrentar el juicio de la manada.

Había caído en la enfermedad más vieja de los líderes, la tiranía.

No tendría sentido negarlo, había literalmente aplastado y torturado a Kagome por Kikyo.

Si bien no tenía deseos de hablar en esos momentos, le debía eso a Kagome, tomando una bocanada de aire decidió responderle a su ahora hermana en ley y desde el apareamiento con Sesshomaru, también hermana de sangre.

-"Bu-bueno Kagome… sí es algo que había contemplado como una posibilidad. Pero con la búsqueda de los fragmentos de shikon, la lucha contra Náraku y todos los últimos sucesos, todo había pasado a segundo plano"

-"Ah, ya veo pues siendo ya el segundo de Occidente, estando en palacio, que es tu casa, ya tienes un lugar donde morar y formar tu propia familia, has pensado en eso?

-Sí, pues, estaba en los planes, ya lo habíamos hablado con Kikyo…"

La Miko de arcilla metió la cuchara en la charla

-"Cuando me uní a la manada, Inuyasha me había solicitado permiso para cortejarme"

Eso había sido dos semanas después de regresar del futuro, luego de aquella noche en que casi hacen el amor.

Sesshomaru escuchaba muy atento, intentaba colocar los hechos descriptos por Kagome en el diario, con los tiempos revelados por Kikyo, no se podía, era verdad que el mestizo había acordado cortejar a la Miko de barro antes de llevarla al inutachi, la traición a Kagome había sido real.

Él había leído acerca de la noche sensual entre su mujer y su medio- hermano, no habían llegado demasiado lejos, pero lo suficiente para querer castrar al hanyou, los demás youkai estaban en silencio, apostaban bajo la mesa acerca del momento en que el Lord del Oeste perdería la paciencia en perjuicio de su medio-hermano.

Cómo se atrevía el hanyou a hablarle en esos términos tan familiares, a la Dama del palacio de Occidente!

El Lord del Sur miraba a Kikyo lanzarle dagas verbales a Kagome, no comprendía por qué. Decidió averiguar…

-"Y dime Kikyo Sama, cuál era la posición de Lady Kagome en la manada de Lord Inuyasha en ese momento?"

Cuando Kikyo abrió la boca para responder, Sango azotó la taza de té contra la mesa, Kikyo la miró con el seño fruncido

-"¿Tienes algo que decir Sango?"

-"Tengo muchas cosas para decir, si me lo preguntas"

-"Pues todos deseamos oír tu relato exterminadora"

Sesshomaru observó a Kagome que estaba respirando con un poco de dificultad, estaba perdiendo la paciencia y encima se había enterado de que lo de Inuyasha y Kikyo había comenzado mucho antes de lo que ella creía.

Kikyo disfrutaba de la atención que le era dispensada, podría atacar a Kagome, darle el golpe de gracia, dos preguntas más, pero las correctas y listo.

Los youkai insistían en las averiguaciones

-"Y bien Lady Miko? Tu posición?"

Ella pensó en decir la verdad era la hembra alfa, junto al mestizo, siempre había sido así desde el principio, cuando comenzaron a viajar, pero no le daría el gusto a La Miko ponzoñosa, le daría el golpe de gracia a Inuyasha

-"Yo sólo cumplía mi trabajo"

-"Y se puede saber cuál era?"

-"Detector de fragmentos de la Shikon no tama"

Inuyasha se volvió hacia Kagome, la miró clavando los ojos dorados en ella, no era cierto, al principio no era ese su deber ella se había ganado su lugar como hembra alfa del inutachi, cómo podía pensar que había sido solo un detector? El mestizo recordaba que había soñado tener con ella, una familia y cachorros, envejecer juntos, visitar el futuro a menudo…Sí, casi lo había olvidado, pero había imaginado un futuro junto a Kagome.

Lo había echado a perder, se sentía nauseoso, lo asqueaba, su propia persona, era verdaderamente una lacra.

Debería buscarle una solución al problema.

Pero ahora no tenía sentido, Sesshomaru la tenía y para siempre.

Kagome… su cuerpo era perfecto, la piel más sedosa, los pechos tiernos y dulces, los labios sensuales los besos más tibios, había acariciado es cuerpo virginal, se deleitaba recordando.

Kagome se sentó al lado de su pareja, Inuyasha la veía mirar a su macho con las mejillas rojas.

Ella le alcanzó una taza de té a Sesshomaru, él estiró la mano tomó la taza, en su brazo una marca de mordida, ella había luchado por su honor, vio al Lord del Oeste que asintió con la cabeza, agradeciendo las atenciones, pero con esa máscara de indiferencia y frialdad.

Él debe haberla forzado, a pesar de su asco por los ningen.

La maravillosa piel de la joven estaba cubierta de laceraciones y de moretones, marcas de mordidas en los hombros, parecía haberse defendido con todo lo que pudo.

La mirada de desprecio que Inuyasha le dispensó a su medio-hermano, no pasó desapercibida por Lord Shintaro

-"Y dime Lord Inuyasha, cuándo se conocieron Sesshomaru Sama y Lady Kagome?"

Inuyasha hacía memoria,

-"En la tumba de mi padre, hace cuatro años, cuando buscaba el legado del general Taisho"

Todos conocían la historia pero hacer daño no tenía precio

-"Y qué hizo Sesshomaru Sama cuando la conoció?"

-"Intentó matarla, cubriéndola de veneno"

-"Oh!"

-"Ugh!"

El bullicio comenzó de nuevo, los youkai miraban a Sesshomaru, que mantenía la mirada helada en la mesa frente a él.

-"Fue allí cuando le corté el brazo"

-"Ah, es verdad que por unos años le faltó un brazo, bueno, parece haber cambiado de opinión,todos tenemos derecho a cambiar no es así?"

-"Sí por supuesto"

Los Lores respondían, pensaban que hacían mucho daño recordando momentos desagradables de la pareja, seguramente las noticias del enfrentamiento mortal entre los Señores del Oeste no se haría esperar.

Rin, Kouga y los demás aliados, comenzaron a explicar

-"Pero porqué no le preguntan a Inuyasha por qué abandonamos la manada para unirnos a Sesshomaru Sama?"

-"Lamentablemente, tuvimos que alejarnos…"

-"Sesshomaru Sama nos acogió en su manada, sin preguntar nada"

Sesshomaru bajó las manos a la mesa, y levantó su youki subyugando a los youkai menores y perturbando a los nobles, bastante.

-"Monje, las acciones de éste Sesshomaru no requieren explicación alguna"

-"Sí Mi Lord"

Miroku regresó a su silencio, igual que los demás.

Kikyo veía cómo el ex inutachi, le respondía a Sesshomaru como jamás le había respondido a Inuyasha, o eso pensaba ella.

-"Inuyasha, si mal no recuerdo, todos estos traidores no te obedecían como lo hacen con Sesshomaru, tal vez lo tenían todo planeado"

Sesshomaru comenzó a gruñir y levantar su youki, Kagome la miró incrédula, ¿Kikyo, tendría la cara de piedra?

-"Mira quién habla de tener las cosas planeadas de antemano!"

Inuyasha miró a Kagome

-"De qué hablas Kagome. Qué tenía planeado?"

-"Inuyasha estaba en mi casa, en mi ambiente y …

-"Miko es suficiente! Cállate y retírate. Tajiya, Rin vayan con ella"

Las dos dijeron al unísono

-"Sí Sesshomaru Sama"

Kagome visiblemente alterada, no deseaba callar, quería defenderse, necesitaba ser escuchada

-"No me callaré, lo que ella dice no es verdad!"

-"Sacerdotisa! Obedece!"

El aura de Sesshomaru se arremolinaba en el salón, una vez más, pero ésta vez sofocaba a todos, aplastaba a la Miko.

Si bien Sesshomaru no deseaba hacerlo, necesitaba calmar a Kagome, sus nervios y rabia, la sensación de injusticia que le transmitía a través del vínculo lo estaba volviendo loco.

Kagome lejos de tranquilizarse observaba a Kikyo que la desafiaba con la mirada y levantando su reiki.

Era una energía fuerte pero no era algo que no pudiera manejar.

-"Cesa en tus ataques Kikyo, le harás daño a alguien"

-"A qué le temes Kagome?"

Inuyasha le agarraba el brazo a la sacerdotisa de arcilla.

Ella sacudió el brazo y se liberó, Inuyasha levantó su aura Kikyo lo miró

-"De verdad Inuyasha?"

-"Serénate, Kikyo, no hagas esto"

-"No me digas lo que tengo que hacer"

Youki y reiki se entremezclaban en el salón. Los youkai menores decidieron retirarse, los nobles estaban aún de pie, mirando el enfrentamiento.

-" Yo no le temo a nada, Kikyo!"

-"Miko, obedece, no me obligues a tomar acciones"

Kagome miraba a Sesshomaru, él estaba serio, trataba de calmarla, pero ella lo reñía, no quería cesar en su defensa, Kikyo la tenía harta, el Señor del Oeste sabía que la joven tenía razón en sus argumentos, le concedería la posibilidad de un descargo.

-"Ante todo Miko sin alma, te dirigirás a éste como Sesshomaru Sama, y tú Inuyasha, controla a tu hembra insolente si no quieres que la mate"

-"Keh! Intentalo"

-"Por última vez, es tu deber para con el legado del padre, que honres tu título y cumplas con tu rol de beta, TOMA A TU MIKO Y LLÉVALA A MI DESPACHO!"

Hablando muy claramente, y sin levantar la voz, el Daiyoukai se dirigió a su segundo, se puso de pie mirando al Inu más joven, que finalmente tomó a Kikyo del brazo y la llevó jalando al despacho de Sesshomaru.

-"Suéltame! Inuyasha! suéltame!"

-"Cállate y camina Kikyo"

Tironeaban y se empujaban salieron del salón

-"Vaya Lord Sesshomaru, qué mujeres temperamentales tienen los Taisho, jajajajaja"

-"Sí, wow qué carácter, al menos el hanyou controló la suya jajajajaja"

Los Lores se reían a carcajadas lo que no le hizo mucha gracia al Señor del Oeste, que miró a su manada y les dijo que se retiren y lo esperan en su despacho, asintieron y cuando comenzaban a salir, se volvió a Kagome que aún estaba muy alterada, pero si algo era el Lord del Oeste, era paciente, con sus afectos…

-"Sacerdotisa, nos vamos!"

Todos los presentes se retiraban de la sala, era hora de partir a sus hogares y lugares de residencia, Kagome, Sesshomaru y los nobles eran los únicos que quedaban, se sentían muy felices, todos menos Kouga, estaba muy preocupado, Kagome no se sometía, eso no era conveniente, temía por el bienestar de la Miko

-"Kagome… onegai"

-"Kouga NO"

Sesshomaru se acercó a la joven la levantó del suelo, la echó al hombro y se la llevó, ella se quejaba y pataleaba, los nobles disfrutaban el espectáculo, saludaron y salieron.

En el trayecto hacia el despacho Sesshomaru le transmitía calma a través del vínculo, ella lo sentía pero enseguida recordaba el cinismo de Kikyo y el reiki se disparaba a la estratósfera.

Kouga caminaba adelante, y se alejaba solo un poco, temía por Kagome.

Ella lo había desafiado frente a los Lores y ancianos.

-"Kagome ya basta"

-"Acaso no la oíste Sesshomaru? La muy maldita me acusó de traidora, es una hija de puta, malnacida, reventada, es una oportunista y una mentirosa, basura!"

-"Sí la oí, le ordené al hanyou que la lleve a mi despacho, allí a solas con tu manada apoyándote y el amor de éste, podrás retrucarle"

Ella dejó de patalear

-"Está bien, ya bájame"

-"No"

-"¿Qué? Pero por qué?"

-"Porque no quiero"

-"Sesshomaru Sama! Hanase!"

-"No, iremos a mi despacho y luego hablaremos Miko, te recomiendo que te calmes"

Unos momentos antes de llegar Sesshomaru puso a Kagome en el suelo

-"Miko, compórtate a la altura de las circunstancias"

-"Siempre me comporto a la atura de las circunstancias Mi Lord, o no estás de acuerdo"

-"Hasta ahora lo has hecho..¿Confías en mi, Miko?"

-"Con toda el alma, youkai"

Sesshomaru le sonrió, suavemente, y le levantó la barbilla para verla a los ojos

-"Tienes un carácter de los mil demonios Kagome"

Seguía sonriendo

-"Gracias, lo sé"

-"Ahora, ven"

Sesshomaru elevó su youki y las puertas del despacho se abrieron permitiéndoles el paso, atravesó la habitación hasta el sillón de su escritorio, al lado de este había hecho colocar otro, obviamente para su sacerdotisa

-"Sacerdotisa Kikyo, estás en la casa de Occidente y esa casa tiene un Señor, y ese Señor es el amo de las tierras del Oeste y el alfa de su manada. Inuyasha ha sido elevado a su condición de segundo del Oeste y beta de la manada. Eso no quiere decir que lo merezca por sus actitudes y comportamiento, sino por su sangre"

-"Eso ya lo sé, lo que no sé es cuál es el punto"

-"Si, deseas permaneces en las tierras del Oeste, y más aún, con vida… Acatarás las órdenes de éste Sesshomaru como alfa, y Lord absoluto de la casa y las tierras occidentales"

-"Yo no tengo que…"

-"Kikyo, cállate"

Un Inuyasha visiblemente alterado, le decía sujetándola del brazo

Ella lo miró, forcejeando para liberarse

Sesshomaru lo observó y le dijo

-"Un youkai poderoso, subyuga a su hembra y hace que ella le obedezca y que no lo avergüence"

-"Eso hiciste con Kagome? Subyugarla?"

-"Kikyo"

-"Inuyasha, permitirás que Sesshomaru me hable de ese modo?"

-"Sesshomaru Sama para ti Miko"

Kikyo observaba a Inuyasha, que mantenía la mirada en el suelo, entre todas las cosas que estaba pensando en ese momento, las imágenes de su medio-hermano subyugando a Kagome le hicieron dar un vuelco en el estómago

-"Y si no deseas regresar a tu vida de ermitaño errante a comer raíces en el campo… O morir, te dirigirás a éste con respeto y sumisión"

-"Yo no soy una perra para someterme ante nadie, y si Inuyasha se queda, yo me quedaré"

-"Inuyasha?"

Inuyasha continuaba mirando el suelo sumido en sus pensamientos, la voz de Kikyo se oía muy lejos

-"Inuyasha!"

El Lord secundario levantó la vista hacia su Miko, enardecida

-"Vas a permitir que me hable de esa manera!, Pronto nos emparejaremos y no quiero tener que soportar este tipo de tratos, de lo contrario, me iré. LO HARÉ INUYASHA!"

El Inu la observaba, derrotado, ya no tendría a Kagome nunca más, tendría a Kikyo, amaba a Kikyo, pero amaba más a Kagome, no supo darse cuenta a tiempo, estaba perdido.

-"Cállate Kikyo"

-¿"Qué? ¿Qué dijiste, cómo te atrevas?"

-"DIJE QUE TE CALLES KIKYO!"

La miko de barro se sorprendió de la actitud de su "prometido", se estaba sometiendo y aceptando como alfa a su medio- hermano y a Kagome, ella no podía permitirlo

-"No, No me callaré! Yo no me callaré, me iré de aquí hoy mismo, si tu deseas vivir bajo el mismo techo que estos traidores, hazlo, yo me iré a buscar los fragmentos por mi cuenta"

Violentamente Kikyo se puso de pie, Inuyasha le tomó el brazo firmemente y con fuerza

-"Siéntate…KIKYO!"

La arrojó hacia atrás a su silla asignada, ella elevó su reiki, afectando fuertemente a Inuyasha y a Shippo, pero más aún a Sesshomaru, eso se debió a que era un demonio completo y uno muy poderoso.

Al ver la energía fluir y comenzar a sofocar a los youkai de su manada Sesshomaru elevó su youki de una manera descomunal, Kikyo era muy fuerte, resistía, Shippo en el suelo luchaba por respirar, su madre estaba en shock, la explosión del choque de las energías la sacó de su desesperación, se puso de pie, levantó su reiki que comenzó a trepar por las paredes, y a descender, arremolinándose en el despacho, aplastando a Kikyo que cayó de bruces al suelo, y jadeaba en busca de aire.

Inuyasha estaba comenzando a arder en purificación.

La energía de Kagome envolvió a Shippo, y a Sesshomaru, aislándolos de la mala energía de la sacerdotisa antigua, Miroku protegía Sango a Rin y a Kouga que no salían del asombro por el espectáculo de explosiones y chisporroteos, que nada tenían que envidiarle a los festivales de fuegos artificiales del tiempo de Kagome.

-"BASTA KIKYO!"

Kagome le ordenaba y la miko de barro se negaba a obedecer

-"Eres una traidora, y te mereces que Sesshomaru te ultraje de la forma que lo hizo, y sabes qué? Me alegra que así será por el resto de tus días maldita"

Sesshomaru gruñó muy gravemente, sus ojos estaban rojos, la sacerdotisa de arcilla mentía, él jamás había ultrajado a Kagome, ni lo haría, los otros observaban, Kouga abrazaba a Rin y Miroku a Sango y a Shippo

-"Lord Kouga, sácalos de aquí"

-"Seguro Sesshomaru Sama, por aquí vamos!"

Shippo gritaba

-"NO! MAMÁ, NO!"

-"Shippo vete, rápido ONEGAI!"

El kitsune no quería pero obedeció fuera del despacho Danaka estaba muy alterado deseaba entrar, asistir a su Señor y a la Dama, pero era muy peligroso.

-"Monje qué sucedió!"

-"Danaka, no entres hay dos Mikos enfurecidas allí adentro, Los Lores se encargarán"

Si bien no estaba conforme, Danaka asintió, alejaron a la mayor cantidad de Youkai posibles, de los más débiles, sólo el ejército y la elite se mantuvo cerca

-"Cesa ya tu acciones sacerdotisa o morirás"

Sesshomaru estaba cansado de los desplantes de la mujer de barro y huesos

Estaba de espaldas en el suelo, el reiki de Kagome era como una soga alrededor de su cuello y el youki de Sesshomaru la aplastaba impidiéndole moverse o inflar los pulmones, las almas se le escapaban, si no se sometía Kikyo moriría

Inuyasha comenzó a gritar

-"Basta Kikyo, detente, te matarán"

Kikyo se tomaba el cuello tratando de respirar, Sesshomaru bajó su youki, dejando a su pareja hacerse cargo, Kagome no aflojaba su ajuste

-"Kikyo! Onegai, basta ya!"

-"Yo- no ha go na-da Inu- no es mi rei…ki"

Con las últimas fuerzas le dijo Kikyo a Inuyasha, él rápidamente levantó la mirada a Kagome, ella veía a Kikyo fijamente, no oía nada más. Sesshomaru le permitió cobrar un poco su venganza, pero a su mujer se le estaba escapando de las manos

-"Miko…"

-Inuyasha arrodillado en el piso tomó a Kikyo en su regazo y miró a Kagome una vez más

-"BASTA, por favor, Kagome! Es verdad, fui la peor alimaña que existió, me porté como el hijo de puta que todos dicen que soy, el mestizo repugnante, que todos ven, sí ese soy yo, pero no la mates, no la puedo perder de nuevo…"

Inuyasha hundía su cara en el cuello de Kikyo, Kagome miraba sus actitudes, Sesshomaru clavó los ojos en su hembra y se quedó observando, él no interferiría, demasiado

-"Ya no, por favor, yo fui un maldito, te prometí cosas, sentimientos, y una vida juntos cuando en realidad pensaba hacerla con Kikyo, fui YO, Kikyo vino a la manada porque yo la convencí de que lo hiciera."

-"Mentiste un amor que no sentías, Inuyasha, por poco me entregué a ti miserable!"

-"Lo sé, soy una víbora de las más traidoras, una lacra, Sesshomaru siempre tuvo razón, yo fui un error del general Taisho, él cometió un error salvándome! Perdóname, pero yo siempre te amé, siempre te deseé, no mentí amor sólo que no me di cuenta hasta que fue tarde, Kagome, demasiado tarde."

Ella lloraba, pero su reiki aunque más suave, seguía apretando el cuello de Kikyo quemándole la piel al mestizo.

-"Es mi culpa también todos los años que perdiste siguiéndome, y que ahora estés emparejada, sufriendo sus ultrajes y abusos"

-"Cállate Inuyasha, el único que me ha causado daño o dolor y tristeza, eres tú"

Sesshomaru, seguía observando a su Miko, su dolor se clavaba en el pecho del Daiyoukai, quería confortarla, el vínculo le compartía sensaciones y sentimientos, eran terribles, lo que había sufrido Kagome había sido tan terrible que al Lord del Oeste se le hizo un nudo en el estómago, lo que ella había escrito en el diario, no le hacía sombra ni a la tercera parte de los martirios que había atravesado.

-"Sesshomaru Sama, sólo se hizo cargo de mis despojos, me dio una manada, un refugio, protección, todo lo que un verdadero alfa hace por su manada, me hizo su pareja, me dio respeto, una posición de privilegio a su lado, me dio una hija, tú qué me diste?"

El enorme macho, se admiraba de la fortaleza de su pareja, para haber sobrevivido a toda esa pena, se enorgullecía de las palabras de la joven.

Se levantó de su silla y caminó hasta Kagome, la tomó de un brazo suavemente, la joven reaccionó mirando a su esposo.

-"Kagome, ya déjala, no vale la pena. Si la matas no vivirás en paz nunca más"

-"Se-Sesshomaru…"

La Miko, aflojó el agarre, el reiki regresó a su cuerpo, ella cayó de rodillas, el Daiyoukai la tomó en brazos y la recostó en el sofá cerca de la ventana

-"DANAKA!"

Violentamente se abrieron las puertas del despacho. El tora entró casi en su forma original

-"SEÑOR!"

-"Busca al jefe sanador y tráelo, AHORA!"

Inuyasha intentaba despertar a Kikyo que presentaba una marca violeta alrededor del cuello, estaba inconsciente

-"Kikyo, Kikyo, dime algo, despierta, despierta Kikyo!"

-"Inu-yasha…"

Había despertado, el sanador corrió hacia Kagome, pero Sesshomaru lo detuvo

-"La Dama de Occidente está bien, sólo un poco nerviosa, la Miko Kikyo, es la que está en peligro"

El sanador asintió, comenzó a atenderla, Inuyasha esperaba al lado de Kikyo, y observaba a Kagome, enderezarse en el sillón, era verdaderamente muy fuerte.

Tenía la piel del cuerpo quemada por el reiki de Kagome, pero no le importaba, le había dicho que la amó siempre frente a Sesshomaru.

Kagome no lo miraba, sólo tenía ojos para el Daiyoukai, que se mantenía de pie, apartado de la Miko y hablándole como si sólo los uniera el hecho de ser parte de la misma manada.

Él estaba en lo cierto, Sesshomaru la obligó a aceptar ser su pareja, ahora estaba seguro.

Inuyasha se puso de pie, para que el sanador trabaje tranquilo. Miraba a la joven de su hermano, ella no se daba ni cuenta de su presencia.

Tendría que hablar con ella eventualmente, invitarla a regresar, salvándola del Daiyoukai poderoso

-"Inuyasha"

Sesshomaru llamaba

-"Toma tu Miko, llévala a sus habitaciones, que permanezca allí hasta que se decida lo contrario"

-"Deseas continuar el cortejo, Inuyasha"

Inuyasha