CAPÍTULO 7
Volvimos a casa de los Cullen, a lo que ahora yo podría llamar mi casa. Esme nos esperaba sentada en el sillón de la sala, al vernos nos sonrió, y se acercó a nosotros.
Espero que la caza haya resultado satisfactoria.-dijo Esme.
Y tanto.-dijo Emmett relamiéndose los labios.
Bella, te mostraré la ubicación de tu habitación.-dijo Esme cogiéndome la mano y llevándome hacia mi nuevo cuarto.
Subimos las escaleras y llegamos a la 2º planta de la casa, caminamos por un pasillo perfectamente iluminado, hasta llegar a una puerta de roble, que Esme abrió.
Esta es tu habitación.-dijo Esme abriendo las cortinas para dejar entrar el sol.
Pensaba que los vampiros...-intenté decir, sin mostrarme muy brusca.
No querida, no dormimos en ataúdes, porque realmente no dormimos.-dijo Esme.
Entonces... ¿por que tengo una cama?.-pregunté señalándola.
Porque al ser una nueva especie de vampiros, no sabemos si necesitáis dormir.-explicó Esme.
Interesante.-dije acercándome a la ventana.- La luz no me molesta.
A los vampiros tampoco.-dijo Esme.- Lo que pasa es que nuestra piel empieza a brillar al recibir el contacto del sol, como le está pasando ahora mismo a tu piel.
Ahora sé porque vivís en Forks.-dije sonriendo.
Bella tengo que ir a cazar, descansa mientras.-dijo Esme cerrando la puerta de mi cuarto.
Agotada me tiré a la cama, muy cómoda por cierto. Y sin querer me fui quedando dormida...
Un cosquilleo en la mejilla hizo que me despertase asustada. Abrí los ojos y me encontré con Edward encima.
Edward ... ¿pero que haces?-pregunté asustada intentándolo quitar de encima mía.
Me aburría y vine a ver que hacías, y como vi que estabas durmiendo no quise despertarte.-dijo Edward con simpleza.
¿Que hacías encima mía?.-pregunté mientras me sentaba bien en la cama.
No me pude resistir... te veías tan linda durmiendo...- dijo Edward rascándose la cabeza mientras sonreía ¿nervioso?
No lo vuelvas a hacer.-dije señalándolo con un dedo.
No te puedo prometer nada.-dijo Edward acostándose en la cama.
Suspiré en modo de derrota y me puse en la misma posición que Edward mirando al techo. Estuvimos segundos, quizá minutos en silencio, hasta que decidí romperlo...
Edward..-dije en un susurro.
¿Si?.-preguntó con los ojos cerrados.
¿Te... gusto?.-pregunté, ¿acaso estaba loca?¿Por que le preguntaba eso?
Desde mi posición vi como abría los ojos, sorprendido.
¿Por que me preguntas ... eso?.-preguntó Edward girando su cabeza hacia mi.
Por tus actos.-dije.
¿Mis actos?.-dijo Edward confuso.
Si, lo que acabas de hacer hoy, cuando entraste a mi cuarto,...-pero no pude seguir hablando porque unos labios se juntaron con los míos.
Quizá me gustes.-dijo Edward separándose de mi.
Se levantó de la cama y se dirigió hacia la puerta.
Nos vemos.- dijo guiñándome un ojo mientras cerraba la puerta de mi cuarto.
Me tiré a la cama boca abajo, sirviéndome del colchón para ahogar mis gritos.
No lo entiendo. Ese quizá podía significar muchas cosas... De las que yo no tenía solución.
Me sentía como una estúpida quinceañera. Bueno... tenía dieciséis. Algunas veces pensaba que tenía treinta y algo por mi forma de actuar.
Cerré los ojos intentando despejar mi mente, pero la puerta de mi cuarto se volvió a abrir.
¿Es que una no podía tener intimidad en su propio cuarto?
BELLA! Bella, Bella, Bella.-Esa era Alice que saltaba en mi cama como si de una loca se tratase.- BELLAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!
¿Qué?.-pregunté aun boca abajo.
¿Que te pasa?.-preguntó dejando de saltar en la cama.
Odio a tu hermano eso me pasa.-dije cambiando mi posición para verle la cara.
Y yo a Emmett, y no por ello me pongo como tu te pones.-dijo Rosalie desde la puerta.
Es diferente.-dije poniendo una mano sobre mis ojos.
¿Sabes lo que necesitamos?.-preguntó Alice volviendo a saltar en mi cama.
¿Que tu hermano se aleje?.-pregunté.
¿Que Emmett se vaya?.-preguntó Rosalie al mismo tiempo que yo.
No.-dijo Alice.- NOCHE DE CHICASSSSSSSSSSSSSSSS!
No gracias.-dije volviendo a mi posición inicial.
A mi... no me parece mala idea.-dijo ¿Rosalie? ¿Pero en que mundo estamos...?
OH! Vamos Bella, necesitas hablar de ese tema con chicas como nosotras.-dijo Alice.
Puedo hablar con mis hermanos.-dije.
Lo matarían.-dijo Alice y Rose a la vez.
Por eso.-dije con una sonrisa maliciosa.
Bella no seas tan amargada...-dijo Alice.- Nosotras también hablaremos de chicos que nos interesan.
Entonces yo no voy a esa noche de chicas.-dijo Rosalie.
Ya se que los chicos que os interesan son mis hermanos.-dije.
¿Cómo?.-preguntaron a la vez.
Se os nota mucho.-dije.
Fue hablar.-dijo Rosalie.
¿Que quieres decir?.-pregunté dándome la vuelta.- A mi no me gusta Edward.
Si ... claro.-dijo Rosalie.- ¿A quien intentas convencer a ti o a mi?
Y por eso necesitamos noche de chicas.-dijo Alice sonriendo.
No.-dijimos Rosalie y yo a la vez.
Y por eso también estamos encerradas en el cuarto de Bella.-dijo mostrando la llave de mi habitación y ... ¿tragándose la?
ALICE!.-grité, pero no sirvió de nada, ya se había tragado la llave.
La habitación es irrompible.-dijo Alice.- Eso quiere decir que no vais a ser capaz de derribar ni la puerta ni la ventana para escapar.
Das miedo.-dijo Rosalie.
Y como la llave de repuesto la tiene Esme y se ha ido a cazar...-dijo Alice ignorando el comentario de Rosalie.
Te odio.-dije en un susurro.
Sabes que no es verdad.-dijo Alice.- Es la furia del momento.
¿Donde me he metido?.-preguntó Rosalie mirando al techo.
Bueno... ¿Cuando empezamos?.-preguntó Alice mirándonos.
