CAPÍTULO 8
Nunca.-dije mientras golpeaba la puerta con todas mis fuerzas.
Bella, que te he dicho.-dijo Alice levantándose de la cama, para volverme a dirigir a la cama.
Pero...-intenté debatirle.
Pero nada.-dijo Rosalie.-Pareces un bebé llorón.- Y por una vez en mi vida estaba de acuerdo con ella.
Comencemos a hablar de Edward.-dijo Alice.
¿Por que el primero?.-pregunté.
Porque me apetece.-dijo Alice con una sonrisa.
Se nota que Edward está loco por ti.-dijo Rosalie.
Tanto como lo estás tu por el.-dijo Alice
A mi no me gusta Edward.-dije en un susurro.
¿De verdad?.-preguntó Alice.
Si.-dije.
Entonces... ¿cuando te besa no sientes mariposas?-preguntó Rosalie.
Si... que lo siento.-dije confusa.
Cuando el está cerca tu pulso se acelera.-dijo Alice con voz soñadora.
Si que me pasa.-dije aun más confusa.
Y no dejas de pensar en el todo el tiempo.-Dijeron Rosalie y Alice a la vez.
Bueno ... a veces.-dije rascándome la cabeza.
Estás completamente enamorada.-dijeron Rosalie y Alice a la vez.
No mientas.-dije mientras miles de escenas pasaban por mi mente.
No miento solo digo lo que pien...-dijo Alice, pero no la dejé terminar.
HE DICHO QUE NO MIENTAS.-grité levantando los ojos, mostrando mis lágrimas.
Bella...-dijo Alice.
Déjame en paz ya.-dije derrotada.- ¿Es esto lo que querías no?
¿A que te refieres Bella?.-preguntó Rosalie.
Ya tengo suficientes problemas, para sumar otro más a mi colección.-dije haciéndome una bola en la esquina del cuarto.
Enamorarse no es un problema, Bella.-dijo Alice acercándose.
¿Que sabrás tu?.-pregunté.- Enamorarte es una debilidad.
No lo es.-dijo Alice.
Si, si que lo es.-dije a voz de grito.- TU nunca lo entenderás, porque vives en tú estúpida burbuja de felicidad, que te separa de las desgracias de los demás.
Mi vida tampoco es un cuento.-dijo en un susurro.
No me importa.-dije.-NO me importas tu ni tu vida.-dije mirando hacia la pared.
¿COMO PUEDES DECIR ESO?.-gritó Alice explotando.
Lo digo porque así lo siento.-dije en un susurro.
He hecho un montón de cosas por ti..., yo...-dijo Alice entre balbuceos.
No te confundas Alice, no lo has hecho por mi.-dije.- Lo has hecho para que mi hermano se fijase en ti. Pero fíjate bien, tu plan no va a funcionar, yo no lo pienso permitir, no pienso dejar que me quites a mi hermano...
Pero una bofetada de parte de Alice no me dejó terminar...
¿Como puedes pensar en algo así de mi?.-preguntó.- Te creía diferente Bella, te creía mejor persona. No una persona que se deja llevar por sus intereses como estás haciendo tu ahora...
Esa persona murió.-dije interrumpiéndola.
Pues hazla revivir.-dijo Alice a voz de grito.
¿Eres capaz de revivir a mis padres?.-pregunté.
No, no soy capaz de eso.-dijo Alice.-Ni yo ni nadie, pero tu si puedes mejorar como persona.
¿Para que?.-pregunté.-¿Para que me hagan más daño?.
Para ser feliz.-dijo Alice.- Eres una cobarde que se esconde detrás de su escudo, hecho de desgracias, que no sabe apreciar el verdadero sentido de la vida. Metiendo a ella y a su familia en un bucle de mierda, que cuando quieras salir, estarás tan al fondo, que te ahogarás con ella.
Cállate, no sabes nada.-dije tapándome los oídos.
Claro que lo sé.-dijo Alice destapándome los oídos.-Tu no eres la única con un pasado infeliz. Pero no nos paseamos como tú como alma en pena.
Déjame, déjame.-dije intentando separarme de ella.
NO BELLA.-gritó Alice.-NECESITAS SALIR DE ESA MIERDA DE PASADO Y ENFRENTAR EL PRESENTE...
Basta ya chicas.-dijo Rosalie intentando separarnos.
No, NO.-gritaba Alice.-Le tengo que hacer entrar en razón.
BASTA ALICE, ES SU VIDA NO LA TUYA.-dijo Rosalie separándonos, dejando a Alice en la otra esquina del cuarto.
Estuvimos en silencio durante minutos, que a mi parecer parecían horas. Hasta que la risa de Rosalie rompió la esfera tensa que teníamos.
¿De que te ríes?.-pregunté curiosa.
De lo tonto que es esta situación.-dijo Rosalie.
¿a que te refieres?.-preguntó Alice.
Primero era todo felicidad, y ahora por culpa de una tontería, se rompió el bonito ambiente.-dijo Rosalie.
Rosalie, tienes razón.-dije levantándome del suelo.-Siento mucho haberme comportado como me comporté.
Yo también me pasé.-dijo Alice.-No debí haberte pegado.
Pegas fuerte.-dije.-¿Me perdonas?
Solo si tu lo haces.-dijo Alice abrazándome.
Así mejor.-dijo Rosalie sonriendo.
Hola!
Me presento!
Me llamo Andrea, y tengo 16 años.
Siento presentarme en el capítulo 8 de esta historia, pero ... soy muy vaga.
Muchas gracias por vuestros comentarios!
Besos Andrea
