NO SOY DUEÑO DE INUYASHA

GRACIAS POR SU APOYO INCONDICIONAL. FELIZ NAVIDAD Y AÑO NUEVO PARA TODOS.

DISCULPEN EL RETRASO PERO ESTAS FIESTAS ME LLENARON LA CASA DE GENTE Y NO HE PODIDO ESCRIBIR, PERO POR SER TAN COMPRENSIVOS HARÉ CAPITULOS MÁS LARGOS Y PROFUNDOS.

PERO LOS SANADORES SABEN

CAPITULO 44

-"Si, mazmorras"

-"Eres un cerdo maldito, igual que Sesshomaru"

-"MmmmSí! Creo que sí. Tengo deberes a hora y debo cumplirlos, a mi lado necesito una mujer o una hembra que me acompañe, sea mi asistencia, mi compañera, mi segunda al mando, mi refugio por las noches…Pero en el Oeste hay reglas, Kikyo, y hay que seguirlas sin miramientos. Si no estabas dispuesta, te hubieras ido."

-"Pero yo…Te amo Inu, tú lo sabes…"

-"Supongo, pero todas tus acciones hablan de tu desprecio hacia la raza youkai, cada cosa que haces o dices ofende en cierta manera a Sesshomaru, Kagome, o alguno de los presentes en palacio, eso no puede ser más. Tu deber, si decides ser mi pareja, es comportarte a la altura de las circunstancias, de ahora en más abrazaré mi lado youkai, debo aprender lo que se me fue negado y ser un señor. Un Señor necesita de una Dama a su lado, pero las fallas no serán toleradas, Yo soy un Taisho, y haré valer mi rango, si tu quieres seguirme será bajo las reglas de Occidente, según el código youkai los errores acarrean algún castigo. De otro modo…"

-"Pero Inu, yo sí deseo ser tu pareja…"

Kikyo en verdad no comprendía la magnitud de sus palabras, estaba segura de ser la de gobernar por sobre Inuyasha, estaba convencida de ser quien iba a salir ganando, no pensaba convertirse en concubina, ella iba a por todo, se emparejaría sí o si. Aprovecharía la presencia de Kaede para realizar la ceremonia, nada podía fallar.

-"De otro modo, serás una concubina, ya te dí la oportunidad de irte, y no la aprovechaste, ya no hay nada que hacer. He decidido que te tomaré como pareja"

-"Está bien, le pediremos a Kaede que efectúe la ceremonia, si te parece…"

-"Sí, me parece, pero de todos modos lo consultaré con Sesshomaru"

-"Pero vas a consultarle todo de hora en más? Acaso le consultarás la manera de aparearte conmigo también?"

La Miko estaba bastante irritada, ante el comentario del apareamiento, Inuyasha la agarró de la mano y la atrajo de un tirón hacia él, a Kikyo se le derramó el té en el suelo

-"Te dije que seguiré el camino youkai, y en él hay escalafones, Sesshomaru es mi alfa y si él me dice cómo debo cogerte o follarte, así lo haré."

El mestizo la atrajo a su boca y atrapando su cabello en sus manos le dio un firme tirón de cabello tirando la cabeza hacia atrás con un poco de violencia, le dio un chupetón en el cuello, dejando una marca casi sangrante, el aroma de Kikyo había cambiado, estaba tibia, no fría, su aroma ya no era desagradable. La poción de Kaede había comenzado a surtir el efecto deseado. La soltó bruscamente

-"Limpia el té que derramaste, yo iré a descansar"

Ella se levantó y lo miró con ira, él la trataba como había tratado a Kagome alguna vez. Pero no pensaba retirar su palabra de apareamiento, ella tendría vida otra vez y si para lograrlo debía ser arrastrada por Inuyasha se dejaría arrastrar, luego vería de qué manera se desquitaba de él

-"No te quedarás a dormirá aquí?"

-"No, hasta luego"

Inuyasha se retiró y Kikyo quedó de pie, mirando la puerta con los trozos de taza entre las manos. La ira comenzó a apoderarse de ella…apretando los trozos de porcelana se le incrustaban en las manos, los arrojó con odio contra la pared. Su reiki se levantó y le hormigueó al guardia por los brazos, Inuyasha esperaba detrás de la puerta junto a él tranquilizándolo. Triunfante se retiró a sus aposentos con una sonrisa en los labios, obedecería u obedecería no cabía otra posibilidad.

Antes de irse a su habitación quería hablar dos palabras con Miroku, siempre habían sido buenos amigos, no se había percatado de cuánto lo había echado de menos hasta que lo volvió a ver.

Entrando en los aposentos de Rin se sumó a ellos en una charla amena y cordial, mientras transcurrían los minutos entre bromas y risas, hablaban del bebé de Kagome y Sesshomaru muy emocionados, los planes a futuro, y lo mucho que habría que proteger a Kagome y al niño de todo y de todos no solo de Náraku, Kouga tenía a Rin sobre sus piernas, las manos del lobo descansaban en la cadera de la joven, casi apoyadas en el trasero, ella sonrojada respiraba agitada entre risa y risa, ambos se iban acercando demasiado quizá, sin darse cuenta, dulcemente, inocentemente, la pasión tomaba las riendas de un amor puro e incondicional. Sango y Miroku por su parte estaban al caer enredados en la cama, de pronto Inuyasha se sintió más que fuera de lugar

-"Keh! Shippo, vamos a entrenar un poco antes de desayunar"

-"No, tengo cosas que atender"

El kitsune no tenía intenciones de perdonar a Inuyasha ni ahora ni en un futuro ni cercano ni lejano, algo se había quebrado dentro del corazón del joven zorro alejándolo de la imagen más paternal que había tenido luego de la muerte de su verdadero padre, sentía que lo había traicionado maltratando a su madre y abandonándolos a su suerte prefiriendo a Kikyo por sobre Kagome, él y el resto de la manada. Saliendo del dormitorio se dirigió a sus clases de armería y protocolo, Sesshomaru había ordenado preparar para él todos los días diversas clases para hacer de Shippo un digno heredero de la casa del Oeste.

El Daiyoukai había diagramado un esquema educacional, muy conveniente para un joven youkai de clase alta. Shippo sería todo un gran Señor de la casa Taisho, Sesshomaru estaba seguro de eso.

En la habitación de Sesshomaru todo era calma, dulce y lágrimas secas. Kagome dormía y Sesshomaru conversaba con Kaede y Noriko, tenía todos los temores juntos.

-"Sesshomaru, hijo, no debes temer, un bebé siempre es una bendición"

Sesshomaru hundía su cara entre las manos apoyado en sus rodillas

-"Náraku…"

El silencio en la comprensión de todos sus miedos y pensamientos.

-"Jamás pensé que podría ser padre, mi bestia, yo, maldito Náraku! No conté con el poder de Kagome ni jamás imaginé que sería capaz de purificar la maldición de ese hijo de puta"

-"No te preocupes Mi Lord, por el momento hay que esconder la buena nueva hasta que pisemos terrenos más firmes"

Sesshomaru levantó la cabeza mirando a Noriko

-"Madre, llévatela a tu tiempo, aléjala de este mundo por favor!"

-"Sesshomaru Sama, no creo que esa sea la respuesta, habrá demasiado revuelo acerca del alejamiento de Kagome del Oeste esto traerá luchas y batallas innecesarias. Pondrás en riesgo todo tu mundo Mi Lord"

-"Pondría en riesgo la vida, el cielo y el infierno por ese hijo y mi mujer…Es que acaso no lo saben"

-"Hijo ten calma, esperaremos hasta ver cómo viene el embarazo y si Kagome está bien, pues no habrá problema, las mujeres somos fuertes. Esto te dará más tiempo para pensar mejor en las cosas"

-"Ella tiene razón Mi Lord, si me permites entrometerme, es buen tiempo para solucionar asuntos pendientes, y por lo que se, tienes a tu sangre de tu lado ahora. Él será buen apoyo"

-"Hn"

Noriko se acercaba a Sesshomaru y le ponía la mano sobre la cabeza. Él no estaba acostumbrado al contacto con otros seres vivos aparte de Rin y Kagome, pero el afecto de Noriko se sentía cálido y tranquilizante

-"Madre, de todos modos iremos al otro lado para que los sanadores de tu tiempo vean la buena salud de mi cachorro…"

-"De nuestro cachorro"

Kagome se incorporaba en la cama, había escuchado los últimos comentarios, Sesshomaru se puso de pie y fue hasta ella, la tomó dulcemente y la besó con mucha ternura.

-"Cómo te sientes, saiai?"

-"Hambrienta"

Las carcajadas atrajeron la atención de los guardias de la puerta, que se miraban y sonreían sin razón aparente, Inuyasha caminaba por el corredor, luego de salir del dormitorio de Rin, había intentado dormir pero había sido mucho pedir, escuchó las risas y decidió entrar

-"Con permiso"

Ver a Inuyasha les causaba mucha pena a la madre y el hermano de Kagome, el hanyou los veía de reojo, les sonreía pero mantenía las orejas bajas. Sesshomaru y Kagome observaban la escena. Se merecía todo lo que estaba sintiendo.

-"Sra. Higurashi…Souta, espero que les haya gustado el mundo a como es en este tiempo"

Noriko sonreía y Souta se ponía de pie junto a ella

-"Por lo menos no mentiste en eso"

-"Souta, es suficiente"

-"Pero mamá, él nos dio la espalda y golpeó a Nee-san, es un traidor, se olvidó de nosotros por esa que se parece a mi hermana"

-"Lo siento Souta, yo no estaba pensando con claridad, yo no estaba pensando siquiera"

Inuyasha mantenía la mirada baja, tenía mucha pena y dolor, él realmente les tenía mucho afecto.

Kagome interrumpió el momento agridulce, para intentar distender y poder ir a desayunar, su apetito voraz se había debido a su cachorro y ahora que lo sabía no lo haría esperar por sus alimentos.

-"Muero de hambre y quiero bañarme si me disculpan"

-"Sí mejor hagamos eso todos y nos encontramos en el salón"

-"Hn. Inuyasha, avísales a los que están con Rin"

-"Está bien, nos vemos más tarde…Oi! Sesshomaru tengo que hablar contigo, ahora si fuera posible"

-"Qué es Inuyasha?"

-"Ese lobo está tan caliente que no puede más…Algo hay que hacer o terminarán, haciéndolo en público"

Sesshomaru gruñía apenas audible para los humanos

-"Hey hijo de puta, no me vengas con esa mierda ahora, haz algo parar solucionarlo y ya"

-"Hn. Ve mestizo y haz lo que te dije"

-"Sí culo sama, ya voy"

Inuyasha saludó y salió, de la habitación dejando muy pensativo a su hermano. Uno a uno los demás se retiraron dejándolo sumergido en sus pensamientos. Un sonido de salpicaduras lo sacó de su ensueño atrayéndolo al onsen de aguas cálidas.

Sesshomaru se acercó sigilosamente a su esposa sumergida en el agua caliente, deslizó su ropa y se acomodó detrás de ella para ayudarla a bañarse.

Kagome gemía de gusto por las caricias y masajes de la esponja enjabonada, a Sesshomaru los sonidos le causaban un duro momento entre sus piernas, pero no tenía planeado tocar a su mujer hasta no averiguar más de los embarazos humanos.

Las hembras youkai, una vez preñadas, rechazaban a los machos, aceptando el sexo sólo como transmisor de youki a los cachorros en su interior. Pero cómo hacen los humanos? Eso era algo que debía averiguar prontamente.

-"Mmmm. Sesshomaru?"

-"Hn."

-"¿En qué piensas?"

-"En este momento, en nosotros"

-"Yo también, yo… te deseo"

-"Lo sé, puedo sentirlo. Solo que tengo miedo de lastimarte o al cachorro"

-"Uff! Recién me caso y ya tengo que apartarme de ti"

-"No digas eso, yo no me apartaré de ti, solo quiero estar seguro de lo que hago Miko, eso es todo"

-"Mira youkai, si los sanadores nos dan permiso, no saldrás de la cama por una semana oíste?"

Sesshomaru rascaba su cuero cabelludo lleno de shampoo con la garras y soltaba una carcajada, le besó la marca por detrás del cuello y la abrazó con fuerza

-"Si los sanadores nos dan el permiso…no saldré de la cama por dos semanas si es que salgo…MIKO"

"Eso espero...Mmmm. Sesshomaru? Cuánto más habrá que esconderse amor, esto cansa un poco, a veces temo tropezar con las palabras y además el embarazo viene muy rápido, no tardará en mostrar"

-"Los Lores se van en cuatro días, para entonces planeo emparejar a Rin con el príncipe Ookami, de esa manera aliar al Norte con el Oeste, ellos se irán con las manos llenas de esta unión beneficiosa para todos, el decreto Hanyou protegerá a los herederos de la nueva casa del Norte… Y podremos nosotros también…"

De pronto Sesshomaru quedó en silencio…La mirada perdida, los ojos vidriosos, sus respiraciones se volvían agitadas, el instinto de protección Inu se disparaba arrasando con su calma

-"Sí, amor nosotros podremos qué?"

Silencio desgarrador

-"Sesshomaru, nosotros podremos qué?!"

Kagome se dio la vuelta para mirarlo a los ojos, él estaba quieto con la mirada fija en ella, respiraba con dificultad

-"E-El decreto Hanyou protegerá a los hijos de Rin…"

-"Sí, y? ¿Cuál es el problema? Para eso lo ideamos o no?"

-"Ella era la heredera del Oeste…"

-"Es la herede…"

Ahá, habría otro heredero con sangre Taisho, en eso no habían pensado ni una sola vez

-"E-el cachorro, es heredero ahora o no? Sesshomaru!"

-"Sí, Kagome, lo es"

-"Te das cuenta de lo que eso significa? Para el Oeste regocijo, para nosotros felicidad absoluta…"

-"Peligro significa para ti Miko y para el pequeño, nadie contaba con un heredero real, nacido de mi sangre, Náraku odia la sangre de los Taisho, no dudará en asesinar a mis hijos y los de Inuyasha, las casas disidentes no verán con buenos ojos un heredero de sangre del Oeste, que gobierne bajo nuestras costumbres y no permita que ellos participen o se entrometan en nada, debemos continuar escondidos del resto, sólo que a partir de ahora, redoblaré tus guardias y los de la manada, te mantendrás segura entre los nuestros, Inuyasha se hará cargo de algunos asuntos de estado para permitirme pasar más tiempo contigo"

-"Pero eso será muy sospechoso"

-"Le pediré a Madre que se quede con nosotros, y a Souta, él ya es un monje poderoso, puede entrenar con Miroku, por ahora estaremos bien, pero si las cosas se salen de contexto, te irás al futuro y me esperarás allí"

-"Pero y yo no tengo nada que decir? Acaso me comenzarás a tratar como a una pertenencia?"

Los ojos picaban por las lágrimas y el olor a azufre de las aguas termales,

-"No te equivoques Kagome, sólo que perderte no es una opción, ni lo será, eres mi vida y no permitiré que nada te suceda y mucho menos a nuestro hijo"

Salieron del onsen se vistieron y se reunieron con los demás en el salón secundario, desayunaron tranquilamente, Sesshomaru se puso de pie y llamó al silencio de la concurrencia

-"La casa del Oeste tiene el orgullo de anunciar el emparejamiento de la heredera del Oeste con el Señor de la casa del Norte Lord Kouga Ookami, están invitados para dentro de dos días"

Kouga se atragantó con un panecillo, y la tos le hizo para un mal momento. Rin pálida en su silla miraba a Kagome que le sonreía emocionada. Todos muy alegres golpearon la mesa en señal de aprobación, todo estaba listo.

*******************Flash back***************************

Rin y Souta miraban un recital de música en vivo, la cantante tenía el cabello rubio y los ojos celestes, en su pecho se veía un tatuaje de una flor de sakura

-"¿Qué es ese dibujo en la piel de la joven de cabello dorado?"

-"Mmmm. Se llama tatuaje, te ponen tinta bajo la piel, siguiendo el dibujo, una vez terminado y asentado no se borra nunca más"

A Rin se le llenaron los ojos de luz, tenía que hablar con kagome acerca de estos tatuajes…eran muy interesantes.

Al día siguiente fueron al shopping y luego al cine, antes de volver a casa Rin le pidió a Kagome que la acompañe a una casa de tatuajes, ni ben llegaron Rin se sentó en una de los sillones de tatuar

-"Deseo un tatuaje"

-"Rin, si tu padre se entera que te permití hacer esto sin su consentimiento me asesinará, ven vamos a casa"

-"No, no iré, deseo mi tatuaje ahora"

La lágrimas brotaban de los ojos de la jovencita, a Kagome se le rompió el corazón

-"Está bien, pero que no sea en un lugar muy visible, te ayudaré a cubrirlo con maquillaje hasta que hables con Sesshomaru"

La joven sonrió y asintió, luego le explicó al tatuador lo que deseaba, pero en voz muy baja, kagome no podía oír. El hombre hizo un dibujo y se lo enseñó a Rin, ella feliz aplaudía, Kagome no podía creer que fuese tan feliz con tan poco

-"Mientras terminas, iré a ver a Sesshomaru, está con Souta y me preocupa un poco"

Rin asintió y Kagome se fue, tres minutos después regresó. Estaba terminado…era muy bello pero estaba muy visible

-"Me matará, sé que me asesinará"

-"No lo hará, Kevin me enseñó como ocultarlo hasta que esté lista para mostrarlo"

Caminaban mudas hasta Sesshomaru, que las esperaba impaciente

-"Qué película eliges Sesshomaru Sama, quieres ver El Hobbit ?"

-"Esa de la pareja de ningens, parece interesante"

********************fin del flash back************************************

Kagome miraba a Rin de manera cómplice, pronto sería el momento de brillar y estaba emocionada de ser parte de esta etapa tan importante en la vida de su hija y de su mejor amigo

-"Un brindis para la feliz pareja"

-"CAMPAI!"

-"CAMPAI!"

Miroku observaba sonriente a Sesshomaru y levantaba su taza de te

-"Y así será Mi Lord"

-"Hn"

Pasado todo un día, el sanador fue llamado al despacho de Sesshomaru, Kagome estaba muy ocupada con Sango en los preparativos de la boda de Rin.

-"Y dime sanador, qué es lo que le sucede a la dama de Occidente"

-"Mi mi nombre es Kenkò, Mi Lord, y yo considero que según mis conocimientos, Lady Kagome está bajo mucha ansiedad y nervios, todos los invitados que van y vienen, el cambio en sus costumbres, la interacción con la otra Miko y Lord Inuyasha, además hace sólo una semana de su emparejamiento, le he recomendado descanso, buena alimentación, líquidos y mucho entrenamiento … que le haga caso a sus instintos, usted sabe, según esos libros de medicina y anatomía humana que usted me trajo, las mujeres, son muy susceptibles a los mandatos de las hormonas, una vez bajo su influencia es difícil para ellas mantenerse en equilibrio, por eso yo…"

-"Tú?"

-"Yo, le aconsejé que le de rienda suelta a sus deseos y necesidades, ella está visiblemente afectada por las hormonas, si no fuese improbable… yo diría que la Dama Kagome está encinta, pero sabemos la realidad, al descartar esa posibilidad, pues…"

-"Hn. Y en el supuesto de que la Dama estuviera esperando qué le hubieras recomendado, casi lo mismo, excepto el entrenamiento , más la transmisión de youki para el cachorro, sólo que le daría tal vez a usted una dosis extra de vísceras al desayuno, cada día…En las hembras humanas, el deseo sexual se multiplica durante la preñez y no sería sólo transmisión de youki sino satisfacción de una hembra más que necesitada, satisfacción muy necesaria para la tranquilidad y relajación de ella y el bienestar del cachorro"

Los ojos de Sesshomaru se abrían con curiosidad

-"Las humanas no rechazan a los machos durante la preñez?"

-"Según los libros que estudié, no. Por lo contrario, si bien hay casos en los que la líbido baja, en general su deseo se acrecienta considerablemente"

-"Las actividades…íntimas dañan a los cachorros…o a la madre?"

-"De ninguna manera, pero los primeros tiempos se recomienda extrema suavidad en dichas actividades, pero eso no será necesario en su caso…Yo recomendaría intensidad …si me permite…"

-"Hn."

Sesshomaru miraba fijamente los papeles frente a él, estaba un poco incómodo con la situación, pero no tenía otra alternativa que preguntar. Acerca de su hijo, nadie debía saber, afortunadamente el sanador tenía más fe en su Señor, que en sí mismo o sus conocimientos. Mirando a un embarazo evidente, prefirió confiar en Sesshomaru, quien se encontraba más que agradecido por ello.

-"Puedes retirarte Kenkò, al salir dile al General que entre"

-"Si, Mi Lord"

-"Siéntate General"

Danaka estaba atónito, Sesshomaru servía dos copas de sake y le ponía una frente a él

-"El Oeste necesita más de tu lealtad General Danaka, serán horas inciertas"

-"El Oeste tiene mi lealtad, siempre la tuvo y siempre lo hará Sesshomaru Sama"

-"Cuánto así, fiel General…"

-"Ciegamente, completamente Mi Lord, usted lo sabe"

-"A partir de ahora, triplicarás la guardia a la Dama Kagome, a Lord Inuyasha y a mi manada, su seguridad es primordial"

-"Sí, Mi Lord"

El fiel general sin preguntar asintió y obedecería a morir las órdenes de Sesshomaru

-"Rin se emparejará mañana, toda la casa del Norte y la del Oeste protegeremos a mi hija…"

-"Por supuesto Señor Sesshomaru, eso no lo dude"

-"El kitsune será entrenado por mí, personalmente, será un poderoso heredero del Oeste"

-"Yo le asistiré en lo que necesite mi Lord"

-"Pero el otro heredero del Oeste necesitará toda la protección posible y más aún, es muy pequeño y su madre, necesita guardia permanente"

-"Lady Rin está…?"

Sesshomaru negaba con la cabeza y bebía sake, Danaka pensaba a qué heredero se refería su Señor

-"La miko de Lord Inuyasha espera…"

Nuevamente negación

-"El heredero será muy poderoso…quizás demasiado…"

A Danaka la mirada se le clavó en el rostro de Sesshomaru, inmóvil, silencioso, incrédulo

-"Mi Señor…acaso Lady Kagome y Usted?"

Sin contestar, Sesshomaru se le quedó mirando, Danaka bebió un fondo blanco y golpeó la copa en el escritorio, Sesshomaru volvió a servir sake, Danaka bebió una vez más

-"Kami ha bendecido al Oeste, al fin, pero cuanto peligro corre este inocente…"

-"Nadie debe saberlo, General, comprendes"

-"Cuenta con mi vida para su protección Sesshomaru Sama"

********************************En el castillo del Este***************************************************************

Náraku observaba el espejo de Kanna, debajo de la barrera del palacio del Oeste no se podía ver nada, habían reforzado la guardia repentinamente.

La dulce y espectral Kanna permanecía sentada en el regazo del hanyou vil, nada le importaba más que mantener el contacto cercano con su padre creador, la perversión de Náraku tomaba su lugar en las personalidades de sus extensiones de tal manera que los parentescos no importaban más a la hora de las atracciones íntimas. El mismo monstruo se comenzaba a sentir atraído por la pálida niña sentada sobre sus piernas

-"MIERDA! Cómo pudo suceder esto? Malditos Taisho y la gran puta madre! Carajo, los detesto, y detesto todo lo que se relaciona a ellos, tocan todo, toman todo, tienen todo...MIERDA MIERDAAAA!. KAGURAAA, dónde estás maldita bruja, necesito información, vé inmediatamente y busca al inútil de shintaro y dile que si no se comunica con migo mataré a su hijo!"

Kagura había regresado hacía siete minutos, no había logrado mucho de nada, ahora debía partir al Oeste otra vez, tarea que no le desagradaba del todo, araella siempre era un placer ver de nuevo a Sesshomaru

-"Sí, Náraku enseguida...Kaze no mae"

La gran pluma tomó vuelo y ella desapareció en el aire. Mientras volaba recordaba alguna tarde en la que se encontró espiando desde lejos al hermoso Señor Occidental, quien pudiera ser su hembra, si tan sólo pudiera acercarse lo suficiente le dejaría una pluma, si algo conocía Sesshomaru era el aroma a hiedra salvaje de Kagura. Más de una vez ella había sobrevolado el campamento de Sesshomaru enviándole plumitas y miradas, jamás le respondió una palabra ni movió un dedo en aprobación o desaprobación. La verdad es que ignoraba por completo qué era lo que Sesshomaru pensaba al respecto. Ésta sería una gran oportunidad.

Aún en el castillo del Este, Náraku acariciaba el cabello largo y blanco de la niña, de pronto la bajó y se puso de pie

-"Me retiraré por esta noche, Kanna mi protección queda en tus manos"

Era la noche de Luna nueva, los hanyou se debilitaban a lo largo y ancho del mundo feudal, náraku no sería la excepción

Por el momento nada podría hacer más que recluírse. La noche caía sobre el Este, el sol apenas se divisaba en el horizonte, Náraku entraba en letargo, la paz reinaría por dos días...

*******************************************En el Oeste***************************************

-"Te enuentras bien saiai?"

-"Sí, Sesshomaru, estoy bien, estamos bien"

El Daiyoukai entraba en su habitación para interiorizarse de las actividades de las mujeres de la manada

-"Papá el kimono que eligió Kagome es hermoso!"

-"Yo no lo elegí, sólo mandé a hacer uno conforme a los deseos de tu padre, es su regalo para ti querida"

Rin no podía creer que su padre hubiese pensado en algo tan bello para ella, lo abrazó en agradecimiento. La mayoría de los detalles de la ceremonia y la celebración estaban listos

"Miko, ven"

Sesshomaru caminaba y tomaba asiento frente a la chimenena más alejado de las onnas alegres que estaban sumidas en preparativos, Kagome asintió y lo siguió. Dulcemente Sesshomaru la tomó de la cintura y la sentó en sus piernas acunándola, suavemente le susurraba al oído, mientras acariciaba su vientre

-"Kagome...Quiero pedirte un favor muy importante...yo no podría pedírselo a nadie más"

-"No me asustes Sesshomaru, dime qué necesitas de mi y yo haré todo lo posible para cumplir, mi amor"

-"Necesito...Rin es joven e inexperta, tú sabes, y es humana como tú, acerca de la intimidad en la pareja...yo no podría..."

Kagome sonrojada imaginaba cómo iba a encarar la charla madre a hija

-"Está bien Sesshomaru, lo haré, pero yo no soy muy experimentada sólo puedo explicarle acerca de lo que sé"

-"Sí, eso será suficiente. No quisiera que ella...bueno gracias"

-"El resto estará en ellos descubrir, como lo hacemos nosotros"

Sesshomaru la abrazó y le dio un beso muy dulce, las mujeres observaban la tierna escena con una sonrisa. El anochecer se perfilaba tranquilo, Kagome caminó hacia su mirador azul en el balcón, Sesshomaru y las mujeres la siguieron

-"Wow; Kagome esto sí que es hermoso!"

-"Papá, jamás había visto algo tan bello!"

Las mujeres estaban fascinadas con la vista, no podían disfrutar muy seguido del balcón, debido a las bajas temperaturas de la época pre-invernal, pero de vez en cuando se daban el gusto

-"Sí, es mi regalo de bodas o emparejamiento, me encanta"

Sesshomaru estaba muy orgulloso de los comentarios de las mujeres pero sobre todo del de Kagome, después de todo el regalo había sido para ella

Las onnas miraban la luna desde el borde del balcón, no estaba, el cielo se oscurecía y la luna no salía. De pronto Kagome recordó LUNA NUEVA...Inuyasha.

-"Sesshomaru, hoy es luna nueva, sabes lo que significa?"

-"Sí, hoy no saldrá la luna y el cielo estará sólo ilumunado por las estrellas, ¿Qué más?"

-"Inuyasha, hoy y mañana hay que proteger a Inuyasha"

-"De qué hablas Miko? Inuyasha se sabe proteger solo, o no sabes que es muy poderoso"

Por más intentos que las mujeres hacían explicándole a Sesshomaru él parecía no comprender, se negaba a creer.

-"Sesshomaru, acompáñame al dormitorio de Inuyasha y allí comprenderás"

Así lo hicieron, Sango y Rin fueron en busca de Miroku y Kouga para ver cómo estaba todo, el Daiyoukai y la joven caminaban hacia la habitación de Inuyasha

-"Inuyasha estás aquí?"

-"¿Qué quieres Kagome, vete, no estoy de humor"

-"Sal Inuyasha, necesito hablarte"

El mestizo humanizado se encontraba acostado y tapado hasta la cabeza con el edredón. Visiblemente molesto saltó de la cama y se puso de pie frente a Kagome y Sesshomaru, que tenía la boca abierta y no la podía cerrar. A Inuyasha no le agradó encontrarse en evidencia frente a su hermano

-"Si has venido a reírte hazlo y vete, no estoy de humor para estupideces"

Sesshomaru caminaba hacia Inuyasha, y lo rodeaba mirando en detalle las características del humano que estaba parado frente a él. Tomó su cabello, era tan negro como el de Kagome, sus ojos eran muy humanos, pero tan profundos. Se acercó y olfateó el aire a su alrededor, olía a Izayoi y a su padre, era Inuyasha, un hermoso ejemplar humano macho

-"Y bien no te reirás culo Sama?"

-"No seas grosero con él Inuyasha, sólo está conociendo una parte de tí que desconocía, yo no veo que se ría y tú?"

Cierto, Sesshomaru mantenía el mismo rostro inexpresivo de siempre

-"No abandonarás tus aposentos sin guardia, enviaré a Danaka para ponga a Kuma a tu disposición"

-"¿Qué? ¿No vas a esconderme o confinarme? ¿No soy la vergüenza de Occidente?"

Sesshomaru bruscamente lo tomó del cuello y lo alzó en el aire

-"Nunca se ha sabido que la sangre de Inu no Taisho fuese causal de vergüenza, si la sientes, es meramente un problema tuyo, hanyou, a nadie le avergüenza tu condición de mestizo, tu aura poderosa habla por tí no importa tu apariencia. El día que comprendas eso serás indestructible"

Dejándolo caer al suelo, Kagome lo ayudó a ponerse de pie. A Sesshomaru le dio mucha tristeza saber que Inuyasha se avergonzaba de sí mismo. Él tenía la culpa, él debería remediarlo

-"Kuma te acompañará constantemente hasta la salida del sol, del día después de mañana, te moverás en ambientes seguros, no te esconderás de nadie... Ahora duerme, mañana entrenaremos"

-"Hey yo no estoy de humooor! Sesshomaru! Hey!...Keh! Hijo de puta..."

Kagome lo miró y salió de la habitación, extrañamente Inuyasha se sentía en calma, aliviado de no tener que esconderse más. En el fondo de su corazón estaba feliz de que su hermano no lo humilló como hubiera hecho en otro momento. Se acostó en su enorme cama, se tapó otra vez y se quedó profundamente dormido casi de inmediato. La noche transcurría en calma... los hanyou del mundo se ocultaban, al igual que la luna.

Con Kagome de vuelta en su dormitorio, descansando, Sesshomaru mandó a llamar a Danaka

-"General, a partir de este momento asignarás a Kuma para que proteja a Inuyasha y lo acompañe hasta nuevo aviso. Y remárcale que si hace algún comentario fuera de lugar le cortaré la lengua personalmente."

-"Mi Lord, Kuma es muy leal y correcto en su desempeño, no creo que cometa ninguna atrocidad, él es fiel a usted y a la casa del Oeste"

-"Haz lo que te digo Danaka, y mañana hablaremos"

Así se hizo, la noche transcurrió en calma, en los dormitorios diversas actividades se llevaban a cabo, Sesshomaru se acomodaba al lado de Kagome abrazándola y colocando sus manos sobre su hijo, todos dormían en paz, mañana sería un día complicado.

El Lord del Oeste pensaba en todos los acontecimientos del día y sobre todo en Inuyasha y los dichos del sanador, Kagome dormía, pero era evidente que sus hormonas le estaban dando dificultades.

Sonreía gustoso de imaginarse teniendo sexo cada noche, desayunando una ración doble de vísceras, sabía que todos los youkai transmitían youki a sus hijos a través del sexo con sus madres, pero sólo era eso, gracias a Kami, Kagome era humana y deseaba el contacto íntimo con él, independientemente del asunto del youki, sólo disfrutaría satisfaciendo a su hembra poderosa y dulce, el youki se transmitiría sólo, él se concentraría en disfrutar de sus esposa y su hijo, el sanador le había dicho que respondiera a las necesidades de Kagome, y si eso debía hacer, pues eso haría y disfrutaría de todo el trámite, después de todo los sanadores saben...

Muy satisfecho con su decisión, atrajo a la Miko hacia él y se relajó, el sueño se hizo cargo del poderoso youkai, que suavemente se hundía en el mundo de los sueños. La bestia despertaba, los ojos rojos se hacían cargo del dorado profundo, él estaría de guardia, pronto ambos necesitarían del sueño, y tomar turnos sería lo mejor.

"Duérmete, yo velaré por ellos"

"Hn"

Suavemente la noche acunaba a las tierras del Oeste, nada hacía prever que esta bien podría ser la calma que precede a la tormenta...