NO SOY DUEÑO DE INUYASHA
QUE LINDOS COMENTARIOS, MUCHAS GRACIAS!
CAPITULO 55
Sesshomaru se dirigía al estudio con Danaka, estaba muy preocupado por el embarazo, pero no se olvidaba de Náraku, estaba seguro de que pronto daría señales de vida y no estaba en sus planes ser tomado por sorpresa, pensaba dejar a Inuyasha a cargo del Oeste en su ausencia, pero Danaka sería el sostén del mestizo en caso de tener alguna duda. Ya le había contado todos los acontecimientos y pasos a seguir por ellos en los próximos meses, Danaka tenía todo preparado. Mientras tanto las mujeres paseaban por el jardín y Kagome, Sango correteaban mientras Miroku y Shippo las perseguían, las risas subían hasta el balcón del estudio llamando la atención de los machos, que asomándose, sonreían ante las locuras de los humanos y el kitsune. Bajo el gran árbol de sakura favorito de Rin, Noriko servía copas con jugo fresco para todos y colocaba una bandeja de frutas e medio de un mantel improvisando un picnic.
-"Pareces interesado en algo, Danaka San"
El tigre tenía los ojos clavados en la madre de Kagome, cada vez que se encontraba con ella, y eso era todos los días, su corazón parecía salirse de su pecho.
-"Tal vez, Mi Lord."
-"Los años vividos en el error no podrán ser borrados por mí, ni por mis acciones, pero lo intento cada día, sin descanso. El corazón humano es muy propenso al perdón, no sabes cuánto…"
El youkai tora miraba al Daiyoukai sin articular palabra, era un macho adulto, solitario, ciento sesenta años mayor a Sesshomaru, considerado más o menos como a un sabio, todo el palacio confiaba en él. Pero justamente por eso, por ser sabio, conocía de la astucia y la inteligencia de Sesshomaru, por lo que siempre, siempre, escuchaba muy atentamente a lo poco que decía el Señor del Oeste, que aunque escuetas, sus palabras siempre eran las correctas para cada situación.
-"Rin fue asesinada por los lobos al mando de Lord Kouga, y ya ves, su enorme corazón pudo encontrar la manera de reemplazar el temor por el amor. Y mi Señora Kagome, qué puedo decirte de ella, luego de que me ama de la manera que lo hace…Danaka…Este Sesshomaru intentó asesinarla, más de una vez, utilizando siempre palabras de desprecio a su raza. Ahora ella me devuelve la vida y me da un milagro con su vientre…"
Danaka miraba hacia el jardín una vez más
-"Noriko Sama…Si ella me aceptara, me gustaría pedir su permiso, Mi Señor para cortejarla y eventualmente emparejarme con ella"
-"Siempre has estado al lado de mi padre y ahora de Este Sesshomaru, aconsejándome, leal al Occidente como nadie…Has pasado tu vida solo, ocupado en protegerme y proteger el palacio y al Oeste, nada me daría más satisfacción General Danaka que verte abrazar tu vida de una vez por todas y animarte a ser feliz"
-"Pero Lady Kagome y el Joven Souta Sama…"
-"Si no lo intentas no lo averiguarás"
Lentamente Noriko levantaba la mirada hacia el balcón y esbozaba una suave sonrisa a su yerno y al exótico tigre de ojos penetrantes
-"Creo que pronto tendré que mandarte a buscar"
-"Mi Señor?"
-"Ya que estarás muy ocupado, Danaka San"
El tigre asintió a Noriko y se dio la vuelta entrando al estudio, se sentó frente al escritorio de Sesshomaru que hizo lo propio. Retomando los papeles y ultimando los detalles del plan de defensa y posible ataque, pasaron el resto de la tarde. Cerca del anochecer Danaka se retiró y Sesshomaru recibió al monje en el despacho. Sesshomaru le explicó a Miroku los pasos pensados con Danaka y elaboraron otras acciones repeliendo diversas situaciones posibles, terminando de leer algunos pergaminos con acuerdos, sellando y firmando, el Daiyoukai le dijo que debería asistir a Inuyasha en su ausencia, el monje asintió y habiendo terminado con todo se reclinaron hacia atrás en los sillones.
-"Sesshomaru Sama, cuándo pasarán por el pozo?"
-"Ni bien llegue el mestizo"
-"Bien…"
-"Necesitas algo monje'"
-"No, Mi Lord, no es importante"
Miroku también deseaba concretar su matrimonio con Sango, ellos habían acordado seguir los dos rituales, pero desconocía los pormenores del ritual youkai y tenía muchas preguntas. Kagome lo preocupaba mucho así es que decidió no preguntar nada. Sesshomaru era más astuto que eso, sabía de la elección de rituales, imaginaba que el pobre Miroku necesitaba asistencia, pero él esta vez no sería el que le evacuara las dudas, pero jamás abandonaría a un miembro de su manada dejándolo a su suerte.
-"Monje, tengo entendido que la exterminadora y tú, piensan seguir el ritual youkai así como el humano"
-"Sí, así es Sesshomaru Sama, Sango y yo, deseamos honrar a nuestra casa, usted ha sido más que correcto y generoso con nosotros y con nuestra Kagome…Usted es nuestro alfa y pensamos que es una manera adecuada de honrar sus raíces Inu, Mi Señor"
-"Miroku Sama, hemos compartido muchas cosas ya como para que tu trato hacia éste Sesshomaru sea tan formal, mientras no estemos en presencia de los súbditos puedes dirigirte a éste, sin tanta formalidad, aunque agradezco el respeto recibido"
-"Gracias Lord Sesshomaru, pero creo que tardaré un poco en acostumbrarme"
-"Si bien partiré pronto junto a Lady Kagome, Madre Sama y Souta Kun, dejaré a Danaka al pendiente de las necesidades del Hanyou o de la manada, él es un youkai experimentado, muy poderoso, él podrá asistirte ante cualquier duda que se te presente…Por lo pronto…pienso que tal vez el General apreciaría tus charlas de sake, monje"
-"Mmm. Pareciera que las damas de la manada están siendo muy solicitadas, debo inquirir que Noriko Sama también ha ganado la atención de un youkai?"
-"Hn."
-"El General tal vez?"
-"Hn."
-"Vaya, vaya, la espera al ataque de Náraku ha alborotado las hormonas de todos en palacio!"
-"Hn.!"
Sesshomaru se levantó, tomó la menuda botellita de sake de su biblioteca y sirvió dos copas
-"Quieres hablar de algo escabroso Mi Lord?"
-"Créeme monje cuando te digo que con las dos charlas en las que participé, he tenido bastante como para toda la vida. No, no hay motivo, sólo relajarse un poco"
-"Sesshomaru, te preocupan Kagome y el cachorro, verdad?"
-"Hn. Y no sabes cuánto"
-"Ten confianza, un paso a la vez. La medicina en el tiempo de Kagome está muy avanzada, verás que todo estará bien, campai"
-"Campai"
Luego de beber el sake salieron del estudio para encontrarse con las hembras conversando en el salón grande. Una vez ubicados Sesshomaru tomó un trago de agua de su copa y todos comenzaron a cenar. Era una gran familia a extenderse, esos minutos de compartir sin pensar en el hanyou araña eran atesorados por todos, cada cena era especial, nunca sabían si no sería la última que compartirían, todo dependía de Náraku. Sonreían, compartían, se unían cada vez más, en sus mentes la idea fija…La unión hace la fuerza.
*********************Con Inuyasha*****************************************
-"Pronto tendré que regresar"
-"Lo sé, yo no podré seguirte, Inuyasha, mi deber es para con el Norte"
-"También lo sé, pero la ilusión me mantendrá firme para cumplir con mi deber, yo no puedo quedarme, Kibò, el hijo de Kagome nacerá pronto, él será hanyou, yo debo protegerlo y ayudarlo, es mi manera de compensar todo el daño que le hice a ella, jamás me falló, y yo fui un miserable. Ese niño pudo ser mío, será como fui yo, pero será amado y no crecerá solo, de eso me aseguraré Kagome, la manada, el Oeste y hasta Sesshomaru amarán a ese cachorro, él no será un paria como yo, él será un príncipe"
Kibò abrazó a Inuyasha, lo besó en los labios y le susurró
-"Eres un gran macho de bien, si fueras tan ruin como dices, jamás hubieras reconocido tus errores, y mucho menos hecho algo para enmendarlos. No te olvides de esta loba, hijo de la luna creciente, porque cada vez que la mire, te veré en ella"
-"Jamás te olvidaré, Esperanza, te llevaré conmigo siempre en mi corazón"
El abrazo, un beso profundo, la luna que se mezclaba con el aroma del bosque, y los enamorados insatisfechos, heridos en lo más profundo…Negados a su amor, el Norte, Kouga y Rin, el abuelo…Por el Oeste, Kagome, su hermano, su deber, la manada y Kikyo. Todo y nada los separaba.
-"Sesshomaru me ha reconocido y presentado como hijo de Inu no Taisho, el Oeste me aceptó como su Beta, yo no puedo darle la espalda…Si pudieras venir conmigo…"
-"Rin necesita una hembra que la respalde, pronto tendrá cachorros si Kami los bendice, mi deber de General es la defensa del Norte, el palacio y los Señores. Mi abuelo…ya es muy anciano y su fuerza no es suficiente para defenderse"
-"Lo comprendo"
Mediando las horas de guardia Kibò apoyaba su cabeza en el hombro del segundo Lord del Oeste, y se quedaba muy quieta disfrutando de su calor, grabándolo en su memoria, para que cuando sus guardias la hagan presa del frío, el recuerdo del calor de Inuyasha le llene el cuerpo y el alma calentando su corazón.
Inuyasha sumido en sus pensamientos, fijaba la vista en la luna creciente que se marcaba en el firmamento oscuro de la noche del Norte, "Kikyo, cuánto me cambiaste, cuánto daño hice por defenderte, cuánto me pesas ahora."
*******************************************En el Oeste****************************************************************
Kikyo caminaba de un lado a otro, perdida, desesperada, a ella le sucedería lo mismo que a Kagome, mala, siempre fue mala desde que regresó a la vida, pero no tan mala como para desearle daño a un cachorro y menos si pronto ella misma podría estar en esa situación. No pelearía más, no daría más problemas, Sesshomaru había dicho que se la protegería tanto como a Kagome, eso no tenía precio para ella, estaba muy confundida, no sabía qué quería en ese momento. No estaba segura de arriesgarse a traer al mundo un mestizo de las características de los Taisho, demasiado poderosos para ser devorados por el reiki sagrado de ella y de su reencarnación, ambas, Kagome más, eran acreedoras de un poder extraordinario, la unión con el youki de Los hijos de Inu no Taisho siempre daría como resultado energías insuperables y no sabía si el cuerpo que tenía soportaría contener tanto aura demoníaca.
-"Kaede, cuando Inuyasha regrese, le pediré que me permita romper el cortejo y regresar contigo a Edo"
-"Estás segura de que eso es lo que deseas Kikyo? Has pasado por mucho ya para llegar adonde estás en este momento. Además aparearte con Inu extendería tu vida ya sabes, Kagome vivirá hasta ver su tiempo con sus propios ojos y más allá aún. No era ese uno de tus objetivos?"
-"Lo sé pero creo que la maternidad no es un tema que me atraiga demasiado, y menos si me puede significar daños permanentes, para luego vivir con dificultades físicas tantos años, ya con este cuerpo que me hizo Tsubaki tengo suficiente"
-"Está bien, como tú digas. En ese caso comienza a preparar tus cosas partiremos al llegar Inuyasha"
