NO SOY DUEÑO DE INUYASHA
MUCHAS AGRADEZCO TANTO SU APOYO. BUENO SUPERÉ LOS 500 COMENTARIOS, NO LO PUEDO CREER… ES MI PRIMER FIC.
A TODOS LO QUE ESTAN PENDIENTES LES DIGO QUE SON LA RAZON DE ESCRIBA A LO LOCO Y QUE EL HECHO DE LEER LOS COMENTARIOS, SEA PARA MI, UNA NECESIDAD.
GRACIAS.!
ME INTERESA QUE EL FIC. SEA ENTRETENIDO PARA USTEDES, Y QUE NO LOS CANSE.
ME PREGUNTO… CUÁNTOS CAPITULOS DE MARIKO SAMA DAIT TENDRAN GANAS DE SOPORTAR?
CAPITULO 58
Luego de tranquilizar a Kanna y darle instrucciones de lo que debía hacer llegado el momento, la acompañaron fuera del domo y se alejó por el bosque, ya estaba todo listo para partir, Shippo estaba ayudando a Kagome con su mochila y algunas mantas enrolladas sobre la parte de atrás de Ah Un y Kirara, Sango y Miroku listos Inuyasha se acercaba a Kagome, Sesshomaru observaba…
-"Jaken"
-"Hai Sesshomaru Sama!"
El Kappa estaba mirando todos los preparativos, deseaba ir de viaje con él. La falta de Rin le daba demasiado tiempo para pensar.
-"Vendrás con nosotros y te quedarás esperándonos en la cabaña de las Mikos"
-"EEee? Pe-pero por qué?"
-"Tal vez sea mejor que te quedes a esperar aquí…"
-"Noooo! Iré, iré amo bonito, iré"
-"Hn."
Frente a las risas de la manada, Noriko no pudo evitar darle una mirada al tigre que estaba parado en las escalinatas del palacio, ¿Lo volvería a ver?, Danaka la miró y sintió el aroma de la tristeza subir a su nariz, Noriko partiría a su tiempo, no había seguridad de retorno, el tora bajó las escaleras se acercó, y ayudó a cargar a las bestias con los pertrechos. Al finalizar, el General, tomó las manos de Noriko y les dio un beso. Kagome y Souta se miraron con las bocas abiertas, no lo podían creer. Acaso se habían perdido de algo?
En silencio decidieron no interferir y observar. Los planes de Danaka eran otros.
Caminado con paso muy seguro, se detuvo frente a los hijos de Noriko
-"Mi Lady, Kagome Sama, Souta Kun. Deseo solicitarles permiso para cortejar a Noriko Sama y con el tiempo hacerla mi pareja…"
Los hermanos tartamudeaban mientras se miraban entre ellos, no sabían qué decir
-"Vaya momento que eligió General para hacer semejante solicitud"
-"Gomennasai, Mi Lady, pero es ahora o tal vez nunca"
Souta se adelantaba un poco hacia el General, la manada observaba, en silencio pero continuaban con sus labores. Kagome y Souta sentían una gran pena por su madre, tantos años sola y ahora que aparecía alguien… tal vez jamás lo volvería a ver. Kagome sonreía pero miraba a su madre que no levantaba la cabeza. Souta tomó la mano de Kagome y se miraron con una leve sonrisa.
Souta miró a Danaka
-"Pues si mi madre no tiene objeción"
-"Nosotros no tenemos nada que decir en contra de ello"
Kagome miraba a su madre con lágrimas en los ojos, comprendió la necesidad de ellos de hacer públicos sus sentimientos en ese momento, ya que no estaban seguros de cuánto tiempo pasaría hasta reencontrarse si es que algún día sucedía.
Noriko miró a los ojos a sus hijos y los abrazó muy fuertemente, entre sollozos y sonrisas.
Danaka se volvió a Noriko y le dio un suave beso en los labios. Aquel beso los marcó a fuego. Se transformaría en el motivo de la fuerza para luchar, en la fe y la esperanza de volverse a ver.
El tigre subió a Noriko al lomo de AhUn, con una sonrisa retornó a su puesto en las escalinatas del palacio sin quitar los ojos de la madre de Kagome.
Inuyasha subía algunos bultos sobre Kirara
-"Se siente extraño quedarme aquí y no llevarte en mi espalda, Kagome"
-"Tal vez… Pero Sesshomaru ha aprendido a tratar con humanos y demonios por igual, la manada ha entrenado junto a él, ya nos conocemos en profundidad, estaremos muy bien, él es un gran macho alfa… además, Kikyo había tomado la costumbre de ir en tu espalda las últimas veces que nos vimos"
Sesshomaru medio sonrió entre las sombras, la lengua de su mujer seguía tan afilada como siempre.
-"Estamos listos Sesshomaru Sama"
-"Hn."
Sesshomaru se acercó a Kagome, mientras Inuyasha se paraba al lado de Danaka frente a las puertas del palacio
-"Miko, viajarás a mi lado"
-"Está bien, Sesshomaru Sama"
Él le pellizcó suavemente la mejilla antes de continuar hacia donde se encontraban Inuyasha y el tigre. En las escalinatas junto a Danaka e Inuyasha, el Lord del Oeste terminaba de ultimar detalles
-"General Danaka, el Oeste y las tierras quedan bajo su protección"
-"Hai Mi Lord, los defenderé con mi vida"
-"Hn. Como siempre Akira Sama"
El tora muy orgulloso de que Sesshomaru lo llamara por su nombre.
-"Keh! Pareciera que voy a estar pintado, Danaka hace de todo, por qué no puedo ir yo?"
-"Tú eres necesario aquí Inuyasha, eres el heredero del trono de Inu no Taisho, ahora, ya que los Señores no se encontrarán en palacio por algún tiempo, no sé cuánto, debes encargarte de todo…Confío en ti para hacerlo"
-"Ya vete, yo me encargaré, ya me has dado todas las instrucciones. Sé lo que tengo que hacer"
-"Hn"
-"Hey Sesshomaru…"
El Daiyoukai se dio vuelta
-"Dile a ese pequeño hanyou, que su tío Inuyasha le dice "hola" y que aquí lo estaré esperando"
El Lord asintió, y se dio la vuelta sintiendo calor en su corazón, Inuyasha será un idiota o lo que sea, pero amaba a su hijo y no temía demostrarlo, Kagome sonreía emocionada, pero desde lejos, siempre conservaba su lugar, las heridas demoraban en sanar…
Con una orden de Sesshomaru el grupo comenzó su viaje a las tierras de Edo, tenían la misión de salvar a Kikyo, matar a Náraku y si se podía, pasar al futuro para controlar que el cachorro estuviera bien. Sesshomaru no bajó la cúpula de energía que envolvía el palacio, decidió que la traspasarían, no estaba en sus planes debilitarla en absoluto.
Al ir desapareciendo detrás de las chispas y explosiones de la barrera Inuyasha sentía melancolía, era una mezcla de pensamientos , Su Esperanza amada, Kagome, Kikyo, los viajes… sentía que había pasado tanto tiempo. Ahora era un señor cardinal y debía colmar y desbordar las expectativas de sus súbditos, de su Hermano y de la manada, él era Beta y eso no era poco.
-"Parece que nos quedamos Usted y yo, como dos lobos solitarios, Danaka Sama, y que no nos veremos mucho por estos días verdad?"
-"Por el contrario Mi Lord, nos veremos todo el tiempo"
-"Ya oíste a culo Sama, debes proteger el Oeste, y las tierras de mi padre son muy vastas, no te alcanzarán las horas para patrullarlas y regresar a palacio"
Danaka no pudo evitar el gruñido que le salió del fondo del pecho
-"SESSHOMARU SAMA, me ordenó proteger el Oeste y las tierras. Y para proteger las tierras hay veinte docenas de los mejores soldados youkai dispuestos ya, en sus posiciones…"
-"Tú sí que hablas raro. Sigo sin entender…"
-"Al salir los Señores del Palacio, Ud. se transforma en el heredero del Oeste, USTED, es el Oeste y yo soy su protector"
Inuyasha tragó un nudo, Sesshomaru le ordenó a Danaka protegerlo a él?
-"Yo? El Oeste?"
-"Hai Mi Señor usted es el Oeste, la simiente del General Inu. Sin Sesshomaru Sama y Ud. La estirpe Taisho desaparecerá y las tierras quedarán a merced de los disidentes. Eso sería un desastre. Ese cachorro, es un milagro. Y cualquier hijo suyo Inuyasha Sama, sería una bendición también"
En el camino a Edo, Kagome viajaba con Sesshomaru, Sango y Miroku iban muy rápido sobre Kirara y Ah Un llevaba a Shippo, Souta y Noriko, las horas transcurrían pacíficamente, pero la inquietud no abandonaba los corazones de la manada…Algo se olía en el aire, el viento susurraba peligrosamente, quedaba tener fe en que Kanna podría lograr su cometido y mantenerse fiel a Sesshomaru y el Daiyoukaitachi.
Desde el Este las hordas de youkai leales a Náraku comenzaban a marchar hacia el Oeste, Kanna había decidido mentirle a Náraku diciendo de que Kikyo estaba aún en el palacio de Occidente, a Mitad de camino le mostraría el espejo a Náraku para que viese a Kikyo, en Edo, la distancia para entonces, se habría duplicado, eso le daría a Kagome y Sesshomaru el doble de tiempo para llegar a Kikyo, sin arriesgar el palacio y a Occidente.
El cielo se coloreaba en rosa y luego en rojo, en la cabaña de Kaede, las dos Mikos juntaban leña. Levantaron la vista para ver el cielo
-"Mira Kikyo, un cielo de sangre…"
-"Mmmm. Se ve que las cosas no serán tan sencillas como pensábamos después de todo"
