NO SOY DUEÑO DE INUYASHA

MUCHAS GRACIAS POR SUS COMENTARIOS.

LADY SUSI ME HE REÍDO CON TUS COMENTARIOS HASTA MÁS NO PODER.

SESSHOMARUSAMA TU AMOR INCONDICIONAL PARA CON EL LORD DEL OESTE ES MUY TIERNO

ESPERO PODER SATISFACER TODAS SUS INQUIETUDES, ALLÍ VAMOS OTRA VEZ...

CAPITULO 66

Kagome estaba más allá de sus ideas. No sabía de qué manera explicarlo. Mientras lo intentaba, agitaba la mano en el aire para llamar un taxi. El momento era muy embarazoso, los tres pares de ojos estaban fijos en los de ella. En ese instante, un taxi paró frente a ellos. Ella se apresuró a indicarles que subieran. Camino a su casa Miroku reiteró la pregunta. Kagome reiteró la respuesta.

-"Pero había parejas que entraban y salían del lugar, y eran muchas Kagome Sama, acaso se puede cenar en el hotel?"

-"Pues…No lo sé, Miroku"

El chofer los observaba por el espejo retrovisor, el rostro angelical de las mujeres pasajeras denotaban su inocencia, pero en un hombre la inocencia no era necesaria en los tiempos que corren

-"Si me lo permiten…Son extranjeros?"

Sesshomaru miró al macho curioso

-"Hn."

-"Ah. Por eso…Y de dónde vienen?"

-"Del Oeste".

En el Oeste de Japón se encontraba el continente y quién sabía cómo eran o si tenían hoteles allí?

-"En el Oeste no hay hoteles?"

Miroku se acercaba al asiento delantero, al hombre para escucharlo mejor, Kagome tenía las mejillas rojas, había decidido no intervenir.

-"No, buen hombre, no hay"

-"Bueno aquí los hoteles tienen finalidades varias, la señorita antes dijo…"

Los ojos de Sesshomaru se abrían con irritación, Kagome era su Señora

-"Señora"

-"Oh sumimasen, la señora dijo acertadamente que servían para turismo y trabajo, pero las parejas también, los utilizan. Es una buena salida para la temporada baja, cuando el turismo desaparece. De algo tiene que vivir los hoteleros no?"

-"Y de qué manera se utilizan? Almuerzo y cena tal vez?"

-"No sólo eso, también para momentos románticos y tener privacidad para tener sexo, usted sabe…Se alquilan por horas, ya imagina, luego del plazo contratado se retiran y vuelven a sus rutinas habituales"

La manada estaba sin palabras, ¿De verdad el hombre había dicho sexo? Abiertamente y frente a las hembras? Los tiempos modernos apestan pensaba el Daiyoukai imaginando a sus cachorros viviendo en esta generación, y conversando abiertamente con los demás acerca de temas íntimos, privados reservado para la pareja.

Kagome estaba visiblemente incomoda, a Sesshomaru el tema lo desconcertaba, Sango muy sonrojada se acurrucaba cerca de Miroku mirando por la ventana. Luego de unos minutos de viaje silencioso, llegaron al pie de las escalinatas del santuario. Sesshomaru le pagó al chofer y fueron subiendo las escaleras.

-"Kagome Sama, Por qué se necesita un lugar para eso, siendo que las parejas pueden tener su intimidad en sus casas?"

-"Eso es lo ideal Miroku, lamentablemente este tiempo se caracteriza por algunas modificaciones en la moral y las buenas costumbres. La ciudad se cobra la felicidad de algunas personas que trabajan tanto que casi no están en sus hogares. La ambición de tener siempre más y más bienes materiales, los van alejando paulatinamente de sus familias y de sus parejas, causando muchas veces la búsqueda de afecto en alguna otra persona ajena a la pareja. El ser humano tiende a buscar aferrarse a quien le ofrece cariño. Y a veces estando tantas horas lejos de sus parejas , compartiendo demasiado tiempo con compañeros de trabajo, gimnasio etc. La tentación se vuelve muy fuerte, se acercan a terceros, a los que llaman amantes. Si desean estar con sus amantes en secreto y tranquilos en un lugar apartado, el hotel es lo mejor."

-"Para ser infieles"

La joven asentía a su pareja, mientras Miroku y Sango estaban perplejos ante sus palabras

-" La juventud se ha hecho cargo de su propia sexualidad, los padres hablan abiertamente con los hijos, lo cual es muy bueno, porque los prepara para enfrentar la vida de adultos y sus características reproductivas, algunas veces y depende de la crianza de los jóvenes, en vez de seguir el camino de la adolescencia con paciencia y seguridad, los jóvenes se dedican a estudiar y buscar trabajo, relegando a un último plano, la formación de una familia. Muchas veces los cortejantes asisten a esos lugares…Ya que son muy jóvenes y son pocos los que tienen un lugar propio para estar con sus parejas…"

-"Antes de emparejarse, o casarse?"

-"Si, no es extraño a este tiempo, que los hombres pidan alguna demostración de amor antes de casarse, a veces las parejas rompen su relación y cada uno busca otra relación, o una fugaz, para pasar un buen momento y luego no se vuelven a ver."

-"Gran cantidad de ningen son de traicionar a los afectos, son infieles, deshonrosos y promiscuos, deben buscar esos lugares para tener sexo y esconderse de los demás"

-"Eso es muy…Triste"

-"Y desalentador, No hay muchas mujeres puras en este mundo verdad?"

-"Algunas"

-"Por qué? No se respetan a sí mismas?"

-"No pasa por ahí, pasa por ser independientes y tener derecho a elegir, experimentar antes de atarse a una misma persona toda la vida, la mujer posee los mismos derechos que los hombres en este tiempo. Así también tenemos derecho a votar un gobernante, trabajar en casi todo, igual que los hombres. Si ellas no se han enamorado pero sienten atracción por alguien, en general tienen sexo casual. Y luego continúan sus vidas normalmente, si tienen suerte a veces se logran enamorar…"

-"Vaya, es una sociedad voraz, y vertiginosa…"

-"Por eso quiero que mi hijo o hija nazca y crezca en el castillo junto a nosotros sus padres y amigos, en el sengoku Jidai, como se llama a su tiempo en los libros de historia que yo estudié en la escuela."

-"Vivimos en un paraíso, entonces?"

La manada sonreía, para distender los pensamientos

-"Sí, si no fuera por Náraku"

Entraron en la casa se dieron las buenas noches, en el comedor, estaba Shippo dormido sobre el joystick de la play station. Más atrás Souta aún estudiaba. Hoyo se había marchado hacía una hora pero su olor permanecía en el ambiente. Sesshomaru decidió ignorarlo y se concentró en levantar al youkai adolescente y llevarlo a dormir al cuarto de Souta. Kagome iba por detrás de él acariciando el rostro de su hijo dormido.

-"Lo siento Sesshomaru Sama, Shippo está muy grande y no lo pude alzar"

Sesshomaru le sonrió a Souta y subió la escalera hacia el dormitorio del joven sacerdote. Recostaron al kitsune en su cama y luego se retiraron a su dormitorio.

Kagome se sorprendió al encontrar un futón cama King size,

-"El futón de mamá?

El escritorio junto a la puerta de entrada faltaba un arcón con libros y una mesa de luz, la habitación bastante despejada, se veía mucho más cómoda, todo estaba organizado para dos.

Sesshomaru sonreía, mientras se quitaba la ropa y se metía en la cama mirando a su hembra ira hasta el baño y luego regresar en un camisolín de satén blanco corto que dejaba ver el comienzo de la ropa interior. Caminó despreocupada acomodando las cosas sobre el escritorio exhibiendo su voluptuoso y redondeado trasero a su esposo que la seguía con ojos de depredador y tragaba saliva en la cama, mientras la urgencia le palpitaba entre las piernas, anhelando la carne caliente de su Miko.

-"Apago la luz?"

-"Este Sesshomaru no la necesita para verte Miko"

Ella sonrió y la apagó. Se fue metiendo en su cama, acurrucándose en los brazos calientes de Sesshomaru. El aspiraba su aroma, y le besaba el cuello y la clavícula. Ella respondía besándolo en la mandíbula y mordiéndole el hombro con deseo.

-"Kagome…Me haces enloquecer de pasión"

-"Oh! Sesshomaru siento mi sangre hervir entre tus manos, bajo tus labios…Te deseo tanto"

***********************Con Náraku*****************************

Kagura y Byakuya de los sueños entraban en la cabaña de Kaede. Náraku por detrás de ellos. Nada. No había rastros de ella ni de Kikyo por ninguna parte.

Náraku le pegaba una patada a la mesa y una vez fuera de la choza apuntó sus manos hacia adelante y con un golpe de energía hacía explotar la cabaña en pedazos

-"¡Dónde! KANNA! Dónde está KIKYO!? No me mostró tu puto espejo que ella estaba aquí, en Edo?"

-"Sí, Náraku"

-"¿Y entonces? Por qué no está aquí?"

-"No lo sé pero lo voy a averiguar, Mi Señor"

Ella le tomaba la mano de nuevo, el hanyou sentía un extraño calor subir por su mano hasta su pecho. La observó detenidamente. Los ojos vacíos de Kanna estaban llenos de un brillo cristalino que le erizó la piel de la espalda. Antes de comprender de qué se trataba esa sensación tan extraña hizo lo único que se le ocurrió hacer, le soltó la mano. Dándose la vuelta se encaminó hacia la otras extensiones que los miraban con la boca abierta.

-"Sí hazlo…Vámonos"

-"Adónde?"

-"A la misma mierda no me importa pero encuentren a KIKYO!

Náraku se elevaba junto un muy enfurecido grupo de youkai viles que lo rodeaban y lo desplazaban por el aire , él iba dentro de su campo de fuerza esférico, maldiciendo y retorciéndose de odio Kikyo ocupaba toda su mente, pero mientras se alejaba algo lo hizo mirar hacia abajo, al grupo de creaciones que dejaba en Edo, sus ojos sólo pudieron ver el rostro angelical de Kanna, pero prefirió ignorar el hecho de que le cosquilleaba el estómago cuando la miraba. La confusión comenzaba a abrumarlo. Asustado de sus reacciones, miró hacia a delante, sintiéndose muy frustrado pero ignorante de que en los minutos que veía a Kanna Kikyo se le olvidaba por completo.

****************************En el Oeste*********************************

El fortísimo portazo retumbó en todo el palacio, las puertas del despacho azotaron contra las paredes, Kouga entraba violentamente y se sentaba frente al Lord Interino del Oeste. Danaka desenvainaba sus katanas y las cruzaba en el cuello del Lobo

-"Ya cálmate amigo tigre, que estoy aquí para hablar pacíficamente con el chucho, hey pulgoso cuándo piensas que regresará Sesshomaru…"

El gruñido profundo del youkai Tora erizó las entrañas el Ookami

-"Ssama, Sesshomaru Sama?"

Los ojos enormes del lobo observaban al general cerrar los suyos y abrirlos manteniéndolos fijos en él, dos soles entre verde y celeste profundos y muy brillantes, parecían penetrarle el alma para luego retroceder y permanecer firmes en su puesto sobre la figura de Inuyasha. El poder del general tigre le hormigueaba en la piel. Siempre fiel a sus ideales pero bastante espeluznante si se quiere.

-"No lo dijo, sólo sé que tardará en regresar, tal vez te convendría volver a tu manada y yo te enviaré un mensajero a avisarte ni bien aparezca"

-"No es una mala idea, pero hay que ser muy precavidos, si Náraku realmente va tras Kikyo, debe estar desquiciado ya. Si la encuentra habrá que decidir qué es lo que se hará en ese caso, pero si no la encuentra, continuará con el siguiente punto de su lista macabra"

-"Siguiente punto?"

-"Sí, erradicar la sangre de Inu noTaisho de la faz de la tierra"

*********************************En el futuro**************************************

Los jadeos y gemidos eran reemplazados por fuertes respiraciones silenciosas, que eran absolutamente inaudibles para la manada Higurashi Taisho que dormía plácidamente en sus dormitorios asignados, cada uno con sus sueños y cómodamente arropados en una cama caliente y segura. En el dormitorio de la pareja del Oeste el frenesí sexual se extendía penetrándoles la carne y la piel, moliéndoles los huesos y la voluntad, hasta dejarlos sumidos en las demostraciones de amor más sensuales y profundas. Los movimientos de Sesshomaru inundando la carne húmeda de Kagome, dulcemente, tiernamente, salvajemente, silenciando su pasión con los dientes hundidos en el hombro y cuello de su hembra caliente y suave...Los gritos ausentes de la Miko en éxtasis devorados por la boca del Daiyoukai Inu que asaltaba el cuerpo ardiente de su hembra sin misericordia.