NO SOY DUEÑO DE INUYASHA

ESTOY FELIZ POR TODOS SUS COMENTARIOS.

ME TENGO QUE PONER AL DÍA, ASÍ QUE AQUÍ VA OTRO CAPITULO, RESPONDIENDO ALGUNAS INQUIETUDES.

GRACIAS SU APOYO ME ALIENTA MUCHO.

CAPITULO 72

El gruñido profundo y gutural del macho Inu retumbaba en el pecho de los intrusos. Que sin saber de qué se trataba miraban alrededor buscando el origen del extraño zumbido.

-"Wow ese sí que es un progreso!"

Yuka se acercaba y señalaba el vientre de Kagome.

-"Es verdad, estás embarazada?"

-"Te ves enorme!"

Las dos niñas vociferaban con respecto a la apariencia de la futura madre.

Hoyo las observaba, él ya sabía, Souta le había comentado algunos detalles, de los que pudiera manejar sin desmayarse. Sabía también que el enorme hombre de cabello plateado que lo miraba con odio, era sin más, el padre del niño. Por lo que optó por hacer silencio y simplemente observar con una media sonrisa. La envidia de las hembras estaba burbujeando por los aires. Sesshomaru se sentía preocupado por la serenidad d Kagome, ella no necesitaba lidiar con todas estas onnas locas que se arremolinaban a su alrededor. La maldad de Ery superaba las expectativas de Kagome, por mucho.

-"¿No es así Hoyo Kun?"

-"Eee…to….Para mí te ves radiante Kagome Chan. "

-"Gracias Hoyo Kun"

Ery le dio un codazo a Hoyo. Él sólo atinó a decir

-"El embarazo te seinta bien Higurashi"

Los ojos de Sesshomaru se afinaron, no importaba cómo estuviera Kagome, a este macho siempre le iba a gustar, ya lo había olfateado en el aire dentro de la casa hace dos días, No había dicho nada, pero eso no implicaba que la gustar en ninguna manera.

-"Asumo que tú eres el padre Sess… Cómo era tu nombre?"

Ery se tomaba la barbilla fingiendo no recordar, tenía dificultades para arrancárselo de la mente, hombre más bello, varonil y atractivo sólo había visto uno. Inuyasha. Ella envidiaba a la joven, la revoloteaba para aplastarle cada vez que podía. La envidia la había carcomido todos estos años, a ella siempre le había gustado Hoyo. Luego sintió atracción por Inuyasha, y la última vez que se encontraron el Inu gigante se había apoderado de sus días. Yuka no estaba mejor, desde que se había dejado llevar por Ery, se había alejado bastante de kagome. El hecho de que siempre faltara a la escuela, no había colaborado con su amistad, y no le había permitido defenderse, de alguna manera. Hoyo sabía mejor, Souta le había adelantado algo. De todos modos, deseaba a la Miko, y se notaba.

-"Taisho, Sesshomaru"

-"Ah! Si Sesshomaru, ahora recuerdo"

El aroma a excitación le cubrió las fosas nasales, él resopló en disgusto, la bestia exigía que sometiera y castigara a las hembras que molestaban a su pareja. Pero el grito de una de ellas lo sacó de su trance asesino.

-"Hey, Kagome! Qué tienes ahí?"

Todos miraron donde Yuka señalaba. Sesshomaru continuaba clavándose la uñas en las palmas de las manos para no estrangular al grupo frente a él, mirando lo que ella señalaba vio el pañuelo de Kagome en el piso y se agachó a levantarlo para dárselo, pero no era eso lo que Yuka y los demás miraban sino las numerosas marcas que la joven presentaba en los alrededores del cuello. Moretones producto de intensos chupetones, algunos rasguños bastante visibles y la marca de apareamiento. Los tres jóvenes se dirigieron entonces al Daiyoukai y miraron en su cuello, ahá allí estaban la marcas similares y el comienzo de una marca mayor que se perdía detrás del cuello de la remera polo, que Sesshomaru estaba usando.

La humedad entre las piernas de las hembras comenzó a molestar los sentidos del Inuyoukai, que se enderezó y decidió abrazar a Kagome desde atrás. Ella se mantenía inmóvil y aturdida, no sabía que responderles. Sesshomaru notó el sonrojo en los tres humanos frente a él, se habían dado cuenta del origen de las marcas. Ery ya no lo soportó

-"Por lo menos amiga, ten la decencia de cubrirlas, no es necesario que te pasees alertando a todos acera de tus gustos de alcoba."

-"Jajajajajajajaj, es cierto, niña"

-"Y tú Sesshomaru, no deberías dejarte marcar el cuerpo de esa forma, cúbrete asi"

Ery muy sensualmente se acercó a Sesshomaru y le tomó el cuello de la remera y se lo cerró para tapar las marcas, Kagome estaba en sus límites, estaban en una tienda por favor, no podía tomarse a puños con ellas como hubiese deseado

-"Mis actividades de alcoba como tú las llamas no son den ninguna manera de tu incumbencia Ery, y tú Yuka, me extraña sobremanera que te dejes envenenar de esa manera. Hubo un tiempo en que nos llamábamos amigas recuerdas?"

Sesshomaru se abrió la remera exponiendo las marcas, se sacudió un poco y respondió

-"La Señora Taisho Kagome, sólo me complace en MIS gusto de alcoba, los que no son de su interés en absoluto, y no veo el sentido a ocultarlos si ellos me dan la satisfacción que yo busco y necesito. "

Ery se retorcía de rabia

-"Y debo entender que ella los satisface? A tus gustos digo"

-"Absolutamente…"

Sesshomaru con los ojos finos la observaba de cerca, kagome le tomó la mano para sujetarlo, ella estaba orgullosa de su pareja que la defendía ciegamente, pero temía que se descontrolara la situación. Hoyo no lo soportó más.

-"Vámonos, señoritas, ya han dicho demasiado, Higurashi aquí y su amigo están ocupados, y nosotros tenemos cosas qué hacer, así que andando"

El enorme macho Inu se dio vuelta hacia él, ahora y lentamente se acercó hasta que sus ojos estaban frente a frente, tanto que Hoyo lograba ver una extraña estrella roja en las pupilas doradas del hombre notoriamente enojado. A pesar de que sabía o en realidad deducía que este era el padre del bebé y marido de Kagome, lo había llamado su Amigo, no su esposo ni pareja ni nada que implicase nada romántico entre ellos, los celos eran más fuertes que su sentido común.

-"Yo NO soy amigo de Kagome, soy su pareja y el padre de su hijo, y sí, tienes razón, estamos muy ocupados así que si no les molesta, continuaremos con nuestro asuntos. Y ustedes deberían hacer lo mismo, sería una cosa muy inteligente de hacer"

El miedo se hizo cargo de los ex universitarios demandantes. El aroma ahora de temor, le sacó un brillo a la mirada de Sesshomaru que, internamente se regocijaba junto a su bestia. Había sometido al grupo entero. Él les iba a enseñar modales.

-"Está bien, mil disculpas"

Ery y Yuka respondían, Hoyo miraba al piso, sólo nos preguntábamos cuándo te casaste, no supimos nada"

-"Sí, y tampoco nos invitaste"

Kagome bajó la mirada sin saber qué responder, para Sesshomaru el detalle no pasó desapercibido. En seguida ella levantó la cabeza

-"Pues yo no me casé por las leyes o ceremonias que nosotros acostumbramos, pero sí me emparejé con las costumbres de mi pareja Sesshomaru, que es lo mismo que el matrimonio, y no los invité porque fue muy lejos de aquí"

-"Mmmm. Ya veo "

-"Bueno Higurashi, señor Taisho nos retiramos, vamos chicas, realmente se tarde"

Y así a los tirones Hoyo las arrastró fuera del sector infantil y se perdieron rumbo al comedor, y si por él fuera, a su casa a dormir una semana.

Noriko caminaba hacia ellos, había presenciado el extraño intercambio entre los jóvenes. Esperaba algo desagradable, pero encontró a los tórtolos fundidos en un beso enamorado.

-"Ejem, lo siento, regreso enseguida"

-"No, no mamá, quédate, sólo estaba agradeciéndole a Sesshomaru por defenderme"

-"Y tú agradecías también?"

-"Hn."

Los tres se echaron a reír. Pero a Sesshomaru se le había clavado una espina en el costado y tenía que quitársela antes de que lo vuelva loco.

Miroku y Sango se encontraban fascinados con las numerosas cosa que traían, Noriko los llevó a las cajas para pagar con su tarjeta.

-"Enseguida regresamos, juicio ustedes dos"

Sesshomaru sonreía enseñando los colmillos, una sonrisa sincera y divertida, a Kagome se le iluminaba el rostro, jamás había visto a Sesshomaru sonreír de esa forma.

-"Eres tan…hermoso "

-"Hn?"

-"Cuando sonríes… tu sonrisa, es tan hermosa"

Él se acercó y la besó suavemente, luego la miró

-"Si te gusta, sonreiré más a menudo para ti"

-"Sí, me gusta y mucho"

Ella lo abrazó y disimuladamente pasó la mano sobre el trasero duro y musculoso de Sesshomaru, que saltó de la sorpresa de su pícara pareja, que muy lentamente se alejó y agarró unas mamaderas y miraba ahora en otra dirección. Esta noche él tendría su revancha.

Caminando hacia ella y pegando sus labios en su oreja le dio un pedacito de su mente

-"Si usted llega a ver a la Dama del Oeste, le podría dar un mensaje del Señor del Oeste?"

-"Mmm. Haré lo que pueda…"

-"Pues si la ve, dígale que el Señor Sesshomaru, ese es su nombre…"

-"Ah si?"

-"Sí. Que Sesshomaru Sama, tomará represalias por las inclinaciones románticas y demostraciones afectuosas en público que ha tenido la Dama sin pensar en las consecuencias"

Y para hacer un punto, Sesshomaru llevó una mano de Kagome a su entrepierna para mostrarle los resultados de sus demostraciones públicas, una enorme, firme y dolorosa erección.

-"Oh ya veo, le diré entonces"

-"Sí, hágalo. Y dígale que la espero en el dormitorio esta noche vestida sólo con la luz de la luna"

Y sin más ella también sufría las consecuencias de tocar los benditos glúteos blancos, un charco en su bajo vientre. Por demás decir lo que el aroma de ella le causaba al Inu, que estaba tocando las puertas de la desesperación. Sus caras estaba coloradas y sus ojos muy abiertos se veían muy cómicos.

Al regresar, la manada los observó y se preguntó qué sucedía y bueno, en el pasado o en el futuro, ellos eran sus alfas y si no decían nada era que no les pasaba nada, sólo que Miroku era un hombre muy viril y experimentado y esos rostros sonrojados no guardaban secretos para él. Sacando del bolsillo un chocolate de los que habían comido más temprano, se lo dio a Sesshomaru

-"Es como sexo en un pequeño paquete, te ayudará"

Si pensarlo dos veces Sesshomaru se metió la barra en la boca. El sabor cremoso y dulce le invadió los sentidos, era una delicia verdaderamente orgásmica, wow eso era el chocolate? Por qué se había negado a comerlo más temprano, debía tener en cuenta abrir sus criterios un poco más, si este descubrimiento era tan fantástico, qué más había en este mundo por descubrir.

Kagome sonreía mirando a los hombres frente a ella comer chocolate y enseguida supo que Miroku había hecho alarde de sus conocimientos en la materia, todo gracias a ella.

En las noches cuando estaba triste porque Inuyasha se alejaba tras Kikyo, ella se sentaba en el campamento cuando todos dormían, mirando el fuego comiendo chocolate y al preguntarle una vez ella le comentó en tono de broma que el chocolate era como sexo en un pequeño paquete, y se lo dio a Miroku, que ante el sabor abrió los ojos y sonrió locamente.

De verdad había sentido mariposas en el vientre luego de comerlo. A partir de allí, cada vez que ella regresaba a su tiempo, chocolate y ramen no podían faltar en la mochila.

-"Delicioso no?"

Ambos asentían a la joven, el monje fue a tomar algunas bolsas de las manos de Sango y Noriko, Kagome y Sesshomaru caminaban hacia ellos, al pasar cerca del Lord, la joven alcanzó a escuchar un susurro que le erizó los vellos de punta

-"No tan delicioso como lo que esta noche vamos a comer..."