NO SOY DUEÑO DE INUYASHA
AH! EL AMOR ESTÁ EN EL AIRE OTRA VEZ… O ESO PARECE
CAPITULO 79
Los tres machos en silencio, y sólo el sonido del tic tac del despertador de kagome. El Lord del Oeste se regocijaba en su interior y la bestia afinaba los ojos, Oh! Kami, cuánto disfrutarían de éste momento…
-"Y bien? No tienes ninguna duda entonces"
Sesshomaru bebía su sake y Danaka observaba, también bebía un poco.
-"No tengo pareja, pero soy un macho experimentado y sé lo que tengo que hacer, Sesshomaru Sama"
-"Pues, yo he tenido mis experiencias con mujeres de toda índole y ha habido algunas que fueron puras a las que les he enseñado acerca de la vida…Pero… si bien fui respetuoso y cuidadoso con ellas, sabía del mal rato que pasaban al comienzo y que las molestias que sufrirían días después, pero no me detenía por ello, lo aceptaba como parte de la vida sexual a la que toda dama o casi toda, accede en determinado punto de su vida"
Los tres asentían algo mareados y daban un fondo blanco golpeando la copa en la mesa.
-"¿Cuál es el problema de una mujer pura, es mejor, ser el único en su cuerpo o no?"
Danaka apelaba a su bien acertada lógica, completamente desorientado no le veía razón de ser al motivo del drama que el monje parecía tener
-"Es una cuestión de orgullo personal, ser el primero en enseñarle a tu dama acerca del sexo y la pasión, pero hay algunos "ítems" que hay que tener en cuenta la primera vez que experimenta con el sexo, y es mejor tomar ciertos recaudos, si se desea que la dama guarde hermosos recuerdos de esa primera vez, más aún, porque la llama de la pasión debe estar permanentemente encendida, nadie quiere una pareja que huya cada vez que entremos en su habitación o sí?"
-"Hn."
El desahuciado tora hundía su rostro entre sus manos, por qué demonios, algo tan agradable como el aparearse con una hembra tenía que ser tan complicado
-"Danaka, San tú deberías estar tranquilo, Noriko Sama ya tiene dos hijos y no es virgen…"
-"Pero no tiene pareja desde hace más de quince años…Y Akira San es un youkai."
Miroku observó al tigre por unos minutos,"enorme", fue todo lo que le vino a la mente.
-"Definitivamente, con cuidado, amigo tora"
-"Sango hace que mi corazón se me salga del pecho y me asusta de muerte intimar con ella, aunque es lo que más deseo, me temo que no podré hacer lo que se espera que haga si ella sufre o se queja o llora… Cómo se supone que el amiguito cumplirá frente a semejante despliegue dramático. Por Kami no quiero lastimarla, no quiero."
Danaka absolutamente ignorante de lo que hablaba el monje, giraba su rostro hacia Sesshomaru que tragaba más sake, buscando las palabras correctas para responderle a Miroku y no dar demasiados detalles de su noche de bodas a los otros dos machos, semi-ebrios sentados a la mesa con él.
-"Pero Mi lord, las hembras youkai buscan un macho fuerte y poderoso para tener cachorros igualmente fuertes y mantener el linaje y la herencia de la sangre de una manada… Ellas buscan un macho que las domine y las someta, que les enseñe del sexo y la pasión de una manera intensa y gratificante, de eso conozco, pero por lo que veo las mujeres humanas son distintas… Noriko Sama es delicada y muy tierna…Yo…creo que estoy perdido…"
-"Bebe Akira San"
-"Campai!"
-"Camp-ai"
-"Hn"
Los tres continuaban mirándose unos a otros. Hasta que luego de un suspiro muy largo, Sesshomaru decidió hablar
-"Miroku, qué recuerdas de tus hembras sin mancha"
-"Qué? Bueno yo… Que me era difícil, avanzar al comienzo…(Glup, glup dos tragos de sake) y ellas sollozaban un poco, a veces sus gritos… y luego se calmaban y disfrutaban y otras no dejaban de llorar…No había una igual a la otra"
Ahora el tigre se atragantaba con el licor, estaba paralizado de terror, ¿Gritaban y lloraban? ¿Pero por qué?!
-"A qué se debe su dolor?"
-"A esta parte de aquí, esto se rompe al penetrar, y bueno… les provoca bastante dolor."
-"Y a nosotros?"
-"Hn."
-"Sesshomaru Sama…Creo que necesito aire"
Los machos se asomaban a la ventana, el licor les golpeaba de mala manera, luego del aire, mucho peor.
-"Me siento marreaddo, prrrefiro sentarme de nuevo"
-"Humanos…No tienen aguante para el licor…"
-"Veamos, Akira San, Monje, vengan"
En la mujer de la pantalla las partes nobles, se veían en bastante más detalle que en las láminas del libro. El rubor de los machos era fuego en sus mejillas, en sus bocas, saliva acumulada y entre las piernas…Bueno toda una serie de movimientos, presiones, incomodidades y apetitos.
-"Dime Sesshomaru, esto de aquí se ve realmente así?"
Un tomate, el blanco de su piel ya no era tan blanco, Sesshomaru aclaraba la garganta y suspiraba, debía responder, sin embargo no tenía ningún interés en que imaginen la forma de los tesoros de la dama de Occidente.
-"Hn."
Clásico.
-"Pero esa pequeña prrrotuberancia…Es lo más importante dessspués de todo?"
-"No necesariamente, la puerrrta a la gloria, es importannnte si, pero hacer el amor que es como se llama el apareamiento ningen de los esposos amantes, es un conjunto de cosas, todo lo que Mirrroku explicó antes."
-"A mí siempre me gustó hacerr el amorrr, y jugar con la puertita a la glorrriaa jijijiji"
-"No. Me refiero a las hembras, qué les sucede?, que es tan trrrraumático, si no se toma corrrrrrectamente. La costumbre, suele serrr…, el macho persigue y somete a la hembra, se inmovilizan las caderas, se agarrrra el cabesho en un puño y luego…"
-"No, no, no Danaka, no es así con las mujjjjeres humanas."
-"Vaya, yo errrra muy bueno en el sexo, según los rrrrumorrresss"
-"Hn. Algo supe…Está bien, eso también serrrá muy útil, pero prrresten atención ya que no lo rrrrepetiré. "
Segunda botella de sake, a la mitad, Sesshomaru, relataba a media lengua, trabado por el licor, mientras los otros dos machos, luchaban por mantener un mínimo de conciencia, acerca de la ternura y la seducción, la importancia de los besos y las caricias, la suavidad y las palabras dulces… luego la parte más escabrosa de la charla…
-"Deberrrrán contener a la besssstia, Sssshimmmaru me dio un momento de mierrrda y tuve utilizar casi todo mi contrrrol. Empujjjen más que lentamente…y luego la sangre correrá."
El tigre sudaba y se sentía muy atribulado, Miroku estaba seguro de que Sango lo iba a matar, si la lastimaba, ella lo iba a matar.
El aroma a alcohol e incertidumbre mezclado con excitación envolvía a los machos
-"Pensé toda mi vida que los humanos errran esssscoria. Dessspreciablessss y débilessss!. Jamás, una hembra youkai fue capaz de hacerme sentir tanto blacer, sadisfacción y amorrr, en doda mi vida"
-"Mi Lorrrd?"
-"Sí General, las mujjjjeres son cabaces de essso y musho mássss. Nunca me sentí más viril y masculino que cuando esssstoy entre las pierrrrnas de mi mujer, compartiendo la cama con mi parejjja, entrrregándome a ella y tú y yo hemos vivido muchos siglos, Akira San"
-"No someter, no atrrrropellar, no violentarrrr a la mujer. Veo…Debo entonces, irrr muy despacio en todo lo que haga…Kami no voy a acordarme de todo esssto"
El abuelo seguido por Shippo, golpeó la puerta y les preguntó a qué hora deseaban comenzar la ceremonia. Casi se desmayó al encontrarse con los tres caballeros, en estado deplorable, ebrios como barricas y con imágenes de mujeres desnudas en la pantalla de la computadora de Kagome.
-"A mamá no le va a gustar que estén mirando mujeres desnudas, Padre"
-"Es sólo educativo…"
-"Si tú lo dices…"
-"Creo que un poco de café les vendrá bien…En seguida regreso…"
Bajaban las escaleras de prisa, las mujeres regresarían pronto y no los tenían que ver en ese estado. Había que recuperar a los novios y al Señor Sesshomaru, que no parecía un Señor en este momento, pero era el único que podía efectuar la ceremonia youkai, no había otro.
-"A quién se le ocurre tener una despedida de solteros solo un par de horas antes del matrimonio?"
-"¿Para qué es una despedida de solteros abuelo?"
-" La juventud está perdida…"
Minutos después, regresaron con una bandeja con una jarra llena de café, el anciano les sirvió un tazón a cada uno y les dejó la jarra también.
"-Regresarán muy pronto y no nos gustaría que nos encuentren en estado de ebriedad verdad?"
Los tres negaban, con la piel erizada de pensar la vergüenza de ser vistos ebrios y con esas fotos
Hiten y el kitsune se retiraban cerrando la puerta con una sonrisa de suficiencia en sus rostros, los tres hombres bebían café desesperados.
Más recuperados, continuaban la conversación. El tigre estaba en problemas acerca de los cambios que debía considerar a la hora de su noche de bodas. Miroku le explicaba los beneficios de permitir a su pareja dominar la relación desde las alturas.
Sesshomaru por su parte dijo
"Hn. Entrrrégate también, ellas son muy especiales. Estar debajo de ellas de vez en cuando, no quiere decir que errres menos macho o másss débil, al contrario, déjate llevar y permítele serrr natural y fluir, no te arrepentirás"
-"En cuanto a ti Mirrroku, es hora que dejes de comportarrrrte como un pervertido, inmaduro con cada mujer o hembra youkai que se te crrruza y dedicarte completamente a tu pareja. Ella te dará lo más importante que ha guardado para su espossso, su macho elegido. No la defraudessss"
-"Sesshomarrru Sam…San, las marrrcas de Lady Kagome fueron de apareamiento real, esha lo aceptó?"
Sonriendo el Daiyoukai, asintió. Se reclinó hacia atrás en la silla de la computadora manteniendo una cara de absoluta satisfacción
-"Ese fue su rrregalo de bodas para mí"
-"Significa que ssse sometió?"
-"Hn."
-"Y lo ressistió?"
-"Sesshomarrru, por eso tantas marrrcas?"
-"Hn. También eso tiennen de mágico…No son tan frágggiles, cuando de pasión se habla, una vez que su virrrginidad ya no se interpone, susss actividades sexuales, ya no son dolorosas en general. Las muy seductorassss… (Bebía sake y tenía los ojos vidriosos de deseo) Participan muy alegremente de las más diversssas actividades. En mi caso, ella abrrrazó el ritual youkai en mi honor. Por eso la amo aún más"
Tragaba y cruzaba la pierna, para cubrir sus problemas de calentamiento, mientras Shimaru afinaba los ojos de nuevo y jadeaba con la lengua fuera de la boca, a su manera, se reía a carcajadas y se relamía pensando en su hermosa y dulce pareja.
-"Creo que voy a vomitarrr"
Miroku caminó tambaleándose hasta el baño. Los machos youkai se miraron y se encogieron de hombros
Respiraban más calmados, el café operaba milagros en ellos, para Miroku era un poco más lento, abrazado al escusado vaciaba el contenido de su estómago, jadeando y pensando en lo poco que le quedaba de soltero. No se arrepentía pero, tenía que sobrevivir la noche.
Luego de lavarse un poco y mojarse la cabeza, Miroku salió del baño, se tendió en la cama de Kagome con el brazo sobre sus ojos
-"Me matará?"
-"Esperemos que no"
-"La Miko pudo purificarme…pero no lo hizo"
-"Cierto"
-"Noriko Sama, es Miko también?
Los tres se miraron y estallaron en carcajadas, el abuelo pasaba caminando hacia su habitación y se agarraba la cabeza, Shippo pensaba que llegar a adulto no era tan cool, como Souta le había dicho.
-"Estos muchachos, ay ay ay"
Luego de la peluquería, las mujeres, se disponían a regresar. Subían las bolsas con la ropa, la lencería y la bijouterie, sus uñas escuplidas, sus cabellos con peinados hermosos, las tres se veían celestiales. Kagome reía de las ocurrencias de las mujeres. Mientras subían las bolsas al automóvil.
-"Kagome…Me gustaría consultarte algo, hija"
-"Seguro mamá, Qué necesitas?"
-"Aquí no, vamos a hacer un picnic en el mirador si?"
A Sango le había encantado la idea, compraros unos sándwiches y unos refrescos y se dispusieron a disfrutar de su almuerzo. Luego de unos cuarenta minutos de hablar de nimiedades, Noriko se decidió
-"Mmmm. Hay alguna cosa importante que yo deba saber antes de esta noche?"
-"Mami?"
-"Oh No, Kagome, no me hagas avergonzarme de preguntarte, nadie mejor que tú, hija y no rengo a nadie más"
-"Creo que Noriko San se refiere al ritual de emparejamiento"
-"Algo así"
Kagome tragó saliva. Sabía de la charla entre los machos antes de emparejarse ella y también Rin. Imaginaba que ya habrían hablado de todo. Pero a pesar de lo embarazoso de la situación, su madre tenía razón, nadie más le podría explicar los rituales youkai. Suspirando al mejor estilo Sesshomaru, se dispuso a responder
-"Bueno, ellos están acostumbrados a ser los dominantes, en todo. Pero son bastante flexibles a la hora de ver nuestras necesidades. Siempre las demostraciones de afecto, serán en privado solo para ustedes. La ceremonia es bastante simple se mezclan las sangres de cada uno de ustedes en una copa ceremonial con sake, ambos beben. Y luego de unas palabras y la ceremonia termina."
-"Hay más?"
El ojo de Noriko, estaba bien entrenado para saber cuando su hija le estaba mintiendo
-"Sí, bueno, pues cuando te toque beber, debes hacerlo con desesperación, eso le hará saber lo mucho que lo amas y que lo deseas"
-"Ya veo…Y después?"
-"D—después, yo…"
-"Kagome, tu madre y yo no tenemos a nadie más para preguntar…"
-"Sí Sango, tienes razón, lo lamento: Bueno, dentro de lo que cada una conozca acerca de la vida, pues ellos son bastante fuertes pero delicados. Se realiza con toda la calma, al youkai en general, le agrada lamer, morder, succionar, marcar el cuerpo de su pareja de todas las maneras posibles. Les gusta que los acaricien, los mimen, les propinen toda clase de arrumacos y cariños."
Noriko estaba agradecida, tenía pánico no miedo, pero ahora le ha dado esperanzas
-"Son grandes…Me refiero a realmente grandes, cada una deberá manejarlo como pueda dentro de sus posibilidades, en lo personal…fue muy…especial"
Sango muy colorada bebía su refresco y miraba hacia el lago del mirador
-"Duele?"
-"Eeetttoooo, como el infierno. Pero luego se quita, lo demás es maravilloso"
Los ojos de las jóvenes eran enormes, realmente su madre les había dicho esto? Era tan vergonzoso!
-"Okasan!"
Las tres reían de sus ocurrencias
-"Sango, solo te diré que según las circunstancias, estamos en peligro…"
-"Sí, jajaja, lo peor es que me río de los nervios"
-"Bueno, a ti madre te digo, que no hay nada que un youkai disfrute más, que tener una persecución y una lucha de dominio con su hembra, una vez que te atrape, Danaka es un tigre, así es que una vez que te atrape sé sumisa, los Inu exponen el cuello en señal de sumisión, no sé los tigres"
-"Mmmm. No te preocupes, yo sabré qué hacer"
Simple, Danaka y ella mirando un entrenamiento en la arena de armas del palacio, presenciaron una serie de luchas que terminaban en la sumisión del perdedor, los Inu exponían la yugular, los Kuma acercaban la cabeza al suelo girándola levemente un costado, los felinos, simplemente se quedaban boca abajo, en posición fetal. Noriko le había preguntado el porqué de las marcas de Kagome en el cuello, sobre los hombros y bueno, atando cabos se llegó a la respuesta. Danaka le había comentado que para los apareamientos las hembras reaccionaban de igual manera, según cada raza de youkai.
-"Tú Sango, relájate y disfruta amiga, no he estado con un hombre jamás, yo no puedo ayudarte, gomennasai"
-"Pero yo sí"
-"Arigato, Noriko Sama"
-"Bueno niña, si bien no será tan grande como un youkai, pero Miroku tiene sus pies y manos enormes, no resultará un hombre pequeño…si me entiendes"
-"Oh, Kami"
-"Se ve que él es un hombre con experiencia, no temas y déjate llevar, estarás bien"
-"Gracias, a las dos"
Se abrazaron las tres, y levantando sus cosas comenzaron su regreso a la casa. Pronto sería la gran hora, hay tanto que hacer. Se acercaban al automóvil, pero una terrible puntada hizo caer a Kagome de rodillas al suelo, tomándose la barriga
-"AaaH! Cielos!"
-"KAGOME!"
-"HIJA; KAGOME! "
-"¿Qué tienes, estás bien?"
En ese mismo instante la puntada en el vientre del Daiyoukai que lo hizo acurrucarse en el piso de la habitación
-"MI LORD!"
-"SESSHOMARU!"
Luego de tranquilizar a Noriko y Sango, Kagome continuó su camino hacia el vehículo, tal vez el sándwich no le sentó muy bien.
-"El sake no parece ser un buen amigo para mí"
Levantándose del piso, se volvió a sentar, el Lord del Oeste, aturdido aún, no pudo identificar el origen de la puntada que lo atravesó hace instantes. No importaba, hoy había que estar pendientes de los contrayentes.
Al general tigre no le gustó para nada, Sesshomaru siempre había sido un macho extraordinariamente fuerte y la manera de doblarse y caer le pareció más que extraña, debió haber sido un dolor demasiado profundo
-"Mi Lord, tal vez Náraku…"
-"Hn."
-"Náraku?"
-"Una vez emparejados, nos regresamos a nuestro tiempo, el hanyou debe estar resistiendo con lo último que le queda."
En seguida regresaron las mujeres, el bullicio en las escaleras no se hizo esperar, la irrupción repentina en la habitación, la vista bastante cómica, tres machos con cara de susto y una bandeja con tazas y aroma a café, en el ordenador…una mujer desnuda?
Kagome miró a Sesshomaru, y él le sonrió levemente, acomodando las botellas de sake a un lado del escritorio, enseguida ella comprendió y se fue retirando con una enorme carcajada
-"Les trajimos sus trajes, vengan a verlos"
El entusiasmo de las mujeres era tal que los novios casaderos se excusaron del Lord y fueron detrás de ellas para ver de qué se trataba.
-"Oh! No, no no"
-"Si,si, si, Miroku, o pensabas casarte con la túnica negra. Debe tener restos de…de…de todo un poco y yo quiero que estés, bueno más…"
-"Miroku, es un día especial, lo mismo para ti, Danaka Sama, deben verse bien, bueno mejor que de costumbre, más…atractivos si se quiere, para sus esposas"
Noriko interrumpía y les indicaba que ya no había casi tiempo para lo que Hiten tenía preparado así que los mandó a tomar una ducha y ellas les acomodaron las ropas sobre las camas, llevarían sobre la piel una chaqueta suave de color blanco, arriba chaqueta de seda, pantalón hakama negro, sandalias en los pies. Ropa interior?...Sí, de seda, bóxers, muy sexy.
Las damas fueron a tomar una ducha, tuvieron que hacerlo en grupos, hombres por un lado, mujeres por otro, para que los baños alcanzaran. Había un baño grande en el pasillo de las habitaciones y uno en suite en la habitación de Noriko. El clima reinante era de excitación absoluta, corrían para acá y para allá llevando y trayendo cosas. Danaka se negaba a usar la ropa interior, Miroku y Souta le explicaron que era costumbre y sus beneficios, Sesshomaru directamente le ordenó que se la pusiera, y se terminó el problema.
Los otros hombres reían a carajadas. Todo era felicidad en la casa Higurashi. Sesshomaru aún pensaba qué había sido ese extraño dolor punzante, habría de visitar a Kenkò, aquí o allá, seguramente él sabría qué se debía.
En un abrir y cerrar de ojos, la tarde llegó.
La explanada del santuario Higurashi estaba decorada con hermosas linternas de papel redondas de color rojo anaranjado, las mesas con maravillosos manteles dispuestos para la ocasión, llenas de deliciosos manjares dignos de la manada de Occidente. El pequeño altar y sus alrededores, cubiertos de flores, Goshinboku rodeado de guirnaldas y linternas de papel.
Ambos machos se emparejarían con ropas tradicionales. Para Miroku un traje en color gris de seda fría, con el dibujo de una media luna en la espalda, y detalles en rojo y negro.
En su búsqueda, las hembras pasaron frente a una tienda de kimonos tradicionales buscaron uno para el kit, uno para el tigre verde si se pudiera y para el monje vieron éste, que tenía medias lunas como decoración de la tela, se arrojaron al vendedor y luego de pagar salieron sonriendo a más no poder. En los pies sandalias de madera, Danaka llevaba un traje de seda también sus colores verde y negro, sus armas en su cadera sobre la chaqueta, el cabello de ambos bien atado sus pectorales bien cubiertos, se veían muy atractivos, sin embargo esas no eran sus ropas, tiraban de todos lados y además las mujeres las compraron sin tomar medidas y ellos intentaban acomodarlas a su gusto con bastante dificultad.
Los machos se quejaban de los trajes que las damas habían comprado para ellos esperaban por sus damas frente al altar improvisado. Hiten esperando, suavemente la música sonaba, Noriko entraba con Kagome, con su kimono brillante sus cabellos llenos de joyas, se veía hermosa, Sesshomaru tragaba saliva, jamás se cansaría de amar a esa mujer y Souta usaba su traje de graduación negro con corbata, sexy era la palabra, iban de su brazo, uno de cada lado, Noriko se veía maravillosa, su cabello adornado con caireles y cristales el color verde igual que la seda de su kimono hacía juego con el brillo de los ojos verdes del tigre, Danaka se relamió un poco tragando duro, ella se veía como un ángel.
-"Quién entrega a esta mujer?"
-"Yo, Souta Higurashi, su hijo"
-"Yo, Kagome Higurashi, su hija"
Danaka estiró su brazo y le ofreció para que ella se agarre, Kagome caminó de nuevo fuera del predio, regresó con Sango, ella en un brazo y Sesshomaru en el otro, el Daoyoukai llevaba un traje tradicional marrón y peltre, hakama negro, sus armas y la armadura en su lugar, sus cabellos atados en una cola alta, su porte varonil le hacía temblar las rodillas a Kagome,
-"Quién entrega a esta mujer?"
-"Yo, Sesshomaru Taisho , primogénito de Inu no Taisho y Señor del Oeste"
-"Yo, Kagome Higurashi, hermana del corazón"
Las damas se miraban con inmenso amor. Eran después de todo una gran familia.
Miroku transpiraba, miraba a Sango y la veía tan bella y atractiva, el azul y los cristales se veían en ella como estrellas en la noche. Su entre pierna se anticipaba a la noche.
Luego de las preguntas pasarían a la ceremonia youkai
-"Danaka, Akira, aceptas por esposa a Noriko Higurashi, para amarla y respetarla todos los días de tu vida?"
El tigre la miraba y asentía con todo su corazón y su cuerpo
-"Acepto"
-"Higurashi Noriko aceptas por esposo a Danaka Akira, para amarlo y respetarlo todos los días de tu vida?"
-"Acepto"
-"Miroku Houshi Sama, aceptas por esposa a Sango Tajiya, para amarla y respetarla todos los días de tu vida?"
-"S-sí Claro, aacepto!"
-"Sango tajiya, aceptas a Miroku Houshi Sama, como tu esposo para amarlo y respetarlo todos los días de tu vida?"
Silencio, la manada sin aliento, ella no respondía,
-"Acepto"
-"Muy bien, ahora los anillos…"
*********************Flash back************************************
-"Abuelo qué estamos buscando en este lugar? Está muy oscuro y húmedo…"
-"Las damas necesitarán unos anillos"
-"Anillos?"
-"Sí, las mujeres cuando se casan intercambian anillos con sus esposos, yo tengo unos aros de plata, muy antiguos, que se utilizaban para crear los cayados como el de Miroku. Y creo, si mal no recuerdo que los puse por…. Aquí"
Tirando de la caja, otras tres, la siguieron cayendo sobre ellos, llevándolos al suelo.
Muertos de la risa se levantaron sacudiéndose la tierra de la ropa.
-"Mira Shippo…No son hermosos?"
-"Oh! Sí son muy lindos"
-"A ver, el dedo de las niñas será como el tuyo a ver busca dos iguales a tu dedo anular…Y yo…Buscaré dos, uno como mi dedo anular y el otro…Mi pulgar servirá, supongo"
****************************Fin del Flash back***********************************
Los rostros de los machos muy confundidos
-"A-anillos Hiten Sama?"
-"Si, Señor tigre, anillos, y los suyos están aquí"
La sonrisa en las caras de todos, el abuelo había pensado en todo.
Miroku y Sango rápidamente intercambiaron los suyos
-"Este anillo es para ti, Miroku, en señal de mi amor eterno y mi fidelidad"
-"Este anillo, mi dulce sango, es para ti, y con él me comprometo a serte fiel y a amarte y respetarte todos los días de mi vida"
El aroma de las lágrimas de las mujeres, cosquilleaba en las narices de los youkai
-"Este anillo es para tí, Akira y simboliza mi amor eterno y mi fidelidad"
Noriko tomó la mano izquierda de Danaka, él dulcemente se la ofreció. Luchando un poco logró poner el anillo al tora que se miraba la mano, sin comprender el objeto de colocarse un aro de plata en un dedo. Tomó una nota mental para preguntar más tarde.
Ella le ofreció su mano, el general repitió la acción con el otro anillo en el mismo dedo de la mano de su esposa.
Ella sonrió, las lágrimas corrieron por sus mejillas. Sus miradas eran de amor profundo.
Detrás de ellos la Miko sollozó un poco, llamando la atención del Daiyoukai que no supo porqué.
Ella debería estar feliz.
Qué le sucedía.
La miró y le levantó una ceja.
Ella le hizo una sonrisa tranquilizadora, pero el aroma era de pimienta y hierbas amargas y se mezclaba con flores silvestres y frutas dulces, definitivamente el embarazo la llevaba de un estado de ánimo a otro en segundos.
Regresando la vista al altar, contempló el extraño ritual ningen llamado matrimonio.
-"En ese caso, por el poder investido en mi por todo lo sagrado y la voluntad de Kami Sama, los declaro marido y mujer, pueden besar a sus novias
Los aplausos de la manada no se hicieron esperar, los besos tampoco, dulcemente cada esposo dio un tierno y casto beso en los labios de su esposa. Ahora era el turno de la ceremonia youkai.
Sesshomaru tomó su lugar frente al altar, el anciano colocó una daga ceremonial de plata y detalles en oro, una vasija de plata, un paño de seda rojo y una jarra igualmente decorada (eran elementos que pertenecieron a la época del Sengoku, las guardaba en el cobertizo junto a innumerables elementos antiguos de uso youkai, parte de su legado y entrenamiento de sacerdote) y luego les impartió su poderoso youki a la daga, provocando que se calentara hasta verse completamente roja, eso le haría recuperar su esencia youkai y el brillo perdido por el paso de los siglos.
Sesshomaru tomó la daga ceremonial y la levantó exhibiéndola a los presentes.
-"Este día será recordado por el Occidente y atesorado, será uno de esos días en los que se gestó el nuevo Imperio del Oeste. La unión de los miembros de una familia es la fortaleza de una manada y esta a su vez el corazón vibrante de una comunidad fuerte. La unión mediante la sangre perdura más allá del tiempo. El aumento de la cantidad de miembros de una manada, la fortaleza del mismo imperio…"
Los contrayentes estaban de pie frente a su alfa y Señor, a su derecha hacia atrás el abuelo Hiten, Kagome a la izquierda, los ojos de los cuatro fijos en la daga, deslumbrados por el poder del youki,
-"Adelántense, los que van a unirse"
Danaka avanzaba con su mano izquierda hacia a delante en puño, Noriko con su mano derecha apoyada sobre él.
Miroku y Sango imitaban los movimientos, seguirían a Danaka que serviría de guía para la ceremonia.
-"Qué tipo de ceremonia elegirán?"
-"Yo, Danaka Akira, General del ejército de la casa del Oeste, elijo la ceremonia de la sangre, para unirme a ti, Higurashi Noriko, para que seas mi pareja por toda la eternidad"
-"Y esta mujer, acepta el ritual de la sangre?"
-"Sí, Mi Lord, lo acepto"
Sesshomaru vertió sake en la copa, la levantó y pronunció unas palabras en idioma youkai. Ofreciéndole la daga a Danaka, él la tomó de manos de Sesshomaru, extendió la suya hacia Noriko, ella le dio la mano con la palma hacia arriba.
Danaka fijaba sus ojos en los de ella, la onna emocionada asintió, y el tigre deslizó la daga por la mano derecha de Noriko, tomando la copa con sake la colocó debajo de la mano de la mujer.
La sangre chorreaba dentro de la copa. El tigre ahora abrió la mano derecha y se la ofreció a ella junto con la daga. A Noriko le temblaban las manos, pero se aferró al puñal y le efectuó el corte a su marido, derramando su sangre dentro de la copa también.
-"Beban, háganse uno solo"
Ambos a su turno bebieron hasta no dejar nada en la copa. La entregaron a Sesshomaru que tomó el paño de seda rojo y limpió la copa y la daga.
Luego les ofreció los elementos a los humanos de su manada, ellos repitieron el ritual y luego le entregaron la copa y la daga al Daiyoukai.
Sesshomaru se acercó a ellos, le unió las manos entrelazándoles los dedos y pegando las palmas. Ellos levantaron las manos en señal de realización.
-"Se ha completado la ceremonia."
Los esposos emparejados se abrazaban a sus esposas y las besaban de una manera dulce, tierna y casta. Las lágrimas de Kagome y el abuelo, la alegría de Souta y Shippo.
-"Ahora a celebrar!"
El abuelo estaba rebosante de felicidad por su hija, al fin le tocaría un poco de felicidad a ella también.
Todos se arremolinaban alrededor de las mesas y brindaban y disfrutaban de la gran fiesta. Kagome se alejó un poco hacia el árbol sagrado. La mirada de Kagome, se veía un tanto perdida, llevaba su mano a la marca de apareamiento y la rozaba con las yemas de los dedos. A Sesshomaru, un escalofrío le recorrió todo el cuerpo, su marca comenzaba a quemar. Su pareja estaba necesitada de consuelo de alguna índole, tenía que averiguar por qué.
**********************En el pasado, Castillo de la Luna*****************************
-"Solo pasó una noche, Inuyasha, ya regresarán"
-"Hn"
La mirada fija en el escritorio, tamborileando las uñas en la madera.
-"Velo de este modo, hoy regresa Kibò de las montañas. No querrás que se encuentre con un guiñapo de macho, inservible, sucio, inútil, desvergonzado y absolutamente estúpido"
-"Hn."
-"HA! Ya lo sabía, no me estás escuchando, chucho!"
-"Hn."
-"Vete a la mierda, Inuyasha, estoy tratando de alentarte aquí"
-"Kouga…"
-"Sí…"
-"Cállate!"
El portazo se escuchó en todo el palacio, y ahora qué? ¿Cómo iba a salir y mostrarse? ¿Si lo que debería hacer es purificar al muy hijo de puta!
-"Kikyo Sama. Onegai, ábreme, yo lo lamento, no pude contenerme…"
-"Eres un estúpido Ryusenki, no quiero verte!"
-"Pero Miko Sama, yo te amo"
-"VETEEEE!"
El sonido de jarrones y objetos golpeando la puerta y haciéndose añicos del otro lado, le indicó al Ryuyoukai, que debía retirarse y esperar encontrar a la sacerdotisa de mejor humor, para poder excusarse. Decidió ir a cenar y luego intentaría nuevamente.
Rin caminaba hacia el despacho de Sesshomaru para ver a Kouga e Inuyasha pero escuchó el escándalo y fue a averiguar.
-"Ryusenki Sama, puedo ayudarlo?"
-"Oh, Mi Lady Rin, es que Kikyo Sama está enojada conmigo…Y yo no sé como disculparme"
-"Disculparse?"
-"Sí, verá hoy estábamos paseando cerca del estanque de los peces koi de Lady Kagome…"
-"Sí, es hermoso verdad?"
-"Justamente, pero las flores…Estornudé frente a ella de manera repentina…Yo le juro que nada me anticipó que iba suceder, yo…Al estornudar, lancé una llamarada que alcanzó a la Miko Sama en la cabeza y su cabello…Pues…Se quemó"
-"Oh Kami,"
La Dama del Norte llevaba sus manos a la boca en señal de horror.
Enseguida Rin le dijo que intentaría hablar con ella, pero primero enviaría a un guardia en busca del sanador.
-"Gracias, arigato, Rin Sama"
Una vez que Kenkò estaba a su lado, ella golpeó la puerta
-"Kikyo Sama, soy Rin, traje al sanador, por favor abre"
-"Váyanse, no quiero ver a nadie"
El sanador traía ungüentos que solucionarían el problema en unos días. Pero primero, Kikyo tendría que abrir la puerta
-"Kikyo Sama, traje unos ungüentos curativos, en unos días estarás bien. Pero primero debes abrir la puerta"
El sonido de la puerta se escuchó en el pasillo, Rin y el sanador entraron sigilosamente, pero no encontraron a nadie. Detrás de ellos, un sonido de llanto les llamó la atención y se dieron la vuelta.
-"K-kikyo? S-s-s ama?"
-"Qué no tienes ojos? Claro que soy yo!"
Sus ropas chamuscadas, su rostro con hollín, y su cabello, no estaba, sólo uno que otro mechón raleado sobre el cuero cabelludo manchado de tizne y muy calvo, se veía como un espectro de los que describen los aldeanos para lograr que sus hijos se coman todas las verduras…
