NO SOY DUEÑO DE INUYASHA

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SIGUEN LAS INTRIGAS

CAPITULO 83

Al amanecer Kagome y Sesshomaru estaban sentados desayunando junto a Hiten, tenían todos los bolsos y paquetes listos para regresar al pasado, esperaban al resto del InuDaiyoukaitachi para reunirse con ellos y partir. Shippo aún en la ducha y Souta listo para irse a la universidad a continuar con otro día de estudios.

-"Por qué no has comido Kagome?"

-"Oh, abuelo es que el estómago está como…revuelto, no lo sé, tal vez son los nervios…

-"Kagome, debes alimentarte y al cachorro, pronto llegará y necesitarás tus fuerzas para parir"

-"Sesshomaru, no deseo vomitar, ya sabes que me cuesta recuperarme de eso por unos días y realmente no necesito sentirme así. Comeré algo en casa de Kaede cuando lleguemos ¿Sí?"

Con el SÍ? Los ojos de borrego triste y puchero que al Lord Inu le calentó la entrepierna

"Es una seductora nuestra Miko…Cuando nazca el cachorro no le permitiré salir de la cama por una luna"

Muy de acuerdo con su bestia Sesshomaru dijo su clásico

"Hn."

-"Está bien, pero si no cumples con lo dicho a este Sesshomaru…"

Los ojos achinados mirándola con desconfianza y la promesa de castigo, la lengua humedeciendo los labios ante la seguridad de tener su deleite al final de la jornada, embarazada o no.

-"Sí, si lo prometo amor, y si quieres me puedes dar de comer tú"

La sonrisa enorme de ella le dio escalofríos en la espalda a Sesshomaru y provocó una carcajada de Shimaru que se revolcaba en el suelo disfrutando de las ocurrencias de la pícara Miko.

-"Hn. Lo tendré en cuenta"

***************************Náraku*****************************************

Una masa informe de carne y despojos latía oculta en un rincón oscuro del sótano del castillo de Náraku.

El hanyou maldito se transformaba una vez más, la luna nueva, la luna negra había salido por el horizonte y su parte youkai quedaba reducida a un manojo de tripas y miembros cercenados, huesos y tentáculos. Una masa repugnante de maldad viciosa.

Sus vástagos le daban la bienvenida a la luna fatídica que debilitaba al terrible tirano demoníaco, ellos descansaban del yugo de su creador. La mejor época del mes.

Cada uno se dedicaba a su propio peculio, nadie se metía en los asuntos del otro.

Kagura jugaba con su abanico azotando el bosque con sus danzas del viento, Byakuya sembraba pesadillas en las mentes de los humanos de la aldea que estaba al pie del castillo.

Y Akago, complotaba con Goryomaru para asesinar a Náraku para luego liderar al grupo y conquistar todo Japón, y luego el mundo…

Kanna por su parte sabía el destino que tendría Akago, el espejo de vez en cuando le adelantaba algunos eventos a futuro y otras veces permanecía negro, sin una sola imagen.

Esta vez vio la llegada del clan Taisho a la casa de la Miko anciana. No alcanzó a ver de dónde llegaban. Los había buscado por casi cinco días no había ni rastros de ellos, regresarían, pero cuando…

**************************En Occidente**********************************

-"Es como yo te digo chucho, ella tiene miedo. Y tú no la comprendes."

-"Ya le dí mi palabra de cortejo y de apareamiento, ¿Qué más tengo que hacer para que se tranquilice?"

-"Los Ookami somos tan posesivos como los Inu, pero en general funcionamos como grupo para todo, tal vez ella se calme si la alojas en tu habitación. Eso no quiere decir que tengan…ya sabes, cosas, pero eso le dará la seguridad que necesita"

-"Estaba feliz de aceptarme pero de pronto ella…cambió"

-"Mira, Inu kun, no puedes pretender que Kibò confíe demasiado en ti, luego del comportamiento que tuviste para con Kagome, siempre detrás de Kikyo, comparándola con ella, y golpeándola…"

Los ojos del lobo, rojos como la misma sangre de la naturaleza, perdiéndose en la ira de su bestia, recordando el dolor de Kagome.

Inuyasha con las orejas bajas y la mirada en el suelo.

-"Ojala me hubieses asesinado entonces, Kouga. Yo jamás me recuperaré del daño que hice…Y a ella. Teniéndolas juntas a ella y a Kikyo y dándole una oportunidad a esto del Título, y la relación con Sesshomaru y todo…Me di cuenta demasiado tarde de que Kagome era muy especial. Fui un hijo de puta y no merezco su perdón. "

-"Ella está más allá de eso, sabes"

-"Sí, su nobleza y sensibilidad…Intentaré compensarla el resto de mi vida"

-"Veo. Como te decía, con todo aquello y de pronto se tropieza con Kikyo en medio del pasillo frente a tu dormitorio…"

-"Pero yo no estaba allí, yo no la recibí en mi habitación, yo estaba entrenando con mis guardias y el General Kuma"

-"Eso, yo no lo sabía…Tal vez ella tampoco"

-"Pregúntale a Ryusenki, él estaba en la arena de entrenamiento observando"

-"No es a mí a quién tienes que convencer"

************************En el futuro*************************************

Cada pareja estaba lista para regresar al santuario, aseados y muy prolijos salían y cerraban las puertas de sus habitaciones. Con un poco de recelo, desearían poder quedarse más, pero hoy debían pasar por el pozo una vez más. Al encontrarse en el pasillo cara a cara, los machos se miraron a los ojos y sus sonrisas parecían llegarles a los lóbulos de las orejas, Ambos pensaban "Charlas vergonzosas, pero muy útiles…Mmmm."

Las mujeres se miraban y tímidamente sonreían bajando la mirada con las mejillas muy rojas y calientes.

-"Buenos días muchachos"

-"Buenos días; Noriko Sama"

-"Ohayogozaimasu, Señora Danaka"

Ella sonrió al monje por su delicadeza, Danaka asentía con la cabeza

-"Ohayo, Miroku San"

-"Señora…"

Miroku observó a sango muy desconcertada, ella no supo qué decir, hacía años que no utilizaba su apellido. Levantando la vista al youkai, Miroku le respondió

-"Hama, mi apellido es Hama, Danaka san"

-"Buenos días señora Hama"

Sango sonrió

-"Buenos días, Danaka Sama"

Emocionada susurraba para sí

"Hama Sango ...Suena bien"

Fueron por el ascensor, Danaka, el primero en subir. Mientras se detenía en distintos pisos algunas personas subían y bajaban, el tigre les buscaba las manos. Muchos machos humanos tenían una argolla en el dedo, similar a la de él. Tranquilamente pasaba por un ningen más. Los hombres miraban a las mujeres con agrado, sin alcanzar a gruñir, notó que ellos veían sus anillos y cambiaban la mirada disimuladamente. La marca humana también funcionaba al parecer. Qué bueno…

Los recién casados hacían su camino fuera del hotel, estaban mareados de tantas cosas que habían visto y aprendido. Los nervios el viaje inminente, su nuevo comienzo como pareja, el futuro en el pasado, qué ironía…

-"Regresaremos en un taxi, Souta tiene universidad hoy"

-"Está bien"

-"Si, por mi también"

Una vez dentro del taxi

-"Akira san, qué piensas que hará Náraku cuando se entere de que Sesshomaru y Kagome tendrán un cachorro? La idea me tortura…"

-"Intentará matarlo"

El grupo muy alarmado se estremeció, Hasta el chofer del taxi los miró por el espejo y a Danaka que iba sentado al frente le preguntó

-"Parece una buena serie, en qué canal la pasan y a qué hora?"

Los ojos enormes de Danaka, y Miroku desconcertado por la pregunta, los tres miraron a Noriko

-"Pues…No es así, ya que…Estamos preparando una obra de teatro"

-"Oh! Y dónde la presentan? Mi esposa y yo amamos la ciencia ficción!"

-" Ah! Ya veo, pero aún no sabemos cómo, ni cuándo, menos aún dónde, la presentaremos aún estamos acomodando el guión y necesita su aprobación y los fondos…"

Temblando pensaba

"Kami me iré al infierno por mentir tanto!"

-"Ah! Pero tome mi tarjeta, no dude en llamarme ni bien la pongan en escena. Me encantaría ver a ese Náraku en acción!"

Los pasajeros visiblemente horrorizados, iban descendiendo uno a uno en la escalinata del santuario, la madre de Kagome fue la última en salir y pagarle el viaje,

-"Le aseguro, Señor que no le gustaría nada, conocer a Náraku"

-"Jajajajajaja, Nos vemos"

-"Ciencia ficción Noriko san?

-"Hai, Sango San, es un tipo de relatos de fantasía que se lleva a la pantalla del cine o la televisión, o se utiliza para crear y relatar las historias en libros o cuentos de lo que para nosotros es moneda corriente, algo de todos los días, youkai, demonios, brujas, hechiceras, hanyou, etc. Para la gente de éste tiempo eso no existe, son parte de la mitología y del folclor"

-"No existe?"

-"Según lo que ellos conocen, nada de eso existe, si bien la mitología y el folclor se debe haber basado en los antiguos relatos de aquellos tiempos, se han ido perdiendo o modificando"

-"Pero sabemos que hay youkai en este tiempo"

-"Sí, y debe haber hanyou, y brujas, pero ocultos, para mejor. Los humanos son muy volubles"

-"Sí, eso parece"

Los cuatro se quedaron mirando el taxi, ese hombre estaba loco, Miroku y Sango abrazados aún intentando entender qué pasó con la inteligencia de los seres humanos en estos siglos. Acaso nadie sabe de Náraku? Lentamente la sonrisa de Miroku se iba haciendo más evidente

-"Houshi Sama? De qué te ríes?"

-"Miroku Sama, cómo es que te ríes de algo tan trágico?"

Danaka acariciaba la espalda de su esposa

-"Miroku san ha comprendido, Noriko san"

-"Comprendido, Pero qué?"

-"Si nadie recuerda ni conoce a Náraku, quiere decir que no existe más en este tiempo"

-"Así es, Náraku nunca fue de quedarse desapercibido ni nada de eso, habría hecho bastante daño ya"

-"Es verdad lo que dices Miroku, todos sabrían de él para este momento"

La alegría de los cuatro, besos para los machos y de la mano subieron las escaleras. La madre de Kagome secaba sus lágrimas, Sango le ponía la mano en la suya

-"Seguramente estemos por ahí, en el Oeste y el cachorro ya sea una hermosa mujer o un gran hombre. Nada pasará, lucharemos por él y por nuestros propios hijos…Verdad que tendrás más hijos Noriko Sama?"

Muy sonrojada ella reía nerviosa, los machos a su lado, sonreían por la ocurrencia de Sango

-"Ay! Sango, qué dices, yo pronto seré abuela, jaja, eres terrible"

-"Una abuela con buenas caderas para criar y muy atractiva por cierto"

-"Akira San!"

Mientras todos reían, Noriko pensaba, cuáles eran los pensamientos de su pareja acerca de los hanyou, y si ella aún estaría en edad de tener más hijos, no deseaba ilusionarse, no ahondaría más en el asunto.

-"Ya llegamos! Tenemos mucho que preparar, no hay tiempo que perder"

El resto supuso que algo de eso había, el tigre percibió el aroma del nerviosismo y la angustia

"Especias picantes y amargas…"

Se acercó a su pareja, le tomó la mano como hacían el monje y la exterminadora

-"Todos los cachorros que Kami nos mande"

Las caras estáticas y los ojos desorbitados, caminaron sin decir palabra muy tentados a reír, pero no lo harían para no ofender al youkai tan considerado y dulce para con su esposa.

Susurrando Sango le dijo a Miroku

-"Danaka Sama, es la mejor cosa que le pudo suceder a la mamá de Kagome"

-"Estoy de acuerdo contigo, mi amor"

La audición del tigre le permitió escuchar los halagos e hincharse de orgullo.

No se perdió tampoco las últimas palabras del monje a su pareja, "mi amor"

Dentro de la casa todo estaba listo a excepción de las cosas de los otros. Kagome ayudaba a Hiten con los platos y el aseo, se movía muy lentamente y a su ritmo, pero iba haciendo las tareas. Sesshomaru iba por detrás, levantando las cosas pesadas, viendo que no se agache, quitando estorbos para que su enorme tamaño no se transforme en un obstáculo. Shippo por su parte ya había secado la vajilla y se había ganado unas horas de play station y un beso grande de su madre. El resto de la manada llegó saludando con gran entusiasmo.

-"Oh, ya llegaron, enseguida los saludamos, terminaremos con esto y…Pásame más platos, amor"

El grupo quedó estático en la puerta al ver al Lord de Occidente con una enorme pila de platos caminar hacia la alacena mientras la Miko los acomodaba en su lugar. Enseguida se dio vuelta y los miró con los ojos finos.

-"Espero que aprecien sus vidas, ya que pronto estaremos en mis dominios"

Las muecas y los intentos de no reír.

-"Iremos a prepararnos Mi Lord"

-"Apresúrense"

La bestia se revolcaba de la risa en su mente, Sesshomaru se sentía bastante incómodo por no decir humillado. El gruñido no tardó en salir. Kagome terminó de acomodar las cosas, cerró las puertas de la alacena, y suavemente envolvió la cintura del macho en un abrazo tierno. El Inu se estremeció

-"Gracias por tu ayuda mi amor, yo no hubiese podido sola"

-"No te preocupes, yo siempre estaré para ti"

Compartieron un beso tierno. El sacerdote Hiten se aclaró la garganta. Haciendo que el Daiyoukai lo mire con curiosidad

-"Mi Señor debo hablar unas palabras con usted antes de partir"

Lo llevó al cobertizo y sacó un rollo muy antiguo, Hiten no estaba seguro de dónde había salido, ni quién se lo había dado, pero su contenido era muy interesante por cierto

-"Esto, Mi Lord, llegó a mí en circunstancias inciertas para mi memoria. Pero desearía que lo leyeras antes de regresar"

Se apoyaron en el pequeño escritorio del sacerdote y abrieron el rollo. Era un dibujo, documentaba una batalla sangrienta.

En él se veía una enorme masa desagradable en el cielo, un enorme perro, un tigre, un enorme humano de cabellos negros, empuñando una gran espada corva,

-"Inuyasha…"

-"Inuyasha?"

-"Si, la luna negra anula su parte youkai, solo queda el humano que hay en él"

-"Oh! Kami, si este pergamino relata la batalla contra Náraku, quiere decir que Inuyasha luchará en su forma humana?"

-"Así parece, lo que es extraño…Porque Náraku también es u hanyou, y se debilita en las lunas negras"

-"Tengan cuidado Sesshomaru, ese maldito parece que se las ingeniará de alguna manera para resistir la luna nueva e intentará asesinar a mi nieta y a tu hijo"

-"Hn."