NO SOY DUEÑO DE INUYASHA
LOS COMENTARIOS FUERON GENIALES. GRACIAS
SU APOYO ES MI TESORO. FELICITACIONES A LOS QUE ESTÁN ESCRIBIENDO FICS. YO LOS DISFRUTO MUCHO Y TRATARE DE DEJARLES MIS COMENTARIOS A MEDIDA QUE LOS VAYA ENCONTRANDO Y LEYENDO. ABRAZO.
CAPITULO 84
Shippo era el primero en saltar dentro del pozo, luego de abrazar a su abuelito Hiten, cerrando los ojos, se arrojó. Despedidas emotivas fueron la orden del día. Era cerca del mediodía ya, entre una cosa y otra se les había hecho casi las doce. Souta regresaba de la universidad, los vio desde la escalera entrando en el cobertizo del pozo, corrió.
-"Hey, yo también quiero un abrazo!"
-"Souta!"
-"Mamá, Kagome…"
Los tres perdidos en un abrazo que lo decía todo.
-"Yo estaré bien, lo prometo, el abuelo y yo estaremos bien"
-"Te quiero, niño"
-"Y yo a ti, mocosa…Cuida de mi sobrinito o sobrinita eh? Y me gustaría conocerlo si?"
-"Seguro, vendremos siempre"
-"Hijo yo…Te voy a extrañar demasiado"
-"Mamá, yo se que vendrás todos los fines de semana. Hoy ya es miércoles y el sábado ya estarás aquí o no?"
-"Sí, por supuesto"
-"Hiten Sama, gracias por todo, eres un padre para mí"
El anciano sintió que se le doblaron las rodillas. Amaba a su hija del corazón tanto, que no sabía que fuese capaz de ese sentimiento tan profundo
-"Cuídate hija, yo siempre mantendré una taza de té caliente para ti"
Era su manera de expresarle que esperaría que siempre lo venga a visitar
-"Creo que pondré una taza extra"
Mantenía la mirada fija en el tigre, que después de asentir, se acerco a él y le estrechó del antebrazo.
-"Asegúrese de que así sea, Hiten Sama."
Miroku y Sango abrazaron a los hombres Higurashi y les agradecieron por todo.
Muy feliz y agradecido el viejo sacerdote les deseó buena suerte. Sesshomaru se volvió a Souta
-"Siempre que desees o necesites algo, no dudes en buscarme"
-"Si, Mi Lord, lo haré"
El Inu colocó su antebrazo en el delgado antebrazo del joven y apretó en señal inequívoca de familiaridad entre manada
-"Manténganse a salvo, vendremos pronto"
-"Mucha suerte, cuídense"
El anciano miró seriamente a Sesshomaru, éste asintió.
Y todos uno a uno descendieron por la vieja escalera dentro del pozo-portal.
Hiten se dio vuelta y se dirigió a la casa, Souta murmuró por lo bajo
-"Siempre, lo haré, hermano mayor"
Del otro lado del pozo, saliendo un a uno se encontraron con un panorama muy tranquilo, demasiado para el gusto del Daiyoukai.
-"Estén atentos, ésta calma no es normal"
-"¿De qué hablas amor?, todo se ve bastante normal para mi"
-"Mira con tus ojos espirituales, Miko"
Kagome así lo hizo, su corazón se estrujó, acaso estaba adormecida por la calma que había en su tiempo? Era verdad, el ambiente estaba muy cargado, pesado, las aves no cantaban, apenas algún grillo, a lo lejos tal vez un rugido…¿Qué estaba sucediendo?
Caminaron hasta la cabaña de Kaede, ella estaba sentada preparando el guiso del almuerzo.
-"Kaede Sama…"
-"Kaede Obasan"
-"Anciana"
-"Oh! Muchachos, bienvenidos! Pasen, pasen, llegaron a tiempo para almorzar"
Todos le agradecieron, Sentados alrededor del fogón de la cocina, preguntaban acerca de la pesadez del aire, lo extraño que se sentía todo
-"Hoy será luna negra, Náraku se debilita. Pero sus esbirros están asolando las aldeas en busca de algo que quiere Náraku."
-" Además de los fragmentos"
Kaede no respondió, Kanna le había dicho que sólo le faltaban los del lobo. Si eso fuera cierto, significaría que Kohaku había muerto y Sango no estaba preparada para escuchar esa noticio, y más aún, ella no estaba preparada para dársela.
-"Y eso qué podrá ser?"
-"Mi hermana, Kikyo"
La comida les quedó atragantada
-"Dijiste Kikyo?"
-"Hai, la parte humana de Náraku, el bandido Onigumo, desea a mi hermana con todas las fibras de su ser. Y al parecer, no la encuentra por lo que está removiendo cielo y tierra, literalmente para hallarla."
-"Díme, Miko Sama, cómo es que esa información llegó hasta ti?"
Muy curioso Sesshomaru preguntaba a la anciana, mientras apartaba su plato de su regazo para atraer a Kagome y tomar el plato una vez más.
Esperando la respuesta de Kaede le acercaba una cuchara a su esposa que no había querido desayunar en la mañana.
-"Come"
Todos sonreían ante la insistencia del Inu para que Kagome comiera aunque fuera un poco.
La muy embarazada Miko estaba mostrando algunas señales de agotamiento extremo, falta de descanso y otros signos no muy recomendables para una mujer gestando.
-"Pues la niña blanca de Náraku, Kanna, vino a buscarlos, a ustedes, Náraku al parecer está fuera de sí, más de lo habitual"
****************************Flash back*************************************
Kaede buscaba hierbas medicinales en su huerta, la energía maligna se arremolinaba por todas partes.
-"Sal de tu escondite, y dime qué buscas"
-"El Señor del Oeste y la sacerdotisa…"
-"Ellos no están aquí"
-"Tengo un mensaje para ellos"
La pálida joven le explicó la locura a la que el hanyou desquiciado los sometía en su obsesa búsqueda de la Miko de barro, los asesinatos a sangre fría, las venganzas y las vejaciones;
Náraku estaba enloquecido y en su furia arrastraba todo y a todos a su perdición sin fin.
El motivo, Kikyo.
La había buscado por cielo y tierra. Sin encontrar siquiera un rastro, claro ella había escondido muchos datos acerca de su ubicación cierta, pero jamás pensó que el hecho de no hallarla lo llevaría al borde de la locura, Sólo le faltaba reunir los fragmentos de Kouga, y para eso debía enfrentarse al Oeste y a su Señor y la manada extraña que el Inu tenía. Ella le había dado su lealtad a Occidente y había cumplido con su parte, pero se le estaba escapando de las manos.
-"Dime, niña. Yo lo transmitiré cuando los vea"
-"Náraku tiene todos los fragmentos, sólo falta los del Lord Ookami. Atacará Occidente. Que mantengan allí a la Miko de barro, nada detendrá a Náraku cuando descubra que ella y el lobo están allí, yo lo distraje y lo confundí lo más que pude, pero es sólo cuestión de tiempo para él descubrir la verdad"
A Kaede se le estrujó el corazón al escuchar los términos de Kanna, tan fría para ser una jovencita tan hermosa, a su hermana le había dicho Miko de barro, era verdad sin embargo sonaba tan mal.
-"Sí pequeña, yo se los diré"
Y sin más, la joven Kanna se dio la vuelta con su espejo entre los brazos y caminando hacia el bosque desapareció.
*************************fin del flash back************************************
Los ojos de todo el grupo estaban abiertos, ellos estaban abrumados, y bastante preocupados. Si lo que dijo Kanna era cierto, Náraku arremetería contra el Oeste. Todo prometía que sería la batalla más sangrienta que se había librado desde los tipos de Inu no Taisho.
Miroku abrazaba a Sango, ella con bastante preocupación en la mirada. Noriko observaba a Danaka, él sólo miraba a su Señor, luego tomaba la mano de su pareja. Kagome mantenía sus ojos en el fuego y Sesshomaru mirando al general, apartó sus ojos y los posó en el vientre abultado de su hembra.
Con su mano lo rodeó tomando en su forma y su calor, el acto en sí, atrapó la mirada de todos y especialmente la de Kagome, que colocó su mano sobre la del Lord Inu. El rostro gélido del Daiyoukai reflejaba su estado interior. Se había decidido a luchar con todas sus fuerzas por su familia y su casa.
-"El Oeste necesitará de su Señor en todo su poder y capacidad. No puedo hacer la vista gorda ante nada. Sus vidas y la de mi cachorro dependen de la frialdad y firmeza con que atienda los asuntos a medida que vayan surgiendo. No me retractaré más tarde, haré lo que tenga que hacer, por mi familia, mi manada y mi casa."
Eso era muy bien comprendido por todos, a su manera, Sesshomaru les comunicaba su decisión y más que eso la necesidad de regresar a su esencia pura, por el bien común de ellos y el bebé, la casa del Oeste debía ser protegida y un líder al que le tiemble la mano no era lo que se necesitaba. Se explicaba antes de tener que cumplir con su deber, ya que ellos como humanos que eran podían shockearse con algunas de las acciones, soluciones o tratamientos que debiera tomar eventualmente.
Kagome no estaba de acuerdo con eso
-"Me parece mi amor, que el hecho de que nos demuestres tu lado más accesible, no implica debilidad para nada, sólo sensatez, ya que serías implacable con quien debieras y sensible con quien lo mereciera. El equilibrio es lo mejor. Yo realmente no necesito al frío Señor que me apartaba de su corazón, y realmente me gustaría que nuestro hijo conociera a su padre como realmente lo conozco yo, y que te ame y te respete con orgullo, No que te tema y de desprecie, y que maldiga tu frialdad para con él y la manada"
Danaka se revolvía en su lugar, se salía de la vaina para hablar, pero no podía interrumpir a sus Señores y alfas . Noriko le apoyaba las manos en su regazo para calmarlo.
Sango y Miroku miraban el fuego, estaban tomados de las manos, sabían que se avecinaba una lucha sangrienta y sin cuartel, ellos aún no tenían hijos, pero comprendían el temor de su Señor.
-"Mi Lord, desde ahora me expreso acerca de mi humanidad, si cometo algún error, sería por la fibra humana en mi alma, mi esencia. Pero comprendo que ante eventos drásticos, se deben tomar acciones drásticas…Sólo tenga paciencia, mi Señor, no dude de nuestra lealtad."
-"Para los humanos como nosotros Sesshomaru, es difícil enfrentar la muerte a cada paso, ya que somos mortales, la violencia, ya que nuestros cuerpos no son resistentes, pero el amor y la lealtad, sabemos mantenerla firme, ya que no hay fuerza en el universo capaz de penetrar en nuestros corazones, y arrancarlos de allí"
Miroku sin utilizar su título se dirigió a él con el corazón en la mano, el macho Inu asintió en reconocimiento
-"Tajiya, yo los conozco más que eso…"
Así era, él sabía cómo era la naturaleza de su manada, los únicos seres humanos en los que podía confiar. Kagome sin decir palabra, sólo sollozaba en el regazo de su macho.
-"Mi Lady, Sesshomaru Sama es conocido como el youkai más poderoso y más sanguinario de todo el mundo feudal como usted llama a nuestro tiempo, actualmente es el Daiyoukai más temido y respetado de todos. No hay youkai en sus cabales que se enfrente a él. Es por eso que la casa del Oeste es la más fuerte y segura, es el lugar de las reuniones importantes, es donde el poder reside. Para que eso se mantenga de esa manera, Mi Señora, Sesshomaru Sama debe permanecer implacable, como siempre lo fue. Los youkai somos muy perceptivos, vemos y oímos todo, podemos saber de una mentira o un engaño a través del olfato, vemos el temblor más mínimo de la piel de un cobarde, nada se nos escapa, a saber. Ahora está usted y el cachorro, comprenda, Señora, cuán importante es para todos la mantención de su carácter incólume e inalterable"
-"Akira San, lo comprendo y lo acepto, yo sólo…"
Sesshomaru vio las lágrimas de su esposa, las caras tristes de la manada, abrazaba a Kagome para confortarla, demostrarle que la amaba y no alterar al cachorro, pensaba que tal vez lo único que podía hacer…
-"Será como cuando estaban los ancianos, sólo en privado verán mi personalidad y recuerden bajo ninguna circunstancia olviden el título nobiliario, especialmente en mí y en Inuyasha."
-"Hai, Seshomaru Sama"
-"Sí, Mi Lord"
-"Sí, por supuesto Señor"
-" Lo que yo ordeno, se cumple. El Oeste debe prevalecer, un líder débil no es aceptable bajo ninguna circunstancia. Sólo queda esperar que la batalla termine…"
Apoyado aún en la panza de su amada, con la mirada fija. Shimaru descontento con la tristeza de la Miko, pero alerta protectoramente.
-"Y que podamos recuperar nuestras vidas."
-"Sesshomaru…"
Kagome le acariciaba el rostro frío y pensativo, él acunó su rostro en las manos, la miró a los ojos
-"Siempre nos queda el pozo…"
Ella se sacudió ante sus palabras. Sentía su corazón quebrarse. La dejaría atrás, a ella y a su hijo, ella necesitaba tenerlo cerca, luchar a su lado, defender su gente, sus amigos, su propio cachorro, pero juntos. Unidos, esa era la verdadera fuerza de una manada, la unión.
-"No!, Yo sé lo que pretendes y No, Sesshomaru, me oyes? no me puedes dejar atrás"
-"Estarían a salvo y además…Yo los encontraría…"
-"Es la segunda o tercera vez que sugieres dejarme en mi tiempo, ¿Qué te sucede? Acaso te molestaríamos tanto? Nadie podría protegernos mejor que tu, Por qué insistes en apartarnos y abandonarnos? Y si el pozo se cierra, y si no regresas a buscarnos?"
-"Siempre te encontraría Mujer, ahora o en quinientos años, eres mi pareja, y no te estoy abandonando, solo te estoy protegiendo de Náraku, de cualquier daño y al cachorro"
-"Padre, ya te dijo que no desea apartarse de ti"
Shippo estaba enojado, Inuyasha ya la había abandonado una vez, ahora Sesshomaru amenazaba con abandonarla él también. Las hormonas hervían en la sangre de Kagome como fuego del infierno, no podía controlarse, tenía fiebre, estaba sin comer, había dormido poco, se sentía realmente mal, pero no decía nada…Acumulaba presión hasta que…Explotó
-"Por supuesto! Sería más conveniente sacudirte a la humana de tu esposa y al mestizo de tu hijo, que llenarían de vergüenza la casa de Occidente verdad?
Sesshomaru abrió la boca pero no alcanzó a decir una palabra antes de que Kagome lo increpó de nuevo
-"Es eso? Acaso te avergüenzas de nosotros? No deseas que te pregunte ni te persiga con inseguridades humanas. No deseas demostrar que tienes corazón. Las emociones no te hacen débil Sesshomaru, sino que te fortalecen haciéndote conocer tus propias inseguridades y aprendiendo a luchar contra ellas. Pero claro, esos sentimientos son lo que hace débiles a los humanos, verdad? Cómo el gran Daiyoukai del Oeste va a caer tan bajo como para besar a su esposa frente a otros o acunar a su cachorro y presentarlo como heredero de sus tierras, frente al concejo de ancianos, a un inmundo hanyou…Sí, y yo pensé que habías cambiado…"
Apenas susurrando Kagome masticó unas palabras más sumida en su delirio febril y hormonal, El youki de su preñez la saturaba, la había llenado de toxinas lentamente, las que venía purificando regularmente, pero su salud deteriorada le quitaba poder y ella no tenía fuerzas para regenerarse. Su mente le jugaba trucos, no tenía más fuerzas, y la poca cordura que le restaba se le escapaba de las manos
-"Qué estúpida fui, después de todo no eres mejor que Inuyasha"
Muy molesta Kagome apartó las manos del Daiyoukai se tambaleó pero se puso de pie y salió de la cabaña casi corriendo, en busca de aire fresco. La manada se alarmó ante su reacción. Si bien conocían el carácter explosivo de la joven, desde que estaba encinta se notaba más calma y Sesshomaru la sabía contener, ahora ella estaba visiblemente alterada.
-"Basta! Cómo te atreves a abandonar a mi mamá? Cómo te atreviste a ilusionarla con ser tu pareja si ahora la apartas, justo como Inuyasha, pero hijo de puta y todo, él jamás se apartaría de un cachorro, menos de éste que será un hanyou como él.!"
Sesshomaru lo miró con los ojos desorbitados, es que habían perdido la razón? ¿Qué fue lo que entendieron Kagome y el kitsune de todo lo que dijo?
-"Y yo te creí, que serías mi padre, pero no, yo no me separaré de ella, yo velaré por ella y por mi hermano, quédate con tu reino, y tus tierras, vuelve a ser un pedazo de piedra sin sentimientos, anda! Ignora a tu hembra humana y a tu cachorro mestizo, pues yo no lo haré."
Ambos youkai, padre e hijo se enfrentaban cara a cara, Shippo tenía las manos en puño, Sesshomaru respiraba intentando retener a Shimaru que lo presionaba para dejar al cachorro en paz y buscar a la Miko
-"Cachorro…cuida tus palabras… Este Sesshomaru jamás ab…"
-"Eres un…"
Todos giraron a para mirar afuera, sentían un enorme poder
El veneno, la fiebre, las hormonas, la cercanía del parto y la sugerencia de que Sesshomaru la dejaría en el futuro, la arrancaron de su cordura. Estaba enojada, enfurecida, el reiki le arremolinaba sobre la piel. Su vientre brillaba con los dos colores, el rosa de Kagome y el verde de Sesshomaru, no se mezclaban, se acompañaban, un remolino rosa y uno verde, girando uno al lado del otro, formaban un remolino grande, en el centro del vientre. La energía desbocada afuera erizó la piel de los sagrados y los tres youkai llevándolos a salir en busca de la causa de aquella explosión de poder aplastante. Sus rostros palidecieron, Kagome se encontraba suspendida en el aire, sus cabellos revoloteando alrededor, ella mantenía sus brazos estirados a los lados, parecía crucificada, los ojos oscuros ahora eran brillantes dirigidos a la manada y al Daiyoukai que se acercaba lentamente a ella.
-"Kagome, Saiai, cálmate"
Estiraba los brazos hacia ella invitándola a que bajara a su regazo. Ella no respondió, sus ojos ahora teñidos de rojo su voz se hizo escuchar
-"Aléjate, y ve a revolcarte en tu gloria Gran Señor del Oeste, esconde tus sentimientos una vez más, vete y vive sin ataduras, ni lastres que te detengan o te humillen, mantén pura tu sangre, que nosotros sobreviviremos, sin ti"
Sesshomaru seguía acercándose, sus manos temblaban ante sus palabras, las energías revoloteaban quemándole la piel. Los sagrados eran agredidos por el youki y los youkai por el reiki, el vapor de las quemaduras comenzaba a elevarse.
El Lord del Oeste sufría el ataque feroz de la energía de Kagome y de su cachorro.
"Kami, los he herido más allá de las palabras"
"El cachorro nos ataca, nos desconoce como padres y alfas, libérame! Libérame ahora!"
"Es nuestro vástago, lo haremos juntos"
Shimaru se presentaba junto a Sesshomaru. El cachorro continuaba enfrentando a su padre, a su padre youkai y a su padre bestial. No tenía planeado bajar su energía, les haría lamentar haberlos dejado. (Aunque no había sucedido aún, el pequeño sintió la profunda soledad del corazón de su madre, era tan oscura y tan vacía…Le dolía en el cuerpo, protegería a su madre a toda costa) El Lord Inu ordenó a su cría cesar en su ataque sin sentido.
-"Sométete a tu alfa!"
Kagome sintió sus entrañas retorcerse
-"Sométete, ahora. Yo soy tu padre y tu alfa"
Sesshomaru y Shimaru elevaron el youki aplastando a Kagome que comenzaba a respirar con dificultad
Noriko clavaba sus uñas en los brazos de su esposo
-"Akira san, qué está pasando?"
Danaka no podía creer lo que estaba presenciando, el poder del cachorro era extraordinario, y no había nacido aún. Desafiaba a su padre sin ningún tapujo. La madre de Kagome continuaba apretando el brazo a su pareja
-"El cachorro está desa…desafiando a su padre"
-"¿Qué? El bebé?"
-"Sí, defiende a su madre y repele a su padre en protección. No quiere someterse"
-"Y Kagome? Danaka? Mi Kagome?"
-"Ella está dolida, y no ve su error. Las hembras youkai actúan extraño cuando están preñadas, pero esto, es un poco inesperado, ella, Kagome Sama, es una Miko humana, no una hembra youkai"
Sesshomaru y la bestia gruñían en advertencia subiendo la energía aún más.
Noriko corrió hacia su yerno
-"Kagome! Basta hija, estás equivocada! Sesshomaru te ama hija, que no lo ves? Jamás te dejaría, lo estás quemando, le haces daño y aún permanece a tu lado! KAGOME!. Aléjate Sesshomaru, su reiki te está dañando!"
-"No te preocupes Madre Sama, mi piel se curará muy rápido, hay que hacerla entender… Yo la amo… KAGOME YO TE AMO!"
Sus palabras se clavaron en su corazón, resonando en su cabeza una y otra vez, La joven cambió sus ojos hacia él, lo vio herido, pero parado firmemente frente a ella. No se movía. Alzaba los brazos a ella una vez más
-"Saiai, te amo… dame tu amor a mí. Miko de mi corazón…"
Las palabras que se decían cuando tenían dudas, cuando su romance comenzaba, cavaron en los huesos de Kagome haciéndola ver su error, su reiki fue bajando lentamente, las quemaduras cesaron. Kagome ya estaba en el suelo, en ese instante se puso de pie. Sus remolinos comenzaron a girar en sentido inverso. Ahora el youki era arrollador, la luz verde cubría constantemente a Kagome, su piel comenzaba a quemarse suavemente, era como un cosquilleo pero molesto.
-"Cálmate, cachorro, no acabes con la paciencia de tu padre"
Sesshomaru y Shimaru una vez más alzaban su youki, pero esta vez envolviendo al vientre redondeado, calmando al pequeño, bebé que estaba muy molesto. La poderosa energía de su padre confortó al asustado cachorro y los remolinos se fueron reduciendo hasta desaparecer.
Kagome cubría sus ojos llorando. Se sentía vacía, sola, estando entre toda su gente, se sentía sola…Lentamente fue cayendo sin fuerzas casi azotando el suelo rocoso con todo su cuerpo. El Lord Inu corrió para detenerla, la tomó entre sus brazos.
La estrechaba contra su pecho, sentía el abandono y la punzada horrenda de su soledad. El vínculo hizo su trabajo. El poderoso Lord del Oeste sintió todas las tribulaciones que su esposa y su hijo sintieron en esos minutos que parecieron horas.
Era terrible, sentía el corazón en carne viva. Apenas unas palabras impensadas, habían socavado a los seres que más amaba en la vida, llevándolos hacia su casi destrucción. No comprendía lo sucedido, no sabía qué hacer. Lo único que sabía era que no iba a separarse de su familia, jamás. No le había gustado la sensación del corazón roto que Kagome y su cachorro habían experimentado.
Si había que cuadruplicar la guardia para ellos, se haría, atravesarían todas las tormentas juntos.
Sesshomaru acunaba a Kagome, firmemente contra su pecho, él estaba arrodillado en el suelo. Lentamente comenzó a mecerse con ella en su regazo, ronroneando bajo en su pecho, susurrando palabras de amor. Noriko se arrodilló a su lado y le acariciaba la cabeza con ternura. Él no dijo nada, no se apartó, se mantuvo calmo recibiendo el apoyo de su madre en ley que lo consolaba como a un pequeño perdido.
De a uno los miembros de la manada se fueron acercando y tomando sus lugares cerca de Sesshomaru, apoyando sus manos en su espalda y brazos. Él continuó meciéndose, aceptando la calidez de su manada.
Por último Shippo, caminó hacia su padre, lo observó, quebrado, temblando, confundido. Le tendió la mano simplemente, se estaba convirtiendo en un macho sanguíneo y duro, lo que en el fondo llenaba de orgullo a Sesshomaru.
-"Ya es casi media tarde, entremos para descansar un poco, yo tomaré la primera guardia"
-"Yo vigilaré junto él Mi Lord"
Danaka apoyaba su mano en el hombro de su Señor apretándolo con fuerza, asegurándole que acompañaría al kitsune y velaría por ellos hasta que fuera tiempo de partir hacia el Oeste. Ante este inconveniente, todo se había retrasado.
Sesshomaru se puso de pie con su preciado tesoro en brazos y se dirigió cansinamente hacia la cabaña de la Miko anciana, los demás lo siguieron a excepción de los tres machos que montaron guardia, Miroku también se unió a la vigilia.
-"Danaka San, ¿qué es lo que acaba de suceder?"
-"No estoy seguro, Miroku San, pero creo que esto es un aviso del gran poder que trae ese cachorro. Lo que es verdaderamente inesperado, es la reacción de Mi Lady Kagome, parecía fuera de sus cabales"
-"Es extraño…"
Shippo sin apartar la vista del horizonte les dijo
-"Hay que estar atentos a mamá, ella no está actuando de manera normal, hay algo que no está bien y me preocupa…"
