NO SOY DUEÑO DE INUYASHA

GRACIAS POR ESTAR ALLÍ.

LOS SILENCIOS IMPERTURBABLES NO SIEMPRE TRAEN COSAS MALAS.

CAPITULO 94.

Las energías infernales arremolinaban por todo el palacio.

Los youkai dentro corrieron a sus puestos de trabajo, seguramente el Señor del Oeste estaba enojado por algo. Jaken sabía muy bien de quién se trataba, corrió a avisarle a Rin en el dormitorio de kagome y Sesshomaru, para que permanecieran allí, luego corrió de nuevo hacia la explanada del castillo, no sin antes ordenarles a los sirvientes preparar un banquete y refrescar la antigua habitación de la peligrosa visita. Al explicarles en Kappa, los sirvientes tímidamente se fueron relajando. Conocían esa energía, parecía la del Señor Occidental, pero no era. Los más antiguos sin embargo sabían a quién pertenecía, y si eso fuera verdad, no traería nada bueno consigo.

-"Madre"

-"Sesshomaru…"

El silencio los envolvía, sólo se veían a los ojos, sin decir palabra, nada más.

No era bueno, nada bueno, Danaka decidió interrumpir.

-"Lady Kimi,…"

-"Ah!, Danaka San, tantos siglos ne?"

-"Hai , Lady Kimi, muchos"

Mirando a Shippo de pie con el rostro tan estoico como el de Sesshomaru, la hembra Inu sonrió y se dirigió al kitsune

-"Este joven Señor…tiene por nombre…"

-"Shippo, Lady Kimi Sama"

-"Ah! Joven kitsune es una delicia la manera con que te expresas. Dime cuál es tu misión en Occidente?"

-"Él es mi hijo ahora, ya que he emparejado a su madre"

La mirada de Inu Kimi hacia su hijo

-"Te has emparejado, Sesshomaru?"

-"Hn."

La sonrisa de la Inu era ahora espléndida

-"Mmmm. Poderoso kitsune…Maestro de la magia youkai"

Acarició el cabello rojo de Shippo y luego dirigió sus ojos al príncipe Ookami

-"Y tú eres…"

-"Él es Lord Kouga, Daiyoukai del Norte y pareja de la heredera del Oeste"

Kouga reverenciaba a la hembra

-"Lady Kimi."

-"Ah!, Eres muy guapo…¿Por qué una humana?"

Los ánimos amenazaban con caldearse lenta, pero inevitablemente.

(Son más honorables que muchos youkai que conozco, Señora Kimi) Le habría encantado responderle, pero debía buscar las palabras adecuadas para hacerlo.

-"Bueno, Kimi Sama, qué puedo decir? Mi bestia, mi cuerpo, mi alma y mi corazón la han elegido como mi pareja"

El seño fruncido muy al estilo de su hijo.

-"Y tú Danaka San, llevas una marca también, pero…Es extraña, no he visto esa marca en ninguno de los clanes demoníacos antes…Acaso ha surgido uno nuevo?"

-"No que yo sepa Kimi Sama"

-"Entonces de dónde es?"

-" Es la madre de la Dama del Oeste"

-"Mi hijo se ha emparejado y eso es algo que jamás pensé que vería…Hay que festejar!"

La alegría de la hembra Inu se sentía como olas de youki, ella vociferaba su agrado ante la noticia. Si bien había venido desde el infierno, algo sabía, mas no demasiado, de los sucesos recientes. Mientras caminaba dentro del palacio, los sirvientes reverenciaban a la ex Dama del Oeste, con terror en sus rostros. Avanzaba por los pasillos directo al dormitorio de su hijo

-"Quiero verla, Sesshomaru"

-"Está indispuesta por el momento"

-"Iré a su habitación entonces…"

La preocupación en los rostros de Danaka y Kouga

-"Madre, prepararemos una velada especial para que puedas conocerla, esta noche en la cena"

-"Ah! Eso me gustó mucho más"

-"Jaken!"

El pequeño kappa aparecía de entre las piernas de Kouga y Danaka

-"Hai Mi Lord?"

-"Ah, aún mantienes al fiel Jaken a tu servicio. Ohaio gozaimasu Jaken"

-"Ohaio gozaimasu, Mi Lady"

-"Prepara todo para el ágape de esta noche, y la habitación de Inu Kimi Sama"

-"Todo está preparado Mi Señor, por aquí, Lady Kimi"

Sesshomaru vio desaparecer a su madre con Jaken, mientras, dejando los honores de lado, corrió junto a sus amigos al dormitorio real.

-"Recuérdenme premiar la inútil de Jaken, cuando mi madre se vaya"

-"Hai, no lo dudes"

-"Mi Lord?"

Entraron a la habitación sobresaltando a las hembras

-"Qué sucede Sesshomaru de quién es ese aura tan aplastante?"

-"En qué podemos ayudar Mi Lord?"

Sesshomaru caminaba entre ellos hacia la chimenea y se apoyaba en ella mirando el fuego.

-"Mi fiel manada de amigos…No son ni youkai ni humanos, son amigos…Ore no tomodachi…Arigatogozaimasu, por tanto afecto a la casa del Oeste"

-"Sesshomaru…Mi amor…"

Noriko apretaba la mano del tigre, Miroku abrazaba a Sango…Rin y Kouga junto a Shippo observaban. Inuyasha explotó

-"Y bien? Habla! ¿Quién mierda es?"

Kibò le tomaba del hakama

-"Inu…No. No necesitamos grietas entre nosotros"

-"El Ookami tiene razón. El aura espeluznante, pertenece a mi madre Inu Kimi, la ex Señora del Oeste. Antes de que me pregunten, sí, se suponía que estaba muerta, no, no tengo ni idea qué vino a hacer y no, no sé cómo va a reaccionar ante la presencia de tantos humanos en palacio y dentro de la manada, menos aún cuando vea que la Dama del Oeste también lo es"

-"Yashamaru…"

El sólo nombre del cachorro, le erizó la piel. Era un muy, muy poderoso hanyou, pero hanyou al fin. Extraño, único en su tipo. La combinación perfecta entre lo maligno y lo sagrado, el youki y el reiki, lo humano y lo youkai, simplemente la perfección en un ser vivo el yin y el yang. El pequeño estaba más grande ahora, sus marcas magenta, se veían bastante más, pero no tanto como a su padre, la luna creciente muy marcada en su frente, los ojos de los Taisho, pero su cabello, negro como el de su madre y sus orejas y manos, en líneas generales su cuerpo era humano. Por lo menos por fuera. Pero a su abuela Inu…Nadie sabía qué le causaría.

-"Ella odia a los seres humanos, los culpa de su desdicha, como hacías tú. No voy a tolerar sus tratos despectivos para con mi hijo o mis amigos"

-"Kagome, ella es mi madre, sí, pero yo soy el Señor del Oeste y tú la Señora. Mi hijo podría ser cualquier cosa, no sé, por decir algo, blanco, negro, verde, águila, serpiente, búfalo, pero es mi hijo…mío. MÍO! Y nadie tiene nada que decir, mierda! Ahora más que nunca, humanos, deben mostrar su valía, deben demostrarle a mi madre lo que me demostraron a mí. Su esencia, sus sentimientos, sus pasiones. No teman, somos familia."

-"Sí, Mi Lord"

-"Hai"

-"Sí, Sesshomaru Sama"

Abrazando a su mujer y a su hijo, los miró con mucha confianza

-"No deben cambiar su forma ser, su forma de actuar a su alrededor, ella no da las órdenes, Yo sí. Kagome sí. Inuyasha, sÍ. Mi madre valora el respeto por sobre todas las cosas. Pero ha estado casi trescientos años en el infierno, y no sé cómo podría ese ambiente afectar su juicio."

-"Keh! Por lo menos siempre queda la posibilidad de purificarla o no, Kagome?"

Las miradas se cruzaban, entre ellos la amistad no se había restablecido, pero la sensación de apoyo moral, era reconfortante, Kaede les ofrecía té.

Terminada de servir las tazas se acercó al Daiyoukai

-"Sesshomaru Sama, lo mejor sería, darle el gusto al comienzo y luego ir ajustándole un poco la correa"

Kaede sonreía, había expresado las poco felices palabras, haciendo alusión a la naturaleza Inu de la hembra, Sesshomaru lejos de ofenderse estaba aguantando una carcajada en la garganta

-"Correa?"

-"Es una manera de decir"

-"Hn."