NO SOY DUEÑO DE INUYASHA
MALO…MALO…CADA VEZ PEOR… PERO…
CAPITULO 105
Shimaru en control de la situación, agarró a Inuyasha del cuello y lo alzó en el aire
-"Si tan macho te crees vendrás conmigo a mi dormitorio y frente a la Miko me dirás qué es lo que sabes, de mujeres mestizo"
-"Mucho más que tú hijo de puta, SUÉLTAME!"
Inuyasha luchaba para liberarse, Sesshomaru cara a cara con él apretaba los dientes exponiendo sus colmillos
-"OI! Que no dije nada en definitiva! No he dicho nada acerca de ninguna, sólo que sé más que tú de mujeres, es que no puedes soportar que te supere en algo?"
-"No es lo que dijiste, hanyou, es lo que quisiste decir…"
Shimaru y Sesshomaru compartían la ira, el alcohol hacía su intento de dominar al Inu youkai, su mente divagaba con ideas y pensamientos, que no podía quitar de su cabeza
-"Eres una desgracia para tu sangre, que yo sepa, sólo dos hembras humanas has tenido cerca afectivamente y una de ellas es la Señora de Occidente y la que tú llamas…amiga? Así habla un amigo?"
Inuyasha clavó los ojos en los de su hermano mientras lo arrastraba del cuello por los pasillos atravesando salones y una interminable hilera de sirvientes asustados
Los demás los siguieron intentando calmar a Sesshomaru que se debatía entre su esencia y la de su bestia, ambos deseando lastimar al hanyou por celos.
-"Mi Lord! No haga nada de lo que luego se arrepienta!"
Sesshomaru estaba ciego de rabia y celos
-"Mira Culo Sama, lo que sucedió o no entre Kagome y yo no es de tu incumbencia y sucedió mucho antes de que tú aparecieras, yo no dije nombres ni tampoco di detalles de nada! Hasta donde yo sé, Kagome se alejó de mi manada siendo pura…Después yo no supe más de ella"
Mareado y enfurecido el Daiyoukai se desplazaba hacia el frente del palacio. Inu Kimi oyó los disturbios y se acercó acompañada de sus guardias. Sus ojos se abrieron al ver el espectáculo frente a ella. Un alfa y un beta sumidos en una pelea no era nada bueno y tampoco el hecho de que el olor a alcohol inundó sus fosas nasales ¿Estaban ebrios?. La vergüenza corrió por su espina dorsal, los herederos de su pareja estaban ebrios y peleando por una hembra, igual que los humanos bajos, en los arrabales de las aldeas.
-"Mi Señor…Mi lord… Cálmese"
Danaka tomaba del brazo al Daiyoukai enfurecido, que se desplazaba a los tumbos por el pasillo. El resto no se atrevía a tocarlo, pero sí le gritaban que se detuviera
-"Sesshomaru Sama!"
-"Mi Señor, Sesshomaru, amo bonito!"
-"Lord Sesshomaru!"
Kouga tomaba valor y se plantaba frente a él, confiaba en que no mataría a la pareja de su hija.
-"Lord Sesshomaru"
El Lord Inu se detuvo en seco jadeando y con la mirada teñida fija en el lobo
-"Tú lo presionaste hasta que lo obligaste a atravesar la charla de sake…Otra vez…Y sabes lo reservado que Inuyasha es al respecto de su vida privada. Es un rastrero y no nos llevamos del todo bien, pero lo conozco lo suficiente para saber que sin alcohol, jamás hubiese hablado del tema de esa manera y mucho menos, frente a ti"
Sesshomaru escuchaba entre penumbras respirando su ira a través de la nariz, Shimaru mantenía a Inuyasha colgado del cuello sin asfixiarlo, aún.
"El lobo tiene razón, tú lo presionaste y lo acorralaste…Yo te lo advertí"
"Hn. Lo sssé, pero es un tema que nnno logro asimilar todavía, besstia"
"No dañes a nuestra pareja. Te lo advierto una vez más"
"Jamás lastimaría a Kagome, a propósssito"
"Estás ebrio, no confío en ti. Liberaré al hanyou ahora y tú te irás a dormir. Yo velaré, como siempre…BAKA!"
Las respiraciones se fueron calmando y lentamente Inuyasha alcanzó el suelo con sus pies.
Tosiendo bastante y frotando su cuello, maldijo un par de veces y partió a su dormitorio tambaleándose
-"Maldito idiota! ¿Qué intentabas hacer? Eres el peor bebedor que conozco. Tenías que torturarme con esas idioteces vergonzosas! ¿Qué pretendías, que no me defienda? Hazte un favor, aléjate del sake…Infeliz de mierda"
Sesshomaru gruñía en respuesta pero Inuyasha estaba demasiado ebrio para oír. El portazo se hizo eco en el pasillo. Danaka tomó del brazo a Sesshomaru. Inu Kimi dio un paso adelante y tomó el otro brazo de Sesshomaru.
-"Ya basta!, Ven, cachorro. Kagome no debe verte en este estado"
-"Hn."
-"Lo llevaremos al despacho"
-"Danaka Sama…"
-"Sí, Jaken acompáñanos"
El tora le hizo señas a Miroku y Kouga para que se retiraran, él se encargaría del Inu en desventura.
Una vez dentro del despacho, Inu Kimi, sentó a Sesshomaru y Danaka le pidió a Jaken que trajera café negro bien cargado.
-"Café? Y eso qué es?"
-"Pídele a la Ushi ella sabe"
-"No. Si es nocivo para Sesshomaru Sama?"
-"Idiota, es un brebaje de hierbas y semillas tostadas molidas que viene en las cajas del futuro, a Lord Sesshomaru le agrada mucho."
-"Haz lo que te dicen Jaken!"
-"Hai Kimi Sama "
-"Ya sé lo que dirás…Me lo merezco, verdad?"
El General Danaka lo miraba preocupado, no estaba acostumbrado a ver dolor en la mirada del Daiyoukai
-"No diré nada, tú ya lo has hecho por mí"
-"Él la tuvo antes. La idea me enfurece, no lo soporto"
-"Según recuerdo y con todo respeto, Mi Señor, cuando la conocí, ella olía a pureza, y continuó hasta después del emparejamiento. Luego su aroma cambió y ella olía a usted, a nadie más"
-"Bueno, bueno Sesshomaru, te has unido a una rareza entre los ningen, una virgen. Y acaso ella te ha dado razones para dudar?"
-"Claro que no."
-" Y por qué los celos cachorro?"
-"El mestizo y ella… Estuvieron enamorados"
-"¿Y?"
-"Eso! Antes que yo, estuvo él"
-"En su lecho? Entre sus piernas?"
-"En su lecho, entre su piernas no, ella era pura cuando la tomé por pareja"
Jaken entraba con una gran jarra de café negro y depositaba la bandeja en el escritorio. Sirvió un gran tazón del líquido oscuro e hirviente
-"Gracias Jaken"
-"Vivo para servir a mi amo bonito…"
Los cuatro se miraron si decir nada. El Inu bebía café y lentamente iba recobrando la serenidad
Luego de media hora más o menos, Sesshomaru habló
-"Danaka Sama, dile a Kagome que venga"
-"Sí Mi Lord"
Al quedar solo con su madre, ella se acercó a él
-"No he sido una madre cariñosa, pero siempre he deseado tu bien y tu felicidad. La Miko es una mujer de palabra y de mucho honor, eso es legendario aún entre los youkai. Sabes que ella es incapaz de mentir."
-"Pensar en el mestizo tocándola me enfurece"
-"Lo sé, pero esta vez es el sake el que te confunde y nubla tu juicio. No castigues a tu pareja por algo que ignoras"
-"Ella me contó lo que sucedió entre ellos"
-"Ya veo…Aún así, se guardó para ti"
-"Para quien fuese su verdadero amor"
-"Exacto… Tú lo has dicho, buenas noches. Hijo mío"
Era verdad, Kimi dio en el meollo de la situación, él era el verdadero amor de Kagome…De nuevo había sido un tonto. Atormentado por los pensamientos producto del sake. Al salir, encontró a Jaken, Inu Kimi suavemente habló con él.
-"Y tú Jaken, mantén un ojo en Inuyasha…Ve que el hanyou esté bien."
-"Sí, Kimi Sama!"
Kagome se puso una bata de seda azul y rápidamente siguió al tigre hasta su pareja. Una vez sólo, Sesshomaru hundió su cabeza entre sus manos, tenía los codos apoyados en el escritorio, se sentía culpable de sus celos y bastante incómodo por haber perdido la compostura con Inuyasha. Los suaves golpes en las puertas del despacho lo sacaron de sus cavilaciones
-"Pasa, Kagome"
-"Sesshomaru? ¿Qué sucede?"
Danaka no le había adelantado nada, pero Miroku y Kouga corrieron a contarle lo sucedido. Ella no deseaba que Sesshomaru se molestara con ellos, así que fingió ignorancia o lo intentó
-"Supongo que sabes lo que pasó con el hanyou"
Ella no respondió para no mentirle
-"Yo…Lo siento, Kagome"
Continuó sin decir nada. Caminó hasta él que estaba sentado en su gran sillón y lo abrazó acariciando su cabello.
-"Lo sé, amor, tus celos me halagan, pero también me ofenden"
-"Eres mía…Dímelo! Eres mía, nada más que mía"
La sacerdotisa se apartó un poco de él, la única manera de calmar a un Inu celoso era con contacto físico y mucho. Desató su obi y dejó caer la bata a sus pies, ella estaba de pie frente a él, completamente desnuda
-"Ven, compruébalo, busca otra esencia que no sea la tuya…"
No decía lo que continuaba la frase anterior, pero Sesshomaru escuchaba con sus sentidos la angustia de su pareja, le faltaba terminar la frase, (Luego me iré, junto a Yashamaru a vivir en la aldea o en cualquier otro lugar) pero que fuera lejos de él. No desconfiaba de ella, jamás lo haría, sólo le dolía que Inuyasha hubiese puesto sus garras sobre ella antes que él.
-"No necesito comprobar nada, yo conozco a mi mujer, yo te estoy pidiendo que me digas que tus sentimientos me pertenecen a mí, Que tu corazón es única y exclusivamente mío"
-"Después de atravesar tantos problemas juntos dudas de mis sentimientos?"
-"Soy un tonto, pero necesito que me lo digas"
-"Te amo…Sesshomaru"
Se puso de pie y abrazando a Kagome la besó, suavemente, profundamente y después, fue volviéndose más posesivo con su beso, más brusco, más avariento. Ella disfrutaba de su apetito por su carne, lo deseaba, y tanto que se ponía de puntillas para alcanzarlo y abrazarlo.
Debatiéndose entre el Inu y la bestia, la alzó envolviendo su cintura con las piernas de ella y aún besándola, la fue recostando sobre el escritorio. Besando su cuello, su pecho y succionando los pezones y mordiendo, iba arrastrando las garras por los costados de la Miko, siguiendo sus muslos hasta levantar sus piernas y apoyarlas detrás de él, en los posa brazos de su sillón. Con una mano, sostenía los brazos de Kagome por sobre su cabeza, firmemente y ante el espectáculo maravillosamente sensual que tenía frente a él, tomando su erección con la mano que tenía libre, se guió hacia el sexo caliente de ella y sin consideración se hundió a fondo provocando que Kagome inhalara violentamente. Los movimientos de penetración, fuertes y veloces, provocaban gemidos de placer intenso en la mujer. Desesperado, necesitado, se fusionaba con ella hasta perder la conciencia y la noción del tiempo, una y otra vez, tomando ahora sus caderas para llegar aún más profundo. Sentía retorcerse a Kagome y la inmovilizaba con su peso. La fuerza y velocidad de las embestidas aumentaban y los gemidos se transformaban en lamentos, con desesperación, la bestia lamía el vientre de la Miko y mamaba de sus pechos, el clímax tortuoso explotó entre ellos, él sabía que era suya, se brindaría a sí mismo, por siempre y para siempre, tirando de sus manos la levantó y la llevó contra la pared, ella jadeaba en éxtasis
-"Te amo, Kagome…Mí Kagome, Mía"
Embestía y la atraía hacia abajo con fuerza. El placer, rayaba el dolor y la pasión se mezclaba con amor. Lágrimas corrían por el rostro enrojecido de la joven, ella aferrada a la cabellera plateada, la mirada fija en el Inu extasiado, gimiendo y gritando, alcanzaron la cima del placer una vez más
-"Sesshomaru…Mío, mío"
-"Eternamente…"
