Hola, les traigo el nuevo caítulo de "Rol de padres"
Me tomé el comentario de "Lirio Azul" y le decidí poner el titulo que ella dijo.
Gracias, XD
Capitulo tres: "Dos bakas y un bebé"
La camisa deportiva daba vueltas en la lavadora, "gracias a Dios tenía la chaqueta abierta" pensó Tobio ahí fastidiado viendo a la prenda dar vueltas y vueltas.
─ Kageyama no tenías por qué aventarme la pañalera, da gracias que te deje usar la lavandería –entró Hinata quejándose y sobándose el hombro, pero se detuvo en seco ante la imagen que tenía enfrente.
Al pelinegro, únicamente con su pantalón de la escuela…
Por supuesto que Hinata ya lo había visto de esta manera ¡Son deportistas! Se cambian en los vestidores a diario, sin embargo cuando empiezas a poner tu atención a cada detalle en una sola persona, las cosas cambian.
Ya era el colmo, mira que venir a avergonzarse por ver así a su compañero de equipo. ¿Pero que le iba a hacer? Tobio no estaba nada mal, abdomen plano, piel trigueña de cremosa apariencia, los años de juventud junto a una vida activa hacían maravillas con esos músculos que comenzaban a mostrar su hermoso diseño.
─ ¿Qué te….¡Auch! -Hinata había agarrado una toalla que estaba en el perchero del cuarto de lavado, la hizo pelota y se la aventó en plena cara al contrario.
─ Eso es por tu salvajismo de hace rato –gritó Hinata huyendo de ahí, definitivamente no se sentía él mismo, notaba su cara caliente y el corazón agitado dentro del pecho.
─ Pequeño Ryu –dijo notando al infante que lo observaba desde su corral, y le sonrió; ese niño era muy adorable con su chuponcito en forma de flor sobre su boquita. Hinata se acercó poniéndose en cuclillas pasándole un cubo de juguete y con la mirada pensativa le dijo con la voz baja:
─ ¿Qué rayos me sucede? No puede ser posible que esté pensando en este sujeto de esta manera…(al fin se había dado algo de cuenta) ¡Además es un Rey egocéntrico presumido …
─ ¿Quién es un egocéntrico presumido? -dijo Tobio ejerciendo presión con su mano sobre la cabeza de Hinata, "Auch eso duele" se quejó el pelinaranja.
─ Ya te dije miles de veces que no me digas Rey.
─ Yo te digo cómo se me pegue la gana -hizo el más bajo un mohín de reproche en realidad bastante adorable.
─ Tch, idiota –respondió el contrario dándose la media vuelta –eres un verdadero dolor de cabeza y una completa molestia
"Tú eres el verdadero dolor de cabeza"
Tobio ahora traía solo puesta la chaqueta del instituto pues no se iba a andar paseandose por ahí semidesnudo en la sala de una casa ajena.
─ Si soy tanta molestia para ti ¿para qué viniste? -Hinata dio en el clavo, el setter nunca se imaginó que pudiera preguntarle algo así ¿Desde cuándo le importaba con tanta seriedad al otro las palabras que salían de su boca?
─ Tienes razón, no se para que vine –dijo molesto – apenas esté listo mi camiseta yo…¡Hinata idiota ese niño se va a dar en la torre!
─ Ahh Ryu …espera –el pequeño ya tenía una piernita del otro lado del barandal tratando cómicamente de salirse de su encierro, Kageyama se acercó hasta donde estaban esos dos y tomó al bebé torpemente entre sus brazos.
─ Este niño peligra a tu lado –le dijo mirándolo desaprobatoriamente.
─ No es cierto, dámelo –exigió Hinata cómo si le hubieran quitado un oso de peluche, Kageyama sonrió malicioso y alzó más al bebé.
─ No, me lo llevaré –contestó el contrario fingiendo seriedad –Eres un irresponsable…
─ Dámelo no te lo puedes llevar –el pelinegro evadía al otro fácilmente dando vuelas mientras tenía al bebé por encima de él sonteniéndolo, para Ryu eso era diversión, sus adorables carcajadas habían subido de tono, vaya en realidad para los tres se volvió divertido, era increíble como ambos comenzaban discutiendo para luego olvidarse de ello, Hinata acorralo a Kageyama en el sofá y se abalanzo sobre él, quedando este con los brazos extendidos hacia arriba sosteniendo con todas sus fuerzas al infante y Hinata encima de él.
El peli naranja reía contra su pecho, el setter bajo a Ryu poniéndolo a su lado y por un instante se quedaron así.
Era muy reconfortante tener al imperativo de Hinata de esa manera.
Lentamente levantaba los brazos, quería rodear con ellos la figura que tenía sobre cuerpo, pero el teléfono de la sala sonó y Hinata se levantó de un salto.
─ ¿Bueno?
─ Ah, Hina-chan –se escuchó del otro lado del auricular, el mencionado rió apenado ante el sobrenombre que la mamá de Ryu tan confiadamente le pusó -¿Todo bien?
─ Sí Kyoko-san –respondió alegre.
─ ¿Qué hace mi pequeño Ryu? -Hinata miró a ver a donde estaban Tobio y el bebé, el primero aún estaba recostado en el sofá mientras el pequeño se inclinaba para tocarle el rostro.
─ Está jugando con un idiota –sonrió – ah, ¿le molesta que haya venido un amigo de la escuela?
─ ¿Un amigo? -y de inmediato se escuchó su voz un poco más efusiva -¡Claro que no! ¿Los dos están cuidando a mi Ryu chan? Eso es…genial, está bien Hina-chan no hay problema.
El pelinaranja se confundió un poco por la efusividad de la chica, pero no le dio importancia.
─ Ya casi van a ser la siete de la noche, nada más acuérdate de darle su baño, y te hable porque se me olvido decirte que el aceite de lavanda para que se relaje y se duerma está en la gaveta de su habitación.
─ Claro.
─ Por cierto ya le hable a tu mamá , la fiesta va a terminar muy tarde así que puedes dormir ahí.
─ Claro…no hay problema.
─ Tu amigo también puede quedarse…
"¿Eh?"
─ Nos vemos Hina-chan cuiden bien entre los dos a mi angelito.
─ Al parecer voy a quedarme toda lo noche –dijo Hinata más para sí mismo, pero fue escuchado por el otro chico.
Hubo un pequeño silencio
─ Me quedaré contigo –Hinata abrió los ojos sorprendido ante lo dicho tan tranquilamente por parte de Kageyama –no tengo nada más que hacer, además terminaras perdiendo a este niño.
─ H-haz lo que quieras que de bebés yo sé más que tú.
No se dijo nada más, pareciera que los dos huyeron de las explicaciones.
─ Voy a preparar la tina de Ryu –dijo Hinata dirigiéndose al cuarto de baño. Veinte minutos después, regresó a la sala y se encontró a Tobio ya con su playera seca, pero la escena que presencio le dibujó una sonrisa en el rostro:
Kageyama a cierta distancia estaba de cuclillas con los brazos extendidos y Ryu caminaba o más bien se tambaleaba torpemente hacia él.
─ Vamos, si quieres que un día te enseñe a jugar volleyboll tienes que aprender a pararte y a caminar bien por la cancha primero –decía Tobio pareciendo entrenador, Hinata se tapó la boca para no reventar de risa ahí mismo. A mitad de camino, el bebito se tambaleo y cayó sobre su pequeño trasero.
─ Sin llorar ¿eh?, mientras este aquí vas a poder hacerlo –decía Kageyama mientras lo abrazaba.
"Mientras yo esté aquí, serás invencible"
Ese recuerdo vino a la mente del pelinaranja, entonces se sujetó el pecho sonriendo ampliamente.
─ No quieras verte genial al estar soltando esas palabras –y Kageyama miró por encima de su hombro viendo a un Hinata que se aguantaba la risa a más no poder.
─ Ya dámelo –caminó hacia él, luego de terminar de reírse, extendiendo sus brazos para tomar a Ryu-chan –voy a bañarlo.
─ ¿Sabes cómo?
─ Es cómo bañarse así mismo, Kageyama eres un idiota cuando de niños se trata.
─ ¡Yo no me tengo que estar preocupando cómo cuidar niños a esta edad! ─
─ Tampoco yo, pero es inevitable ignorarlos –dijo Hinata caminando hacia el baño mientras Tobio lo miraba pensativo. Sin más se quedó mirando el televisor hasta que salió el más bajo con el pequeño en brazos, trayendo este un mameluco puesto y su cabellito húmedo.
─ Tuve tiempo de hasta ver un dos episodios shingeki no kyojin que transmitieron ¿Qué rayos hacías?
─ Pues jugando en la tina con el pequeño, tenía ahí su patito y su barco de plástico ¿verdad Ryu?
Flechazo para Kageyama, pues Hinata lucía jodidamente adorable cuando sonreía y más teniendo a esa criaturita en sus brazos mientras esta ponía sus manitas en la mejilla de su cuidador.
Se voltio y suspiro pesadamente.
Él sólo se estaba torturando.
Las ocho de la noche.
La mamá de Ryu la había dicho a Hinata que podía encargar lo que quisiera y que dijera que lo pusieran en su cuenta. Así que para las ocho y media, él llamó por una orden de Sushi , ya cenando en la cocina y al pequeño bajo sus cuidados se pusieron a hablar de cosas triviales.
Estando juntos al parecer si podían hablar mucho más de lo que se imaginaban. (Sin dejar sus habituales peleas, claro esta)
El tiempo pasó volando; sin que se dieran cuenta Ryu ya había caído dormido sobre la alfombra, Hinata lo levantó y lo llevó a su cuna, dejando en la habitación una lucecita encendida.
─ Kyoko –san me dijo que es un sofá cama -dijo Hinata quitando las almohadas decorativas del mueble, entre los dos lo desplegaron y vieron que era bastante grande.
─ Puedes dormirte tu ahí –dijo Kageyama –yo iré a ese sofá, no quiero que me andes pateando la cara cómo cuando fuimos al retiro a entrenar. Estando tu futón al lado del mío parece que tenías el piso para ti solo.
─ ¡Pues mejor! –Dijo Hinata algo apenado –así puedo dormir a mis anchas.
Ya eran más de las diez de la noche, las luces de la casa se apagaron.
Para la media noche entre sueños Kageyama escuchó un ruido agudo.
─ ¿Mm? –Entreabrió los ojos –Hinata, Hinata …El niño está llorando –dijo volviendo a pegar la cara contra la almohada. El pelinaranja se levantó medio sonámbulo y fue hasta el cuarto de Ryu, quien necesitaba un cambio de pañal, resuelta la urgencia, a Hinata le tomó una hora volver a adormecerlo hasta que lo logró y arrastrando los pies pudo volver a internarse en la cama y en en sus sueños.
Tres horas después Hinata se revolvió en la cama escuchando de nuevo otro sonido.
─ Kageyama –dijo bostezando –te toca a ti ir a verlo.
El mencionado alzó el rostro medio adormilado y perezosamente se levantó. Llegando al cuarto de Ryu lo tomó en brazos tratando de arrullarlo pero el bebé seguía llorando.
Kageyama ni siquiera estaba en sus cinco sentidos estaba más que cansado porque ese día se levantó muy temprano, así que caminó hasta la cama en donde estaba Hinata y se sentó en el borde con el bebé en sus brazos.
─ Oi Hinata –dijo adormilado –no se calla.
El pelirrojo se incorporó estirándose, tenía los cabellos revueltos y estaba tan cansado cómo el setter.
─ A lo mejor sólo tiene frió –lo abrazó, lo puso en su pecho y se recargó de nuevo en la cama tarareando muy bajo una canción, Kageyama ni se inmuto , bostezó y sin darse cuenta se dejó caer a un lado de Hinata.
Cinco de la madrugada y la puerta de la sala se abría.
─ Shhh –se escuchó decir y una fina mano encendió la tenue lámpara de la sala.
─ Mamá no hagas mucho ruido para no despertar a Ryu y a Hina….
Kyoko se quedó mirando la escena frente a ella: En el sofá cama estaba su querido Ryu durmiendo cómo angelito encima del pecho de Hinata mientras a su lado estaba otro chico mucho más alto que él abrazándolo por la cintura teniendo su rostro recargado en hombro del más bajo.
─ ¿Mamá?
─ ¿Sí?
─ La cámara por favor –la abuela suspiró sacando del bolso lo que pedía su hija, cuando ella veía cosas así…¿cómo decirlo?…se emocionaba tantito.
─ ¿¡No es la cosa más bella que has visto en tu vida!? -susurró ella toda emocionada y ruborizada volteando a ver a su madre casi sacudiéndola -¡Son hermosos! ¡Míralos, Ryu-chan parece su hijo!
Ni tonta ni perezosa Kyoko les tomo un par de fotos.
Su mamá rió negando con la cabeza.
A su hija lo fujoshi no se le quitaba nadie .
De verdad, los bebés huyen de su cuna y de su corral. Cuando mi hermanito tenia un año, hacia misión imposible en su corral y quien sabe cómo le hacía para escalarlo jajajaja. Muchas gracias por sus bellos comentarios, de verdad.
AizumiMizore-YAOI: Me alegra que te guste el fic, y sí , Hinata se ve divino con su rol maternal (de joven madre)
: También nos haría felices que intentaran todas las veces que sea necesario hacer un bebé. Así que Ryu te mata de ternura? Espera a ver más.
Amigas y amigos míos , la cosa no acaba aquí, ellos no serán los únicos con "rol de padres"
Nos leemos pronto.
