Tutor
Estoy siendo amenazada por una compañera de clases…
- Hey, Sato. Vámonos a casa – dijo Korra
- Ah… sí…
- Oh, adiós Korra – se despidió Opal -. Adiós Asami
El grupo de amigos se quedó en silencio observando como aquella desigual pareja abandonaba el salón de clases. Nadie sabía a ciencia cierta cuándo específicamente esas dos habían comenzado a juntarse, más aún de manera tan íntima como para, de vez en cuando, ir juntas a casa. Opal comenzaba a sospechar algo, pero no tenía pruebas.
- Korra y Sato han estado muy juntas últimamente – decía en voz alta Wing, como si hubiera leído los pensamientos de Opal.
- ¿También lo piensas? – respondió esta -. ¿Qué habrá pasado? Korra no es muy abierta con lo que cuenta, pero esto es algo importante ¿no?
- ¿Es que acaso Sato se ha convertido en su sirviente personal? – ahora decía Wei, el otro gemelo, nuevamente diciendo en voz alta lo que ella pensaba.
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- Falta una hora para que mi tutor llegue. No queda otra opción – decía Korra una vez que estuvieron en su departamento, mientras tiraba su mochila a uno de los amplios sillones del living.
Asami ingresó inmediatamente detrás de ella. No habían hablado en todo el trayecto. No es como si se hubiera esforzado en buscar un tema de conversación. Ella simplemente creía que con Korra no tenía absolutamente nada en común, ella la estaba usando de alguna manera, si es que eso era posible; y Asami hasta el momento no encontraba ninguna solución al asunto, por lo que solo había optado por dejarse llevar.
Era incómodo, pero obviando ésa parte a su cuerpo no parecía incomodarle. Años sin ser atendido habían despertado una pequeña llama en su interior. Aun no sabía qué ganaba Korra de todo esto. El intercambio era claramente disparejo, ciertamente Asami salía ganando, de una extraña y retorcida manera.
- Apresúrate y desnúdate – le ordenó tajante Korra, sacándola violentamente de sus cavilaciones.
Tsk… no soy una muñeca. En una hora… en verdad ¿ella sólo planea en hacerlo?
- Antes de eso… quisiera al menos… tomar un baño – respondió Asami levemente ruborizada.
Escuchó el chasquear de los dientes de Korra, y enseguida observó como esta se dirigía hacia ella, invadiendo su espacio personal.
- Está bien. No hueles mal – dijo sacando la nariz de su cuello.
- ¿Qué? ¡N-no! – le respondió sobresaltada y avergonzada - ¡Realmente me importa!
- ¡Cállate! ¡Ya te he dicho que no importa! – le respondió Korra enfadada - ¡Apresúrate y desnúdate!
Momentos después Asami se encontraba acostada en la cama de Korra. Un calor en su cabeza la obligaba a cerrar sus ojos, empañados por el esfuerzo. Había olvidado sacar sus lentes, ahora cuando pasaba distraída y agotada una mano por su mejilla, secando una lágrima que bajaba por su rostro era consciente de lo rápido que había sido todo.
- Ahh – gimió sin poder evitarlo
- Hmm… no es justo si tú eres la única que se siente bien – le susurró Korra entre las piernas -. Tienes que moverte también.
- ¿Qué? – exhaló débilmente Asami, abriendo sus vidriosos ojos.
- Ven, levántate – la llamó Korra sosteniendo uno de sus brazos.
En seguida ella se encontró a horcajadas de la morena, sosteniéndose de sus hombros, completamente dispuesta a sus caprichos. Korra bajó sus manos hasta esconderla entre las piernas de Asami. Ella estaba agotada, increíblemente eso demandaba más energía de la que estaba acostumbrada a derrochar, pero Korra parecía no agotarse ni satisfacerse nunca de ella.
Mordiendo su labio inferior Korra la observó directamente a los ojos, como buscando algo en ella. Asami no entendía, a esas alturas ni siquiera pensaba, solo cumplía lo que ella le pedía. Cerró los ojos cuando Korra comenzó a abrirse paso, obligándose a no emitir ningún sonido, pero hace tiempo ya que su cuerpo le había dejado el memo de que había optado por su independencia en casos como esos.
- Ah – jadeó avergonzada. Se sentía tan expuesta, tan... deseada
Los dedos de Korra profundizaron un poco más dentro de ella, tocando otro punto nuevo, lo que la hizo sobresaltarse.
- Ah, espera… Me duele
- Espera un momento – le dijo Korra mientras se reacomodaba, buscando nuevos puntos que tocar y acariciar dentro de ella, hasta que un ahogado gemido le hizo saber que había dado con uno. Entonces ella tuvo una idea -. Vamos… apresúrate y muévete – le dijo suavemente, mientras los ojos de Asami volvían a abrirse, para observarla abochornada -. No quieres que otros se enteren… de todo.
- ¡E-eso es muy cruel! – dijo entre jadeos y lágrimas. Se detestaba a sí misma. A su estúpido error y su falta de coraje para enfrentar a Korra.
- Decir eso te hace más tentadora – le susurró Korra con una sonrisa, besando fugazmente los labios de Asami, y enseguida continuó su trabajo, con ayuda de ella quien ahora se encontraba moviendo tímidamente sus caderas entre las piernas de Korra, buscando mayor satisfacción en sus toques.
Estoy siendo amenazada por una compañera de clases… En el último examen hice trampa, y Korra me vio. Ahora para mantener el secreto, ella me obliga a tener sexo con ella. Aunque comienzo a dudar de que si esto es un castigo o no.
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A las 8:45 llegó el tutor, quien parecía tener llaves propias del departamento en el cual vivía Korra. Aquel chico era simpático, y ciertamente atractivo. Pero ese parecía ser el común denominador de la universidad a la cual asistía Asami. A donde ella observara había chicos y chicas guapas, pero no había ingresado allí a buscar alguna relación… o bueno, eso era lo que creía al principio.
- Perdón por el atraso – entró al living disculpándose -. Comencemos con la clase.
Mientras colgaba su abrigo en el perchero reparó en que Asami estaba sentada en un sillón individual estudiando de sus apuntes mientras que Korra estaba acostada a lo largo en el otro sillón más amplio, con un comic en sus manos, claramente no estudiando.
- Oh, Asami – la saludó el chico
- Hola, Mako…
- ¿Vas a estudiar hoy con Korra?
- Eh… si – respondió con dificultad la pregunta
- Tú también deberías esforzarte un poco más en tus estudios, Korra – le dijo Mako dirigiéndose hacia la chica recostada.
- Ñe. Solo dices unas pocas palabras frívolas y luego te pagan. Deberías conseguir un trabajo de verdad.
- Y tú deberías estudiar más ¡Con mayor razón si traes a Asami! – le respondió quitándole el comic y golpeando su cabeza.
- Fui yo quien se lo pidió – intervino Asami
- Ella es una estudiante becada – agregó Korra, sobándose la cabeza -. Sería malo si sus notas bajaran
- Oh, una beca… Eso es realmente difícil de mantener en esa universidad – respondió Mako cruzándose de brazos -. Entiendo. La próxima vez, si hay algo que no entiendas, señálalo en un libro y tráemelo.
Los ojos de Asami se iluminaron luego de escuchar tal respuesta. De por sí ya estaba disfrutando de clases particulares del tutor de Korra, y ahora podría acudir a él con todas sus dudas.
- Aunque no lo parezca – dijo Korra -, Mako fue el mejor de su promoción en la carrera de ingeniería en la universidad. Es muy inteligente – dijo con cierto fastidio en su voz.
¿De la carrera de ingeniería?... ¿El mejor de su promoción?
- Será un verdadero placer contar con tu ayuda – fue todo lo que Asami pudo decir.
Había pasado casi dos horas en que ella estuvo atenta a la clase personal de Mako. Ya eran pasado las diez de la noche cuando ésta terminó, y Asami estaba agotada, tanto mentalmente como por el esfuerzo físico que había efectuado minutos antes de la clase. Mako se despidió de ambas y se fue, dejándolas solas en aquel living. Korra seguía leyendo aquel comic, ajena a toda la clase y al hecho de que ahora estaba sola con Asami. La ultima suspiró, era tarde, quería ir a descansar a su casa.
- Eh… Korra – le dijo llamando su atención -. ¿De verdad puedo volver la semana que viene?
- Claro – le respondió Korra sin darle importancia al asunto, concentrada en su comic.
- ¿En serio? – se sorprendió un poco Asami -. ¡Gracias!
- Entonces… - dijo sacando su cabeza de la historieta, observándola por primera vez - ¿También lo haremos la próxima semana?
¿Ah?... Entonces ¿seguirá con esto?... No debería sorprenderme
- Oh… Está bien – le respondió en un susurro.
- Hmm – emitió Korra, observándola desconfiada
Sato, sabes perfectamente lo que pareces, pagando clases particulares con tu cuerpo… mujerzuela es lo más suave que puedes decirte.
- Quiero dormir – dijo Korra levantándose del sillón y encaminándose hacia su pieza -. Ya terminó, vete.
- Ah, claro
Completamente una mujerzuela
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Otra semana había pasado. La universidad seguía su curso natural. Los profesores seguían siendo los mismos, todos continuaban igual, excepto Asami. Una inquietud se había acrecentado conforme llegaba el día estipulado para estudiar con Mako, no sin antes pagar por ello.
Asami se había topado con Korra un par de veces en la universidad, pero aquellas ocasiones apenas se dirigían la palabra. Eso le provocaba un pequeño malestar y la seguía confundiendo. ¿Para qué la quería? ¿Por qué le pedía sexo? ¿Por qué ella se sentía inquieta cada vez que la miraba? La única respuesta que podía formular era que simplemente reaccionaba condicionado por el miedo, y algo más que eso…
Ese día las clases ya habían terminado. Asami estaba sacando los últimos cuadernos y libros de su casillero para dirigirse vacilante hacia la entrada de la facultad, esperando la aparición de Korra. No pasó mucho tiempo cuando escuchó unas altas risas provenir de uno de los pasillos que daban hacia el patio del cual salió Korra junto con un grupo de gente. Al parecer no había reparado en Asami, tan divertida iba en la conversación que pasó de largo.
- Vamos al bar ahora – comentaba uno de los gemelos
- ¡Si! – respondía animada Korra
- Korra… - se acercó con rapidez Asami, tocando su hombro -. Hey, yo… eh, se supone que hoy estudiaríamos en tu casa…
- ¿Hmm? ¿Asami también quiere venir? – dijo uno de los gemelos apoyándose en el hombro de esta.
- No gracias, no me gusta mucho ir a bares – respondió fríamente Asami, fulminando al chico con la mirada, provocando que este retrocediera asustado, lo que causó la risa de todo el grupo
Por un segundo observó como Korra la miraba con un brillo que no supo descifrar en sus ojos, lo que hizo que su corazón comenzara acelerarse. Finalmente riendo entre dientes pareció buscar algo en sus bolsillos y de inmediato arrojó a Asami un llavero que ella torpemente lo vino a agarrar entre sus manos.
- ¿Una llave? – alcanzó a decir antes de que Korra reanudara su marcha.
- Ve tú primero – fue todo lo que le dijo, yéndose con el grupo.
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Eran las 8:10 pm. Asami se encontraba en el silencioso departamento de Korra, preguntándose cómo es que vivía sola en aquel lugar. ¿Dónde estarían sus padres? ¿Cómo es que podía pagar eso? ¿Acaso era alguna consentida de mamá, una especie de chica rica?. Dio la vuelta a la hoja de su cuaderno, anotando números y fórmulas de manera casi automática. Para eso casi ni necesitaba pensar, no tenía que memorizar nada, solo calcular, y eso lo podía hacer perfectamente mientras ocupaba su mente en otras cosas. Muchas preguntas rodeaban su cabeza. A pesar de tener la llave de aquel inmueble no podía dejar de sentirse como una intrusa, pero ése no era el verdadero problema que la estaba molestando, la misma pregunta hecha por Korra seguía repitiéndose en su mente.
"Entonces también lo haremos la próxima semana?"
¿Hasta cuándo voy a continuar con esto?... Parece que hoy no había nada planeado… Parece que, realmente me estoy volviendo más estúpida – pensó mientras derrotada apoyaba su frente en la mesa, sobre sus apuntes.
Un ruido en la puerta llamó su atención, de inmediato se levantó sobresaltada del asiento para observar como Korra ingresaba.
- Bienveni…
¿Ah? ¿Por qué la estoy saludando?
- No hay tiempo… Solo bájate los pantalones – le respondió Korra mientras se sacaba la chaqueta y la arrojaba al sillón.
- ¡¿Qué?! ¡No! ¡Mako va a llegar pronto! – le respondió Asami, retrocediendo un paso.
- No digas tonterías – le dijo Korra acercándose amenazadora
- Por favor – rogó Asami, chocando con el sillón detrás de ella, cayendo hacia él mientras encogía las piernas -, al menos espera a que terminemos la clase… Puedo hacer cualquier cosa
- Eso será tarde
- No importa
- Además ¿qué harás?
- Oh… eh… ¿darte dinero? – le respondió con una nerviosa sonrisa
Un golpe con un cuaderno en la cabeza le hizo soltar un leve grito, no porque hubiera sentido dolor, sino porque era una forma de manifestarse ante la rudeza de Korra.
- Eres realmente una tonta – le dijo Korra acorralándola en el sillón
- ¡Qu-qué bruta eres! – se defendió Asami, sujetándola enfadada del cuello de su camisa - ¡Eres la menos indicada para decirme eso!
- ¿Eh? – se escuchó detrás de Korra -. Parece divertido ¿qué están haciendo? – preguntó Mako, quien acababa de llegar.
Asami se petrificó al sonido de la voz del chico. ¿Qué pensaría al haberlas encontrado tan cerca la una de la otra? Pero no parecía para nada romántico, de hecho, ella aún tenía cogida a Korra del cuello de la camisa, con el mismo semblante enfadado y avergonzado, mientras que el de la morena era de indiferencia.
- Traje algo para ti, Asami – continuó Mako, buscando algo en su bolso, extrayendo de él un libro -. Toma, este libro me ayudó mucho en ingeniería de la universidad. Planeaba heredárselo a Korra, pero ya ves que es un caso perdido.
- ¿¡De verdad?! – respondió efusivamente Asami, empujando a Korra sin consideración, levantándose de inmediato para ir al encuentro del tutor -. ¡Gracias!
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Las clases de ese día en la universidad ya habían terminado. Como sus clases particulares eran los miércoles y siempre terminaban tarde, al día siguiente ya se encontraba levemente agotada, sintiendo todo el peso de la semana. Pero solo faltaba un día para descansar, por lo menos lo haría unas horas antes de asistir a su trabajo de medio tiempo en la tarde.
Asami caminaba despreocupada por las calles hasta que una librería llamó su atención. Inconscientemente con su mano presionó el bolso que colgaba en su hombro, apreciando el grandioso libro lleno de apuntes que le había entregado Mako. Al siguiente paso que dio ella se encontraba dentro de aquella librería, buscando en la sección de ingeniería algún otro libro de la misma editorial, que pudiera complementar mejor sus estudios.
Estaba concentrada leyendo el contenido de uno de ellos, estudiando de paso nuevos conceptos cuando escuchó una ronca voz a su espalda.
- Asami
Como si ella lo hubiese llamado, allí estaba él.
- ¡Mako! – respondió efusivamente, recibiendo una sonrisa del aludido.
- ¿Qué es eso? ¿Un nuevo libro de referencia?
- Oh, si… Pero no sé cuál comprar. Hay demasiados – respondió Asami observando otro ejemplar que también había llamado su atención.
- Hmm, no sé mucho de medicina ni bacterias, solo números. Pero sé que esta editorial es muy recomendable – dijo Mako agarrando el libro que Asami estaba hojeando.
- Entonces compraré ese – sonrió dulcemente Asami.
Cuando se acercó a pagar el libro, volteó para encontrarse con que Mako aún estaba en la misma posición, observándola, esperándola. Asami no pensaba desaprovechar esa oportunidad.
- Entonces… - comenzó nerviosa -. ¿Estás ocupado ahora?
- ¿Eh?
- Hay algunas partes que no entiendo y quisiera hablar de ello – rápidamente agregó Asami, para que él no malentendiera las cosas -. Aunque puedo preguntarte durante la próxima clase de tutoría si es que te molesta.
Mako sonrió
- ¡No hay problema! ¿Qué te parece si vamos a un café cercano?
Minutos más tarde, se encontraban bebiendo café y hablando amistosamente de temas netamente académicos.
- Ah, ya veo… Realmente tienes una forma de enseñar muy buena, y fácil de entender – lo alabó Asami asintiendo contenta mientras acababa de comprender un ejercicio matemático. Luego levantó su cabeza para dedicarle una sonrisa de agradecimiento a Mako, pero se encontró con que él la estaba mirando sonriente -. Gracias por lo de hoy… no era tu obligación respon-
- Esta bien, no te preocupes – le cortó Mako. A continuación cerró los ojos y emitió y largo suspiro -. Sería grandioso si tan solo pudiera hacerlo así con ella. Me preocupa tener una amiga tan estúpida y terca como Korra.
- ¿Amiga? – preguntó sorprendida Asami
- ¿Eh? ¿No te lo ha contado? Nos conocemos desde que éramos pequeños
- ¿En serio?... Korra nunca lo mencionó.
Cada vez que nos encontramos, sólo nos limitamos a tener sexo…
- No te preocupes – sonrió divertido Mako -. Ella es así con todos. Tampoco habla ni de sus amigos ni de sus estudios.
- Ah… - dijo Asami, llevando la taza de té a sus labios
- … Aunque supongo que, lo siento mucho si es que estoy equivocado, pero tú… y ella están durmiendo juntas.
Asami se atragantó ante la abrupta revelación de Mako. Una ola de pánico bajó por su espina, pero aun así busco valor para enfrentar el rostro de Mako, quizás así podría negar todo, pero Mako ya no sonreía en absoluto. Él lo sabía.
- ¿Ko-Korra… dijo algo? – apenas logró preguntar
- Desde que ingresó a la universidad se volvió una persona muy reservada, más que antes. Solo era mi intuición… Debo decírselo a sus padres. Si fueras un hombre no habría problema, pero…
- Entiendo – asintió Asami, presionando la taza entre sus manos -. Pero… No tengo permitido dejarla
- ¿Eh? – se sorprendió Mako - ¿No son amantes?
- Ah… yo… - comenzó diciendo avergonzada Asami -. Durante el último examen, hice trampa… y Korra me vio.
- En otras palabras – continuó Mako, intuyendo hacia donde se dirigían los acontecimientos -, ¿estás siendo amenazada por Korra por cosas del estudio?
Asami calló, avergonzada tanto por haber hecho trampa en el examen como por confesar que, a su edad, se estaba dejando amedrentar con sexo. Mako suspiró cansado, llevando una mano a su rostro, apoyando su cara en ella mientras intentaba digerir toda la información.
- Oh dios… Lo siento… no sé qué decir realmente – se disculpó el chico -. Antes que nada… déjame hablar con ella.
- Pero si haces eso… Korra…
- Si bien somos amigos, lo que hizo fue claramente un crimen. No puedo hacerme a un lado e ignorarlo.
Mierda, tiene razón… Sólo espero que Korra no reaccione mal.
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Ultimo día. Las clases al fin habían terminado. Realmente esa semana ella se había esforzado, merecía llegar a casa y distraerse un rato. Quizás jugaría videojuegos, tomaría un baño y luego jugaría con su gato. Extrañaba disfrutar de simples cosas. Estas últimas semanas habían sido muy duras para ella, mentalmente hablando.
Mientras el profesor abandonaba la sala de clases, ella perezosamente se dejó caer en su silla, estirándose perezosamente mientras todos abandonaban sonrientes la habitación, murmurando planes para la noche, fiestas para el fin de semana, salidas con novios y amigos, y otras cosas de las cuales Asami no estaba tomando realmente atención. Estaba agotada, esperó a ser la última a salir, ordenando calmadamente sus cosas dentro de su bolso. Apenas terminó, lo colgó a su hombro y procedió a salir, pero ya iba cruzando el marco de la puerta cuando observó a Korra apoyada en la pared frente a ella. Su rostro era más que serio, estaba furiosa.
¡Korra! ¡Ella está aquí!
- Tengo que hablar un momento contigo, Sato – le dijo cortante, como si sus palabras fueras afilados cuchillos que atravesaron los pocos metros que las separaban.
Asami retrocedió unos pasos, volviéndose a internar en la sala de clases. Korra ingresó a ella, y de inmediato detrás de ella cerró la puerta.
- ¿Por qué se lo dijiste a Mako?
- … Porque… no pude evitarlo… - respondió apenas Asami, inundada de miedo de ver a Korra tan molesta –. Se me escapó sin querer.
- ¡¿Vas a hablar indiscretamente con cualquiera que sea un poco amable contigo?!
- Pero… ¡No sabía muy bien qué decir! ¡Nos pudo haber escuchado! – respondió Asami reuniendo valor.
- ¡Naturalmente deberías haber dicho que estábamos saliendo!
- ¡¿Es que eres estúpida?! – respondió de un grito Asami, sorprendiéndola a ambas -. ¡Jamás se me pasó por la mente eso! ¡No solo estaba reacia, sino que también hiciste esas cosas! ¿Cómo puedes llamar a eso "estar saliendo"?
Por un momento Korra se sobresaltó, visiblemente perturbada ante todo lo que le estaba recriminando Asami. Fue solo unos segundos, y al siguiente una patada mandó a volar un banco y una silla. Korra estaba más furiosa que al principio.
…Está enojada… Dios…. ¿qué debo hacer?... En una situación donde estás siendo amenazada, debes actuar y verte como una persona amenazada.
Eso era algo que Asami había aprendido muy bien en su infancia, algo que la había salvado muchas veces antes de saber defenderse completamente. Pero en estos momentos le costaba seguir su vieja enseñanza al pie de la letra. Había practicado tanto su defensa personal, pero ahora realmente no sabía cómo actuar. Aquella chica la intimidaba, pero no quería dejarse vencer por ella. No quería seguir con todo eso.
- Lo… lo siento… - emitió sin poder controlarse.
Korra estaba de espaldas a ella. La tensión en sus hombros y los puños apretados le decían lo enfadada que aún seguía. No sabía cómo actuar. Quería irse, pero antes tenía que ver claros signos de calma en la morena. La información genética ganada con años evolutivos le decían que, en vez de la lucha, tenía que optar por la huida, pero de manera estratégica.
Dio con cautela unos pasos hacia Korra, pero antes de que ella lograra poner una mano en su hombro, esta se dio vuelta.
- Quiero hacerlo, bájate las medias – le dijo fríamente, haciendo alusión a las medias bajo la falda que esta vestía en esos momentos.
Asami abrió la boca sin poder creerlo.
- ¡Korra!
- ¡Deja de jugar! – le dijo ésta cogiéndola de la blusa - ¡Tú eras quien no quería dejar la universidad!
- ¡Y tú no eres quién para decidir eso! – la enfrentó
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- Ah… espera… ah – gemía Asami afirmándose a los bordes de uno de los pupitres.
Si, su "lucha" había perdido irremediablemente.
- Ah… no… - seguía jadeando entrecortadamente, con lágrimas surcando su rostro, avergonzada y triste.
Korra estaba detrás de ella, sosteniéndola por la cintura mientras con una mano presionaba su torso contra la mesa, acostándola, dándole una mejor visibilidad y acceso hacia su interior.
Las piernas de Asami temblaban ante cada movimiento efectuado por Korra, sentía como entre sus muslos se deslizaba el fruto de su excitación, amenazando con mojar y ensuciar su ropa, sacando indecorosos sonidos con cada penetración que Korra daba con sus dedos, haciéndola gemir lastimosamente.
De repente los dedos de Korra se deslizaron lentamente fuera de ella, reuniendo en el trayecto un poco de su esencia. Asami cerró los ojos, mordiendo sus labios para intentar no gemir. Sintió el peso de Korra poyarse sobre ella, y de inmediato vio sus dedos frente a su rostro.
- Mira – le susurró Korra en su oído -. Si realmente no te gustara esto… ¿cómo podría ser que te pusieras tan húmeda? – decía con seriedad mientras mostrada la sustancia espesa y transparente goteando entre sus dedos, cayendo justo frente Asami -. ¿Acaso eres masoquista?
Un gemido hizo que Asami comenzara a llorar silenciosamente. Ella misma no podía explicarlo. Su orgullo estaba completamente mancillado, pero solo era eso. Nunca se había resistido realmente a Korra, la muestra que ella le daba era una clara prueba de ello. Pero eso no quitaba que se sintiera terriblemente mal.
- Asami… - le volvió a susurrar Korra. Ella jamás había dicho su nombre. Lo pronunció despacio, saboreando las sílabas en sus labios, inundando los sentidos de Asami -. No permitiré que sigas siendo egoísta…
- Ahh… - solo pudo gemir esta.
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Nuevamente estaba sola en aquel salón. Korra apenas terminó con ella se marchó sin decir nada. Asami se encontraba de pie mirando por el ventanal hacia afuera, permitiendo que el viento calmara su atormentada mente, llevándose todas sus preocupaciones. Con los ojos cerrados estaba dando lentas respiraciones, el temblor en su mano afirmada a la ventana cada vez era menor. Había logrado calmarse.
La apertura de la puerta la volvió a sobresaltar, haciéndola girar asustada hacia ella, observando como por entre el espacio se asomaba un profesor.
- Señorita Sato… justo era usted a quien buscaba – emitió el hombre
- ¿S-si? – respondió intentando calmarse, alejándose de la ventana hasta acercarse a él.
El profesor se acercó a paso seguro, depositando sus libros en la mesa, pasando de largo hasta llegar a la ventana abierta en la que segundos atrás había estado Asami. Tomando un profundo suspiro comenzó a hablarle.
- Asami, escuché que, durante el último examen, usted demostró un comportamiento equivocado.
Asami se petrificó ante aquellas palabras.
- ¿Qué?...
- ¿Es verdad? Durante el último examen ¿realmente mostró un comportamiento equivocado?
¿Cómo?… No puede ser... ¿Acaso Korra…?
"No permitiré que sigas siendo egoísta"
- Usted es una persona seria, y tampoco lo creo – dijo el profesor observándola detenidamente -. Pero alguien me lo dijo. Tenía que confirmarlo por mí mismo.
¡¿Por qué?!... ¡¿Por qué?!... Ella obviamente… ya tenía todo lo que pidió…
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~o~
Me sorprende la amplia respuesta que tuvo esto, a pesar del inadecuado comienzo que tuvo. Pero estoy perversamente contenta, hice bien en elegir la historia.
Explicaré un poco la trama. Como pueden ver, si bien todo partió en una "obligación", no todas las acciones pasarán a llevar a Asami. Hasta el momento ella lo está llevando bastante bien (*tose* disfrutando) a pesar de lo bizarro que puede parecer. Obviemos el final de este capítulo donde a Asami le rompen el corazón; pero como dice el título "ella es la culpable" ¿de qué? De cambiar. Pero no crean que solo la culpa la tiene Korra. Ja!~
Ok, no diré más.
Debido a que hubo más de un comentario me hizo pensar en cosas, opté por responderlos todos.
Guest: Jojojo, buena palabra descriptiva. Las cosas seguirán subiendo de temperatura más adelante, ya verás. Shizuma94: Pobrecilla Asami... y eres una pervertida hahaha. Imaginaba que sería divertido ver un cambio de roles entre las chicas, veo que acerté. Gracias por seguir mis historias!. love-trc: Eso no es nada, ya verás más adelante... Tc99: Me confundes, no sé si fue demasiado y me vetarás o... no sé cómo continuar la frase. Pero no todo será "contra la voluntad" eso te lo adelanto. : ¿Escribir este tipo de sucias cosas llamará tu atención? Entonces ¡bienvenida a bordo!. : Staph you, me halagas. Siempre será gratificante saber que lo que escribo, tan poco convencional, les encanta. Eso me dice que hay mentes como la mía escondidas en el mundo, yo solo las estoy liberando, hahaha. Aile1323: *risa malévola* Ambas sabemos que lo que dices no es cierto, por favor, ¿tú en un monasterio... leyendo la biblia?. Lamento decirlo pero tu lugar está conmigo, disfrutando de éstas cosas, nada de volver a esa inocencia. No hay vuelta atrás, lo aprendido no se puede olvidar. Así que ponte cómoda y disfruta sin culpas, mira que no lograrás nada. Ya habíamos hablado eso anteriormente, hahaha. koala yuri: Que pintoresco nombre, y ¡weeóoon! ¡jamás, jamás me habían dicho eso! Pero sinceramente esta historia la tiré como un señuelo, y mira lo que atrapé. Así que ya sabes de qué tratará la historia, no fue una coincidencia. No soy una fujoshi (dios! cómo me reí con eso), pero he leído algunos ejemplares de eso, no son mi predilección pero cierta autora de esos mangas me gustó casi sin querer, y aquí está la prueba. En fin, será divertido ver lo que piensas. Zhyo Jarjayez: Jamás encontrarás el camino! Hahaha, no hay nada de qué arrepentirse con esto. Mientras tanto yo seguiré escribiendo estas cosas para ver si te hago cambiar de parecer. Ruha: "malvada sea" ¿quisiste decir: maldita sea ó malvada soy? Aunque creaste una buena palabra. Ya no recuerdo muy bien de qué manera te gustaba, con respecto a las chicas obviamente, pero como eres asamisexual te gustará esto. Cryp: Jojojo, que alegría tenerle por aquí. Gracias por seguir la historia. HanelBlumaTanu: Ves bien, esto recién está empezando. ShenShocker: ¿Mis cochinadas? Yo solo implanto la semilla de la maldá. Además, te gustan sucia. Si, al principio es ridículamente fuerte y violador (lo sigo pensando) pero después te acostumbras hahaha, nah, las cosas cambian, en serio. Yo soy una mujer de principios, que no rompe kokoros como usted lo hace conmigo. Esto es una prueba de ello. deadend7: Oh, muchas gracias. Me encanta saber que mis escritos son amados. Eso es música para mis sucias historias. catching RE: Maravilloso, será un gusto contar con tu apoyo esto. Nami-Nen: ¡¿Qué cresta sucedió?! ¿qué pasó con la lectora fantasma?. Que eres weona, hahahaha! Será, puedo vivir con esto, además mierda no me avergüenzo de escribir esto. Tu deberías hacerlo por leerlo. Te odio por sacar a relucir lo peor de mí, sucia mujer. Mejor concéntrate en la historia. Korrasami is love, korrasami is life~
Nos vemos la próxima semana~
