Prioridades
Todo iba bien. Estaba por terminar de garabatear la respuesta de uno de sus ejercicios cuando aquella imagen de una despreocupada, considerada y alegre Korra asaltó su mente. Siempre quiso que ella la tratase así, demostrándole abiertamente que ella era importante para Korra, preguntando por su día, hablándole, sonriéndole. Y lo había hecho, pero nada había sido más lejos de lo que ella hubiera esperado. Es cierto de que había preguntado por su bienestar e incluso había bromeado. Pero ella no era estúpida, eso fue una actuación. Ella no quería a una Korra falsa.
- No estás muy concentrada ¿cierto?
Rápidamente Asami pestañeó y levanto la cabeza para dirigir una mirada de disculpa a Mako, sentado al otro lado de esa mesa en aquel café.
- Lo… lo siento.
- Ya que no te puedes concentrar, es inútil. Da igual cuánto tiempo estemos sentados aquí. Dejémoslo por hoy.
- No es nada, en serio.
- Asami, sé que estás pasando por muchos cambios, es por eso que dejaré pasar esto. Pero te recuerdo que, como becada, tienes que intentar poner tus preocupaciones a un lado. Si no te enfocas en lo que realmente quieres, puedes terminar perdiéndolo.
.
Varios días habían pasado. Asami extrañamente se sentía apática con muchas cosas, ni siquiera ayudar a su padre en el taller la llenaba. Había terminado el estudio de ése día, y no tenía nada por hacer. Acostada sobre su cama, acariciando distraídamente a su gato acostado en su vientre, dejó que las ideas fluyeran libres por su mente. La llegada de Korra a su vida había traído un remolino de cambios que aún no terminaba. No sabía muy bien si agradecer o arrepentirse por ello. Ciertamente aquella chica seguía siendo un enigma, y ella estúpidamente quería descifrarlo. Pero no solo era Korra, era los que la rodeaban. Korra tenía la habilidad de generar una extraña fuerza gravitacional en todo lo que se relacionaba con ella, dotando a la gente de una extraña aura. Bolin era uno de ellos, Asami no sabía con exactitud qué es lo que él quería de ella ¿solo su amistad? Pero uno no elige a sus amigos, y él había ido indiscutiblemente a por ella. Mako, su hermano era otro tema. Su última conversación había estado llena de matices y dobles intenciones ¿Acaso él sabía algo? ¿Korra hablaría con él de sus problemas? Le era difícil imaginarse a aquella ruda chica compartir sus sentimientos con alguien, pero ella no la conocía, perfectamente podría haber sido el caso, de lo contrario no se explicaba el por qué Mako le había dicho eso.
- Pasando por muchos cambios… - murmuró -, ¿lo estoy? ¿estoy cambiando?... ¿y qué quiso decir con que "si no me enfocaba en lo que quiero, podía perderlo"? ¿se refería solo a la beca, o a…? - rápidamente con ambas manos cubrió sus ojos, intentando concentrarse en sus ideas.
Soy más que consciente de que casi ni nos vemos, pero eso solo hace que pase más tiempo pensando en ella. ¿Por qué? No tenemos nada en común, somos completamente opuestas… Aun así, ya no me escribe.
Alargó su mano hasta el velador junto a su cama para tomar su celular y en seguida se fue hacia la bandeja de entrada de mensajes, releyendo una y otra vez las burdas palabras de Korra. En ése momento le habían molestado, pero ahora leía los mensajes con añoranza.
Y pensándolo bien, yo jamás lo he escrito….
.
.
El ruido, el humo y la resonancia del ritmo de la música llenaba por completo el ambiente. El cambio de luces era embraguiador. A Korra a veces le molestaba aquel parpadeo sobre ella. Era un sentimiento ambiguo, por un lado encontraba divertido que las cosas desaparecieran por un microsegundo y al siguiente estuviera de otra forma. Aquello daba la sensación de ver todo en cámara lenta. Lo malo es que eso adormecía sus sentidos, haciéndola sentir como que no era parte de ello, que solo era una espectadora.
Es por eso que no se sorprendía que otras personas quisieran aprovecharse del pestañeo de las luces consumiendo aquel sticker. Ella lo había hecho una vez y lo poco que recordaba, era que ella se había unido a aquellos colores, fue parte de ello, como una protagonista. Aunque todo el real protagonismo lo había tenido cuando hubo despertado semi desnuda en un desolado parque unas calles más abajo. De ahí se prometió que nunca más iba a consumir aquello.
Apoyada contra la barra de tragos, con una sonrisa cómplice, observó cómo unos chicos colocaban eso en su lengua y se perdían entre la multitud de almas danzantes. Esperando que ellos ya lo hayan hecho con anterioridad dio un sorbo a su bebida, o pensándolo bien esperaba que fuera su primera vez, de esa forma, y quizás, ellos también despertarían semi desnudos sin recordar muy bien qué es lo que habían hecho. Quizás un ridículo como ella lo hizo, o quizás un gran error.
La vibración en su bolsillo la detuvo de seguir pensando en los cientos de posibilidades que les preparaban a aquellos chicos. Volteó para apoyarse con los codos en la mesa de la barra y ahí extrajo su celular. Absolutamente no estaba preparada para encontrarse con esto.
"Me da igual si viene Mako o no ¿Puedo ir a tu departamento la próxima vez? – Asami"
- ¿Quién es? – preguntó Mako, junto a ella.
- Nadie – respondió Korra, guardando rápidamente su celular en el bolsillo de su short.
- Es de Asami ¿cierto?
- Tsk – emitió Korra, bebiéndose todo lo que quedaba de aquel líquido en su vaso.
- ¿Qué demonios has hecho para que estés tan deprimida?
- ¡¿Qué?!
- Aquella responsable chica estaba completamente distraída. Aquella vez tuvimos que dejar todo el estudio a la mitad.
- Me importa una mierda – dijo despreocupada, mientras indicaba al barman que quería otro de los mismos.
"¡No te metas más en mi vida!" resonó en la cabeza de Korra, acompañada de la imagen furiosa y destruida de Asami. Entre sus manos jugó con el vaso lleno, decidiéndose a si lo tomaba todo de una sola vez para que dejara de pensar en ello. Pero no lo hizo, solo pudo sonreír tristemente.
Tsk, era yo quien estaba molesta.
- Me di cuenta a tiempo – comenzó a decir -. Desde el principio no teníamos nada en común. Así es la cosa.
- Oh ¿qué te pasa? ¿consumiste de nuevo uno de aquellos sticker? Estás muy habladora, ya sabes lo que pasó la última vez. Aún tengo pesadillas cuando recuerdo la imagen tuya semidesnuda en aquel parque – se burló Mako, empujándola suavemente en modo de broma.
- ¡¿Qué estás-?! – bramó avergonzada.
- ¿Debería reconfortarte? – continuó, acercándose con los brazos en alto, listo para abrazarla.
- ¡Cállate! – exclamó divertida Korra, lanzándole un manotazo –. No me rechazaron, yo decidí no continuar.
- Claro – dijo con una burlona sonrisa Mako -. ¿Recuerdas la vez que te dije que había una masacre con mis parejas en tiempos de exámenes?
- Eres un idiota.
.
.
- ¿Asami? – la llamó alguien poco familiar. Cuando levantó la vista se encontró con que era uno de los gemelos con quien Korra siempre frecuentaba. No sabía su nombre, o mejor dicho, no sabía cómo reconocer a cuál de ellos pertenecía, por lo que solo pudo dar una cordial sonrisa como saludo.
- Hola, dime ¿qué puedo hacer por ti? – aquella pregunta había sonado demasiado política, aun para ella. Pero la sonrisa que le devolvió el chico la tranquilizó.
- Korra… últimamente no la he visto y pensé que tú lo hacías, como son tan buenas amigas.
- Claro…
- Como sea – continuó el chico sin captar la tristeza con que Asami había dicho eso -, tampoco responde mis mensajes.
- Quién sabe. Quizás su celular se estropeó, o simplemente está molesta.
- Puedes que tengas razón. Korra es tan torpe como amargada con el mundo. El problema es que si no la contacto no podré devolverle sus juegos… no creo que ella sea tan floja como para ni siquiera responder un mensaje, o leerlos. ¿A ti te pasa igual? ¿no te los responde?
- Em, bueno… algo así.
- Nada que hacer, pensé que sabrías algo. Demonios, cuento con tan poco tiempo que ahora tendré que buscarla para entregárselos antes de que me mate – dijo desilusionado mientras se daba la vuelta para marcharse.
- Disculpa – lo llamó Asami -. Si quieres, puedo devolverlos por ti.
- ¿En serio? ¡Gracias Asami! ¡Te debo una!
- No importa.
De esta forma… tendré una excusa para verla.
.
.
Esto parecía un deja vu, nuevamente se iba encaminando cada vez más cerca del ruido hueco y amplio de las pelotas de basquetball sobre el suelo de madera en aquel gimnasio. Ahora que lo pensaba concentradamente, no sabía qué era lo que Korra estudiaba, no sabía absolutamente nada de ella, solo que era parte del equipo de la universidad y que compartía dos clases con ella. Es por ello, que el modo más seguro de encontrarla fuera en aquel club. Apretando su bolso, y el juego de video que éste contenía, abrió la puerta, encontrándose increíblemente cara a cara con el rostro de Korra, con una expresión tan sorprendida como ella misma lo estaba.
- Oh ¿Cómo estás, Sato? – le preguntó.
- Yo… bien, gracias. Yo… - se había quedado sin palabras.
¿Qué es lo que quiero?
- ¿A qué se debe esta sorpresa? Las salas y los laboratorios están muy lejos del gimnasio ¿buscas a alguien en particular?
A ti, devuelta.
Torpemente metió la mano en su bolso, sacando el juego de él, mostrándoselo a Korra, quien volvió a poner cara de confusión.
- Tuyo. Me pidieron que te lo entregara.
- Ams – dijo Korra, recibiendo el objeto, y enseguida rió -. ¿Desde cuando eres la chica de los recados? Esto debió hacerlo el mismo Wei.
Así que era Wei. Eso no importa, no lograré diferenciarlos la próxima vez.
- No-no soy la chica de los recados, solo fue un favor – respondió, encogiéndose de hombros.
- Da igual, dile a Wei que él lo haga la próxima vez, o no le prestaré más juegos.
- Si se lo digo, eso me convertiría en la real chica de los recados.
Korra sonrió, algo estaba por decir, Asami lo supo porque sus labios se movieron, pero fueron interrumpidas.
- ¡Hey! ¡Korra! ¡Se acabó tu descanso!
- ¿Qué? ¡Pero si ni siquiera salí! – reclamó, volviéndose hacia el interior del gimnasio.
- Si estás hablando significa que no estás cansada ¡ven aquí o te quedarás hasta tarde! – la reprendió la capitana del equipo.
- Ya la oíste, debo volver. Gracias por traérmelo, Sato. Pero no dejes que Wei se aproveche, ellos son así – le dijo a modo de despedida, volteándose para entrar.
- Se quejó de que no respondes sus mensajes – dijo precipitadamente, deteniéndola.
- Si no contesto, podría haberme llamado – dijo asomándose por el hombro con una sonrisa, ya con un pie dentro del recinto.
- ¿Y qué pasa con mi mensaje? – soltó Asami, provocando que Korra se detuviera de inmediato -, ¿Cuándo puedo ir…?
Korra se volteó hasta quedar cara a cara con ella, sorprendida. Asami siguió presionando.
- Cuando me mandabas mensajes durante las clases y me llamabas todo el día… era una molestia, lo admito. Pero… pero dejaste de hacerlo abruptamente, y rara vez te veo.
Asami sentía que su voz se debilitaba, y que sus manos poco a poco iban a delatarla mostrando los nervios que la embargaban completamente en ése momento. Pero no podía parar, no ahora que tenía la completa atención de Korra. Quería saber qué le pasaba con ella, por qué la había abandonado.
- Es… un poco solitario, yo…
- ¡Korra! – gritó la capitana detrás.
- Disculpa, Sato... Debo irme – dijo Korra, volteando para ingresar al gimnasio.
Una sensación de vacío exilió al de nerviosismo que antes sentía. Una cosa es que la evitara sutilmente, pero ahora la había abandonado. Ella estaba por abrirse, por decirle que la extrañaba, pero no se lo permitió.
.
Esa noche tuve un sueño. Feliz estaba acostada en mi cama sosteniendo sobre mi rostro el papel que decía que había pasado todos los ramos con excelentes resultados, conservando la beca, saliendo del peligro de perderla. Estaba tan contenta saboreando la victoria que jamás sentí cuando me arrebató el papel de mis manos.
- Eres una cabra chica – me acusó, con una dulce sonrisa -. Sabes que aun te quedan muchos exámenes durante los próximos años. Aun tienes que pelear por tu beca.
Eso ya lo sabía, y no tenía nada que ver con que estuviera feliz. No podía ni quería esperar a finalizar mi carrera para recién estar feliz por mis resultados. Además, lo había dicho dando a entender que ella siempre estará allí, lo que dure mi carrera.
En ése momento vi como arrugaba el papel entre sus manos, convirtiéndolo rápidamente en una bola, por lo que sobresaltada me levanté y me coloqué sobre ella para quitárselo.
- ¿Qué haces? ¡Devuélvemelo!
- ¿Lo pegarás en tu refrigerador, como las niñas pequeñas? – se burló, haciéndome sonrojar -. Es una copia, puedes tener mil más de éstas.
Apenas terminó de decirme eso, colocó una mano sobre mi espalda, estrechándome contra su pecho, acercando nuestros cuerpos.
- Trabajaste muy duro. Felicidades.
Estaba muy feliz.
Ahora, despierta y sentada sobre mi cama, cada vez que termino de recordar aquel fantástico sueño, mi corazón siente tristeza, porque solo fue un sueño.
.
.
Tenía aquel papel entre las manos. Por más que pestañara eso no era un sueño. Había sacado sobresaliente en todos sus ramos. Su beca estaba completamente a salvo.
- ¡¿Cómo lo has hecho, Asami?! – le preguntó asombrado Iroh, asomándose sobre su hombro para ver las notas de Asami.
- Me… yo… aun no puedo creerlo – pudo responder, sin dejar de ver aquel papel.
Era como en su sueño, pero no sentía la misma felicidad. Algo le faltaba, sabía perfectamente qué era eso.
Quizás las cosas entre Korra y yo puedan volver a cómo eran antes.
De inmediato se despidió de Iroh y se fue corriendo por los pasillos de la facultad. No había ninguna seguridad de que la encontraría, pero esperaba que aquel desesperado llamado lo escuchara el destino. Y así pareció hacerlo.
Delante de ella pudo observar la inconfundible imagen de Korra, caminando en compañía de sus amigos. No le importó hacer el ridículo, tenía que hacerle saber las cosas.
- ¡Korra! – al instante ella se volteó.
- Lo siento, adelántense ustedes – le dijo al grupo, y ellos asintiendo las dejaron.
- Te esperaremos donde siempre – le dijo Opal, dándole una sonrisa como saludo a Asami.
- Lo siento, no sabía que tenías planes – se disculpó Asami.
- No pasa nada. También quería hablar contigo.
Una racha de alegría comenzó a liberarse lentamente por su circulación. El sueño había sido premonitorio.
- Yo… - dijo desdoblando el papel entre sus manos, extendiéndoselo contenta a Korra -. ¡Mira! ¡Me ha ido excelente en todo! ¡Conservaré la beca!
- ¡¿Es en serio?! – dijo efusiva Korra, observando el papel entre sus manos, sonriendo ampliamente -. ¡Esto es genial! Me alegro por ti. Aunque digieras que estabas bien, estaba preocupada, pero ahora me puedo relajar…
Oh, siento que podría estallar de la alegría. Y eso que ni siquiera ha sucedido nada.
- Así que por fin puedo decírtelo… - continuó Korra.
Con esto, podemos…
- Tú… no me busques más – le dijo devolviéndole el papel, sin ninguna expresión donde hace poco había una radiante sonrisa.
Asami dejó caer el papel.
Espera… ¿qué?
- No me mandes mensajes, o me llames – continuó Korra, agachándose para recoger lo que Asami había botado -. Yo tampoco lo haré.
Espera… ¡espera!
- Fue mi culpa. No quiero crear más excusas para hacer que estés conmigo.
¿Qué estás diciendo? ¿Excusas?... Yo no… recién… recién acababas de sonreírme… recién yo…
- ¿Qui-quieres que dejemos… de ser amigas? – dijo Asami con un hilo de voz, aun choqueada.
- Verás, Sato… En todo este tiempo… Yo jamás he pensado en ti como una amiga.
Mientes… ¿entonces qué…?
- ¿Lo entiendes? – preguntó Korra, llamando su atención.
- Pe-pero… yo siempre te he considerado… mi amiga.
- Ese es tú problema. Para ti un amigo o un amante te era conveniente ¿no? A pesar de que incluso ahora no logras ver la diferencia. Pero ¿qué pasaba conmigo? ¿qué tenía que hacer cuando te escribía o te llamaba y no me respondías? Yo era la única que pensaba en ti ¿por qué debería llamarte mi amiga? Una amiga no es con quien tienes sexo, yo no hago esas cosas con mis amigos.
- Lo… lo siento. Yo…
- Tsk, demonios. No quería acusarte ni nada, solo quería decirte que somos totalmente distintas, y por eso es mejor que estemos separadas.
- ¡Te equivocas! – gritó Asami, desesperada -. Yo estaba esperando tus mensajes. Todos los días yo… miraba mi buzón… hasta el punto de no poder concentrarme en mis estudios.
Korra suspiró.
- Ese es el otro problema, tus estudios. Jamás dejaste de dejarme en claro cuáles eran tus prioridades, qué es lo que era importante para ti. Y yo… no puedo con eso. Pero esto último es mi problema – le dijo dándole una sonrisa, y de inmediato retrocedió unos pasos -. Ahora, si quieres un amigo, tienes a Bolin. Ése chico es obstinado y se preocupa por ti… es mucho mejor que yo.
- ¡Korra! – gritó Asami, sosteniendo su brazo, sin permitir que se fuera.
Esta vez… no dejaré que te vayas.
Dio unos vacilantes pasos, disminuyendo la distancia que las separaba, arrimándose al cuello de su polera. Una vez que escondió el rostro en su pecho, silenciosamente comenzó a llorar. No pudo aguantar la gran congoja que la estaba afligiendo.
Sintió que Korra suspiró, y sus manos lentamente ascendieron por sus brazos.
- No eres justa – le susurró.
Por favor… no…
Podía sentir su cálido aliento en sus odios, la respiración calmada de su pecho. No quería perder todo eso, no quería permitirle separarse de ella.
- No puedo hacer nada… - le dijo depositando finalmente ambas manos en sus hombros, alejándola para verla a la cara -. Si es lo que quieres, continuaré siendo… tu amiga.
.
Cansada volvió hasta su aula donde había dejado sus pertenencias, y en su mesa estaba sentado Bolin, esperándola con una gran sonrisa.
- ¡Por fin estás aquí! ¿Dónde estabas? ¡Oye! ¡Tus notas! ¡Dime cómo que fue! – la asaltó Bolin con todas sus preguntas.
- Yo… eh… me fue bien en todo – respondió apenas Asami, aun débil emocionalmente.
El rostro de Bolin se iluminó cuando observó el papel que traía Asami sin fuerza en una de sus manos, y de inmediato saltó de la mesa para abrazarla efusivamente.
- ¡Sobresaliente en todo! ¡Eso es estupendo, Asami! ¡Felicidades! – gritaba en su oído mientras daba saltos abrazándola.
Por más carismático y chistoso que fuera Bolin, ni siquiera él parecía ayudarla a expulsar este vacío que sentía en su pecho.
En realidad, yo esperaba que Korra me abrazara… no tan efusivamente como Bolin, pero si con sentimiento. Quería que volviésemos a cómo éramos antes, sin importarme sus caprichos o su rudeza… quería que me abrazase, quería que volviésemos a estar juntas… Pero entendí que era la única que pensaba en ello.
.
.
.
~o~
N. de la A.:
Pensemos positivo: Korra accedió a ser su amiga ¿no?, hubiera sido peor si hubiera terminado todo mal. Aunque esto no quedó como un final feliz, claramente. Pero no puedo hacer nada, la historia lo dicta así, yo solo me regocijo en la conmoción, avivando el fuego.
En este capítulo ocupé algunos términos que no dije claramente. El otro día me llegó un reto de que tuviera cuidado con las palabras que utilizara, ya que podría interpretarse como que estaba incitando a algo. Obviamente todos somos lo bastante inteligentes para separar la ficción de la realidad, pero como aquí metí algunas drogas tuve cuidado al escribirlos. Pero eso jamás me parará. No es mi culpa que cualquier persona lea esto, y si son menores de edad, quedan advertidas. No lo haga chicas, hahaha.
Listo, ese fue mi aviso pseudo-preventivo de no a las drogas, a la violencia, ni al sexo rudo. Para que no quede como una mala influencia, aunque jamás lo he publicitado, solo lo ocupo... en la historias (mal pensados).
Le reviews:
Aly G: Todos creían que el volcán Korra erupcionaría consumiendo al mundo entero, pero nopes, fue todo lo contrario, fue dolorosamente lo contrario. Pero eso sirve como un golpe para Asami. Aquella estúpida tiene que darse cuenta de las cosas. HaneBlumaTanu: La frase que le dejó Mako es su biblia, Asami tiene que darse cuenta de qué es lo que quiere realmente. Ruha: Vienen mal de fabrica, viteh (hahaha, no sé si cacharás ésa serie) Ahí se aclaró un poco el por qué de Korra. Si la estúpida tiene delicadeza, bieeen escondida. Lo malo es que escribo mayoritariamente todo esto desde el punto de vista de Asami, pocas veces se sabrá cuanto sufre Korrita. Y no te preocupes por mi mano, mami, estoy bien, gracias. Cryp: Y mira lo que obtuvo, a Asami yendo detrás de ella. Pero no se aprovechó, como lo hubiera hecho al principio. Están cambiando. Benada: No serías la única que quiere eso, hasta me uniría, pero sería muy cínica de mi parte. Hahahah, gracias por descargar tu frustración conmigo, eso alimenta mi alma. Kanu-Unchou: Hasta el momento la racha de sexo ha bajado, entre tanta desesperación es malo meterlo, o de seguro habrá violación, por lo cual puede leer tranquila esto en misa. Por "descargarse" me refería a si tiene un hermano pequeño o una mascota, para estrujarlo descargándo sus sentimientos en él. Yo tengo un gato, y vaya que ha sufrido cunado leo algunos mangas que terminan mal. Hahaha, cara de picardía. Aile1323: Absolutamente todo lo que has dicho podría usarlo perfectamente en ti (digo saliéndome un poco de la historia). Pero río perversamente al saber que sufres, de una buena manera. Para tranquilizar tu mente, te adelantaré que no queda mucho, toda la presión pronto terminará. Shizuma94: ¿Qué quieres saber? ¿Lo que Asami aun no sabe? Pero esto no se alargará, no te preocupes. En las maravillas, todo cambia en un pestañeo. Ninixxx: Te has robado un pedacito de mi kokoro al decirme eso. Me haces tan feliz. Espero que este capitulo te guste, en cuanto a los barrocos sentimientos de las chicas, pero ya vendrá la felicidad. jillian kurusugawa: Y hay mucho más trasfondo de lo que Korra reveló un poco en este capítulo, pero por ahora no entraré en detalles. La ola de emociones poco a poco asciende para luego explotarsh, jojojo. Zhyo Jarjayez: Si hago eso, todas se me tirarán encima, y odiarán de paso al tierno de Bolin (le amo). Primero Korra se dio cuenta de lo que sentía gracias a Bolin, y ahora Asami está a puertas de entender en cómo gracias a él ser las cosas han cambiado. El único que no sabe de nada es Bolin mismo. AlexandraArcher: Nuestra percepción de lo hermoso debe ser bastante distinta, pero no soy quien para decirte eso, además me fascina que dijeras ésas cosas, aunque eso confirma que eres bastante masoquista, completamente masoquista. Y me encanta. Gracias por tus palabras, hinchan mi pecho de paloma con la dicha. Nami-Nem: Damn nigga, te dije que te controlaras. Que eres weona, whahahaha ¡tú sacas lo peor de mí! El sentimiento es mutuo, pero no te salgas del personaje ni abuses de tu confianza. Korra va cayendo, no es explícito, pero que accediera fue un triunfa magistral para Asami, y esta la conoce demasiado poco y estaba demasiado llena de emociones como para apreciarlo. Solo eso diré. UchihaIkeda: Thanks, honey. I should not say it, but soon you will have what you want. DjPuMa13g: Ahí se mandó el cagazo al decir eso, merecía el desprecio de Korra. Odio eterno para ella. Jojojo, metí más que cigarros esta vez. Pero mujer, tenía más fe en ti ¡Hay que ser directa en todo! La acorralas contra una pared, le dices todo y finalmente sucede lo que tiene que pasar ¿o es muy brusco lo que digo? Oh, ahora tú has despertado completamente mi atención. Esto será divertido. catching RE: Oh, no sabes la cantidad de planes que tengo para la reconciliación, lo he pensado desde hace un mes. Asami debe expresarse también, tan ingenua que es, ¡a pesar de todo lo que ha hecho! AlterEgo DG: Entonces acomódese en esta montaña de sorpresas y decepciones, mira que en ello me estoy haciendo cada vez más hábil. Y ahora sí que hubo drama, que se solucionó superficialmente. Prepárense señores, esto está comenzando.
Disculpen lo corto del capítulo. Era mejor eso a no subir nada, pero lo compensaré en el próximo~
