"¿S…su...su novio?"

-Si… tú me lo prometiste –Me dijo él sujetando mi mano pero ¿por qué no sentía nada? –

-¿S…soy tu novio? –Dije sorprendido ¡pero qué! ¡No! ¿Cómo es posible? ¡Es un niño! Ambos somos hombres, aunque eso no importa, ¡Pero sigue siendo un niño! –

-Sí, ¿No lo recuerdas verdad? Recuerdo que me prometiste que estaríamos juntos hasta la eternidad cuando hicimos el amor por primera vez –Me dijo ¡Esperen! ¡Yo me acosté con él! –

-¿Enserio? –Dije, no… esto… se me era casi difícil de procesar –

-Si…pero…. Mejor dejo de hablar podría… hacerte daño… Gakupo yo sé… que… lograras recuperar tus recuerdos yo aún te sigo amando y esperare por ti, lo que sea necesario –Me dijo sujetando y acariciando mi mano, no me provocaba nada ¿Cómo es que podía yo siquiera amarlo? –

-Perdóname… yo… yo necesito procesarlo –Dije levantándome de donde estaba para ir a mi habitación, entre los pasillos me encontré a Kaito su mirada estaba como perdida – ¿Estas bien? –Le pregunte –

-Ah, sí claro –Me dijo sonriendo –

-Estas un muy pálido ¿no? –Dije mirándole fijamente –Tus mejillas están muy rojas ¿Acaso tienes fiebre? –Pregunte coloque mi mano en su frente y luego en la mía por alguna extraña razón sentía un ligero cosquilleo –

Pero él había caído desmayado en mis brazos su cuerpo estaba ardiendo en fiebre, simplemente reaccione rápido llevándole a su habitación para llamar al médico mientras estaba allí intentaba ayudarle poniéndole un trapito mojado en la frente intentado disminuir la fiebre.

Al final había sido por agotamiento por falta de sueño aquel desmayo suyo, me había preocupado demasiado que simplemente había sacado completamente mis pensamientos de Len, ahora él era lo más importante en este momento. Él médico me había dejado una pastilla además una receta y sobre todo que le dijera que debía llevar un estricto reposo, después lo llamaron pues tenía otro asunto que atender.

-Gakupo –Me dijo Len desde afuera de la habitación –

-Ahora no, estoy ocupado –Le dije intentaba que fuera cómodo para él estaba demasiado preocupado, él me miro como molesto y luego se fue ¡No puedes sentir celos! ¿No? Es que… si aún fuera mi novio en el pasado yo no lograba recordarlo –

-¿mh? ¿Qué paso? –Me pregunto –

-Te desmayaste, te traje a la habitación te estuve cuidado mientras… estabas inconsciente –Le dije –

-Aun si tu recuerdos sigues ayudándome Gakupo –Dijo él parecía al borde del llanto – ¡Perdóname! –Simplemente se abrazó a mí y se echó a llorar –No me lo merezco, perdóname… perdóname Gakupo, perdóname

-¿De qué hablas? –Dije sorprendido, él tan solo lloraba y lloraba yo simplemente no podía entenderlo –

Continuara…