En ese momento apareció otra puerta y entraron otros dos adolescentes.
- Hola a todos, ¿cómo están?, supongo que un poco sorprendidos ¿no?
El chico tenía el pelo negro largo y los ojos grises, sonreía burlonamente y a Harry le resustaba extrañamente familiar. La chica tenía el pelo castaño y los ojos en un tono entre marrón y dorado o miel, también le resultaba vagamente familiar. Los dos parecían tener unos 15 años e iban sonriendo, aunque al mirar a los del pasado parecieron vacilar durante un instante. Harry se dio cuenta de eso y se giró hacía Remus y Sirius, que parecían estar boquiabiertos, y entonces Harry se dio cuenta de a quien le recordaba el chico, era clavado a Sirius solo que un poco más joven.
La chica se adelantó y en tono amable, aunque seguía sonriendo como si acabara de gastar una broma, les pidió que se sentaran y les explicarían todo, antes de que le diera un ataque a alguien. Harry, que no se había separado de sus padres, se sentó en el sofá más cercano y sus padres, todavía confusos, se sentaron uno a cada lado suyo.
- Bueno para empezar nosotros les hemos traído aquí, queremos que lean unos libros sobre la vida de Harry Potter, hay siete libros, queremos que lean los tres últimos que corresponden a los tres últimos años de Harry en Hogwarts y que son su futuro – señaló a los del "presente"- esto les ayudará a cambiar algunas cosas de la guerra…
- Luego pensamos que ya que Harry lo ha dado todo por el mundo mágico y además vamos a leer sus pensamientos pues se merecía un regalo – le guiñó el ojo a Harry – Así que os hemos traído aquí, estáis en la sala de los menesteres, hemos hecho un hechizo para que el tiempo se detenga y esas tres puertas conducen cada una a una época, 1977, 1995 o 96 (no estoy muy seguro de que año era) y nuestro año, vuestro futuro 2014.
- ¿Alguna pregunta?
- Muchas – contestaron todos a la vez
- Algo fácil, no podemos revelaros todo el futuro de golpe, tendréis que leer los libros.
- Y si nos decís vuestros nombres
- Yo soy Orión Arcturus Black
- Ves Canuto te dije que era familia tuya - exclamó Lupin
- Vaya que raro, ¡Lunático tiene razón! – dijo Orión burlonamente, Remus protesto al igual que la chica que venía con él lo que hizo que toda la sala se volviera hacía ella.
Los dos chicos del futuro les ignoraron y Orion continúo presentándose.
- Bueno como ha adivinado Lunático mi padre es Sirius Black, aunque no pienso decirte quien es mi madre – dijo sonriendo al ver que Sirius abría la boca para preguntar, murmuró un "jo" y se enfurruño – soy tan guapo como mi papa, quizá incluso más – guiñó un ojo a su público, que le escuchaba atentamente. - Soy Gryffindor, por supuesto, juego quidditch, soy cazador y junto con mis amigos hemos formado los "nuevos merodeadores" – se acercó a Sirius que lo abrazó y se sentaron juntos. Todos se giraron hacía la chica.
- Yo soy Alexandra Lupin – todos se giraron hacía Remus que estaba mas pálido de lo normal y parecía a punto de desmallarse – relájate papa ni mi hermano gemelo ni yo heredamos tu pequeño problema peludo – Remus pareció relajarse al oír eso e incluso sonrió un poco – deberías saber que la licantropía no se hereda de padres a hijos, tienen que morderte – Remus se levantó y la abrazó, mientras Sirius bufaba
- ¡Una mini Lunático!
- Guau tengo una hija, espera ¿has dicho que tienes un hermano? – ella asintió y él amplió su sonrisa, literalmente de oreja a oreja – supongo que no me vas a decir quién es tu madre ¿no? – ella negó.
- Saldrá en los libros.
- ¿Nosotros la conocemos? – preguntó Harry.
- Er… Creo que sí. Bueno al igual que mi primo – a Remus, Dumbledore, McGonagall y Hermione que estaban dándole vueltas a quienes podrían ser las madres no se les escapó que había llamado al chico "primo" – soy Gryffindor, también juego al quidditch como cazadora y formo parte de los "Nuevos Merodeadores".
Los ojos de los merodeadores originales tenían un brillo especial al mirar a sus futuros hijos, mientras que la profesora McGonagall murmuraba algo parecido a "¿por qué a mí?" y suspiraba resignada pensando que con suerte los del futuro habrían salido a sus madres y no le causarían muchos problemas.
- Profesor Dumbledore necesitamos que vengan algunas personas más.
- De acuerdo díganme quien quieren que venga e iré a llamarles.
- Tomé esta lista, esperamos que no haya problema en traer a ninguno.
- Um… diría que no, si me disculpan iré a llamarles, profesora McGonagall ¿me acompaña? – ella se levantó y se dispuso a seguirle, Dumbledor se giró hacía los jóvenes que, menos los del futuro lejano, se habían reunido en grupos y se estaban asegurando de que todo fuera real y no un sueño, ni que se estuvieran volviendo locos. – Si lo desean pueden dar una vuelta por el castillo ya que puede que tardemos un rato en reunir a todos.
Al instante James y Sirius se levantaron y gritaron ¡Quidditch! Y salieron corriendo de la habitación.
