Bueno, hemos llegado hasta el capítulo diez ya, espero que sean muchos más, gracias a todos los que han leído semanalmente y, claro, a los que han comentado, realmente no puedo agradecerles más. En fin, en cuanto al capítulo... Es largo, normalmente son de 4 hojas, pero en este caso, decidí hacer cinco, porque lo consideré necesario, espero que no les sea muy pesado, traté de hacerlo dinámico y fluido, de modo que les entretenga.
Capitulo diez
Quien se eleva hacia los Cielos
El firmamento nocturno se había asentado en los cielos, mostrando el esplendor de sus infinitos ojos que llenan el universo entero. Ante la llamada de sus portadores, descendieron los mantos sagrados que representan la constelación de los Santos. Bajaron de forma veloz, desprendiendo un brillo deslumbrante, en forma de figuras luminosas, similares a los animales que las Cloth representan, un águila, y un pez espada más bien conocido como dorado. Apenas hicieron contacto con quienes los llamaron, los imbuyeron en una fuerte explosión de luz, mientras cubrían a los dos jóvenes.
- Sorprendente, nunca lo había visto bien, cuando tú te pusiste tu Cloth estaba un poco perdido.
- Sí, la primera vez es un espectáculo, después uno piensa que es demasiado largo.
La armadura que revestía al chico era básicamente de color celeste, resaltaba su casco compuesto por aletas en los costados, y un largo cuerno en la frente, luego, el material recubría toda su cabeza, diferente a sus piernas, su brazos estaban bien cubiertos, hasta poseían un arma extra para él, pues los codos constituían una discreta pero útil hoja. En su pecho se hallaba incrustada su ClothStone del color del mar.
En tanto, la de la chica se veía muy diferente, su protección en la cabeza era mínima, apenas una pequeña porción cubría su nuca y frente, y sujetaba unas pequeñas alas en cada extremo, estas alas, lejos de parecer artificiales, se veían como armadas especialmente con plumas blancas reales. La Cloth era de color predominantemente verde claro, a excepción de su pecho, que estaba cubierto por una tela que parecía formar una capa atrás, estaba decorada con algunos motivos de color lila, en el centro se encontraba una pequeña gema de forma ovalada y color rosado brillante. Por debajo de la cintura, vestía unos extraños mantos, telas blancas superpuestas y de diferentes tamaños alcanzaban casi su rodilla, de frente, poseía una pieza metálica que la unía, atrás, los mantos se alineaban de forma que parecía la cola de un águila.
- No le había prestado atención a su Cloth hasta ahora, tiene un bonito diseño. – Comentaba Kouga.
- Heh, deberías haber visto la antigua Cloth del Águila. – Agregó Geki, que se había alejado del campo de batalla y se sentó con los jóvenes.
- ¿Qué con eso?
- Bueno, básicamente, eran pequeñas piezas de metal apenas cubriendo un hombro, las partes femeninas, y una tiara.
- ¿En serio? ¿Qué sentido tenía eso? – Preguntó Souma.
- La verdad, ninguno, por eso fue remodelada cuando las Cloth se volvieron ClothStone, antiguamente era una Cloth de Plata, sin embargo, en la remodelación, tuvieron que sacrificar la mayor parte que componía una Cloth de Plata, y fue degradada al rango de Bronce.
- Oh, ya veo… ¿Y quién usaba esta Cloth?
- … Marin. – La voz de Geki se tornó rasposa. – La maestra de Seiya.
- Con que la maestra de Seiya, ha debido de ser una mujer muy fuerte.
- Oh, sí que lo era, si estuviese aquí me podría dar una paliza tal que no podría volver a ver a una mujer a los ojos… Hey, miren, ya van a empezar.
El primer movimiento lo tomó Spear, quien tomó la carrera directo hacia Yuna, ella hizo lo propio y lo imitó. Cuando había una distancia media entre ambos, Spear se deslizó con sus brazos preparados para atacar el punto fuerte de Yuna: sus piernas. No fue suficiente su táctica, pues la chica fue mucho más veloz y lo esquivó con un ligero movimiento lateral.
- ¡Justo lo que esperaba, toma!
Adivinando todo, el joven tomó por sorpresa a Yuna asestándole una patada en barrida que la hizo caer hacia delante, hubiese sido un impacto seco de no haber respondido a tiempo para colocar sus manos, y dar un acrobático salto lejos de su oponente. Frustrado al ver fallar su plan, Spear preparó energía en su brazo izquierdo para su siguiente ataque.
Swordfish Cutter!
(Corte del Pez Espada)
Al movimiento de sus brazos, unas ondas de energía muy finas aparecieron desde el filo de sus brazos, yendo directamente hacia Yuna, en distintos ángulos. Veloz como siempre, Yuna puso su rodilla izquierda en el aire, recibiendo las primeras dos así, la tercera la desvió de un contraataque, y una cuarta la bloqueó colocando su codo junto a su rodilla.
- ¡Eso es Yuna, muéstrale a ese qué son artes marciales! – Gritó Souma.
- ¿Por qué dices eso?
- Yuna acaba de hacer un bloqueo de Muay Thai, se hace con la rodilla y el codo juntos en el aire, es el bloqueo más común. – Explicó el pelirrojo.
- Sí, ese arte marcial realmente la ha favorecido mucho, le ha dado el mayor control posible de sus piernas y de su cuerpo en general, fue una suerte que hubiera un gimnasio cerca de Palestra.
- ¿Crees que eso fue bueno, Yuna? ¡Porque no te quitas la máscara y ves bien lo que pasa! – Yuna no vaciló por estas palabras y no bajó la guardia, pensando en que esta podía ser una treta de Spear, desafortunadamente, no lo era.
Nadie notó como una quinta onda viajaba raudamente por debajo, para Yuna fue demasiado tarde, pues a la orden de su enemigo, esta se elevó verticalmente y cruzó el mentón de Yuna de una manera peligrosa. Apenas pasó el roce, Yuna se cubrió la boca y cayó de rodillas, temblando de dolor, Geki notó como la sangre se escurría entre sus dedos, así como pedazos de su máscara.
- ¡Y-Yuna! – Exclamó, el maestro, asustado, Souma y Kouga también se sobresaltaron al ver eso.
- ¡N-No! ¡Estoy bien, maestro Geki! ¡Puedo seguir! – Dijo Yuna, algo desesperada, quien trató de erguirse de nuevo, mientras se destapaba la boca, reveló que toda esa sección de su máscara había sido cortada, y sobre sus labios había un ligero corte que no paraba de sangrar.
- ¡Sí, aún no termino con esta sucia!
Spear, atolondrado, se lanzó directo al ataque contra Yuna, quien aún no podía responder bien, recibió primero un golpe en el estómago, que incluso la levantó un poco del suelo, quedó paralizada ante este ataque, se tomaba en la zona y estaba a punto de caerse, pero su oponente no lo permitió, la golpeó con un rodillazo en el mentón, antes de que se callera al suelo, desvanecida, la tomó de las mejillas, la acercó a su rostro y dijo, con un tono muy sombrío.
- Eres nada, Yuna, simplemente vales nada, tú no tienes ninguna coronita por ser la consentida del maestro, no eres más que una nenita que creyó en un cuento de hadas, que se tragó pura palabrería de una vieja que anda desaparecida, y mejor, menos escoria como tú y ella, tú… No mereces ser Santo de Athena.
Cada palabra entró en el oído de Yuna, cada vocablo su cerebro le respondió con signos de asco, de odio, y hasta casi, de miedo, pues se sentía impotente, no encontraba forma de responder a esos insultos, solo pudo mover su boca un poco.
- P-Puedes burlarte de mí por la eternidad… Pero… Pero…
- ¡Hah, quieres defender a tu maestra ahora! ¡Qué tierna alumna! ¡Hahahaha!
En tanto Spear soltaba una carcajada irritante, Kouga se irguió al instante, y gritó desde allí.
- ¡YUNAAA! ¡OYE, DESPIÉRTATE! ¿Acaso no vas a responderle? ¿No está insultando a tu amada maestra y a todo lo importante para ti?
- ¡Eso es! ¡Yuna, solo te dio un golpe de suerte! ¡Los golpes de suerte no existen, pártele los dientes con sus propias palabras! – Se sumó Souma, Geki permaneció serio, en silencio.
- ¡Cállense, si no quieren ser los próximos a los que destruya! – Amenazó Spear desde su posición.
- Heh, yo más bien diría que te cuides tú de no ser el próximo. – Respondió Souma, confiado.
- ¿Eh?
El Santo de Dorado no notó que Yuna, aunque al borde de perder el conocimiento, aún tenía su Cosmos elevándose, cuando se fijó en ella, aún con las rodillas en tierra, se podía ver como el aura de su Cosmos se alzaba de manera extraordinaria, Spear, que la tenía tomada por el mentón, la soltó al sentir un ardor en los dedos, quedó estancado en el lugar, ligeramente preocupado.
- ¿Q-Qué ocurre?
Haciendo caso omiso a Spear, Yuna se irguió sin hacer mayores esfuerzos, y retomó su pose de batalla, con la rodilla derecha en alto, los brazos hacia abajo, alejados del cuerpo, y manos abiertas.
- ¡¿Qué diablos te crees?! – Ladró el joven, prepotente, ahora decidido a continuar su ataque, tomó carrera directo a la chica, que no movió un solo músculo de su posición, lo esperaba apaciblemente.
Por ende, Spear atacó primero, lanzó una desmedida patada apuntando al abdomen, rápidamente fue bloqueada y contraatacada con un golpe seco en la zona del tendón, desequilibrando enormemente a su oponente, quien caía hacia atrás sin remedio… O no.
- ¡No todavía!
En una veloz reacción, Spear antepuso su mano al suelo antes de impactar contra el suelo, regresó la patada baja con otra directa al mentón, Yuna la esquivó arqueándose hacia atrás.
- Ugh, eso me habría dolido hacerlo.
- Yuna tiene la bendición de un cuerpo altamente flexible, más que lo es normalmente un cuerpo de mujer, eso le da una ventaja en batalla inigualable.
Spear ya no tenía posibilidad física de responder a un siguiente ataque de Yuna, esta, segura de ello, aprovechó la oportunidad para asestarle un puñetazo en el estómago, que lo hizo caer directo al suelo. No dándole tiempo a un respiro, la Santo se adelantó e incrustó los gemelos en el cuello de su oponente, que salió despedido lejos de allí, quedó casi desmayado en el suelo, Yuna estaba quieta, pero poco a poco, bajaba su pose de batalla al no ver reacción.
- ¡No…! ¡Perderé contra ti! - Bufó Spear al mismo tiempo que usaba sus brazos para levantarse, apenas se sintió en control de su cuerpo, intentó una muy osada maniobra.
Tomó un impulso dando un salto con sus brazos, antes de volver a tocar el suelo, abrió sus piernas lo más posible, y en cuanto sus dedos rozaron el suelo, al dar un pequeño giro con ellos, todo su cuerpo lo acompañó, dando un giro completo.
- ¡Kuh…! ¡Me duele el estómago…! – Se quejaba mientras realizaba el movimiento, el cual finalizó con una especie de estilo Break Dance, al bajar las piernas al suelo, las balanceó hacia un costado, y luego lanzó una más vertical, para poder dar un impulso hacia atrás, hasta ahora no parecía haber hecho nada, error.
Swordfish Ambush!
(¡Emboscada del Pez Espada!)
Lo que acababa de trazar era la ruta de distintas ondas de choque que aparecieron apenas nombró el ataque, y tomaron rumbo directo a su oponente, que no se mostró agitada ni nerviosa por el ataque, retomó su posición de pelea, y esperaba repelerlos uno por uno, sin embargo, no sucedió así. La orden de Spear los hizo cambiar de rumbo, dejándola rodeada por todos los ángulos.
- ¡Y-Yuna…! – Exclamó un asustado Kouga, al mismo tiempo, Geki se levantó del asiento, algo impresionado.
- ¡No tengas miedo, puedes esquivarlos! – La alentó Souma.
Aunque el sudor del miedo se le escurría por las mejillas, Yuna intentó calmarse, colocó sus brazos hacia arriba, al mismo instante que Spear dio señal de ataque.
- ¡Eres historia, Yuna!
Ante el impacto, una larga cortina de polvo rodeó a la chica, no se veía nada en absoluto, lo peor se podía temer. Spear no pudo evitar lanzar una irritante carcajada al cielo, burlándose por completo de la derrota de Yuna…
- ¿Qué…?
Volvió a sentir un potente Cosmos emanando del cuerpo de su rival, se sorprendió, y se asustó a la vez, pues apenas pudo darse cuenta, tenía esos flecos rubios volando frente a sus ojos, una máscara cubría por sobre sus labios, y no necesitaba ver sus ojos para sentir un miedo paralizante, que casi le detiene el corazón en el momento. Pero no había terminado allí su tormento, vio casi en cámara lenta como la máscara se caía a pedazos, revelando dos grandes y preciosos ojos azules, parecían brillar, mirar, y quemar como el mismísimo hielo. No tuvo un solo segundo para mirar hacia abajo, que el pie de Yuna estaba acercándose a su mentón, apenas lo impactó, sintió perder el conocimiento, pero el Águila no se lo permitió, continuó con un puñetazo en su espalda al agacharse por detrás, esto lo hizo elevar unos centímetros en el aire.
Acto seguido, Yuna se dio vuelta, y elevando su pierna izquierda al tiempo que elevaba su Cosmos con gran potencia.
Divine Tornado!
(¡Tornado Divino!)
Desde el suelo se formaron numerosas corrientes de aire que atraparon a Spear y lo elevaron a lo alto, Yuna lo persiguió como si pudiese volar entre las ráfagas, acompañando su elevación, le propinaba diferentes patadas en distintos ángulos, lastimando seriamente su Cloth, rompiendo parte de su peto.
En un momento alcanzaron una altitud que excedía la propia Arena, Spear había perdido la consciencia, y estaba a punto de caer libremente, Yuna le ayudó, desde arriba le partió su casco de una fortísima patada que lo lanzó hacia el suelo. Se hubiese estrellado por completo si Geki no se habría levantado a tiempo para atraparlo justo antes de que se quebrara la cabeza.
Yuna se alzaba victoriosa, a la luz de la luna, ante las impactadas miradas de Geki, Souma, y Kouga, que por fin vieron su joven rostro, que en sus ojos se podía recordar el cielo azul donde las águilas son libres y los surcan sin fin ni descanso, estaba sonriente, feliz, no por haber derrotado a Spear, si no por sentirse, finalmente, liberada, por fin se sentía ella misma, con esa energía se mantenía, majestuosa, en el cielo, y poco a poco, comenzó a descender, hasta tocar el suelo… Miró a los cielos, y dijo:
- Maestra… Esto fue para usted…
Una estrella fugaz cruzó el firmamento en ese momento, como enviando el mensaje a otra parte del mundo.
