Mientras tanto en la sala común de Gryffindor, una chica rubia muy guapa leía un libro cuando otro chico con el pelo azul entró y se sentó a su lado.
- Hola, Vicky – saludó alegremente- ¿Has visto a mi hermana y a Orión?
Victoire Weasley levantó la mirada del libro.
- Hola Teddy – le sonrió – ahora que lo dices no les he visto desde esta mañana en el desayuno. A saber que estarán tramando, alguna broma navideña que con las vacaciones y el castillo tan vacio esto empezaba a ser un poco aburrido.
- Si llevan desaparecidos todo el día debe de ser una de las buenas, una pena que no nos hayan incluido – refunfuñó un poco, a él le encantaba gastar bromas y odiaba que lo dejaran fuera de los planes. – Esperemos que no vaya dirigida a nosotros.
Victoire empezó a reírse – ¿te acuerdas de esa vez que te dejaron encerrado tres horas en el baño de Myrtel?
- No me lo recuerdes – Teddy puso una mueca – aunque gracias a eso descubrimos muchas cosas interesantes sobre las aventuras del tío Harry. Eso me recuerda que será mejor que aparezcan pronto, ya sabes para que podamos preparar el viaje en el tiempo, los libros y esas cosas.
- Déjales podemos ir preparándolo nosotros, tengo los libros en mi habitación y he estado leyendo sobre los hechizos que necesitamos, y sobre la sala de los menesteres…
- Vaya si que te aburrías ¿eh? – rió Teddy – ¿Qué tal si vamos a gastar alguna broma?
Vicky se levantó en seguida - ¿A qué estas esperando?
De vuelta a la sala de los menesteres.
Orión entró por una puerta procedente del presente haciéndoles señas a los chicos que le seguían para que esperaran un momento donde los de la sala no les veían.
- Bien ya has vuelto – exclamó Lily cuando le vio – podemos seguir leyendo.
Él iba a contestar pero antes de que pudiera se vio asaltado por unas madres preocupadas y Remus, que se habían dado cuenta que sus respectivos hijos no venían con él.
- ¿Dónde están mis hijos? – era increíble el parecido entre Molly Weasley y un tigre.
- ¿Y mi hija? – exclamaron a la vez Andrómeda y Remus.
Orión se había quedado con la boca abierta, Remus frunció el ceño, esa cara solía ponerla Sirius cuando se sorprendía. Por suerte para él una chica con el pelo rosa intervino salvándole de Molly y Andrómeda.
- ¡Guau, mama que joven estas! – exclamó riendo. Andrómeda se giró hacia ella y se le quedó mirando sorprendida. – Mama reacciona, ya sé que soy guapa pero no es para tanto – Sirius se echó a reír desde la mesa, eso hizo reaccionar a Andrómeda.
- Nymphadora te tengo dicho que a tu primo Sirius no hay que hacerle caso cuando habla que ya hablas como él – eso le borró la sonrisa a Sirius y a Tonks se le puso el pelo rojo sangre.
- ¡No me llames Nymphadora! - refunfuñó ella, la mayoría empezaron a reírse al ver que en el carácter Tonks no había cambiado nada.
- Fíjate Ted, te saltaste su adolescencia, que suerte porque las chicas a ese edad son muy raras y seguro que habrías tenido muchos problemas – dijo Sirius riendo, Angy le dio una colleja que le estrelló la cara contra la tarta que se estaba comiendo el animago.
- Vaya, ¿tú eres Sirius? – preguntó Tonks – en el futuro estás muy desmejorado – Sirius puso cara de horror – ¡No! Dime que no me he quedado calvo
- Todavía no del todo pero se te empieza a caer y ya no lo cuidas… - dijo Tonks tomándole el pelo a su primo, entonces vio a los chicos de su tiempo – Hey chicos, ¿Qué tal? – les saludo guiñándoles un ojo. Los chicos le devolvieron el saludo.
Mientras tanto las otras tres personas del futuro entraron en la sala, dos de ellos pelirrojos y una rubia. En ese momento Orión recuperó el control y fue a presentarles.
- Bueno a ellos dos ya les conocéis – señaló distraídamente a los dos pelirrojos, aunque todavía había algunos que no les habían reconocido. – Ella es Fleur Delacur, es francesa y estudia en Beuxboutons, ¿lo he dicho bien? – le preguntó a Fleur que asintió – además es medio veela – esto lo dijo mientras le guiñaba un ojo a su padre y a los gemelos.
- Y también es mi novia – les interrumpió uno de los pelirrojos, eso hizo que a los gemelos se les desencajara la mandíbula, no sabían eso.
- ¿En serio, Bill? – preguntó Fred – tiene que ser una broma – añadió George – ¿verdad que es una broma Charlie? – el otro pelirrojo negó con la cabeza divertido con la situación.
- ¡Bill! ¡Charlie! – exclamó Molly y se lanzó a abrazarlos, Fleur y Orion que estaban entre Bill y Charlie quedaron también de alguna forma inexplicable atrapados en el enorme abrazo de Molly – ¡cuánto habéis crecido! Bill tienes que cortarte ese pelo, que pareces tu hermana, y… ¿eso es un pendiente? – empezó Molly pero antes de que Bill le contestara se centró en su otro hijo - ¿Qué es eso que tienes en el brazo Charlie? ¿Una quemadura?
En ese momento Sirius decidió que era el momento de intervenir antes de que Molly matara a sus hijos y su hijo y la rubia se convirtieran en daños colaterales.
- Genial, el pequeño Bill tiene el pelo largo, un pendiente, trabajo rompiendo maldiciones y sale con una veela francesa – mientras gritaba eso se acercó a ellos y les libero de Molly – ven aquí chaval que te voy a hacer una estatua.
Molly le lanzó un hechizo que Sirius esquivo con habilidad y se olvidó por un momento de las preguntas que les había hecho a sus hijos.
- En fin – continuo Orión sobándose las costillas – ella saldrá en el cuarto libro – la chica fue a sentarse al lado de los de su tiempo que saludaron a la ex campeona del torneo de los tres magos. – Y ellos son Bill y Charlie Weasley – ambos saludaron y se fueron a sentar con Fleur – asi que ahora podríamos seguir leyendo antes de que Lily consiga matarme con la mente por no dejarla leer.
- Espera, ¿Dónde está Percy? – intervino Arthur.
- No he podido traerlo – contestó Orión – en el futuro hay algunas complicaciones respecto a él. – Molly y Arthur se miraron preocupados pero no dijeron nada más. Lily cogió el libro y se dispuso a leer.
- El sombrero seleccionador
