"El amor inicia con una sonrisa, crece con un beso y muere con una lágrima"
Muchas gracias a las personas que nos siguen apoyando desde el inicio y a las que se nos están uniendo
¡Besos y abrazos!
Edward POV
Han pasado tres meses y todavía no sé nada de Bella. Me encuentro encerrado en mi cuarto hecho un completo asco, mi madre Esme golpea la puerta de mi habitación con insistencia. Yo sé que mis padres están preocupados por mí, pero ahora ese no es mi mayor problema, he perdido lo que más me importaba "Bella" no sabía cuán importante era para mí hasta que se marchó y dejo esa dolorosa carta que marco nuestro final.
Con los chicos he hablado unas cuantas veces pero es muy poco el apoyo y la información que me pueden dar, ya que Bella no se ha comunicado con ellos y aun se encuentran viviendo en París.
Respecto a Thomas lo mande al carajo después de enterarme todo lo que había hecho para separarme de Bella.
Flash Back
Tenía la carta en mis manos temblorosas y apenas podía distinguir las letras que estaban en ella, mis ojos estaban nublados por las lágrimas que se acumulaban y mi rabia crecía con cada palabra que leía. Thomas no paraba de reírse como loco y gritar que esa había sido su venganza por lo que le habíamos hecho, él trataba de retenerme para que no fuera en busca de Bella y decía que era mejor que se hubiera marchado para poder estar juntos y tranquilos, no me pude contener mas y estrelle mi puño sobre su nariz dejándola rota, no me importó su estado y salí a toda prisa hacia el aeropuerto.
Tenía que encontrarla pero la cantidad de personas en el aeropuerto dificultaban mi búsqueda. Cuando encontré el lugar donde Bella debería estar abordando el avión, la persona encargada de recibir el boleto me impidió el paso alegando que el avión ya estaba despegando y no había forma de ingresar.
Sentí como mi vida se iba en ese avión con rumbo a Londres.
Alice llegó con Jasper y entre los dos me llevaron de vuelta al departamento que compartía con Bella. Rosalie me conto que había llamado a Bella pero que ni ella ni Sam contestaban y sus teléfonos ya no se encontraban en servicio.
Al día siguiente me despedí de todos y tomé un vuelo directo a Seattle, volvería de nuevo con mi familia.
Fin Flash Back
En la radio empezó a sonar When I was your man de Bruno Mars, solo escucharla me daban ganas de llorar de nuevo, cada palabra que sonaba oprimía mas el dolor que tengo en el corazón, estaba tan perdido en la letra de la canción que no supe el momento exacto en el mi madre ingresó al cuarto.
- Edward, hijo no puedes seguir así - Esme estaba sentada a un lado de mi cama acariciando mi cabeza - tal vez si sales un rato te sentirás mejor.
No tenía ganas de hablar y mucho menos de moverme
- No te preocupes estoy bien- dije con los ojos cerrados disfrutando de sus caricias.
- Eddie organízate te tengo preparada una sorpresa y sé que te hará sentir mejor - estaba a punto de decirle que no saldría pero su cara de angustia me hizo cambiar de opinión.
- Esta bien pero no te prometo ser muy agradable.
- Solo necesito que recibas tu sorpresa y el destino se encargara del resto - decía mi madre mientras salía del cuarto - te espero abajo.
Hacía mucho tiempo que no me preocupaba por mi aspecto físico lo cual me había dejado una barba un poco descuidada y el cabello largo. Comencé afeitándome y pude notar que mi rostro estaba más delgado que la última vez que me vi en un espejo, respecto al cabello no tuve más remedio que utilizar un poco de gel y tratar de darle forma.
No sabía qué tipo de sorpresa me tenía preparada mi madre, pero tenía la esperanza de que me ayudara a salir de este hoyo en el que me encontraba.
Estaba a punto de bajar para reunirme con ellos y escuche una voz diferente a la de mis padres- Teníamos visita "genial"- trate de reconocer la voz que se me hacia vagamente familiar pero no pude ponerle rostro a esa voz. Sin más remedio baje las escaleras y encontré a mi Esme conversando muy animada con una joven un poco menor que yo.
- ¡Oh! Eddie, aquí estas - Saludó mi madre al tiempo que tomaba a la joven del brazo - mira quién te vino a visitar - al ver el rostro de la chica recuerdos de los mejores momentos de mi adolescencia llegaron a mi mente.
Emilie, ella había sido mi "salvavidas" en mis momentos mas difíciles o vergonzosos. La conocí en la secundaria y fue como amistad a primera vista, después de compartir unas cuantas historias y bromas nos hicimos inseparables. Bueno por lo menos los dos años que viví aquí en Seattle antes de irme a París para estudiar y que ella se mudara con su familia sin dejarme un numero para contactarla. Ella sabía de mi mala experiencia con las chicas pero no sabía de mi dudosa inclinación sexual al igual que mi familia.
Después de haber hecho el amor con Bella de una manera tan diferente a mis experiencias anteriores, mi gusto por las mujeres parecía estar despertando de nuevo.
- ¡Edward! - salió Emilie corriendo, brincando sobre mi y enganchando sus piernas en mi cadera como en los viejos tiempos - que gusto me da verte de nuevo, no sabes cuánto te extrañe- realmente me daba gusto tener de nuevo a mi amiga.
- Emy, siempre tan efusiva. También te eche de menos pequeña - dije abrazándola más fuerte - pero eso no hace que olvide que me dejaste abandonado.
- Yo solo quería hacerte más fácil las cosas - decía con sus ojos llenándose de lágrimas- que te acostumbraras a tu nueva vida sin mí.
- siempre pensando por mí - dije en forma de reprimenda - pero bueno el pasado pisado - dije abrazándola de nuevo.
- Niños les preparare algo de comer, creo que tienen mucho por hablar - dijo mi madre.
- No es necesario - dijo Emy- tengo que salir ya para el hospital en el que se encuentra trabajando Carlisle- al ver mi cara de preocupación agregó -voy allí dos días por semana para pasar tiempo con los niños que se encuentran internos, tal vez algún día te animes y me acompañes, pero para empezar ¿qué te parece si salimos hoy en la noche?
No me sentía preparado para salir a lugares públicos.
- ¿qué te parece si mejor nos encontramos aquí y vemos una película como en los viejos tiempos? - le propuse.
- Perfecto nos vemos a las 8:00 pm - dijo despidiéndose de mi madre y besando mi mejilla antes de salir.
Emilie había llegado en el momento exacto de mi vida, necesitaba de su buen sentido del humor para salir adelante superando poco a poco el vacio que había dejado la partida de Bella; aunque sabía que no lo superaría del todo, ahora sería capaz de vivir con su ausencia.
- Tierra llamando a Edward ¡ccurrr! - Emy trataba de imitar un Boqui toqui militar - Eddie creo que es hora de irme.
- déjame llevarte, así me sentiré más tranquilo a menos que te quedes a dormir aquí - en el pasado siempre que se nos hacia tarde Emy dormía conmigo.
- Mmmm no sé, creo que no sería lo correcto
- ¿A que le tienes miedo? ¿A qué te vea tu novio? - le dije picándola un poco
- no tengo novio y no tengo miedo - decía sería - es solo que no quiero tener que lidiar con una novia celosa.
- Puuff tonterías, no te preocupes yo soy todo un Casanova
- Ay Dios ayúdalo a coger responsabilidad algún día - decía mirando hacia el techo en forma de suplica- está bien me quedo, pero si das patadas mientras duermes te juro que te mando a dormir al sofá
- Prometido nada de patadas- dije levantando mi mano a modo de juramento - ahora a dormir saltamontes.
Me sentía lleno de paz en un hermoso prado todo era colorido y podía sentir el aroma de las flores. De repente mi cara se empezó a llenar de pequeñas gotas de agua, mire hacia el cielo y no veía ninguna nube gris, esas pequeñas gotas se convirtieron en una cascada de agua que me ahogaba haciéndome despertar sobresaltado viendo a una chica rubiecita muerta de la risa con un jarrón de agua vacío en sus manos.
- ¡EMILIE! me las vas a pagar - me pare de una salto corriendo hacia ella para hacerle cosquillas "lo que más odiaba en el mundo", pero la muy cobarde huyó escondiéndose en la cocina con mi madre - esta vez tuviste suerte Emy - le dije de manera juguetona.
Emy se marchó una hora después alegando que tenia clases.
Mi amistad con ella era muy diferente a la que tenía con Bella. Emilie me hacía sentir como aquel adolescente que solo quería pasarla bien, con Bella de algún modo sentía que tenía que hacer lo correcto para gustarle.
Un amigo de mi padre me dio un trabajo temporal. Estaba buscando a un arquitecto que diseñara un edificio, mi padre le habló de mi estudio en París y él me contrató para que hiciera el diseño.
Entre trazos y moldes se me pasaron varias semanas.
La construcción del edificio había comenzado y los socios del amigo de mi padre Jack habían quedado muy contentos con el diseño del edificio.
Mi vida estaba cobrando sentido de nuevo, dos días por semana acompañaba a Emy a visitar a los niños al hospital, algunas veces asistía yo solo porque ella se mantenía con mucho trabajo de la universidad. Pasaba por la constructora para ver que la obra se estuviera ejecutando sin problemas y pasaba los ratos libres ayudando a Esme con las tareas del hogar o simplemente meditando en algún lugar del bosque que tenía en mi jardín trasero.
Estaba durmiendo muy plácidamente hasta que mi celular me despertó con un desesperante Ring tone que solo podía haberle puesto alguien EMILIE.
- ¿A quién jodido se le ocurre llamar a estas horas?
- Oww pero que susceptible estamos - lo tendría que haber imaginado. Emmett- Ahora si has dejado de ser una oruga para convertirte en toda una mariposa - decía en tono burlón.
- Emmett me alegra mucho escucharte, pero sabes cómo me jode que me despierten.
- ¡pero qué anciano estas mi pequeña mariposa apenas son las 9:00 pm! y ya estas durmiendo- al muy estúpido se le olvidó la diferencia horaria.
- Emm por favor ya es hora de que utilices la única neurona viva que tienes, aquí son las 3:00 am.
- Oppss lo olvidé, pero espero que no se te olvide que Rose y yo nos casaremos pronto - su voz no se notaba arrepentida por despertarme.
- Emm faltan cinco meses para la boda - Emm y Rose habían decidido posponer un poco la boda
- Lo sé, solo quería recordártelo porque parece que te estás olvidando de nosotros - dijo con voz de reproche.
- He estado algo ocupado y ahora tu pareces una nenita con tus reclamos- no sabía si debía preguntar por ella, pero no fui capaz de controlar mi lengua - ¿Bella les ha hablado?
La línea quedó en silencio por un lapso de tiempo largo. Sabía que no había colgado porque podía escuchar su respiración.
- No Edward, no ha vuelto a llamar desde hace dos meses cuando nos dijo que no nos preocupáramos que ella estaba bien- su voz sonaba abatida y melancólica - Edd te llamo después debo salir un momento.
Y así finalizó su llamada.
No saber nada de Bella me preocupaba pero no podía dejar que ese sentimiento me llevara de nuevo al hoyo del que había salido.
Había quedado de pasar por Emy a las 8:30 pm para salir a celebrar sus grados, ella había decidido estudiar pedagogía infantil y creo que había elegido bien porque todos los niños a su alrededor la adoraban.
Llegue hasta la puerta de su casa y toque el timbre, salió su madre y me saludo tan efusiva como lo es su hija.
- Emilie dice que bajará en un momento, ¿quieres pasar? - no tuve tiempo de contestar porque Emy ya se estaba acercando a nosotros.
- No es necesario mamá, ya no vamos.
- Pórtense bien chicos - dijo su madre despidiéndonos - y ¡UTILICEN CONDÓN! - ya nos encontrábamos en mi auto cuando su madre gritó desde la puerta, haciendo que Emy se tapara la cara avergonzada.
- No te preocupes, yo sé cómo son estas madres de hoy en día- dije para que se sintiera mejor y le conté una anécdota en la que Esme me hacia quedar en ridículo "sin querer."
Emilie había escogido una discoteca para celebrar con todos sus amigos.
Llegamos al lugar abarrotado de gente y empezamos a abrirnos paso hasta la mesa donde se encontraban sus compañeros de universidad.
Emy me presentó a unas cuantas personas y después nos sentamos con los demás. El ambiente era bueno y sus amigos muy... fiesteros, al verlos a todos juntos no puede evitar recordar a mis amigos, casi hermanos que tuve en París y que ahora hablábamos muy poco.
Podía ver como las amigas de Emilie le susurraban cosas al oído y dirigían sutilmente sus miradas hacia mí, haciéndome sentir incomodo.
- ¿quieres bailar? - me puse de pie ofreciéndole mi mano a Emy que la tomó sin vacilar al tiempo que sus amigas soltaban pequeñas risas.
- ¿qué le pasa a tus amigas? - le pregunte cuando estábamos en la pista de baile.
- creen que estoy loca por ti.
- ¿los estás? - quería que dijera que sí. Estaba cansado de estar solo y Emilie era la persona indicada para empezar una relación.
- Estoy confundida - dijo desviando su mirada de mis ojos.
- ¿Qué tal si lo intentamos? - dije tomándola de su barbilla y fijando mi mirada en sus ojos para después acercarme con la intención de depositar un corto beso en sus labios, beso que ella alargo más de lo pensado. Su beso se sintió reconfortante
- Creo que eso responde a tu pregunta.
Pasamos el resto de la fiesta juntos disfrutando de la música. Emilie ya se encontraba cansada así que nos dirigimos hacia su casa.
- Ha sido una excelente noche - dijo con su mirada soñadora. Como respuesta me acerque abrazándola y besando su frente - conduce con cuidado – me dijo despidiéndose.
Al llegar a mi habitación me puse a pensar sobre lo ocurrido esta noche y creo que fue una buena decisión el iniciar una relación con la Saltamontes.
Habían pasado cuatro meses y mi vida se encontraba en completo orden de nuevo, me habían puesto al frente de los proyectos de la constructora nombrándome como director de diseño, mi relación con mis padres y Emilie estaba perfecta.
Emmett me llamaba con frecuencia para contarme como estaban todos y para recordarme que pronto sería la boda. Rose me había llamado en unas cuantas ocasiones diciéndome que Bella se había comunicado con ellos, casi siempre para decirles que no se preocuparan por ella y averiguar cómo se encontraban todos.
Emy se había quedado a dormir conmigo en mi nuevo departamento diciendo que lo teníamos que estrenar y festejar mi cumpleaños. El sexo con ella era bueno; sin embargo sentía que hacía falta algo.
- Amor te notó un poco distraído - decía Emilie haciendo trazos con su dedo en mi brazo desnudo – y debes estar feliz por tu cumpleaños.
- Lo estoy. No me prestes tanta atención es solo un poco de cansancio por el trabajo.
Estaba acostumbrado a recibir mi cumpleaños con Bella. Ahora ella no estaba para darme sus abrazos fuertes con su pequeño cuerpo.
- Deberías descansar un poco mientras traigo tu desayuno de cumpleaños - dijo depositando un beso en mi mejilla y saliendo de la cama.
Mi celular empezó a sonar, miré la pantalla y era un número privado.
- ¿Aló? ¿Quién habla?
- Feliz cumpleaños mi Ed- sabía a quién pertenecía esa cálida voz. Tenía que decirle lo mucho que la extrañaba y lo preocupado que estaba, tenía tanto por preguntarle.
- Bella...
Feliz San Valentín :P un poquito tarde pero llegó.
Esperamos con ansias sus comentarios.
XOXOXOX Besos y abrazos infinitos :*
