"Sabemos lo que somos pero no lo que podemos llegar a ser"

William Shakspeare.

POV BELLA

Cuando le pregunté a la enfermera la posibilidad de practicar un aborto realmente no hablaba enserio, sabía que sería difícil alimentar a dos bebés, pero ya me las arreglaría sin la necesidad de decírselo a Edward.

Recuerdo que hace mucho tiempo había visto una película de humor en que la protagonista decía de forma trágica que deseaba abortar y la enfermera se ponía como loca.

En mi caso ella solo puso cara de sorpresa y reproche, para nada divertido como yo pensaba.

- No se preocupe solo bromeaba pero usted arruino la broma- con solo decir eso se puso histérica a regañarme y entre regaños y consejos me indicó el procedimiento y los cuidados que debía tener durante el embarazo.

La familia de Sam no se sorprendió con la noticia, ya todos lo esperaban; decían que me estaba portando como una adicta al azúcar y a comidas extrañas. El que sí estuvo muy sorprendido fue Charlie, a pesar de la sorpresa que se llevo estaba muy entusiasmado y deseoso de que me regresara a Forks con él. Charlie respetó mi decisión de no contarle quien era el padre, el motivo de no decirle quien era el padre fue que mientras viví en París le mantuvo celos a Edward y decía que por culpa de Edd me estaba olvidando de él.

Con mis cuatro meses de embarazo ya mi pancita empezaba a ponerse dura. En estos momentos no me preocupaba la crianza de dos bebés siendo madre soltera ya que contaba con el apoyo de mi padre y la familia de Sam También esperaba poder contar con el apoyo de mis amigos...

Mis nervios me tienen al punto del colapso, hace más de tres meses que no me comunico con ellos y hoy me desperté decida a empezar a organizar mi vida.

- ¿aquí yo allá quien? - contestaba Emmett

- mmm... - no sabía que debía decirles

- puedes hablar rápido por favor, tengo a una delicia rubia esperándome en mi cuarto y no solo para conversar- ¡Dios! ¿Cómo podía decir eso sin saber quien estaba al lado de la línea?

- Iiugg, Emmett eres todo un bocón - dije con una risita burlona, ¿qué mejor manera de empezar una conversación con ellos que de la forma que mejor saben?.

- ¡ROSE! ¡ROSE! ¡ROSE! ya apareció ven rápido creo que tiene ganas de... hablar, sí eso es quiere hablar, ¡Corre Rose!

Mi amigo sí que era todo un escandaloso.

- ¿Sí, aló? - la voz de Rose sonaba cautelosa.

- ¿Como estas Rose?- escuche como su respiración se ponía fuerte y eso no podía ser nada bueno.

- ISABELLA MARRIE SWAN ¿sabes todo lo que hemos sufrido por que tú no te dignabas a llamar? , eres una maldita perra egoísta pero te quiero tanto y siento unas ganas enormes de abrazarte - su voz se escuchaba al borde del llanto.

- Perdón Rose, no sabes las ganas que tenia de hablar con ustedes, pero temía tanto que me odiaran por dejarlos - mi voz estaba quebrada.

- Mi Bells, cuéntamelo todo ¿cómo has estado? nos tenias muy preocupados a todos.

- Rose es una larga historia.

- Tengo mucho tiempo disponible - ella como siempre dispuesta a escucharme.

Empecé a contarle todo, desde la noche en que me acosté con Edward hasta mi partida y la forma en que me sentí cuando Thomas me contó lo que tenía planeado con Edd - rose entre insultos y maldiciones me escuchó con atención todo lo que hizo Thomas- ; luego le conté como iba mi vida en esta ciudad y finalmente mi embarazo.

- Oww tranquila chica, ¿cómo es eso de que estas embarazada? solo espero que no sea de Sam- decía en tono cauteloso

- Prométeme que esto será un secreto Rose que no se lo dirás a Edward.

- ¿EDWARD? ¡Dios santo! ¿En que estaban pensando los dos? ¿En que estabas pensando Bella? Claro me supongo que solo pensabas en tener su polla dentro y él en concederte ese deseo como un hada madrina... y aashh son tan idiotas los dos, pero siendo sincera Bells creo que él tiene derecho a saberlo, ya te dije que todo lo que dijo Thomas fue mentiras. Debes decírselo.

- Lo sé Rose, aun no me siento preparada para contárselo, solo necesito unos días.

- Ten cuidado Bella no dejes pasar mucho tiempo puede que sea demasiado tarde para remediar los errores. Además Edward ha hablado algunas veces con Emmett y sabes que no nos gusta engañarlo, él pregunta algunas veces por ti.

Esa confesión amenazo con volver abrir la herida que tenia.

- Solo no le digas que he llamado hasta que me sienta lista, ¿lo harás?

Pude escuchar un suspiro profundo.

- Esta bien Bella, solo haz lo que creas correcto y no te olvides tanto de nosotros, te extrañamos mucho por aquí igual que al idiota de Edward.

- Ok, te llamaré la próxima semana me voy con la familia de Sam para una hermosa cabaña, necesito una distracción con urgencia.

- te quiero, cuídense mucho.

- Ahora ellos son mi vida y los cuidare como tal.

Me encontraba sentada en el sofá y con esta agradable sensación de liberación, esa era la palabra indicada para describir como me sentía después de hablar con Rose y Emmett.

Como sería volver a vivir con todos mis amigos, incluso con mi mejor "amiga" me hacia tanta falta oler su aroma siempre fresco. Desearía volver el tiempo y simplemente aceptar la relación que él me podía brindar. ¿Qué pasaría si le cuento sobre nuestros dos angelitos? ¿Se quedaría conmigo solo por compromiso? o ¿seriamos dos amigos comunes que comparten los mismos hijos?

Me encantaría creer que mis hijos iban a crecer en un hogar con su padre, pero aun contándole la verdad a Edd a él no le gustan las mujeres y yo no podría soportar vivir con una fachada de familia feliz y tampoco creo que merezcamos vivir de esa manera.

Ahora solo me faltaba hablar con Jazz y Alice, con ellos sería más sencillo.

- ¿Bueno, quien habla? - la voz de mi amiga sonaba cansada.

- Alice soy yo Bella

- Ohh amiga eres una desgraciada, pero me alegro mucho de que me hables, tienes que contarme cómo la estas pasando hemos estado al borde de un infarto por tu culpa ¡eres una irresponsable por dejarnos así sin más! y... - Tenia que detenerla porque de lo contrario nunca pararía.

- Al no lo hagas por favor, tengo las hormonas locas y descontroladas. Además no querrás que me ponga a chillar como posesa.

- ¿Estas embarazada?- su pregunta sonaba inocente y burlona.

Empecé a contarle todo y quedamos de comunicarnos más seguido, así me mantendría informada de todos los acontecimiento de la boda de Rose y de su nuevo empleo.

Alice se despidió de mi con un - ¡eres un perra! Pero te adoro.

Sam había quedado de pasar por mí en la tarde para acompañarme a enseñar algunas de mis antiguas pinturas en una galería cerca del parque.

- ¿Estamos todos preparados? - preguntaba viendo mi casi inexistente vientre.

- Sí. Estamos más que listos, ahora mueve tu provocativo culo y sal de mi casa o llegaremos tarde.

- babies, no vayan a aprender esos modales de su madre ¿entendido?

- Sam no seas intenso ya podrás aconsejarlos más tarde.

- Ok Belly Bells pero controla tus hormonas- mientras decía esto utilizaba una de mis pinturas como escudo.

- Ya, no seas idiota, ahora tendrás que recompensarme con un delicioso y dulce helado de chocolate - siempre que me hacia enojar su forma de disculparse era dándome lo que le pidiera.

El parque quedaba solo a unas pocas calles desde mi casa, así que nos fuimos caminando mientras teníamos una discusión sobre cual nombre debíamos ponerle a los bebés. Cuando estuvimos frente a la galería, Maya la dueña de la galería me recibió con los brazos abiertos y una enorme sonrisa.

- veamos que tenemos aquí- decía mientras destapaba la cubierta de las pinturas - Mmm realmente son hipnotizantes ¿crees que puedes traer unas actuales para las próximas semanas?

- Seguro, tendré más pinturas listas - en ese momento un trueno en el cielo nos sobresaltó- Creo que es mejor que nos vayamos parece que el cielo esta apunto de romperce en grandes gotas de agua.

- Te estaré informando sobre la venta de las pinturas, es mejor que se apuren no vaya a ser que se ganen un resfriado.

De paso por el parque llegamos a la heladería y pude hacer mi pedido de helado de chocolate y un bote de cerezas, se estaban convirtiendo en mi fruta favorita.

Ya tenía todo empacado para mi viaje con los padres de Sam Estos últimos días Sam había mencionaba con mucha frecuencia a una chica llamada Leah, era su amiga de infancia y tendría la oportunidad de conocerla hoy mismo.

Pasé todo el viaje hacia la cabaña dormida. El embarazo empezaba tener más protagonismo en mi estado de ánimo. Cuando llegamos noté que había un coche aparcado en la entrada de la cabaña.

-Belly ese es el coche de Leah nos debe estar esperando, está ansiosa por conocerlos

- Me parece que te han brillado esos ojitos al mentar su nombre- dije picándolo un poco.

- Oh no empieces ya te dije que le tengo mucho cariño.

- Esta bien como digas- dije en tono incrédulo.

Leah resultó ser una chica muy agradable de tez morena y cabello negro azabache, estaba perfectamente sincronizada con Sam para hacerme enrojecer.

Solo estuvimos dos días en la cabaña, fueron dos días en un lugar mágico que me ayudaron a despejar mi mente y tomar inspiración para continuar con mis pinturas.

Mis pinturas se estaban vendiendo como pan fresco y ese dinero me ayudaba para mi sustento. Con siete meses de embarazo, ya mis angelitos eran todos unos futbolistas, sus nombres serían Anthony y Any.

Flash Back

Nos dirigíamos en el coche de Sam hacia el hospital, por fin podría saber el sexo de mis bebés. Estaba un poco ansiosa, pero mi ansiedad no se comparaba en nada con la de Sam, incluso la propia Leah se estaba exasperado por la locura que tenía Sam con los nombres de los bebés.

- Sam ya te dije que esos nombres no son una opción. Además ya sabremos que serán.

- pero si son nombres lindos.

- No son lindos, esos son nombres de perro- contesto Leah con tono irritado.

- Ustedes dos son unas amargadas - dijo haciéndose la víctima.

Estábamos en la habitación y yo me encontraba tumbada en la camilla mientras la enfermera esparcía el gel frio por mi vientre. La habitación se llenó de la hermosa melodía que hacían esos dos corazoncitos llenos de vida.

- veamos que tenemos por aquí- decía mientras deslizaba el transductor por mi panza - tenemos a una hermosa niña y... un chico fuerte. ¡Felicidades! - decía la enfermera mientras terminaba con la revisión.

Sam y Leah se veían emocionados por la noticia.

Fin Flash Back

El sonido de mi celular me sacó del recuerdo.

- ¿Aló?

- Oww tu voz es la de una mujer hecha y derecha.

- ¡JAKE! No lo puedo creer, me encanta escucharte - Jake era mi amigo de travesuras desde el jardín.

- Sabia que me extrañarías tanto como yo a ti, así que espero que ya tengas un espaciecito listo para mis cosas.

- Más que listo, ¿cuando llegas?

- Estoy en el aeropuerto para hoy a las 9 pm.

- Eso es genial, pasaré a recogerte con un amigo.

- Me agrada esa idea, te estaré esperando.

- Nos vemos entonces - Me entusiasmaba mucho tener a Jacob de nuevo, desde siempre habíamos sido inseparables.

Jake había sido mi primer novio y mi primer beso, pero nos dimos cuenta que lo mejor era continuar como amigos. Antes de que me fuera a estudiar a París habíamos decidido juntos que después de finalizar nuestros estudios viviríamos por un tiempo en Londres. Jake era profesor de música y su sueño era el de llevar los géneros de música originarios de una región a otra.

Estábamos esperando en el aeropuerto mientras Sam cargaba un gran letrero con el nombre de mi amigo. Desde mi posición podía observar a las personas que llegaban en el vuelo de Jake.

- ¡Jake! - me paré de un brinco al ver a mi amigo

- Bells estas muy... grande- decía mientras me rodeaba con sus brazos- y hermosa.

- jajajaja cuestiones de embarazo- dije mientras lo abrazaba fuerte- ven te presentaré a Sam y a Leah.

Sam y Jake no se llevaron tan bien como yo esperaba, eran unos celosos y todos dos parecían a punto de mear para marcar territorio.

- Ya está bien de tanta testosterona, no se preocupen a todos dos los quiero - dije dándoles un beso en la mejilla a cada uno.

El viaje de regreso al departamento fue más tranquilo y lleno de bromas un tanto pesadas, pero finalmente se estaban empezando a llevar mejor.

Sam nos dejó a Jake y a mí en casa.

- Belly Bells sabes que me puedes llamar a cualquier hora de la noche- dijo dándome un beso en la frente y acariciando a mis bebés.

Después de terminar de organizar la cena, Jake y yo estábamos listos para comer y para tener una charla que según él teníamos pendiente.

- Ya Jake me tienes ansiosa, empieza a hablar.

- creo que tienes que llamar al chico - con su cabeza hacia un movimiento hacia mi barriga, dándome a entender que se refería a Edward.

- No sé si sea el momento Jake, pero tengo pensado hacerlo pronto -Edward cumpliría años en dos días.

- Él necesita saber que tendrá dos hijos y tomar la decisión de hacerse cargo o no de ellos - Jake tenía razón pero en estos meses de embarazo me estaba volviendo una persona egoísta con mis bebés, los quería solo para mí.

- En dos días lo llamaré y veremos que sucede, pero cambiemos de tema por favor cuéntame como la estabas pasando - necesitaba entrar en terreno seguro.

- simplemente extrañándote mucho Bells, tu sabes que todavía te quiero de esa forma que no te gusta que te diga- Jake me conocía bien y sabia que cada vez que decía que aun estaba enamorado de mi la relación entre nosotros se ponía tensa.

- Jake sabes que ahora no estoy interesada en iniciar una relación. Debo pensar en el futuro de mis ángeles.

- Sí, eso lo entiendo así que come porque deben estar hambrientos con tanta habladera tuya - esa era una de las cosas que me gustaba de Jake, sabia como cambiar un momento incomodo por uno momento liviano.

La compañía de Jake me sentaba de maravilla, era todo un intenso con mis cuidados en el embarazo. Siempre estaba pendiente de las vitaminas y de complacer mis antojos.

Hoy me había despertado con un nudo en la garganta. Hoy es un día especial. Hoy mi Edd cumple años y debía llamarlo para contarle.

- Es fácil Bells, solo respira hondo, marca su número y que pase lo que tenga que pasar.

- No es tan sencillo Jake, hace casi 8 meses no sé nada de él, ni siquiera sé si todavía le agrado ¿qué tal si me odia y no quiere saber nada de mí?

- Tú y tus delirios de odio, a ti nadie te puede odiar. Hazlo ahora si no llamas no sabrás que siente él.

Empecé a marcar el número de celular que tenía. Esperaba que no hubiera cambiado de número.

... ... ... ... sonaba la línea pero no contestaban.

- ¿Aló? ¿Quién habla? - su voz tan sensual como siempre, parecía recién levantado.

- Feliz cumpleaños mi Edd - pude escuchar cómo se aceleró su respiración.

- Bella... - mi nombre de sus labios salió como una caricia.

Al fondo se escuchó la voz de una mujer…

- Edward amor, ya está listo tu desayuno y espero que anoche no te haya quitado muchas energías para que disfrutes tu postre – dijo de manera sugerente.

De mis labios salió un gemido de dolor ¿cómo le diría que iba a tener dos hijos cuando su vida se encontraba en orden?

… De esta llamada me quedó algo claro.

Edward debía querer mucho a la mujer que estaba con él para decidir cambiar su inclinación sexual por ella, ni siquiera cuando en el tiempo que estuvo conmigo se le pasó esa idea por la cabeza.

Rosalie tenía razón había tomado la decisión equivocada al ocultárselo a Edward, ahora lo había perdido.

Hola, aquí les dejo el capitulo y les quería decir que ya la historia esta llegando a su fin.

XOXOX

Dejen sus comentarios, realmente se siente muy feo no saber la opinión de ustedes.