¡Muy feliz día/Noche! Naranjitas preciosas, ¡Gracias por todos sus comentarios! lamento la tardanza, estaba full de trabajo y problemitas en el hogar, pero aún así aquí estoy llenándome de su hermosa vibra.
Namasté! Por 10000%
Gracias de verdad –se reverencia- *las abraza a todas/os*
Y feliz Fin de semana, para quienes leen hoy.
Impregnada en recuerdos tangibles.
La mañana estaba calmada, demasiado a su favor, aún así era difícil para cualquier persona tomar la decisión que él estaba por tomar. Por el alborecer de aquel día, era tarde para enfrentarse al frío hielo.
Anna estaba distante con él, no sabía si había cometido algún error hacia ella, era su primera vez con una relación de… novios, no sabía que era correcto y que no.
El día anterior estaba preciosa, pero al huir creyó que su presencia no era de estar allí, en el salón, frente a ella, frustrado se llevo sus grandes manos a su cabello liso y rubio.
Sentía un dolor extraño, no era físico, era una opresión en su garganta de querer gritar y a la vez su mente colapsaba en recuerdos y palabras todas agregadas a la chica y su persona.
Ella y él...Pensaba, una frase peculiarmente resonante en momentos de angustia.
Cerró su puño y lo pegó contra el suave colchón, no podía perder a Anna no así.
Puesto, en el fondo de su corazón sabía que algo de Anna no era a totalidad a su alcance, un puesto, una corona, tal vez un apuesto príncipe, lleno de modales y gestos refinados, nada de eso.
Pero, la inseguridad corroía su pequeño mundo, feliz junto a ella, no podía, no; no quería debatirse y perder frente a cierto Joven.
Quién en el pasado pudo ser el hombre más vil del mundo, aunque ella mereciera algo mejor.
Enamorarse, es hermoso, él lo descubría apenas…
"En otra parte del mundo..."
-Sé fuerte- se decía así mismo, mientras se internaba sigiloso en el muelle hacia un barco directo a Francia. Apenas subió entre la multitud paró en seco, interfiriendo con el paso de otros pasajeros y su inquietas y ¿Por qué no?, llenas maletas, muchedumbre exaltada, y él veía el ocaso de sus mares perdido, como un mendigo. Que sería a partir de ahora.
El castillo, dónde vivió y sufrió, apartándose de todo, a la lejanía, sin dejar de mirarlo, se sorprendió ante el silbato de las autoridades, que cerraba en abordaje del navío. Más inquieto que tranquilo cerro su orbe llenas en lágrimas.
-Adiós, del Sur…- dijo mientras retiraban el ancla del mar, esa agua salada perteneciente a su reinado.
A lo lejos veía los caballos galopar, siempre los amaba, ¿cuánto le costaría adquirir uno?
Y con pensamientos positivos omitiendo y absteniéndose de los negativos a toda costa, siguió a sentarse en el suelo de madera frío y sucio.
Saco una manzana y le dio una mordida, sonriendo, al imaginarse el rostro de su antiguo profesor de Artes. Y por ahora último amigo, leyendo la carta que le dio.
"Necesitaras de mi Ayuda, por ahora venid a la gran torre l'aube d'un sentiment, allí 4 días contacta a Eleonor Pard, ella te ayudará antes de encontrarnos"
Oprimió su brazo hacia su pecho, tratando de seguir sereno, por el resto de viaje…
Arendelle kingdom
Anna caminaba el puerto de poste en poste, saltando uno tras otro, poco a poco. Mientras su mirada se perdía en el morir de aquella tarde, dando paso a la noche, no había hablado con Kristoff y con su hermana muy poco, no deseó interrumpirla al verla hablar sola, por no querer espiar de más, se abstuvo de seguir avanzando en el gran salón. ¡Hasta reía sola! Y no quiso ni volver a sentir el frío intenso que inundaba la habitación.
Fue escalofriante, dejando de lado el clima bajo "0", Urgentemente su poderosa hermana necesita ayuda, y hacer muñecos, psicológicos, tal vez…
Así que sólo llevaba su vestido azul, y la brisa de amiga.
Llevaba en su manos, está vez enguantadas el sobre de una invitación, la presentación al pueblo de la hija de su prima consanguínea Rapunzel, Regente del reino de "Corona" junto a su esposo el famoso ladrón Eugenne "Flynn Rider" y se sonrió ante semejante noticia, era de gozo.
Pero, ella, por su parte…
¿Realmente, porque la dubitativa ante ver a sus seres queridos?, tan sólo correr hacia aquel malvado "señor Príncipe Frío" lo hacía llamar cuyo era quién la hacía rabiar.
-Estúpidos sentimientos; bufó por decimoquinta vez en los catorce minutos o cuarto de hora que llevaba de aquel recorrido.
Si tan sólo…tan solo, hubiese una pizca de armonía ante el desequilibrio mental que llevaba ya dos noches y medias con horas contando.
-¡Ah!- en ese momento, cayó al agua sin darse cuenta del vacío que dejo entre poste y poste.
En efecto, nada podía ser tranquilo, entiéndase el sarcasmo de la chica.
La esencia del amor, se libero como libélula al cielo, Continuará…
Está corto el capitulo, lo sé, pero créanme cuándo estoy full (en Vzla , se refiere a estar llena de actividades) e inspirada, las palabras sobran, espero que con este fragmento, este un poco más claro la finalidad del Fic. ¡UN TRIANGULO AMOROSO!
