En un abrir y cerrar de ojos, ambos jóvenes se estaban fundiendo en un solo abrazo. Hajime reposó su cabeza en los hombros de su compañero por un instante, sintiéndose de nuevo en casa, querido, sabiendo que si caía esta vez sí habría alguien que lo sostuviera.
Había pasado un mes en París y ya echaba de menos el olor de la ropa de su amigo, que siempre olía a naranja. Pensó en ese detalle varias veces mientras deambulaba por el Louvre, y siempre se sorprendía al verse a sí mismo conociendo palmo a palmo el cuerpo, ideas, olor y hasta el brillo en los ojos de su querido all-rounder. En otra situación, cualquier persona hubiese pensado que Aoyagi era lo más parecido a un psicópata acosador, pero en aquella amistad era difícil no enterarse de la vida de Junta.
"Siempre está hablando, y hablará en 3, 2…"
-Tienes que contarme todo 'Yagi, ¿Cómo es Europa? ¿Has visto a Makishima? ¿No, no? ¿Has aprendido francés? Me encanta el francés, suena tan bien, ¿no crees? ¿Qué te parece si tomamos algo por ahí? Abrieron un nuevo karaoke justo aquí al lado… ¡Ah! Se me olvidaba decirte que ya han traído el nuevo modelo de Cannondale, ¡espero que Kanzaki-san nos deje probarla! Es más el otro día oí que…
Sin darse cuenta, Junta había cogido de las manos al tímido rubio y apenas recordaba que su amigo llegaba cansado del viaje. Cuando se ilusionaba, su boca iba más rápido que sus pedales y era capaz de tirarse media hora hablando sin apenas ser interrumpido. Pero a Hajime este hecho le daba completamente igual. Sólo quería estar con él, compartir sus vivencias y que él compartiese las suyas.
"La soledad no es tan mala cuando tienes a alguien con quien vivirla" –Pensó.
Pero, finalmente, el moreno le soltó las manos, poniendo una sobre su hombro. "Se me olvidaba que llevas casi 12 horas de viaje. Supongo que querrás descansar, ¿verdad? ¿Te parece bien si mañana vamos al Club a entregar nuestras renovaciones? Los de 3º tenían que decirme algo. Si yo fuera tú me iría ahora mismo a dormir." –Sonrió enseñando sus blancos y perfectos dientes, que resaltaban aún más el bronceado de su piel.
Hajime sólo asintió, mientras comenzaban a andar de camino al taxi. Él ya sabía lo que los de 3º tenían que decirle a Junta. Bueno, en verdad no lo sabía pero lo intuía. "Es el sexto sentido del pintor: anticipar lo que va a venir, rememorar lo que ya ha pasado." Sin embargo, su amigo parecía completamente ajeno a toda la responsabilidad que se le iba a echar encima.
Sin saberlo, Junta se estaba exponiendo al deber más importante de su vida como ciclista.
"Admiro a la gente valiente... No a la que se cree fuerte, ni a la que lucha por demostrar algo... A la gente valiente."
Y en ese instante, Teshima Junta, futuro alumno del 3º curso del Sohoku High, le parecía el hombre más valiente del mundo.
