Tengo esta idea de que los Quirks son complicados de controlar en el sexo, así que los fabricantes de cosas eróticas deberían tomarlo en cuenta ¿no?
Y no se me ocurren quirks con resultados más desastrozos en medio del acto que los de estos dos xD
Kinktober #3: Juguetes
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Él se tomó un tiempo para admirar la figura esbelta y ansiosa sobre su cama, no le importaba su propia erección desatendida si obtenía la satisfacción de arrancar esos suspiros de Ochako, la preciosa castaña que lo volvía loco y que ahora estaba esposada a la cabecera.
La chica se revolvia, cruzaba las piernas y se mordia los labios con fuerza para intentar callarse un segundo, aunque sabía que esa batalla la había ganado Katsuki, esta vez él la dominaba sin piedad y la haría gritar hasta desgarrarse la garganta, de eso estaban seguros los dos.
El rubio abrió las piernas de la chica con fuerza, comenzando a recorrerlas con la boca desde los tobillos, repartiendo pequeños besos y mordidas hasta llegar a los muslos.
– No puedo creer que estes así de empapada, casi no te he tocado – soltó con sorna antes de morder la suave piel de la cara interna del muslo.
– ¡Ahh! ¡Más cuidado! –la queja de la chica perdia algo de fuerza al ir entremezclada con un fuerte gemido, además de la atención que ponía en las manos de Katsuki, ansiando que esas fuertes extremidades, cubiertas de sus guantes texturisados, masajearan sus pechos de nuevo.
Katsuki continuó atendiendo las piernas femeninas, acercandose lentamente a su humeda entrepierna, cuando estaba a solo un palmo de distancia.
– Joder, hazlo ya... – Demandó Ochako, solo para ser abandonada en la cama – ¿Qué estas haciendo?
– Solo quiero divertirme un poco – volvió a acercarse a la cama, llevando consigo un aparato lo suficientemente pequeño para caberle en la palma de la mano.
Uravity se mordió el labio ansiosa al escuchar el ligero ruido de la vibración.
Katsuki encendió la bala color rosa y comenzó a pasarla por los pechos de su pareja, estimulando sus pezones y obteniendo a cambio una tonelada de jadeos ansiosos. Ochako luchaba por formular una frase coherente para "alentar" a su compañero, pero el movimiento de la bala sobre su piel le impedía cualquiet pensamiento coherente.
La bala abandonó sus pechos, recorriendo un camino serpenteante a través de su abdomen, apenas se posó sobre la intimidad de la chica, Katsuki vio aumentar el flujo que manchaba las sabanas y notó la tensión en los músculos de las piernas y el abdomen.
Sintiendo el orgasmo de Ochako como una caricia a su ego, dejó de lado la bala y comenzó a acariciar el clítoris de la chica, las protuberancias de los guantes hacían el trabajo de prolongar la satisfacción de la chica un poco más fácil.
– ¿Tu no te vas a divertir? Que... Ahh... Que aburrido – La heroína provocaba a su pareja, ansiosa al llevar varios minutos pendiente de la erección del rubio – Sueltame, puedo regresarte el favor.
El chico no se iba a negar a recibir algo de la atención que, obviamente, se merecía, así que liberó las esposas y, de inmediato, Ochako se fue contra él, tomando su erección entre sus manos, con sus propios guantes con textura gelatinosa, pero el calor de la piel de Katsuki traspasaba perfectamente la barrera artificial. Las manos de la castaña apretaban, se movian y giraban al rededor del miembro del joven héroe, acompañadas de algunos roces con los labios y la lengua, las manos masculinas jalaban mechones de cabello castaño en su ansia dessatisfacción, pronto la chica notó las señales familiares del orgasmo de Katsuki y se preparó, cerrando los ojos y abriendo los labios.
Ni una sola gota se desperdicio en las sabanas.
– ¿Vamos a una segunda? Aun no hemos estrenado tu anillo nuevo~
