Al fin involucramos a Todoriko aca, al vientos locos me lo estoy reservando*guiño guiño*
Corto y extraño porque no se me ocurria mas, pero no queria saltarme otro día
Kinktober #7: Roleplay
.
.
.
Todoroki se vistió con el mejor traje que tenía en su armario, miró la hora en el reloj de su mesita de noche y se apuró a peinarse adecuadamente para la presentación que tenía en la empresa de su padre, aunque asegurándose de estar lo suficientemente cómodo para sus planes por la tarde.
Ir al trabajo era una mierda, pero la recompensa seguro que valdría completamente la pena.
.
.
El cansado Todoroki manejaba por las calles de la cuidad, preguntándose que demonios lo hacía rondar en las orillas del barrio rojo con su auto nuevo y vestido de su mejor traje, en ese sitio nunca encontraría nada bueno. Detuvo el auto un minuto en la entrada de la callejuela más popular para esos menesteres, sin embargo, no fue capaz de entrar en ella, se siguió de largo y continuo manejando hacia rumbos más tranquilos, hasta que algo llamo su atención poderosamente: un varón, no mayor que él, de anchos hombros y piernas gruesas, recargado en una pared con una mirada aburrida ¿acaso ese chico buscaba un servicio o...?
El hombre detuvo el auto a unos cuantos metros del chico-de-hombros-anchos, el cual enseguida se acercó a la ventanilla abierta de Todoroki con una caminata de pasarela, agachándose para poder ver al ocupante del vehículo claramente, su cabello azul obscuro bien cuidado y sus facciones eran las de alguien de una buena vida, no algo que esperarías encontrar en alguien ofreciendo sus servicios en la calle.
–¿Esta solo, señor?– la única respuesta de Shoto fue quitar el seguro de la puerta, el joven de lentes entró rápidamente al auto cerrando la portezuela tras de si y miró de reojo al dicromático –Soy Ten, conozco un hotel decente cerca
–Iremos a mi casa– respondió rápidamente, arrancando hacia el centro de la ciudad, el sitio de su gran departamento. El trayecto fue bastante silencioso, a excepción de la música que sonaba en la radio y el movimiento ocasional de Ten. Todoroki analizaba el atuendo del chico: pantalones cómodos, que no se pegaban demasiado a su cuerpo, y una chaqueta con el logo de un equipo de americano en el antebrazo, unas gafas sobre el puente de su nariz –Sal del auto, ya llegamos.
Subieron en el elevador en silencio y llegaron de hasta el interior del apartamento sin llamar la atención de los vecinos chismosos, una vez que estuvieron dentro, "Ten" se quitó la chaqueta y la dejó caer en el piso seguida de sus pantalones holgados, una playera de tirantes cubría con trabajos su musculado pecho mientras sus piernas apenas eran cubiertas por una licra corta -prácticamente un boxer- y sus ojos se llenaron de una picardia que no había mostrado antes –Por treinta dólares, puede tocar lo que quiera, cincuenta y es libre de hacer lo que quiera, señor
Shoto se sentó en el sofá más cercano, con las piernas separadas, haciendo una seña a "Ten", quien de inmediato se arrodillo frente a él, poniendo sus grandes manos sobre sus muslos mientras el otro sacaba un par de billetes de su cartera y se aflojaba la corbata, una vez que el par de billetes de cincuenta estaban perfectamente a la vista de "Ten" comenzó con su trabajo. "Ten" se deshizo del cinturón y desabrochó los pantalones del traje, acariciando por sobre la tela de la ropa interior la erección de Todoroki, sus manos se movían con maestría, pues conocía ese cuerpo perfectamente y tenía perfectamente ubicados cada uno de los puntos clave; era sorprendente lo que hacia por él y su timidez el simple hecho de fingir ser algo más para complacer a su pareja.
La actitud usualmente tímida y estricta de Tenya desaparecía bajo la mascara del atrevido "Ten", quien hacia de todo por la tarifa adecuada, mientras atendía a Shoto, en su papel del cliente típico que solo buscaba su propia satisfacción.
Iida sacó el miembro de Todoroki, dándole toda su atención mientras Shoto presionaba su cabeza y enredaba sus dedos en el cabello corto del otro, ansioso de sentir su cálida boca envolviéndolo. La tela de la licra de " Ten" se estiraba sobre su erección, pero Shoto lo pasaba por completo de largo, era a él a quien debían satisfacer, solamente a él.
Los ojos de ambos se encontraron mientras Tenya pegaba su nariz al vello púbico del Todoroki -algo que no solía ocurrir - haciéndolos sentir un escalofrío recorriendo sus cuerpos por completo.
Esa sería una noche muy interesante.
