Muy bien lo reconozco, es mi culpa por no aclararme del todo. Acepto sugerencias para las parejas, pero no quiero repetir personajes. Por ejemplo, en el primer drabble usé a Eijun y Chris, eso implica que por el resto no usaré a Eijun o a Chris. Lo siento, en serio. Si quieren una pareja que no involucre a los personajes anteriores la haré.

Quesito, muchas gracias por seguirme, y ya sabes, yo feliz de que te guste 3

Doremishine Itsuko, ¿eres la misma Itsuko de "amor yaoi"? Well, perdona por no hacer el one, pero ya me expliqué con ese asunto. Si quieres otra pareja te la hago con mucho gusto.

Disclaimer: Diamond no Ace no me pertenece, esta grandiosa obra pertenece a Yuji Terajima.


Impresión

Solo treinta segundos suelen bastar para que formemos una primera impresión de una persona que acabamos de conocer, y tendemos a utilizar esa impresión.

Isashiki no muy interesado en la materia en particular decide –como método para aliviar el potencial aburrimiento–, ojear su libro de psicología, encontrándose de esta forma con la curiosa frase entre líneas. Piensa entonces, sin ninguna razón u objetivo en particular, rememorar ciertos eventos de su vida ligados al contenido de la frase.

Si uno habla de primeras impresiones, él como persona, no se siente cualificado. Es nada más lo que aparenta a simple vista, gruñón, con pintas de matón y malhablado. Isashiki reconoce que en parte es su culpa, o más bien toda, pero no se molesta mucho en corregirse. No siente que tales defectos, si es que puede considerarlos de esa forma, sean impedimento alguno en su vida.

"Quizá sea la barba"

Comentó Tetsu el día que por algún motivo, aunque no tenían uno necesariamente, decidieron hablar del porque ciertos miembros del equipo –véase Ryosuke, Kuramochi, y él mismo–, lucían tan intimidantes. Por supuesto la crítica de Yuki había sido de todo menos una burla, al capitán no le iban las bromas de ese índole, de todas formas nadie se molestó en contener la risa o detener las burlas, todas dirigidas a su persona. Por supuesto que despotrico contra el resto de los titulares como si la vida entera se fuera en ello.

No se molestó si quiera en arremeter contra Tetsu, sabiendo de antemano que este no comprendería el motivo por el cual lo haría.

En un mero intento de olvidar las mofas continuó leyendo el material frente a él. Le parecía un método meramente distractor que por el momento funcionaba. Con cada párrafo su mente iniciaba la materialización de una persona en específico, y era el motivo de las burlas sobre su barba en los últimos días.

Tetsuya Yuki. Debe admitir que su primera impresión de él fue bastante desagradable, por no decir que era la peor impresión que se había llevado en toda su vida con respecto a otra persona. No era un genio como Chris, o llamativo a simple vista como otro de sus compañeros, se atrevía a creer que su aspecto en ese entonces era muy corriente. El tono de su voz era firme y fuerte, sin embargo no tenía otra cualidad aparte.

Y en béisbol. Dios, era peor que un niño de secundaria, apestaba. No es que él fuera particularmente bueno en su primer año, de hecho apestaba también, y aun siendo de ese modo Tetsuya era simplemente horrible a comparación de él.

Con el tiempo esa primera impresión que obtuvo de él no cambió ni un poco, probablemente habría empeorado. Más que ser una persona que detestaba se había convertido en objeto para sus competencias, ahora siendo más honesto admitía que en ese entonces solo pensaba en aplastarlo. Quería vencer a Tetsuya, anhelaba hacerlo.

Ese fue el motivo por el cual se sorprendió bastante al verlo esa noche con el bate en manos, practicando. Esos ojos que en un principio le parecían comunes, ahora resplandecían de un brillo determinado, lo cegaba. Decidió que no se quedaría atrás y permaneció a su lado, practicando, haciéndose los dos juntos, en compañía del resto del equipo, más fuertes.

Recuerda perfectamente el día que durante en un partido de práctica Tetsu anotó un home run. Claro, era solo un partido de práctica, y aun así esa sensación no desapareció por días. Los constantes temblores en sus dedos, el sudor de sus palmas, y el golpeteo en su pecho, todo aquello permaneció semanas después.

Tardó bastante tiempo en percatarse que aquello no se encontraba relacionado para nada con el béisbol. Lo admitía, era un poco idiota en ocasiones. Además no sucedía en el campo, todos los síntomas parecían proyectarse únicamente en presencia de Yuki. Con el tiempo y pensándolo de forma fría cayó en cuenta de que no solo admiraba a Tetsuya, sino que lo quería.

– Jun. – y ahí estaba esa voz que provocaba un temblor en todas sus extremidades. – La clase terminó.

Isashiki ladeó el rostro comprobando que efectivamente la clase terminó, el sensei y todos los demás partieron, probablemente no hace mucho. Volvió la mirada hasta el capitán, notando que este le devolvía la mirada intrigado.

– Apestas para las primeras impresiones. – murmuró. Chasqueó la lengua disgustado, no con el número cuatro, consigo mismo. – Andando, Tetsu.

– ¿Es por lo de la barba?

– ¡Diablos, no!


Lo admito, amo esta pareja. La adoro, son tan perfectos juntos que.. ay. Por otro lado, creo que no sirvo para drabbles, esto es más bien un oneshot, lo mismo ha sido del otro capítulo, intentaré no pasarme de las 500 palabras para la próxima.