Hola, prontito esta aquí el capitulo 2, que es como quien dice el 1 ya que el otro era muy introductorio. Gracias por sus comentarios positivos y por compartir esta pasión por Sakura Card Captor conmigo.
Capítulo 2
- ¡Syaoran-kun!
Syaoran escuchó la voz de Sakura mientras salía de migración con su maleta a mano. Avanzaba con una gran sonrisa en su rostro mientras veía a Sakura correr a su encuentro. Solo tuvo un momento para dejar la maleta en el suelo y abrir sus brazos antes que Sakura se lanzara hacia él.
- ¡Syaoran-kun!
- Sakura -respondió Syaoran mientras la apretaba en sus brazos.
Dios cuanto la he extrañado, pensó el joven mientras se dejaba envolver por el aura de su amada amiga. A pesar de que se llamaban todos los días cuando estaba en Hong Kong, el tiempo que duraban separados se le hacía eterno a Syaoran.
- ¿Cómo has estado?, no ha pasado nada raro, ¿verdad?
- No ha pasado nada desde hace 15 horas que hablamos Syaoran-kun -dijo Sakura con una sonrisa- creo que no confías en que he aprendido todo lo que me has enseñado.
- Sé que ha aprendido muy bien señorita Kinomoto.
- Gracias Li-sensei, -dijo Sakura haciendo una reverencia y riéndose de su pequeña broma privada.
Syaoran era muy estricto y serio durante sus sesiones con Sakura, lo cual en verdad no era necesario porque Sakura se tomaba muy en serio todo lo que había aprendido de Syaoran, pero cuando la enseñanza acababa Sakura se dedicaba a bromear de lo estricto que era él cuando estaban en modo de Maestro-Aprendiz.
- Te ves diferente Syaoran-kun, ¿Qué hiciste esta vez?
Syaoran tenía la costumbre de compartir sus nuevas enseñanzas con Sakura, así que era normal que ella le preguntara por los asuntos que había estado aprendiendo en vacaciones.
- Estoy incorporando la magia a mis artes marciales, además de que esta vez pasé mucho tiempo con el consejo del Clan.
- Oh, ya veo... ¿Quiere decir que ellos ya quieren que te quedes allá?
- Siempre lo han querido, pero yo deseo terminar la preparatoria aquí, -dijo Syaoran sin percatarse de que su amiga palidecía un poco conociendo el destino de él.
- Y después… después ¿Qué pasará? -dijo Sakura con voz trémula.
- Después de la graduación… Me iré a vivir a Hong Kong.
Siguieron caminando hasta el auto del padre de Sakura sin decir nada más, mientras Syaoran guardaba su equipaje en la cajuela del auto, Sakura encendió el motor y se quedó pensando en cómo cambiaría su vida cuando él se mudara a China.
- ¿Estás bien?, -pregunto Syaoran al notar el silencio de su amiga,
- Eso debería preguntarte yo a ti, ¿estás cansado del viaje?
- Nop, me canso más cuando voy que cuando vuelvo.
- Tal vez sea por la presión que ejerce tu familia sobre ti.
- Si, (o tal vez porque cuando llego a Japón, llego a tu lado) pensó Syaoran.
- ¿Tienes hambre? Yukito está preparando algo especial para la cena de hoy.
- ¡Qué bien! Ojalá Kerberos no se lo esté acabando todo.
- Oh, deberíamos darnos prisa, -Sakura aceleró el auto.
- ¡Sakura cuidado!, en verdad no hay prisa
- No vamos a dejar que Kero se coma el manjar que Yukito está preparando para ti. ¡Arg, KERO!
Syaoran sonreía al ver la cara molesta de Sakura, pensó en que había cosas que no cambiaban nunca, Sakura seguía en parte siendo la misma chica de 10 años que conoció al llegar a Japón.
Cuando llegaron a la casa de los Kinomoto, todos recibieron a Syaoran con gusto, Fujitaka les ayudó a sacar el equipaje del auto, Kero y Yukito se lanzaron a recibirle y hacerle preguntas del viaje, hasta Touya le dio un no tan frío "bienvenido mocoso, pensé que ya no volverías". Syaoran se había mudado en la misma calle de Sakura cuando entraron al primer año de preparatoria, lo cual había reforzado la relación con los demás miembros de la familia de Sakura.
- Me hace falta Daidouji –dijo Syaoran.
- Hablé con Tomoyo-chan esta mañana, le va muy bien en la escuela de diseño en París, ella espera poder fusionar el trabajo en la compañía de su madre con su afición a la moda.
- ¿Aún quiere que seas su modelo?
- Umm, si, estaba bien que me grabara mientras usaba magia, pero no estoy lista para aparecer en una valla comercial o en alguna revista.
- Sabes que no se rendirá, ¿verdad?
Siguieron conversando del asunto durante la cena, mientras Kero disfrutaba de unos postres que Syaoran había traído de China. Fujitaka y Yukito le preguntaban a Syaoran como estaba su familia, y Touya simulaba no fijarse en como Sakura se inclinaba a un lado acercándose al mocoso lo más que podía.
- Creo que es hora de que te vayas a tu casa Li -dijo Touya interrumpiendo a todos.
- ¡Onii-chan, no seas grosero!
- Él tiene razón Sakura, -dijo Syaoran con una sonrisa- ya han hecho mucho por mí, además debo desempacar y descansar un poco.
- ¿Quieres que te acompañe?
- No -dijo Touya- tu quédate aquí monstruo, yo acompañaré al mocoso a su casa.
- Onii-ch…
- Gracias Touya -interrumpió Syaoran antes que Sakura comenzara a gritarle a su hermano- bueno nos vemos mañana.
- Hasta mañana, -dijo Sakura mientras abrazaba a Syaoran- que bueno que ya estés de vuelta.
Touya y Syaoran se encaminaron en silencio a la casa que estaba alquilada por Li a unas 10 casas de la de Sakura y su familia, cuando llegaron Touya le acompañó hasta adentro, la casa era mucho más pequeña que la de los Kinomoto, pero lo suficientemente grande para una persona o una pareja.
- Sakura vino ayer y limpio la casa, así que no tienes que preocuparte en limpiar mañana.
- Gracias.
- Yue está afuera… quiere hablar contigo.
- ¿Eh?
Cuando salió al pequeño jardín allí estaba el ángel esperándole, Syaoran se maravillaba de la conexión que se había creado entre Touya y este ser binario que reflejaba el poder de la luna.
- Me da gusto verte otra vez Li Syaoran, -dijo Yue.
- Gracias, a mí también me da gusto estar otra vez aquí.
- Veo que tus poderes han aumentado, serás un buen líder en tu Clan.
- ¿Hacia dónde va esta conversación Yue?
- La ama sufre mucho cuando te vas a Hong Kong, -dijo Yue sorprendiendo a Syaoran- espero que vayas desligándote poco a poco antes de que te vayas para siempre.
- ¿Qué… qué quieres decir con esto?
- Sakura está muy ligada a ti mocoso y Yue está preocupado porque sabe que tu tiempo aquí se acaba, -dijo Touya respondiendo a la pregunta.
- Créeme que mi intención no es hacer sentir mal a Sakura, y estoy al tanto de la sensibilidad de ella. Sé que no ha sido fácil para ella que Daidouji esté fuera del país y que no será fácil para ella cuando yo me vaya. Pero también sé que Sakura es fuerte y sabe que no porque me vaya dejaremos de comunicarnos ni de ser amigos.
- Eso dices ahora Li, -respondió Yue- pero en unos años deberás casarte y tener descendencia y los compromisos de tu familia no te dejarán tiempo para nada más, al final te olvidarás de Sakura y la abandonarás totalmente.
- ¡YO NUNCA HARIA ESO!
- Lo harás, igual que lo hizo Clow. Dejarás todo para comenzar de nuevo.
- No, nunca me olvidaría de Sakura.
- ¿Por qué?
- ¡PORQUE ELLA ES LA PERSONA MAS IMPORTANTE PARA MI!
Las tres figuras se quedaron estáticas, solo se escuchaba el silencio de la noche. Tanto Yue como Touya veían a Syaoran mientras este calmaba su ira de las acusaciones del ángel.
- Yo… nunca podría olvidarme de Sakura, siempre estaré ahí cuando me necesite. Tú eres perfecto Yue, -dijo mirando al ángel- no sabes lo que es que la persona a quien amas sea mejor que tú.
Syaoran no se dio cuenta del efecto que tuvieron sus palabras en las dos personas frente a él, sino que siguió encerrado en sus propios pensamientos.
- ¿Qué tengo yo para ofrecerle a Sakura? Cargas, responsabilidades, nada más. Algún día llegará un hombre bueno, un hombre como Kinomoto-sensei, que le brindará un hogar, y risas, y paz, que le brindará una vida normal, con niños normales que irán a la escuela con sus amigos y estarán en el club de deporte... mientras yo… cumplo con las responsabilidades con las que nací.
Los ojos de Syaoran se veían opacos mientras imaginaba la feliz vida que tendría Sakura en Japón con un esposo e hijos.
- No puedo dejar mi Clan, ni puedo dejar a mi madre cargar con todo, mientras yo finjo ser común. Solo me queda este año y luego… luego a despertar del sueño a la realidad.
Syaoran se volvió para entrar a la casa, mientras subía a la puerta dijo sus últimas palabras.
- Te prometo que haré todo lo posible para que la despedida sea lo menos dolorosa posible para ella. Gracias por tomarse el tiempo de hablar conmigo acerca de Sakura, pero no era necesario, yo soy el primero que quiero verla siempre feliz… Buenas noches.
Yue y Touya se quedaron en silencio mientras salían a la calle, pensando en las cosas que Li Syaoran había declarado.
- Tenías razón, -dijo Yue mirando a Touya.
- No, no la tenía. Pensé que el mocoso estaba esperando a que Sakura fuera mayor para pedirle que se fuera con él, pero lo que trama es dejarla.
- Lo que trama es que ella siga con su vida normal.
- Sakura nunca tendrá una vida normal.
- Él ha tomado su decisión Touya, tanto como tú decidiste… conformarte conmigo.
- ¿De qué hablas? ¿Qué crees que…?
- Tú pudiste haberme dejado morir, no era tu responsabilidad, esa magia te pertenecía a ti, era tuya, tu don, tu fuerza.
- Yue, valió totalmente el sacrificio.
- ¿Por qué? No puedo darte nada más que compañía, lo mejor que tengo es mi identidad falsa y con él no puedes tener hijos y formar familia…
- ¡Basta!, -dijo Touya parándose frente al guardián- ¡No hay nada que quiera más en este mundo que tenerte a mi lado toda la vida!, -dijo con convicción e sus ojos- Y… estoy seguro que hasta después de mi muerte buscaré la forma de regresar para estar contigo otra vez.
Yue abrazó fuertemente al hombre frente a él, mientras creaba un capullo con sus alas alrededor de ellos, era el momento de ir a casa y de olvidar la culpa que sentía y que el menor de los Li había resucitado en su corazón.
Te comprendo mejor de lo que crees Li, -pensó Yue- yo también amo a alguien a quien no merezco.
Nos leemos luego, espero tener el próximo capitulo en unos días.
