Hola, se me hizo posible subir hoy el tercer capitulo, así que van 3 capítulos en 3 días. Este es un poquito mas largo, así que espero que les guste. Otra vez gracias por sus comentarios me anima mucho saber que hay otras personas detrás de la pantalla ;)
Capítulo 3
- ¡Adiós Chiharu-chan, Yamazaki-kun! -se despedía Sakura de sus amigos.
Sakura y Syaoran volvían de la escuela como todos los días, era un hábito que habían creado desde hace años junto con Tomoyo, tanto si tenían actividades luego de las clases o no, siempre iban juntos a casa.
- ¿Syaoran-kun?
- ¿Si?
- ¿Es cierto que cuando vuelvas a Hong Kong deberás buscar una prometida?
Syaoran se detuvo, impresionado por la pregunta de Sakura. A pesar de que ya era amigos muy íntimos, Sakura mantenía una pequeña formalidad entre ellos y eso incluía las preguntas personales. Ninguno de los dos preguntaba cosas al otro, sino que compartían la información voluntariamente.
- ¿Por qué me preguntas eso?
- Meiling-chan me dijo que pronto tendrías que casarte.
- No tan pronto -dijo Syaoran con un suspiro- aun me quedan algunos años.
- Oh…
Siguieron caminando en silencio hasta que Syaoran decidió darle un poco más de información a su amiga.
- Probablemente no sea yo quien elija una esposa –dijo mientras miraba el camino- el consejo del Clan elegirá una por mí.
- ¡Eso no es justo! –dijo Sakura enojada- ¡Es tu vida, deberías ser tu quien elija!
- Aunque yo elija a alguien el consejo debe aprobarla, así que ¡qué más da!
- Pero Syaoran…
- No es importante, seguro que será una buena chica, de alguna familia ejemplar de China que tenga que ver con la magia, o tal vez alguna prima lejana que cumpla con la tradición y entienda la importancia del Clan y lo que representa.
- No te escuchas muy feliz, Syaoran-kun.
- No se trata de ser feliz o no… se trata de guardar las tradiciones y velar por el legado del Clan Li, llevar orgullo a tu familia y a las siguientes generaciones, que tu nombre sea recordado con honor.
- ¿Y por eso debes casarte con una chica de origen chino y de buena familia?
- No tiene que ser de origen chino.
- ¿No? –dijo Sakura sorprendiéndose.
- No, puede ser de otro Clan, una vez hasta mandaron a buscar una chica europea de un Clan amigo nuestro.
- ¿Por qué?
- Por su nivel de magia.
- ¿Su…su nivel de… magia?
- La magia es lo más importante para el Clan, el legado.
- ¿Y si la chica fuera pobre? –agregó Sakura luego de un rato.
- No importaría, siempre y cuando cumpla las exigencias del consejo. Por eso mis hermanas deben estar instruidas en todo lo relacionado al Clan, a pesar de que ellas no poseen magia, puede que alguno de sus descendientes la herede. Mi padre era uno de los más destacados de su generación y mi madre también, así que como descendientes de ellos mis hermanas deben prepararse.
- ¿Tus padres tuvieron hijos hasta engendrar un descendiente con magia?
- Jaja, no Sakura, mis padres tuvieron hijos hasta que… hasta la muerte de mi padre.
- Oh, lo siento Syaoran-kun –dijo Sakura avergonzada.
- No importa. Los hijos son importantes, tengan magia o no la tengan. En mi familia los hijos son amados aunque no posean habilidades mágicas, de hecho son mejor tratados cuando no la tienen, cuando un niño da indicios de poseer magia su vida se vuelve más rigurosa porque no solo conocerá la historia familiar, sino que se hará parte de ella.
- Ya veo, por eso tu madre es más estricta contigo que con tus hermanas.
Siguieron caminando hasta llegar a casa de Sakura. Era también parte de su rutina, Syaoran se quedaba en casa de Sakura, hacían la tarea, preparaban la cena y conversaban un poco o trabajaban en algún proyecto hasta que se hacía muy de noche y Syaoran se iba a su casa.
Hoy no había nadie en casa cuando llegaron, y no habían asignaciones que hacer, así que comenzaron a hacer un postre que Chiharu le recomendó a Sakura.
- ¿Cocinas cuando estás en casa, Syaoran-kun?
- No, siempre como aquí Sakura -dijo extrañado de la pregunta.
- Me refiero a tu casa, en Hong Kong.
- ¡Oh!, no, casi nunca tengo tiempo de hacer cosas así. Solo en ocasiones especiales como las fiestas o cumpleaños.
- ¿Irás a Hong Kong este año para navidad?
- No, me quedare aquí a pasar las últimas navidades en Japón.
- Las últimas –dijo Sakura en un susurro.
- Sakura…
- Te extrañaré mucho Syaoran-kun –dijo Sakura con la voz trémula.
- Yo también –contesto Syaoran en un susurro- pero no por eso dejaremos de ser amigos, ¿verdad?
- Syaoran-kun, yo quiero decirte… (suspiro) quiero decirte que…
- Shhh, mírame –dijo Syaoran levantando el rostro de Sakura- no importa lo que pase, siempre podrás contar conmigo, solo con llamarme estaré aquí lo más pronto posible, no voy a abandonarte Sakura.
Sakura se lanzó hacia Syaoran en un abrazo desesperado. A Syaoran le dolía verla tan triste, pero sabía que debían prepararse para cuando él se fuera. Muchas cosas cambiarían para ella y era normal que se sintiera así, terminarían la escuela, su grupo de amigos se iría cada quien por caminos diferentes y Sakura debería adaptarse al cambio.
Cuanto me gustaría crear un mundo perfecto donde nada pudiese lastimarte, pensó Syaoran.
- Llegué –se oyó la voz de Touya, quien también se percató de la escena con rapidez- ¿Qué pasa aquí? Sakura, ¿estás llorando?
- Estoy bien onii-chan –dijo Sakura separándose de Syaoran- Estamos preparando un postre, pero enseguida comenzaremos la cena.
- Déjamelo a mí, es mi turno de hacer la cena. –dijo Touya con el ceño fruncido.
- No es necesario…
- No te preocupes, ¿no tienes tarea o algo así?
- No, hoy no tenemos asignaciones pendientes.
- ¿Por qué no van a la sala y terminan de hablar? –dijo mirando a Syaoran- Yo me ocuparé de todo.
Syaoran y Sakura entraron el postre en el refrigerador y se dirigieron a la sala.
- Sakura tienes que saber…
- No… perdóname Syaoran-kun, he sido muy egoísta, debe ser duro para ti estar en dos lugares a la vez. A pesar que vives aquí, debes de estar siempre pensando en tus responsabilidades.
- Sakura…
- Me va a tomar un poco de tiempo hacerme la idea de que ya no vives aquí, pero como me dijiste antes, eso no significa que dejamos de ser amigos o que no nos volveremos a ver.
Syaoran se quedó mirando a Sakura mientras ella ponía una sonrisa que él conocía muy bien, la sonrisa de "todo está bien, pero estoy triste", la misma que había visto cuando Yukito le hizo ver que él no era la persona correcta para ella.
- Prométeme que siempre seremos sinceros el uno con el otro, y si pasa algo malo no me ocultarás Sakura.
- No me gusta que estés siempre preocupado por mi Syaoran-kun. Si pasa algo malo, tengo a Kero y a Yue a mi lado, además de las cartas, y me has enseñado muchas cosas para cuidarme por mi misma.
- Aun así…
- Y además de eso, tu tendrás muchas cosas de que ocuparte cuando estés en Hong Kong, pero te prometo que te diré todo lo que necesites saber, ¿está bien?
Para cuando llegó el tiempo de la cena, la melancolía se había ido y todo había vuelto a la normalidad. Se encontraban en la mesa Touya, Sakura y Syaoran, además de Yukito y Kero que habían llegado de casa de Yukito.
- ¿Estás emocionada por el festival de otoño Sakura-chan? –dijo Yukito.
- Sí, mi salón de clases va a encargarse de uno de los puestos de comida.
- ¡Oh! –dijo Kero con ojos brillantes- ¿y qué clase de comida tendrás que vender Sakura?
- Estaremos vendiendo castañas asadas y algunos platillos que las lleven.
- ¡YUPI! –dijo Kero comenzando a bailar alrededor de la mesa.
- ¿Irás con alguien especial al festival Sakura-chan? –dijo Yukito.
- Creo que uno de los chicos de tu salón de clases te invito a ir con él ¿no? –contestó Touya.
- ¿Te invitó Sato al festival? –preguntó Syaoran tratando de restarle importancia.
- Sí, pero le dije que no, porque estaré un poco ocupada antes del festival, ya que a mi grupo le toca organizar el puesto.
- Eso no es excusa Sakurita –interrumpió Kero- se nota que lo que pasa es que no quieres ir con él.
- No es eso, Ichiro-san es uno de los chicos más amables de nuestra clase, pero es que yo… yo…
- Si no quieres ir con él, entonces no vayas con él y punto –interrumpió Touya- además no es que vayas a estar sola, siempre andas con el mocoso y tus otros amigos.
- Sato-san es un chico muy respetable –dijo Syaoran mirando su plato- sé que te trataría muy bien, pero Touya tiene razón Sakura, no te sientas presionada para salir con alguien.
- Aunque, Sakurita es la única chica de su clase que nunca ha tenido una cita, y eso que ya casi tienes 18 años –agregó Kero.
- ¡Si, pero también soy la única chica de mi clase que ha tenido que pelear con seres mágicos y cosas sobrenaturales, Kero!
- Eso no es excusa tampoco, el mago Clow era uno de los hechiceros más poderosos de su época y siempre tuvo tiempo para el romance –agregó el guardián amarillo tomando otro bocado de su cena- puede ser que no sepas como relacionarte con los chicos, además de que muchos de ellos le tienen miedo a tu guardián número uno.
- ¡Qué dices Kero!, ninguno de mis compañeros conoce a Yue.
- No estoy hablando de Yue, sino del mocoso al lado tuyo –dijo Kero señalando a Syaoran.
- ¿Qué harías tu Kerberos? –contestó Syaoran- ¿Dejar que cualquier chico se acerque a Sakura sin saber si es una amenaza para ella?
- ¿Es ese tal Ichiro una amenaza? –retó Kero.
- No…-dijo Syaoran con voz suave- no lo es, al contrario, yo lo respeto mucho y es uno de los chicos más maduros de nuestro salón.
- ¿Entonces dejarías a Sakura salir con él? –insistió Kero.
- Eso le toca a ella decidirlo.
- Pero… si dependiera de ti mocoso, ¿la dejarías?
- Yo…-Syaoran hizo una pausa y luego contesto- yo solo quiero que Sakura sea feliz –luego se volteó y miro a Sakura quien estaba sonrojada por toda la conversación- yo solo quiero que seas feliz Sakura, y que tomes tus propias decisiones, las decisiones que creas en tu corazón que son las correctas.
- ¡Ya está bueno! –interrumpió Yukito- es solo un festival, no es como si estuviera decidiendo con quien se va a casar. Apresurémonos en terminar la cena, Yue se está impacientando con tanta charla y quiere salir a estar bajo la luna, ustedes saben que esta es su época favorita del año.
- En verdad…no lo sabíamos –dijo Sakura, mirando a Yukito con ojos grandes, al igual que todos en la mesa.
- ¡Oh!... Bueno pues ya lo saben.
Avanzó la noche y llegó el momento de Syaoran irse a su casa. Como de costumbre Sakura acompañó a Syaoran hasta la puerta.
- ¿Crees que es mi culpa que no tengas novio Sakura? –dijo de repente.
- ¿Qué? ¡Claro que no!, es decir… siempre me cuidas, pero solo cuando crees que hay una persona con malas intenciones, además, yo confío en ti Syaoran-kun.
- Sí, pero me puedo equivocar, ¿sabes?
- Yo… no se lo he dicho a nadie, pero… se me hace difícil pensar en estar con alguien –dijo Sakura tímidamente.
- ¡Oh!, ¿Por qué?
- Es que con todo el tema de mi magia y las cosas que pasan… no cualquiera aceptaría tener una novia con tanta carga y tanta molestia.
- ¡SAKURA! –interrumpió Syaoran de manera abrupta- ¡¿Es que no ves que cualquiera que gane tu corazón sería más que afortunado?! Cualquier hombre que tenga la dicha de que tú lo ames es la persona más afortunada del mundo, tu nunca serás una carga para nadie, ¿Ok?
Sakura se quedó impresionada, mirando a Syaoran con ojos grandes. Syaoran se había acercado mucho a ella y la agarraba por los hombros. Syaoran se encontró mirando los labios de Sakura. Dios cuanto deseo besarla ahora mismo, solo un beso… solo uno.
- Buenas noches –se escuchó la voz de Fujitaka que llegaba de la universidad- ¿ya te vas Li-kun?
- ¡Otou-san! –dijo Sakura saliendo del trance en el que Syaoran y ella habían estado unos segundos antes.
- Buenas noches, Kinomoto-sensei –agrego Syaoran, dando una pequeña reverencia.
- Perdonen si interrumpí algo.
- No… no pasa nada Otou-san –dijo Sakura con la cara roja, sin percatarse de que el chico a su lado estaba en igual condición.
- Bueno, es mejor que me vaya – dijo Syaoran despidiéndose- Hasta mañana Sakura, Kinomoto-sensei.
- Hasta Mañana, Syaoran-kun.
- ¡Ah!, Sakura –dijo devolviéndose unos pasos.
- ¿Si?
- Yo… quería preguntarte… ya que no pudiste ir con Sato-san al festival, si querrías ir como mi pareja.
- ¿En serio?
- Si… es decir, siempre vamos juntos, pero ahora Daidouji no va a estar y todos irán en pareja, así que… si no quieres yo lo entendiendo…
- ¡Me encantaría!
- ¿Sí?
- Sí.
- Ok. Está bien, claro. Entonces te paso a buscar el domingo para ir al festival.
- Si… aun así nos veremos durante la semana, Syaoran-kun.
- ¡SI CLARO! ¡NO QUERIA DECIR QUE… Ah!, lo siento, es que… sí, nos vemos mañana.
- Hasta mañana.
De repente el festival de otoño había cobrado más importancia para Sakura, mientras Li Syaoran caminaba hacia su casa maldiciéndose por su debilidad, pero por otro lado con una sonrisa en el rostro.
¿Que les pareció? me dejan saber.
Nos leemos luego.
