Hola a todos, hoy es sábado en casa :( así que me puse a escribir. Gracias a todos por sus comentarios tanto aquellos que dejan su reacción de cada capitulo, como los que dejaron sugerencias y los anónimos.

Me dieron una sugerencia de tomar un día o dos específicos para actualizar, así que como es fin de semana vamos a actualizar hoy y mañana, luego en la semana volverán a saber de mi el jueves.


Capítulo 4

- ¡Ay, Sakura-chan, te ves soñada en las fotos del festival de otoño! –dijo Tomoyo, a través de la video llamada que tenía con Sakura.

Las clases que tomaba Tomoyo eran muy estrictas y por eso no tenían tiempo para hablar sino una vez por semana los domingos. Así que eran conversaciones largas y trataban muchísimas cosas entre ellas.

- No es para tanto Tomoyo-chan –dijo Sakura con vergüenza.

- Si te veías divina en ese conjunto y Li-kun el compañero perfecto.

- ¡Tomoyo-chan!

- ¿Me lo vas a negar? Apuesto a que fue a tu casa temprano a buscarte, y luego caminó contigo hasta el festival, te compró una bebida y fueron a distintos puestos donde te preguntó si deseabas algo, a lo que tu probablemente te negaste, pero él te compro exactamente lo que querías y luego entre la multitud te tomó de la mano para no separarse de ti. ¿Se me escapó algo?

- Ah –suspiró Sakura- no, es exacto lo que pasó.

- Me imagino que como buen caballero que es te llevó a la puerta de tu casa unos minutos antes de tu hora de llegada y te dijo que había sido el mejor festival al que había asistido.

- Sí –dijo Sakura avergonzada de que su amiga los conociera tan bien.

- Lo que no sé es si la noche terminó con un beso para cerrar con broche de oro.

- ¡TOMOYO-CHAN!

- Oh –dijo Tomoyo con pena- ya veo que no pasó nada.

- ¡Syaoran-kun y yo somos amigos, claro que no me besó!

- ¿Tú no querías que te besara?

- Yo… -Sakura sabía que si le decía que no a Tomoyo estaría mintiendo- No quiero complicarle las cosas a Syaoran, para cuando llegue la primavera él se habrá ido a Hong Kong, a iniciar lo que será su vida allá.

- Pero Sakura…

- Además si las cosas se vuelven raras entre nosotros puede que no se sienta cómodo siguiendo en contacto conmigo. Solo deseo que Syaoran sea feliz con lo que el destino le tiene.

Las dos amigas se quedaron en silencio, mientras pensaban en las palabras de Sakura. Ella era consciente de los sentimientos que Syaoran despertaba en ella, de cómo se agitaba su cuerpo cuando él estaba cerca o la apretaba entre sus brazos, pero a pesar de eso…

- ¿Qué harás tú cuando termines la preparatoria Sakura-chan?

- Estoy pensando asistir a la maestra de deporte en la primaria Tomoeda por un ciclo, Otou-san está tratando de conseguir una beca para mí, para estudiar enfermería en la universidad.

- ¡Ah! ¡Sakura-chan curando a las personas con su magia y encanto!

- ¡Eh!

- ¿Estás segura que es lo que quieres hacer?

- No lo sé, he estado tan ocupada aprendiendo de mi magia que no he podido pensar en una profesión.

- Siempre podrías ser modelo y ganar dinero a través de Industrias Daidouji –dijo Tomoyo con entusiasmo.

- ¡Tomoyo-chan, me da pena! –agregó Sakura con vergüenza.

Ya en la tarde Sakura comentaba con Syaoran la conversación que tuvo con Tomoyo (claro obviando algunas partes). Se encontraban en el parque pingüino donde practicaban su magia.

- Es común en muchos chicos no saber qué hacer luego de la preparatoria, pero tienes muchas opciones y eres muy joven así que puedes comenzar algo y luego seguir estudiando en el futuro.

- ¿Tú seguirás estudiando Syaoran?

- Sí, pero con tutores privados.

- Oh, ya veo. ¿No extrañarás la escuela o tener compañeros de clases?

- Tal vez, antes de venir a Japón también tenía tutores.

- ¿Qué? –dijo Sakura sorprendiéndose- ¿Nunca habías ido a la escuela?

- No, mis otras clases no me permitían tener una educación normal.

- ¿Otras clases? ¿Te refieres a artes marciales y la magia? ¿Cosas así?

- Aja –dijo Syaoran afirmando- Aunque mis hermanas si asistieron a una academia privada, así que no era tan difícil imaginarme como sería estar en la escuela.

- ¿Te das cuenta que tenemos 8 años conociéndonos y nunca habíamos hablado de esto?

- Sí, creo que es verdad eso de que nunca terminas de conocer a las personas.

Sakura no pudo evitar pensar en qué otras cosas no sabía de su querido amigo, y pronto no tendremos tiempo de saber más acerca del otro.

- ¿Lista para el combate de hoy? –dijo Syaoran interrumpiendo los pensamientos de Sakura.

- ¡Lista! –dijo Sakura levantándose. ¡LIBERATE!

Al momento el báculo mágico apareció frente a ella, mientras Syaoran sacaba su espada usando una técnica antigua, en un parpadear atacó a Sakura con el poder del fuego a lo que la chica uso la carta Salto para evadirle y contraatacó usando la carta Tierra, mientras una nube de polvo cubría a Syaoran, el chico tuvo un segundo para darse cuenta que Sakura estaba muy cerca y le atacaba con la carta Viento tratando de atarlo.

Syaoran cortó el poder de Viento con su espada demostrando a que nivel había incrementado su magia. Sakura dándose cuenta utilizó la carta del Espejo para duplicarse a sí misma y atacar a Syaoran rodeándole. Syaoran invocó el poder del rayo el cual se dividió entre todas las Sakuras debilitando el poder de Espejo.

Sakura tuvo que sacar rápidamente a Escudo, cubriéndose así del poder del rayo, pero sabiendo que Syaoran no le daría tregua invocó la carta Niebla para ocultarse de él. Syaoran al instante invocó una ráfaga de viento para despejar la niebla, pero ya Sakura no estaba a la vista, así que cerró los ojos y sintió como una presencia se acercaba a él, no era Sakura, sino una carta, una carta de Agua, invocó el poder del hielo y congeló la carta deslizándose sobre ella hasta dar con Sakura.

Como Syaoran cayó sobre ella, Sakura soltó su báculo terminando la pelea. Esa era la regla, el primero que soltaba su objeto de pelea perdía.

- Gané –dijo Syaoran con una sonrisa mientras escuchaba la carcajada de Sakura.

- ¡No es justo! –dijo la chica tratando de poner cara seria- no lo hiciste con magia, caíste encima de mí, ¡AÚN estas encima de mí!... ¡PODER!

Sakura convocó la carta Poder a pesar de no tener el báculo en su mano, demostrando su lazo con las cartas. Con ella pudo girar y quedar ella encima de Syaoran apoyando sus manos en el pecho del chico (el fuerte y musculoso pecho, pensó).

- Ahora, suplica por tu vida Li Syaoran –dijo Sakura con una sonrisa en sus labios.

- ¡JAMAS! –dijo el chico subiendo las manos por el torso de la chica haciéndole cosquillas.

- No, ¡eso es trampa! –decía Sakura entre risas- ¡Syaoran-kun!

Ya cayendo la tarde se encontraban recostados en el césped, habían quitado el escudo alrededor del parque, el cual levantaban cuando iban a usarlo como campo de entrenamiento. Era un conjuro que les había enseñado Eriol para que nadie pasase por ahí mientras ellos usaban magia.

- Ya se siente el ambiente fresco, pronto será el fin de año –comentó Syaoran mirando el cielo.

- Nunca te ha gustado el frío Syaoran-kun –dijo Sakura mirando como los dedos de Syaoran acariciaban su mano inconscientemente.

- No, pero lo voy a extrañar. Aunque no me gusta me trae buenos recuerdos.

- ¿Extrañarás estar con tu familia este fin de año? –preguntó moviendo también ella sus dedos para rozarlos con los del chico.

- Si, un poco. Pero voy a pasarla aquí así que será diferente.

- Te prometo que haremos juntos muchas cosas en las vacaciones de invierno.-dijo entrelazando las manos de ambos- Podemos ir al templo juntos el día de año nuevo y al festival de invierno, creo que presentarán un show de acrobacia este año.

- Eso suena bien –respondió Syaoran cerrando sus ojos.

- Sí. Iremos en familia con Otou-san, mi hermano, Yukito y Kero. Claro, Kero tendrá que esconderse, pero…

Mientras Sakura hablaba de los planes para fin de año, el corazón de Syaoran se llenaba de pesar. Cada domingo que practicaban Syaoran se sentía confiado de que Sakura estaba completamente al dominio de su magia, lo que le traía paz a Syaoran y al mismo tiempo le hacía sentir que ella no lo necesitaba más.

Pronto se separarían, y Sakura haría planes con otras personas, otros amigos, tal vez con un novio, alguien que conocerá en la universidad. Recordaba esa noche que estuvieron en el festival de otoño, como dentro de si él se permitió fingir por un día que ellos eran pareja, que ella era suya.

Atesoraría ese día toda su vida.


No me maten si esperaban ver la cita.

Espero que les haya gustado, me dejan saber.

Nos leemos pronto.