Hola otra vez estamos aquí con este capitulon largote, pero que espero le parezca interesante.

Se da en febrero, y como algunos saben el 14 de febrero es un poco diferente en Japón ya que son las chicas las que mayormente regalan chocolates a los amigos, novios o conocidos. Por su parte los chicos corresponden a los regalos el 14 de marzo (día blanco).

Pueden saber mas de esto en internet, les dejo con el capitulo de hoy.


Capítulo 7

- ¡Feliz San Valentín, Li-kun!

Eran sus amigos saludándole al llegar a la escuela ese día.

- ¿No vino Sakura-chan contigo? –preguntó Chiharu.

- No, pasé por su casa, pero su padre salió a decirme que estaba enferma y no asistiría hoy.

- Muchas personas han caído enfermas en esta semana, vi en las noticias que nunca se había registrado un febrero tan frio como este –comentó Naoko.

- Kinomoto no es una persona enfermiza, de hecho creo que han pasado años desde la última vez que se reportó enferma, así que debe estar realmente mal para no venir. –dijo Yamazaki.

- Oh, pobre Sakura-chan –dijo Chiharu- a ella le encantan días festivos como este, espero que se recupere pronto… Por cierto te traje chocolates Li-kun, los hice yo misma, espero que te gusten.

- Yo también compré un chocolate para ti. –dijo Naoko.

- Gracias chicas.

- Espero que podamos seguir en contacto y siendo amigos luego de la graduación. –comentó Chiharu.

- Yo estoy muy feliz de tenerlos como amigos –dijo Syaoran con sinceridad- nunca he tenido amistades como ustedes.

- Tenemos planeado ir al centro, esta noche habrá una exhibición de chocolates de las empresas chocolateras más grandes de Japón. –dijo Yamazaki.

- Entonces cuenten conmigo.

- Espero que Kinomoto se sienta mejor para que pueda asistir con nosotros. –agregó Yamazaki.

Syaoran se acomodaba mejor el abrigo, mientras caminaba a su casa luego de las clases. El frio le hacía recordar cuando capturaron la carta Hielo en la pista de patinaje. Pensó en pasar por casa de Sakura, pero no quiso molestar y más estando Sakura enferma. Espero que pueda estar mejor para asistir a la exhibición en la noche, pensó Syaoran, comenzó a imaginar la emoción de Sakura al ver tanto chocolate junto, ese pensamiento llevo una sonrisa a sus labios.

La pasión por el chocolate era algo que compartían ellos (tal vez Syaoran un poco más que Sakura). Sakura se esmeraba en preparar algo diferente todos los años para regalar a Syaoran el 14 de febrero. Por su parte él tomaba como excusa el día blanco para "devolverle el favor" a Sakura y regalarle cosas.


Flashback

- ¡Syaoran-kun, estos son diamantes! –le había dicho ella el año pasado cuando él le regaló una delicada pulsera de oro con adornos de piedras.

- Tienen forma de estrellas, como tu báculo. –explicó Syaoran.

- Es muy caro –se había quejado Sakura.

- Y son 16 estrellas, como los años que tienes ahora –agregó Syaoran.

- ¡Ay, Sakura-chan! Entiende que a los hombres se les hace difícil elegir un regalo para una dama. –había intervenido Tomoyo guiñando el ojo a Syaoran- Es una pulsera hermosa digno de ti, además tu buscaste como 5 tipos de chocolates diferentes hace un mes para el postre del san Valentín de Li-kun.

- ¡Tomoyo-chan! –había gritado Sakura con la cara roja de vergüenza.

- Solo acéptalo y da las gracias a Li-kun.

- Perdóname Syaoran-kun, no quise ser desagradecida.

- ¡Claro que no, no te viste desagradecida! –replicó Syaoran- si no te gusta…

- ¡Si me gusta! –dijo Sakura prontamente- es solo que…

- Umm –Tomoyo se aclaró la garganta, llamando la atención de su amiga.

- Gracias Syaoran-kun –término diciendo Sakura con vergüenza.

- Gracias a ti, por aceptar ser mí amiga. –dijo sonrojándose.

- ¡Ay, ya tengo la visión perfecta de un atuendo para acompañar esta hermosa pulsera! –había comentado Tomoyo, llenando el silencio que había creado la vergüenza de los dos jóvenes.


Presente

- Llamaré a Sakura una hora antes del evento a ver cómo sigue –se dijo Syaoran a sí mismo.

Ya Chiharu y Naoko habían hablado con Sakura durante el descanso en la escuela, no se escuchaba bien, pero había dicho que iba a descansar un poco más para poder asistir. Syaoran sabía que no se lo perdería a menos que se sintiera muy mal.

Durante la tarde el tiempo empeoró y se anunció una fuerte ventisca y bajas temperaturas para la noche, así que Syaoran recibió una llamada de Yamazaki explicando que la exhibición se había pospuesto para el fin de semana.

- Gracias por avisarme, yo le digo a Sakura. –dijo Syaoran terminando la conversación y llamando a la casa de los Kinomoto.

- ¿Si diga?

- Yukito-san, hola es Li.

- Hola Li-kun.

- ¿Está Sakura cerca del teléfono?

- No, está en cama. Bebió un medicamento para la fiebre y se acostó un rato.

- ¿Aún no mejora?

- No, pero Touya y yo estamos aquí, además Kero-chan está en la habitación con ella.

- Bueno, solo llamaba para avisarle que no iremos a la exhibición de chocolate, ya que se pospuso por el mal tiempo, pero si esta tan mal creo está de más decirlo.

- No te preocupes, yo le doy tu mensaje.

- Puedes pedirle…que me llame cuando despierte…me preocupa que este tan enferma.

- Claro, en cuanto se despierte le digo. No te preocupes Li-kun, la estamos cuidando.

Syaoran colgó y se dedicó a hacer varias cosas en su casa, el tiempo fue empeorando y vio por su ventana como se iba acumulando el hielo en la calle. Sacó todo lo del armario y lo volvió a organizar, escribió correos a Wei, a su madre y a sus hermanas, estuvo un rato leyendo hechizos antiguos, hasta hizo ejercicio y entrenó con su espada, pero Sakura no llamó.

¿Qué estará pasando?, no me gusta esto, pensó Li sentado en su casa en la noche, hasta que tuvo suficiente y salió con dirección a la casa de Sakura. Tuvo que luchar contra la ventisca y el resbaloso hielo, pero logró llegar a la puerta de los Kinomoto. Pasó un tiempo hasta que Yukito abrió la puerta.

- Lo siento, pero es que estamos todos…

- ¿Dónde está Sakura? –interrumpió Syaoran entrando en la casa.

- Está en la habitación…

Syaoran se apresuró a subir las escaleras y entrar en la habitación, allí estaba ella en cama respirando agitadamente, con un paño húmedo en la frente y la cara roja, hacia pequeños gemidos por la fiebre.

- Sakura…

- No te escucha- dijo Touya que estaba en un rincón con un celular en mano- no mejora y ya he hecho de todo.

- Llamé al doctor, pero dice que no le será posible venir. –dijo Yukito entrando al cuarto.

- Es por el clima, cada vez está peor –comentó Kero.

- Llamaré a emergencias, que envíen una ambulancia –dijo Touya tomando el teléfono.

- ¿Crees que vendrán con este clima? –preguntó Kero.

- No sé pero hay que hacer algo.

Tengo que hacer algo, pensó Syaoran, mientras miraba a Sakura.


Touya POV

- Sakura…

El mocoso entró en la habitación sin siquiera percatarse de la presencia de Touya y se dirigió automáticamente a la cama donde estaba la chica.

- No te escucha- dijo Touya que estaba en un rincón con un celular en mano- no mejora y ya he hecho de todo.

- Llamé al doctor, pero dice que no le será posible venir. –dijo Yukito entrando al cuarto.

- Es por el clima, cada vez está peor –comentó Kero.

Touya fijo los ojos en Syaoran que parecía ajeno a todo lo que decían y vio cómo se sentó en la cama pasando el dorso de su mano por el cuello de Sakura para verificar la temperatura.

- Llamaré a emergencias, que envíen una ambulancia –dijo Touya tomando el teléfono.

- ¿Crees que vendrán con este clima? –preguntó Kero.

- No sé pero hay que hacer algo.

En ese mismo instante Syaoran se puso de pie y comenzó a quitarse el abrigo. Al principio Touya pensaba que lo hacía para estar más cómodo, pero cuando el joven comenzó a quitarse también la camisa todos se quedaron pasmados. Vieron como Syaoran se quedaba desnudo de la cintura para arriba mirando fijamente a Sakura.

Touya pudo ver las marcas de cicatrices de peleas pasadas en la espalda del joven, algo que no le sorprendió, ya que la misma Sakura tenía algunas cicatrices también que se había ganado en el pasado luchando para atrapar las cartas.

- Kerberos –dijo el joven Li con autoridad- dame la carta Bosque.

Como si fuera comandado por su propia ama, Kero miró hacia donde estaba el libro de las cartas y abriendo el sello sacó la carta Bosque. Touya vio como la carta flotaba hasta colocarse en frente del joven. Juntando sus manos el chico hizo aparecer su espada, tomándola con una mano y con la otra acercándose la carta al rostro.

- Carta Sakura –escuchó que decía el chico casi susurrando- concédeme usar tu poder para beneficio de tu dueña.

La carta comenzó a brillar mientras Touya escuchaba al joven nombrarle a la carta algunas hierbas y plantas para que las apareciera, algunas de ellas conocidas por Touya, otras no (pero que imaginaba tal vez fueran populares en China). Cuando terminó de hablar con la carta el joven la hizo girar y la tocó con la punta de su espada.

Todas las hierbas y hojas salieron de la carta y se posaron alrededor de Sakura. La habitación se llenó de ese olor a especias y yerba buena, entonces el chico se subió a la cama posicionando sus rodillas a los lados de Sakura, con sus manos a la altura de su pecho comenzó a hablar.

Espíritu que tienes el poder de la tierra te invoco para que des de tu poder a esta tu hija. Da de tu don a estas plantas para sanar las dolencias de este cuerpo.

Todas las hojas y hierbas alrededor de Sakura se hicieron brillantes y comenzaron a flotar, mientras una luz verde alumbraba toda la habitación.

Espíritu de vida quita la sombra de sobre este cuerpo, permite que tus servidoras las plantas refresquen el cuerpo de esta tu hija, que sanen su mal y den protección para lo que fueron creadas.

Todas las hierbas se convirtieron en luces y entraron en el cuerpo de Sakura, mientras Li Syaoran seguía pronunciando oraciones tanto en japonés como en su idioma materno hasta que el destello se apagó y la habitación quedó como si nada hubiese pasado.

Touya notó como la respiración de Sakura se normalizaba, y su rostro ya no tenía ese sonrojo de la fiebre. Li Syaoran retiró el paño de la frente de Sakura y volvió a tocar su cuello.

- ¿Ya está fresca? –preguntó Kero desde su posición. Ninguno de los 3 se había movido de donde estaban en todo el tiempo que Li estuvo haciendo lo que sea que había hecho.

- Si, ya no hay fiebre –respondió Syaoran- pero está muy pálida.

- Necesitará un tiempo para descansar y recuperar sus fuerzas, mejor la dejamos dormir. –comentó Touya.

Cuando Kero y Yukito salieron de la habitación Touya volteo para ver que el chico no se había movido.

- Dale tiempo.

- Está muy débil –replicó el joven- duró mucho tiempo con fiebre, necesita fuerzas.

Touya observó con asombro como Li se acostaba sobre su hermana con sumo cuidado, tomando el rostro pálido de la chica en su mano, luego comenzó a besarle la cara.

- Sakura…-susurró el chico.

Syaoran dejó fluir su aura, una luz blanca tenue le rodeo a él y a su Sakura, mientras este seguía dando tiernos besos a la joven en sus ojos y en su rostro. Sakura comenzó a moverse debajo de él como tratando de cobijarse bajo la energía de Syaoran.

El mayor de los Kinomoto reconoció la escena, sabía lo que estaba pasando, lo había vivido el mismo cuando Yue le había abrazado de esa misma manera, una transferencia de energía, pero Li Syaoran no estaba tomando sino entregando energía a su hermana.

Touya no podía creer que estaba viendo a un chico semidesnudo sobre su hermana sin entrar en modo asesino y más cuando ese chico repartía besos en el rostro de ella.

Cuando todo término el mocoso cayó pálido de la cama al piso. Touya se apresuró a levantarlo mientras lo reprendía.

- Eres un tonto, solo tenías que dejar que descansara.

- Ahora va a descansar –dijo el joven mirando a Sakura.

Sakura ya tenía color en las mejillas y dormía plácidamente. Touya salió con el chico de la habitación y apagando las luces cerró la puerta.

- No pasa nada –comentó Li- para mañana estaré como nuevo. Ahora voy a mi casa a dormir un poco.

- ¿Qué dices? Ni siquiera puedes ponerte de pie –señaló Touya- dormirás aquí en mi habitación.

- No es necesario –dijo Syaoran, pero ya Touya le estaba acostando en la cama- Debería irme, ustedes han tenido un día muy…

- Ssh, no quiero escucharlo, solo duérmete mocoso. Sabrá Dios lo que voy a decirle mañana a Sakura si te encuentra así.

- En un rato voy a estar como nuevo…

- Ya duérmete –dijo Touya, pero no fue escuchado porque ya Syaoran había caído en los brazos de Morfeo.

- ¡Touya, tu padre logró llegar! –dijo Yukito asomando la cabeza a la habitación.

Cuando Touya entró al cuarto de Sakura esta estaba acurrucada de lado abrazando la almohada y con una sonrisa en el rostro. Su padre la miraba mientras acariciaba su cabeza.

- Perdóname por no poder estar aquí antes. –dijo Fujitaka a Touya.

- ¿Cómo crees? Mira el tiempo que hace. ¿Cómo llegaste?

- Maneje hasta acá.

- ¿Manejaste sobre hielo?- dijo Touya regañandolo.

- Maneje lentamente sobre hielo –explicó Fujitaka- ¿Qué pasó?

- Íbamos a llamar a la guardia nacional cuando llegó el mocoso a salvar el día. –resumió Touya.

- Entonces deberíamos dormir.

- El chico está en mi habitación, se quedó sin energías.

- Ya no es un chico, y pronto será cabeza de su familia. –comentó Fujitaka- ¿dormirás conmigo entonces?

- No, dormiré en un futon en el suelo. Quiero tenerlo vigilado.

- ¿Esa es tu manera de decir que estas preocupado por él? –dijo el padre sonriendo.

- Lo que sea, buenas noches-dijo Touya mientras salía del cuarto de Sakura.

Entró a su habitación y preparó el futon al lado de la cama, el chico no se había movido, ni un apéndice. Apagó las luces dejando solo una pequeña luz encendida para poder leer un poco antes de dormir. Así estaba cuando sintió la presencia de Yue en la puerta.

- Viste todo, ¿verdad? –dijo Touya al abrir la puerta.

- Sí –contestó el guardián mirando la persona sobre la cama de Touya con su mirada azulada -¿Qué pasó después?

- Se acostó sobre ella y le dio de su magia.

- ¿Estás seguro que fue magia? –pregunto Yue mientras se acercaba a Syaoran.

- Fue algo así como lo que pasó entre nosotros cuando estabas desapareciendo.

- Pero no fue magia…fue energía vital.

- ¿Cuál es la diferencia?

- Me diste magia porque vivo por magia, los seres humanos tienen vida propia -volteo a ver al chico en la cama- Li Syaoran le regalo energía vital a Sakura.

- ¿Quieres decir que le dio de su vida?

- De la energía de su vida, pero no debió hacerlo luego del hechizo que realizó, por eso esta tan cansado. No es algo que veas todos los días.

- ¿Cuándo fue la última vez que viste esto?

- Nunca –dijo el guardián fijando los ojos en Touya- solo lo había visto en los libros de Clow.

- Entonces es cierto todo lo que nos dijeron de Li, está aprendiendo magia antigua.

- Nunca había visto una persona llegar a tal punto sin volverse orgulloso y avaro. Aunque obviamente está ocultando parte de su poder.

- No creo que le haya enseñado esto a Sakura –comentó Touya.

- No le enseñará algo que la ponga en peligro, podría haber quedado peor si la ama hubiera necesitado más energía… Tuvo suerte.

Suerte

- ¿Te quedarás aquí también? –preguntó Touya después de un tiempo.

- ¿Hay espacio para mí en tu futon? –pregunto Yue con una sonrisa.

- Siempre.

- Kerberos y yo volaremos a mi casa, tenemos asuntos que hablar.

- Entiendo. Cuidado con la ventisca.

Al otro día Touya escuchó a Sakura levantarse y entró apresuradamente al cuarto.

- Deberías quedarte en cama monstruo apenas son las 6:30 a.m.

- Para nada, me siento muy bien… ¿Qué es lo que huele tan rico?

- Es el olor de tu medicina –dijo Touya entendiendo que se refería a el olor de hierbas –te traeré el desayuno.

- No es necesario, voy a bajar.

- Sakura, quédate en cama…

- Es que me siento muy bien, como si hubiera dormido por siglos. –replicó Sakura

- La ventisca término, pero el ambiente aun esta frío.

- De verdad hermano estoy…-se detuvo por un momento- ¿Syaoran-kun está aquí?

- ¿Qué? –dijo Touya aparentando.

- Siento la presencia de Syaoran-kun en la casa, ¿Qué hace tan temprano aquí? –dijo levantándose de la cama.

- No es nada es que…

- ¿Está en el pasillo?... Siento que está en la planta alta.

- Está en mi habitación.

Sakura abrió grande los ojos mirando a Touya para luego salir hacia el cuarto de Touya, allí estaba Syaoran acostado, un poco pálido y sin camisa. Sakura se sentó en la cama tratando de descifrar lo ocurrido.

- Sakura…-dijo Touya entrando también.

- ¿Me lo dices o tendré que usar la carta del Regreso? –dijo Sakura con una mirada que Touya nunca había visto.

En ese momento Sakura no era su hermanita de 17 años, era una adulta que había luchado por su vida, una guerrera mágica que había vencido demasiadas cosas en la vida para que se le tratara como una bebe. Así que Touya le dio un resumen de la noche anterior.

- Tenías fiebre, no bajaba con nada, el médico no podía venir y no podíamos sacarte de la casa, llegó Li, te vio, usó una de tus cartas, llenó tu habitación de hojas, te bajó la fiebre y luego te dio de su energía para que te recuperaras pronto. Quedó hecho puré, no podía ir hasta su casa a descansar así que durmió aquí y aun duerme. –dijo Touya rápidamente.

- Syaoran-kun…-susurró Sakura antes de que dos grandes lágrimas rodaran por sus mejillas.

- Sakura, el no querría que te pusieras a llorar. –dijo Touya con razón.

Sakura se recostó en la cama con la cabeza en el pecho de Syaoran y abrazándolo por la cintura. Touya entendió que necesitaba un momento, así que salió de la habitación y los dejó solos.

Como a las 8 de la mañana bajó Sakura ya duchada y vestida, tomó su desayuno y luego comenzó a preparar algo en la cocina.

- ¿Qué haces?

- Ayer no pude regalarle nada a Syaoran, lo voy a hacer hoy.

- Sakura…

- Voy a hacerlo yo misma así que…

- El mejor regalo que puedes hacerle es pasar un día tranquilo con él –le dijo su hermano sabiamente- luego del caos del día de ayer lo mejor es descansar.

- No quiero descansar –dijo Sakura rompiendo en llanto- quiero ser fuerte, quiero por una vez ser yo la que lo salve a él.

- Sakura…

- No es justo –susurró la joven.

- Oye –dijo Touya poniendo las manos en los hombros de su hermana- algún día le pagarás todo lo que ha hecho por ti.

- No creo que…

- ¿Te das cuenta que tienes una parte de él dentro de ti ahora mismo? –dijo Touya interrumpiéndola.

- ¿Cómo…?

- ¿No lo sientes? Esa energía, esa fuerza… ¿la sientes?

- Si –dijo Sakura secándose las lágrimas.

- ¿Vas a usar esa fuerza para… llorar?

- No –susurró Sakura.

- Entonces esperemos a que se levante para tomar el día y no hacer nada, ¿ok?

Syaoran se levantó a las 10:30 de la mañana. Cuando bajó las escaleras Sakura estaba hablando por teléfono y Touya estaba buscando los ingredientes para un guiso.

- Llamaré luego, adiós.-dijo Sakura colgando el teléfono- ¡Syaoran-kun!

- Estas bien –dijo Syaoran con una sonrisa.

- Estoy mejor que tú –señaló Sakura- ¿quieres comer algo?

- Si, muero de hambre. No encontré mi ropa así que me puse algo que encontré –dijo mirando a Touya.

- Está bien –dijo Touya encogiéndose de hombros.

Sakura se lanzó a los brazos de Syaoran, sorprendiendo a Touya quien se quedó como estatua viendo la escena.

- No vuelvas a hacer eso Syaoran –susurró la joven estando frente a frente al chico- no vuelvas a hacerlo, no importa lo que pase.

- Sakura…

Touya pensó que presenciaría el primer beso de su hermana en ese momento, pero vio como el chico tomaba las manos de ella y las besaba.

- Lo pensaré –fue la única respuesta que dio Syaoran.

Touya siguió con lo que estaba haciendo, agradeciendo a Dios que faltara poco para la graduación. La tensión sexual de esta casa me va a matar, pensó el moreno.


Pobre Touya lo que tiene que pasar. xD

Ha sido un capitulo largo, les voy a dejar hasta el martes, si Dios lo permite.

Nos leemos luego.