*RYOUJI KAJI*

Habían pasado algunos meses, Misato y Ritsuko se habían hecho buenas amigas y solían salir de vez en cuando.

Un viernes por la noche, los compañeros de Misato la invitaron a una fiesta, ella le dijo a Ritsuko si quería ir con ella e Itsuki, pero Ritsuko iría con su abuela ese día por lo que no podía acompañarlos.

-Pero diviértanse mucho sin mí, ¿de acuerdo?-

-¡Claro Ritsuko, tú también!-

Esa noche, como solía hacer Itsuki, fue por Misato a su departamento, ambos se dirigieron hacia la fiesta en el carro de él, sin embargo, Misato ya se aburría con él.

-¿Te sucede algo Misato?- preguntó Itsuki mientras buscaba dónde aparcar el auto.

Ella dejó de mirar a través de la ventana y sonriéndole le dijo –Ah no, no me pasa nada Itsuki-

En cuanto el estacionó el auto, la miró y le dijo –Sabes, hoy estás más bella que nunca y debo confesarte algo- Misato tuvo una mala corazonada pero fingiendo inocencia preguntó -¿Qué pasa Itsuki?, ¿es algo malo?- el rió ligeramente y después tomó el mentón de ella y dijo –No, al contrario, Misato… creo que te amo –ella lo miró un poco entristecida, ella no lo amaba, pero no se lo dijo, sólo se limitó a decir –Gracias Itsuki- él la besó como siempre, al principio tiernamente pero después más apasionadamente, Misato correspondió el beso pero sin el mismo entusiasmo que él, entonces sintió la mano de Itsuki cerca de su rodilla y comenzar a subir por su muslo, por lo que instintivamente detuvo su mano y se separó de él –Creo que es mejor que ya entremos a la fiesta- dijo con la mejor de sus sonrisas y bajó del auto, Itsuki bajó la mirada, un sentimiento entre tristeza y decepción lo invadió por unos segundos para después convencerse de que era por la fiesta que ella no había correspondido como él esperaba.

Ambos entraron a la fiesta y como siempre, al llegar Misato todos se dirigían a ella para saludarla y platicar y bromear con ella y por supuesto, llevarle la primera cerveza como bienvenida.

Misato e Itsuki se separaban a los pocos minutos, ya que ambos al ser populares, tenían muchos amigos y conocidos con quienes convivir, sin embargo, mientras Misato platicaba con unas chicas de su clase, como siempre sintió ese vacío en su alma. Sí, ella era popular, le hablaba a todo mundo, reía, bebía, hacía desfiguros, en otras palabras la "amaban", pero ella no se sentía amada, ni siquiera con Itsuki.

-Discúlpenme- dijo Misato alejándose de las chicas y dirigiéndose al baño.

Una vez allí, tocó la puerta

-¿Está ocupado?- preguntó, pero nadie respondió, así que Misato giró la manija y abrió la puerta.

Pero su sorpresa fue grande cuando vio a una pareja devorándose a besos, el con media camisa puesta y ella con la blusa desabrochada y mostrando un brassier de encaje rosa.

-¡Aaaaah!- gritó la chica pelirroja al darse cuenta que habían abierto la puerta e inmediatamente intentó cubrirse con su blusa desabrochada

-¡pero qué…!- fue lo único que alcanzó a decir Misato antes de girarse para no ver nada, aunque lo había visto todo.

-¡Discúlpanos, ya nos vamos!- dijo la chica quien salió inmediatamente del sanitario.

Misato entonces giró de nuevo pero vio al chico de espaldas abrochándose tranquilamente la camisa negra que llevaba.

-No te preocupes, ya me voy- dijo el mientras giraba para verla con una sonrisa a medio lado y una mirada que a Misato le pareció entre seducción y embriaguez.

-Si puedes apurarte por favor, necesito ocupar el sanitario- dijo Misato molesta mientras detenía la puerta abierta invitando a salir al chico.

El rio ligeramente y se acercó a ella poniéndosele en frente, y puso su mano sobre la puerta haciendo que esta se fuera para atrás y Misato quedara recargada en ella en consecuencia.

-¿Pero qué demonios estás haciendo?- reclamó Misato mientras lo observaba a los ojos, el corazón de Misato comenzó a palpitar rápidamente y entre confusión y temor, vio que este chico era muy atractivo de cerca.

-¿Eres Misato Katsuragi cierto?- preguntó él.

-S..si… sí, yo soy Katsuragi-

Él acercó su rostro al de ella y dijo –Yo soy Ryouji Kaji, un placer conocerte Misato-

-¡O…o…oye!, no sé qué pretendes ¡pero necesito usar el baño ya!-, acto seguido, Misato lo empujó para afuera y cerró inmediatamente la puerta.

Kaji estaba sorprendido mientras observaba la puerta, esa pequeña chica tenía más fuerza de lo que aparentaba. Decidió esperar en la pared de enfrente a que ella saliera, "es muy hermosa, más de lo que recordaba y de cerca lo es más" pensó.

Mientras tanto, Misato estaba recargada en la puerta cerrada a sus espaldas, un sudor frío le recorría la espalda mientras respiraba agitadamente, ¿pero qué había sido eso?, ese chico era demasiado atrevido… pero muy atractivo también, su corazón no dejaba de latir apresuradamente y sentía que tenía que volver a verlo aunque fuera para reclamarle su osadía.