Holaaaa,
Estoy muy contenta con el apoyo recibido por ustedes y sus comentarios con respecto al capitulo 13 y el flashback, gracias a todos los que comentan siempre y me hacen saber su reacción de cada capitulo, ademas de los guest que toman ese tiempo para comentar. Gracias a Vale, Rose, Sakurita32, Romina y a Melchari que dejan sus reviews como guest y a los anónimos también. El capitulo 13 tuvo 13 reviews :) una coincidencia perfecta, es el cap que mas reviews ha recibido. ;)
Bueno, estamos en el capitulo 14 que es el 15 para FF, pero es que este es el que sigue la trama, el otro fue un vistazo atrás. Tenia pensado poner el capitulo del flashback aparte, pero luego pensé que no era buena idea publicarlo solo cuando es parte de esta historia.
Se que este capitulo tiene muchas expectativas así que espero que les guste. Les dejo leer.
Capítulo 14
La sala de reuniones del Consejo del Clan Li era amplia y bien ventilada, a pesar de estar bajo tierra camuflajeada por un hermoso jardín que servía como atracción turística. El salón era blanco y bien iluminado, pero en ese momento Syaoran veía todo oscuro, excepto por la figura de pie a su lado.
- ¿Sakura?
- Esta es la joven que he elegido para…
- ¿Sakura? ¿Eres tú?
La chica no respondía a Syaoran, y él sabía en su subconsciente que era protocolo del Consejo que la chica se presentara callada y con la mirada baja ante el Consejo y ante su futuro esposo. Pero la mente de Syaoran olvidó todo protocolo en ese momento y se acercó a la joven levantando su rostro hacia él.
- ¡Xiaolang! ¡¿Tengo que recordarte como debes comportarte en este momento de suma impor…?!
- Sakura –susurró Syaoran al notar que efectivamente era ella quien se encontraba en la sala en calidad de candidata a esposa, sin embargo la chica no le devolvía la mirada, sino que mantenía sus ojos hacia abajo- Sakura, mírame –le pidió Syaoran.
- ¡NO! –se escuchó la voz de Yelan- te exijo que respetes…
- ¿Qué has hecho? –dijo Syaoran volteándose hacia su madre.
- Retoma tu postura ante el Consejo…
- ¿QUE HICISTE? –gritó Syaoran alertando a los guardias que se encontraban en el salón.
- Te exijo que me respetes Xiaolang –dijo Yelan haciendo una señal a los guardias quienes se prepararon para defenderla- no toleraré una conducta inapropiada de tu parte.
- ¡¿Cómo te atreves?! ¡¿Cómo pudiste atreverte?! –dijo Syaoran dando un paso hacia ella.
- Xiaolang…
- Sabes exactamente lo que pienso de esto y aun así trajiste a Sakura hasta este lugar, a mis espaldas, haciéndome creer que me casaría con una rica heredera de Hong Kong, ¿para qué?
- Atrás –dijo Yelan- o abstente a las consecuencias –advirtió.
- ¡Lo único que te importa es el poder, ¿verdad?! –dijo Syaoran acercándose más- ¡Lo único que quieres es tener todas las cartas a tu favor!
- ¡Disparen! –dijo Yelan a los guardias quienes dispararon flechas de metal a Syaoran.
- ¡NO! –se escuchó la voz de Sakura
¡Fuego! –Invocó Sakura a la Carta Fuego la cual hizo un arco protector alrededor de Syaoran derritiendo como mantequilla las flechas- ¡Sueño! –invocó la Carta Sueño y con ella noqueo a los guardias quienes quedaron dormidos como bebes.
En ese momento Yelan Li sacó su emblemático abanico y con una ráfaga de viento tiró a Sakura al suelo.
- ¡SAKURA!
Syaoran al verla en el piso sacó su espada y con furia se dirigió hacia su madre en un combate cuerpo a cuerpo.
- ¡No te perdonaré esto nunca! –dijo Syaoran atacando a Yelan con su espada.
- Termina con este circo Xiaolang –dijo Yelan contraatacando con la fuerza del rayo.
Sin embargo Syaoran, también atacó con el poder del rayo haciendo que el abanico volara por los aires, y siguió atacando, a pesar de haber desarmado a su oponente.
- ¡Quién va a terminar con esto eres tú! ¡Jamás volverás a ponerle un dedo encima a Sakura! ¡JAMAS! –dijo el joven teniendo a Yelan acorralada y con su espada en el cuello.
- ¡Syaoran-kun! ¡NO! –dijo Sakura tomando el brazo de Syaoran.
Syaoran se fijo en el rostro aterrorizado de Sakura y en ese momento se dio cuenta de la posición que había tomado, como si fuera a quitarle la vida a su madre y dejo caer su espada asombrado de su propia reacción. Sakura se apresuró a tomar la espada en sus manos y Yelan se deshizo del agarre de su hijo sobre ella.
- Vuelve a tu lugar Xiaolang –dijo Yelan con autoridad.
- ¡Por favor! –escuchó a Sakura pedirle en voz baja, mientras le halaba la manga de su traje.
Syaoran volvió a su lugar consternado de lo que estuvo a punto de ocurrir, y se fijó en el temblor de Sakura, mientras sostenía la espada en sus manos.
- Señores del Consejo les pido disculpas si se han sentido ofendidos. –dijo Yelan ajustando sus ropas.
- Para nada –respondió Shen- es exactamente lo que nos estabas diciendo.
- Xiaolang pudo derrotarte con un solo conjuro –interrumpió Yuga- nunca habíamos visto a alguien vencerte, y parece ser que es solo parte de lo que Xiaolang puede hacer.
- ¿Por qué no nos habías dicho que la prometida de Xiaolang es tan poderosa? –preguntó uno de los miembros del Consejo.
- No sentí su poder cuando entró –agregó Shen- ¿acaso está bajo algún hechizo?
- He tomado precauciones, ya que la joven no es de la región y aun no vive en la mansión Li. Pero debo destacar que es muy poderosa, esta chica es la nueva dueña de las Cartas Clow –dijo Yelan para asombro de todos.
- Yelan, levanta el resguardo por un momento, quiero sentir el poder de la joven –pidió Dalai.
- Es un hechizo muy complicado, preferiría no hacerlo –contestó Yelan denegando la petición- pero podrán ver a la joven usar su poder más adelante en el futuro.
Syaoran se sentía abrumado por la situación y pensó en lo que Sakura estaría sintiendo en ese instante. Quiso gritarles a los miembros del Consejo que ella no era su prometida, que no tenían derecho de evaluarla como un proyecto y que ninguno de ellos se metería en la vida de Sakura, pero tenía vergüenza de hablar ante la joven después de lo que había pasado con su madre, no quería perder el control otra vez.
- Acércate a la mesa Sakura –pidió Dalai extendiendo las manos.
Sakura se acercó a la mesa con la espada de Syaoran aun en las manos, la dejó a un lado del mueble y permitió que Dalai tocara su rostro.
- Oh, que hermosa es, y su aura es muy pura y apacible –dijo el viejo con una sonrisa- Eres suertudo Xiaolang, es una chica poderosa, buena y fértil. Serás muy feliz con ella.
Syaoran se puso rojo como un tomate al escuchar las palabras del anciano.
- ¿Puedo ver las cartas? –le pidió Shen a Sakura, quien sacó las cartas dejándolas en la mesa.
- Oh, son diferentes a como se describen en los libros que dejo Clow. Tienen el poder de su nueva dueña y han tomado su estilo. –dijo el hombre pasando su mano por encima de las cartas.
- Señores, a pesar de que la señorita Kinomoto es una persona muy interesante a nivel mágico, no la he escogido por esto. –dijo Yelan
- Después de ver la forma en la que Xiaolang defendió a la señorita es obvio que la has escogido por el fuerte vínculo que hay entre ella y Xiaolang –dijo Yuga- lo cual es un indicio de tu sabia decisión Yelan. Yo apruebo a la candidata.
- Yo también la apruebo.
- Y yo.
- Y yo.
- Y yo.
- Yo apruebo a la joven.
- Gracias señores, sabia que contaría con su aprobación. Señorita Kinomoto puede volver a su lugar –Sakura recogió las cartas y volvió a su sitio dando pasos hacia atrás como dictaba el protocolo.
- Xiaolang –agregó Yelan- la joven ha sido aprobada por el Consejo.
Se suponía que era el momento de Syaoran aceptar el compromiso, pero dentro de él se estaba peleando una fuerte batalla en contra de su madre y de la situación en la que estaba metido, y no solo él, sino su querida Sakura. Syaoran se puso de frente a Sakura para seguir el ritual del compromiso, en ese momento podía anunciar al Consejo su desacuerdo con la situación, pero se fijó en el rostro de Sakura y en sus manos temblorosas. Es por mi culpa, pensó Syaoran, ha sido valiente para llegar hasta aquí y ahora tiene miedo por mi culpa, por como actué.
Syaoran pensó en cómo se sentiría Sakura si la rechazaba en frente del Consejo, desatando una nueva discusión, entonces decidió terminar la ceremonia en paz y luego hablar con Sakura de las opciones que ella tenía para acabar el compromiso.
- Acepto el compromiso, con un condición –dijo Syaoran sabiendo que podía pedir la condición.
- ¿Cuál es tu condición, Xiaolang? –dijo Yelan.
- Que mi prometida tenga permitido verme a los ojos siempre.
La sala quedó en silencio, mientras el Consejo escuchaba una petición como nunca otra se había escuchado. Era tradición que la esposa del líder del Clan se abstuviera de ver a la cara de su esposo en público como símbolo de respeto a él y esto comenzaba desde el compromiso. Yelan miró a todos los miembros del Consejo para ver su opinión del asunto y contestó.
- Tu petición es concedida. Tu prometida podrá verte a los ojos frente al Consejo y en cualquier situación pública y social. Puedes proceder a aceptar a tu prometida.
Syaoran tomó las manos de Sakura y otra vez hizo algo que nadie había hecho jamás. Se puso de rodillas y recitó las palabras de la ceremonia hincado ante Sakura quien lo veía con grandes ojos asombrados.
- Yo Li Xiaolang, miembro de la honorable y poderosa dinastía Li y futura Cabeza del Clan, tengo el privilegio de aceptar a la señorita Kinomoto y con ella me comprometo para matrimonio en un futuro, delante de los Ancianos del Consejo del Clan, y junto a ella servir a mi familia y a mis orígenes y traer gloria y honor a mi clan.
La sala se quedó muda, mientras Syaoran se besaba ambas manos de la joven para luego ponerse de pie sin quitar los ojos de los de Sakura ni por un momento.
- La boda deberá ser lo más pronto posible, Yelan –dijo Shen rompiendo el silencio.
- La familia de la novia escogerá la fecha señores –respondió Yelan.
- Estamos a mitad de año, propón a la familia Kinomoto una boda para el otoño. –contestó el anciano- no queremos que Xiaolang se vea envuelto en un escándalo.
- Daré su opinión a la familia de la joven cuando me reúna con ellos –dijo Yelan obviando el comentario final del miembro del Consejo- la señorita Kinomoto puede retirarse.
Sakura soltó sus manos de las de Syaoran y fue acompañada por uno de los guardias que no había sido dormido hasta la puerta. Otros guardias entraron llevándose a los demás que aún estaban inconscientes. Syaoran no podía dejar de ver la puerta por donde se habían llevado a Sakura, Su prometida, pensó.
- Xiaolang –dijo uno de los miembros del Consejo llamando su atención- lo que ha pasado hoy aquí no se repetirá a nadie. Esperamos que tu… indiscreción, sea la primera y la última.
- Has atacado físicamente a la actual cabeza del Clan, pero tomando en cuenta que eres el futuro líder y que, a sinceridad hemos quedado encantados con tu destreza, te absolveremos de toda culpa –añadió otro de los miembros.
- ¿Cuándo podrá Xiaolang hablar con la familia de la novia? –preguntó Yuga.
- Pronto –dijo Yelan- esta misma semana si es posible.
- Espero que la chica no se haya lastimado por la caída, Yelan- agregó Yuga, haciendo que Syaoran apretara los puños con el recuerdo.
- Claro que no, solo la agarré desprevenida.
- ¡La has usado! –dijo Syaoran con los dientes apretados.
- Espero que me dejes discutir esto contigo, antes de que te lances a atacarme otra vez –respondió su madre en un tono cortante- por el momento puedes retirarte Xiaolang. Gracias por tu… visita.
En ese momento las puertas del salón se abrieron y un par de guardias hizo señas a Syaoran para que se retirara. El joven camino lentamente hasta donde estaba su espada y guardándola hizo una reverencia ante el Consejo para proceder a salir.
El trayecto hasta su casa se le hizo corto a Syaoran, ya que se sentía lejos de la realidad atrapado en sus propios pensamientos. Al entrar a la sala principal de su casa vio a la figura de Sakura escondida detrás de una cortina, pero aunque sus ojos le decían que era ella, su mente se sentía confundida por la persona frente a él. No fue hasta que habló que Syaoran pudo reaccionar.
- Yo… me escape… use el hechizo que…
- Ven conmigo –dijo Syaoran tomándole de la mano y llevándola hasta su recámara.
Subieron rápidamente las escaleras que llevaban a los aposentos de la familia. Al cerrar la puerta Syaoran volteo a ver a Sakura quien se veía asustada y precavida frente a él. ¿Me tendrá miedo?, pensó Syaoran mirando a la joven.
- ¿Sakura? –dijo Syaoran extendiendo su mano.
La joven no tomó la mano, sino que se lanzó a los brazos del chico quien la recibió con un fuerte abrazo.
- Sakura –susurró Syaoran al sentir a Sakura otra vez en sus brazos, cosa que pensó nunca volver a experimentar en su vida.
- ¡Por favor, perdóname! –dijo Sakura con voz quebrada- sé que te sientes engañado, y sí, yo te engañe Syaoran-kun.
- No –respondió Syaoran también a punto de llorar- no es tu culpa, nada es tu culpa. Mi madre… ella…
- Pensé que no te importaría si yo era tu prometida, sé que lo más importante para ti es tu familia y el Clan Li, así que no creí que te fueras a enojar.
- Sakura, por favor.
- Lo siento –siguió diciendo Sakura- Estas enojado por mi culpa.
- No, no estoy enojado, solo que… Ah (suspiro), es que no esperaba verte allí.
- ¿Estabas esperando otro tipo de… chica? –dijo Sakura mirando a Syaoran con tristeza.
- ¿Qué? Sak…
- ¿Es porque no fui educada como tú, con dinero y…? ¿Piensas que haré el ridículo?
- No, Sakura, claro que no. No es eso.
- También sé que no soy como muchas de las chicas aquí, yo… soy muy delgada y no tengo muchas curvas y mi pelo…
- ¿Qué dices? –interrumpió Syaoran cuando entendió el hilo de pensamiento que estaba tomando Sakura- ¡Eres preciosa, Sakura! ¡No, conozco una chica más bella que tú!
- Syaoran-kun…
- Eres la chica perfecta, –susurró Syaoran- eres perfecta Sakura y mereces una vida perfecta, una familia perfecta… un hombre perfecto.
- Tú… ¿no quieres que sea tu esposa? –dijo Sakura con ojos aguados.
Syaoran entendió que ella pensaba que no era atractiva para él, que solo la veía como amiga y que pensar en ella como algo más era repugnante para él. ¡Qué lejos de la realidad estaba ese pensamiento! ¿Cómo hacerle ver a Sakura que no era así, que él la amaba, la deseaba?... Syaoran clavó los ojos en los labios de Sakura, Dios si ella supiera lo difícil que era para él no besarla ahora mismo.
¿Por qué no?, dijo una voz en su interior, Es tu prometida, va a ser tu esposa,… tu mujer, es tuya, tuya y de nadie más… ella aceptó, tu aceptaste, vas a casarte con ella, es tuya.
- Mía –dijo Syaoran.
Al instante tomó posesión de los labios de Sakura, con delicadeza comenzó a explorar la boca de la joven, mientras la apretaba contra su cuerpo. Era dulce y cálida, Syaoran se dio cuenta que podría quedarse besando a Sakura para siempre. Por fin encontró algo que le gustaba saborear más que el chocolate, los labios de Sakura.
Comenzó a escuchar los pequeños gemidos de Sakura, lo que hizo que intensificara su beso. Sakura a su vez envolvió los brazos alrededor del cuello de Syaoran, quien levantó a la chica con todo y su largo traje ceremonial recargándola contra la pared. La besó hasta que no tuvo más aliento y necesito separarse para respirar.
- Syaoran… -susurró Sakura, mientras el joven la miraba a los ojos.
Syaoran no quería hablar, se sentía como un hombre sediento al que le dan un poco de agua, lo único que quería era seguir bebiendo de Sakura, había aguantado tanto tiempo su sed, así que volvió a besar a la chica hasta que se escuchó la voz de Yelan Li en la habitación.
- ¿Cuántas veces piensas romper el protocolo Xiaolang? –dijo Yelan haciendo que los jóvenes se espantaran y se separaran.
- Madre –dijo Syaoran, mientras Sakura enterraba la cara en el pecho de Syaoran, roja de la vergüenza.
- Sabes bien que no debes ver a tu prometida y mucho menos a solas.
- Madre…
- Por cierto Sakura, me encontré a tus guardaespaldas como locos buscándote cuando desapareciste como por arte de… magia.
- Lo siento Yelan-sama –dijo la joven con la cabeza agachada- no quería causar problemas.
- No te preocupes querida –dijo Yelan mirándole con ternura- me imaginé que estarías aquí después de lo que pasó ante el Consejo.
- Madre –interrumpió Syaoran- Sakura y yo necesitamos…
- Sakura necesita ir a descansar –cortó Yelan- y tu Xiaolang necesitas recordar tu posición en el Clan, aun no eres el líder así que no trates de pasar sobre mi autoridad, ¿entendido?
- Si, entendí –dijo Syaoran a regañadientes.
- Sakura tus guardaespaldas están a fuera esperándote, buenas noches.
- Buenas noches Yelan-sama. Syaoran-kun.
Syaoran se acercó a Sakura dándole un pequeño beso en los labios. Ahora que los había probado no podía evitarlo.
- Hablaremos luego, ¿sí?
- Si –respondió Sakura sonrojada.
- Buenas noches –dijo Syaoran acariciando la mejilla de la chica.
Los guardaespaldas estaban de pie frente a la puerta de la habitación, cuando vieron a Sakura se aliviaron visiblemente y sonrieron, se notaba que le habían tomado aprecio a la chica. Syaoran vio como Sakura se alejaba con los dos hombres, mientras su madre se detenía de pie junto a él.
- No estoy listo para hablar contigo –dijo Syaoran.
- No hay prisa, podemos hablar en el desayuno mañana por la mañana. Por cierto no te verás con Sakura otra vez hasta el compromiso, ni usarás tu teléfono para comunicarte con ella, es parte de tu castigo por lo de hoy –dijo Yelan con seriedad- Buenas noches.
Syaoran no respondió, pero a su madre parecía no importarle. Cuando Syaoran cerró las puertas de su habitación se miró nuevamente al espejo. El chico que había salido esta tarde a presentarse ante el Consejo no era el mismo que estaba viendo ahora. Aún tenía muchas cosas que discutir con su madre... y con Sakura.
Luego de ducharse, Syaoran se percató de un pequeño sobre deslizandose desde una pared, ¿Una pared?... Cuando lo abrió había dentro una tarjeta que decía HOLA.
- Sakura –entendió que Sakura estaba usando el portal para comunicarse y sonrió.
Tomo el papel y escribió Hola. Lo lanzó hacia la pared y vio como desaparecía. Luego lo recibió nuevamente el sobre con las palabras Funcionó, entonces siguió escribiendo:
- Estoy de castigo no puedo hablar contigo
- Tu madre dijo: no verse y no llamadas así que... 😊
- Lamento lo de hoy. 😔
- No te preocupes, sé que fue estresante para ti.
- Aun así, sé que estabas nerviosa y yo lo empeoré todo.
- Fue una gran sorpresa verme aquí.
- Tenemos que hablar Sakura, si no quieres este compromiso puedes cancelarlo.
- ¿Qué quieres tú, Syaoran-kun?
- Quiero que estés contenta con tu vida.
- Hasta esta mañana sentía que había tomado una buena decisión.
- ¿Qué te dijo mi madre? ¿Con que te convención?
- Solo me dijo que a sus ojos yo era una buena candidata.
- Hablaré mañana con ella. Nadie debería manipularte.
- No soy tan ingenua Syaoran-kun.
- También lamento lo del beso.
- ¿Te arrepientes?
- No vayas a pensar que no me gustó.
- Eso es lo que parece que estás diciendo.
- No es eso. Es que no debí tratarte así, fue una falta de respeto.
- No te aprovechaste de mí, ¿entendido?
- No es como una chica debería tener su primer beso.
- No fue mi primer beso.
- ¿Qué? ¿Con quién te has besado? ¿Fue Ichiro?
- Ay, Syaoran-kun, claro que no.
- ¿Y entonces?
- Fue contigo.
- ¿Eh?
O.o
Ok, ¿que les pareció?
Como ven el próximo capitulo es otro flashback, porque pasaron cosas y Syaoran no lo
Espero que no se me desesperen con los vistazos al pasado, de aquí en adelante todo va pa´lante.
Me dejan saber lo que opinan de la reacción de Syaoran. Nos leemos luego
