HOLA A TODOS, hoy el capitulo llegó tarde, pero seguro xD. Gracias a todos por seguir esta historia y por esperar siempre las actualizaciones. Habíamos dejado a Syaoran impresionado por la confesión de Sakura acerca del beso XOXO, y estamos hoy en la mañana después de...

No hablo mas y les dejo con el capitulo.


Capítulo 15

Syaoran despertó al día siguiente y lo primero que hizo fue sonreír como un bobo. Recordaba con lujo de detalles el relato de Sakura besándole mientras él estaba inconsciente. Se imaginaba a la chica "aprovechándose de él", tirada en la cama de su hermano. Se hubiera pasado la noche entera conversando con Sakura, pero no quería agotarla, ya que estaban usando magia para comunicarse pasándose papelitos como niños de primaria.

Todavía tenía pendiente hablar con su madre de lo ocurrido, a pesar de que ante el Consejo estaban comprometidos, Syaoran no permitiría que su madre usara a Sakura. Sabrá Dios que le habrá dicho a la chica para hacerle venir a Hong Kong. Así que debía levantarse para enfrentar a Yelan…

Aun no, le decía su cerebro, quería quedarse un rato más pensando en el beso que sí recordaba, en ese momento su sonrisa se hizo más grande con la memoria del beso, hasta que comenzó a recordar los pequeños detalles: la calidez de Sakura, su cuerpo pegado al suyo, sus labios moviéndose para buscarle, sus brazos alrededor de él, sus gemidos…

Syaoran…

Syaoran subía y baja una mano por su abdomen, mientras con la otra tocaba sus labios, Dios actué como un animal, pensó Syaoran recordando la forma en que apretó a Sakura, como un hombre desesperado, era como si parte de su cerebro se apagara al tenerla cerca. Debía de controlarse y tratar a Sakura con el respeto que merecía.

Se levantó de la cama y se alistó para ir a hablar con su madre, cuando entró al comedor ya sus cuatro hermanas, el esposo de Fuutie y su la bebe de Fanren estaban empezando a desayunar.

- Buenos días –dijo Syaoran tomando su lugar.

- Buenos días hermanito ¿Cómo dormiste? –pregunto Fanren.

- Bien, gracias.

- ¿Y entonces, no piensas decirnos lo que pasó ayer? –preguntó Fuutie.

- ¿Quién es tu prometida Xiaolang? ¿es Akame? -preguntó Shiefa

- ¿Es Lixue? –preguntó Feimei

- No es ninguna de las dos –dijo Yelan entrando al comedor.

Todos se quedaron en silencio mirando a Yelan Li, y no porque su voz autoritaria había cortado el interrogatorio, sino porque nunca habían visto a su madre como estaba ahora. En vez de su acostumbrada cola alta, Yelan-sama llevaba su cabello en una trenza suelta al lado de su cara, sin maquillaje y con ropas cómodas. Se sentó en su lugar en la mesa y tomó uno de los panecillos dulces que había en ella.

- ¿Madre? Te ves… -habló Fanren tratando de expresarse.

- Hoy es un día para relajarse –dijo Yelan con una sonrisa- después de tantos meses de trabajo he decidido tomar el día de hoy para gozar del avance del compromiso de Xiaolang, antes de continuar con lo que sigue.

- Aún no hemos hablado madre. –dijo Syaoran desde el otro lado de la mesa.

- ¿Y quién es la prometida de Xiaolang? ¿La señorita Cheng o la señorita Hui? –preguntó Shiefa.

- La señorita Kinomoto –respondió Yelan.

- ¿Kinomoto? ¿No es…? ¡Oh!

Las cuatro hermanas dejaron caer sus cubiertos y como flamencos voltearon al mismo tiempo a mirar a Syaoran, mientras el esposo de Fuutie trataba de entender la situación y la bebe se carcajeaba al ver a todos como pasmados. Syaoran se sonrojó como nunca en su vida, mientras sus hermanas lo veían con la boca abierta.

- Felicidades Xiaolang-sama –dijo Wei mientras servía el té.

Al instante todas las mujeres comenzaron a hablar al mismo tiempo, preguntando cosas y haciendo una bulla descomunal, el esposo de Fuutie siguió con su desayuno, sabiendo que era inútil calmar a su esposa y a sus cuñadas, mientras la bebe de Fanren también daba voces para no quedarse atrás.

- Cálmense todas. Xiaolang y yo aún tenemos que ponernos de acuerdo en algunas cosas, así que luego de que conversemos hablaremos con ustedes de lo que sigue a continuación. Como saben debemos de relacionarnos más con los Kinomoto, pero ya que Xiaolang tiene sus dudas, es mejor que dejen que hablemos antes de tomar cualquier acción.

- ¿Sus dudas? ¿Qué dudas? –dijo Fanren- Si él siempre ha estado loco por esa niña de Japón.

- Fanren- advirtió su madre.

- Es cierto, madre. Solo un ciego no podría verlo –replicó Fanren.

- Creo que hasta los ciegos –dijo otra de sus hermanas.

- Wei, ¿podrías preparar el desayuno mío y de Xiaolang en mi recamara?, necesitamos privacidad.

- Si señora.

Yelan se levantó de la mesa, haciendo señas a Syaoran para que le siguiera. El joven le siguió contento de dejar atrás el caos que eran sus hermanas, aunque sabía que era un escape temporal, además no sabía cuál sería el resultado de la conversación con su madre.

Entraron en la recama de Yelan donde Wei y otros de los sirvientes prepararon el desayuno en el balcón de la habitación, luego de que se retiraron Yelan procedió a tomar asiento y beber un poco de su té. Syaoran esperaba a que ella empezara la conversación, pero no fue así, su madre se veía muy relajada y parecía que no tenía interés de discutir, pero ese no era el caso de Syaoran.

- Madre, necesito entender los términos en los que hiciste que Sakura viniera hasta aquí.

- ¿No estas contento con mi elección?

- ¡Sabes muy bien que no! ¡Tú sabias que yo no quería que Sakura se convirtiera en una pieza de ajedrez en el tablero del Clan Li!

- ¡Cuánta filosofía Xiaolang!

- Madre…

- Pensé que estabas feliz por tu compromiso, hijo. Sin embargo tu actitud de ayer dejó mucho que desear.

Syaoran recordó lo que había pasado en la sala del Consejo y volvió a sentirse avergonzado por lo ocurrido.

- Te debo una disculpa por… por…

- Por casi matarme, esas son las palabras que estás buscando –dijo su madre con una sonrisa irónica.

- ¿Te lastimé? –preguntó Syaoran con preocupación.

- Te dolerá menos saber que lo hice a propósito.

- ¡¿Qué?!

- Quería provocarte, hijo. Había un 40% de probabilidad de provocar una confrontación, así que tuve que darte un empujoncito atacando a Sakura para que las posibilidades aumentaran.

- ¿Sabías que iba a atacarte?

- Tuve un indicio, y quise dar a conocer ante el Consejo lo que no dirás con tu boca ni en un millón de años. Sakura Kinomoto es la mujer para ti.

- ¡No puedo creer que me manipularas de esa forma, madre!

- Soy tu madre y es mi deber velar por ti. Además mis actos no justifican los tuyos Xiaolang, violar el protocolo de esa forma, y no solo ante el Consejo, quedarte con tu prometida a solas en tu recamara.

- Necesitaba hablar con Sakura

- Si, se nota que estaban hablando a gusto, ¿verdad?

Syaoran enrojeció al oír a su madre referirse a la situación en la que lo encontró con Sakura, en vez de hablar con Sakura se había dado a la tarea de comérsela a besos.

- Por tal motivo el Consejo quiere que la boda sea lo antes posible –dijo Yelan sacando a Syaoran de sus pensamientos- los miembros del Consejo creen que es mejor que te cases este mismo año, yo no estaba convencida de eso, pero al verte ayer…

- No habrá boda hasta que se aclare el motivo por el que trajiste a Sakura hasta aquí. –dijo Syaoran recuperando su compostura.

- Se honesto contigo mismo Xiaolang –reclamó Yelan- no vas a mandar a tu prometida de vuelta a Japón después de haberla reclamado de la forma en que lo hiciste anoche.

- Madre…

- ¿De verdad crees que vas a poder despacharla y casarte con otra? Ya tu subconsciente tomó la decisión por ti. Lo que vi ayer fue un hombre marcando lo que es suyo.

- ¡¿Cómo puedes decir eso y rebajar a Sakura de esa forma, como si fuera un objeto?! –dijo Syaoran pensando que su madre lo decía, pero él lo había hecho- Pensé que entre nosotros se había creado una amistad, madre. Pensé que había un entendimiento y respeto mutuo, un acercamiento, pero tú me clavaste el puñal por la espalda, me has dado por donde más duele.

- Soy tu madre y mi deber es velar por ti, Xiaolang

- ¡¿Y qué significa eso?! ¿Vas a usar a las personas por mi bien? ¿vas a jugar con las vidas de los demás, incluyendo la mía?

- No –dijo Yelan con autoridad.

- ¿Lo hiciste para tener las Cartas Sakura a tu favor? ¿Querías que el Consejo viera lo poderosa que es Sakura? ¿Tuviste una visión de cómo sería la siguiente generación?

- NO

- Yo te obedezco en todo, madre. El Consejo estaba contento conmigo, no importando quien fuera mi prometida, entonces ¿Por qué trajiste a Sakura aquí?

- Porque tú la necesitas, Xiaolang –dijo Yelan mirándole fijamente a los ojos.

Syaoran se echó hacia atrás al ver la convicción en las palabras de su madre, luego de unos segundos, Yelan habló otra vez.

- Tú necesitas a Sakura Kinomoto a tu lado, por eso la traje hasta aquí.

- Yo... yo no….

- ¿Qué pasaría si Sakura dejara este mundo?

La pregunta descolocó a Syaoran de inmediato, un frio se apoderó de su corazón con solo pensar en la posibilidad de que Sakura dejara este mundo, de que lo dejara a él atrás.

- Hijo, no todos tenemos el privilegio de amar y ser amados de esa manera. Tampoco todos tenemos la fuerza de continuar nuestras vidas dejando una parte del corazón bajo tierra. Cuando tu padre murió una parte de mi murió con él. Cuando la madre de Sakura murió, su padre tuvo que seguir adelante por el bien de sus hijos.

Syaoran aún no podía pronunciar palabra, sino que se quedó mirando fijamente a su madre mientras hablaba.

- Tú eres un hombre con muchas destrezas Xiaolang, con cientos de fortalezas, y cada día agregas más a la lista. Eres un excelente guerrero, inteligente, bondadoso, hábil, atlético, compasivo. Todo el que te ve solo ve fortalezas, prácticamente perfecto, sin ningún punto débil… tu única debilidad es Sakura Kinomoto.

Syaoran miro a su madre con la boca semi-abierta.

- Eres capaz de afrontar muchas cosas hijo, pero sé que… el día que esa chica deje de respirar… tú también morirás con ella. El lazo que te une a ella es muy fuerte y no puede ser roto.

- Madre…

- Pensé en tu decisión de dejarla seguir su vida como una chica normal, pero… Si ella se convierte en tu esposa, tu podrás desarrollar una vida más fácilmente. Ella estará aquí, bajo tu cuidado, nadie va a sospechar de que la trates de manera preferencial porque es tu esposa y es normal que trates a tu esposa de esa manera. Sakura seguirá aprendiendo a fortalecer sus habilidades mágicas bajo tu supervisión, tendrá todas las comodidades que el dinero puede ofrecer, estarás tranquilo sabiendo que está cuidada y que tiene todo lo que necesita.

Syaoran pensaba en las palabras de su madre con el corazón compungido. Sakura podría salir de su vida y tener una vida propia, pero ¿hasta dónde sería una vida normal?, ¿Qué tan segura estaría? ¿y si él no puede cuidarla? ¿y si alguien la buscase para llegar a Syaoran? Además, ¿Podría Syaoran vivir…?

- ¿Podrías en verdad vivir sin ella? –se escuchó la voz de Yelan

La mente y el corazón del joven estaban en guerra, pero si era sincero consigo mismo se daría cuenta de que su mente y su corazón estaban de acuerdo en algo: no podía vivir sin Sakura.

Me rindo, pensó Syaoran cerrando los ojos, la guerra en su interior se había acabado y su corazón había ganado, él había hecho todo lo posible para apartar a Sakura y dejarle vivir una vida normal, pero otras cosas, otras personas le habían traído hasta aquí y ya no podía más.

Me rindo, ¿cómo podría tener a otra chica frente a él y llamarle su prometida? ¿Cómo podría besar otros labios? ¿Cómo podría aceptar a otra chica frente al Consejo, frente a su familia?... ¿Cómo despedirse de Sakura otra vez?

- Xiaolang, hijo…

- ¿Cuándo será la reunión con el señor Kinomoto?

Yelan se quedó callada un rato antes de responder, luego dijo

- Planeaba visitarles esta noche, con tus hermanas, darte más tiempo para pensar…

- No, creo que lo mejor es que vayamos hoy solo tú y yo. Quiero presentarme ante el señor Kinomoto formalmente como el… futuro esposo de su hija, llevarle los obsequios… ¡oh Dios, no he pensado en los obsequios!

- Lo tengo cubierto Xiaolang.

- Quiero que sean más personal, ni siquiera he pensado en la fiesta de compromiso, tengo que buscar el regalo perfecto de compromiso.

- Xiaolang

- ¡El precio de la novia! –dijo Syaoran llevándose las manos a la cabeza- hay que hablar con Fuutie, quiero que mis acciones estén a nombre de Sakura.

- ¡Xiaolang!

- Su hermano puede administrar la fortuna y trabajar para Empresas Li, así Sakura sabrá que su familia está bien y…

- No te apresures hijo, aún tenemos que ponernos de acuerdo con la familia de tu prometida.

- ¡Oh Dios, mi prometida! ¡Ni siquiera sé dónde vive!

- Vive en Victoria Peak, yo misma elegí la casa, tu antiguo maestro de Kung Fu es el jefe de la guardia personal de Sakura, ¿Qué más quieres saber?

- Tengo que prepararme, no puedo ir con las manos vacías –dijo Syaoran caminando hacia la puerta.

- Xiaolang, ¿A dónde vas? –dijo su madre con una sonrisa.

- ¡No estoy preparado! –gritó Syaoran cerrando detrás de si la puerta.

Sus hermanas hablaban todas a la vez, acerca del dinero que pretendía gastar, acerca de las cosas que debería hacer, acerca de las tiendas y diseñadores que estaban de moda para comprar regalos a Sakura.

- Prácticamente no sabemos nada de tu prometida, Xiaolang. ¿Cómo pretendes que sepamos qué color le va mejor?

- Ella tiene una amiga que le diseña la ropa, no creo que…

- ¿Crees que un outfit es solo la ropa? Que hay de los zapatos, cinturones, joyas, bolsos…

- Xiaolang no debería gastar más dinero en la señorita Kinomoto –interrumpió Fuutie.

- Fuutie ¡cállate!. Xiaolang está enamorado –dijo Feimei- ya entregó su corazón, no le importa darlo todo junto con el.

- Ahh –suspiraron sus otras hermanas.

- Solo me ponen más nervioso, quiero que la familia de Sakura me vea como un hombre capaz de cuidarla.

- No te preocupes Xiaolang, para eso estoy aquí.

- ¡Meiling!

- Ve a tu recamara, les daré algunas tareas a tus hermanas, para que estén listas para la noche y luego subo a ayudarte a ti. Ya que, después de todo, soy la que mejor conoce a la despistada de Kinomoto.

Syaoran se sentía más nervioso que la vez que estuvo frente a Yue en el juicio final. Preferiría mil veces enfrentarse en un combate mágico con el ángel a tener que probar su valor frente a la familia de Sakura.

- Relájate –le dijo Meiling ya en la tarde mientras le ponía la chaqueta- has estado con ellos miles de veces, hasta cenabas en su casa todos los días.

- Esto es diferente, diablos ¿Por qué acepte un compromiso a ciegas? No estoy preparado…

- Si estás preparado –interrumpió Meiling- además no hay, ni habrá un mejor candidato para esposo de Sakura que tú.

- No se…

- ¡Te ves tan guapo con esta ropa! Esta es una noche especial para ti primito, vas a pedir la mano de Sakura.

Syaoran palideció con lo que dijo Meiling, hoy le diría frente a frente a Kinomoto-sensei y a Touya que tenía la intención de hacer a Sakura su esposa. En ese momento entró una llamada al celular de Meiling, en la pantalla apareció el nombre de Sakura y Syaoran se lanzó a contestar.

- Xiaolang ¡qué diablos! –dijo Meiling.

- ¿Sakura?

- ¡Syaoran-kun!

- Hola -dijo Syaoran con una sonrisa- ¿Cómo estás?

- Bien, ¿y tú? ¿estás enojado?

- No, no.

- Es que Otou-san me dijo que vendrían hoy en la noche.

- Si, voy a ir a hablar con tu padre –dijo Syaoran mientras se paseaba por la habitación.

- ¿Vas a… romper el compromiso?

- ¡No, claro que no! A menos que eso sea lo que quieras…

- No, yo solo… es que he estado nerviosa todo el día.

- Yo también.

- ¿En serio? No te imagino nervioso Syaoran-kun, eres tan fuerte.

Syaoran se sonrojó con las palabras de Sakura, pero al mismo tiempo se regañó a si mismo por su comportamiento durante el día. No quería ser una persona insegura, quería ser la persona en la que Sakura se apoyara en momentos de debilidad.

- No te preocupes por nada. Vivamos el día a día, ¿Si?

- Si. Entonces… ¿nos vemos en la cena?

- Si, nos vemos en la cena. Adiós.

- Adiós. –dijo Sakura terminando la llamada.

- ¿Y entonces? –preguntó Meiling

- Sakura sabe que voy esta noche a hablar con su padre.

- No preguntaba eso, se supone que Kinomoto me llamo a mí.

- ¡Ay Meiling! Otro día hablarás con ella –dijo Syaoran con una sonrisa.

- Entonces ¿Cómo te sientes ahora? ¿Estás listo?

Una sonrisa se dibujó en la boca de Syaoran, cuando levantó la vista hacia su prima sus ojos brillaban con determinación.

- ¡Hagámoslo!


Syaoran se decidió. O.o

Pensaba entrarle mas rápido al compromiso y todo eso, pero salio así. Veremos la primera presentación de Syaoran ante la familia Kinomoto como prometido de Sakura.

¿Que pasara?... Ni yo lo se. De verdad. xD

Nos leemos luego.