Hola a todos, estoy muy feliz con todos los comentarios recibidos de los capítulos anteriores, gracias a todo ustedes por seguir este fic y por soportar los flashback de la historia, se que quieren seguir hacia delante y para allá vamos.

Les tengo que confesar que estos capítulos los he escrito como rápidamente, porque últimamente he tenido mucho trabajo, así que no les prometo seguir el ritmo como hasta ahora. Aun así hago un esfuerzo por plasmar las ideas a tiempo porque yo también espero con ansias las actualizaciones de los fics que me gustan, así que no quiero que ustedes sufran lo mismo.

No se preocupen, no voy a abandonar, solo quiero que sepan mi condición. ;)

Bueno les dejo con el capitulo de hoy.


Capítulo 16

- Deja las manos quietas Xiaolang.

Yelan y Syaoran se dirigían hacia la casa donde estaban viviendo Sakura y su familia y a cada minuto que se acercaban, Syaoran se ponía más nervioso.

- Ella no estará en la reunión con su familia –dijo Yelan.

- Ese es el menor de los problemas.

- ¿Le temes tanto al señor Fujitaka?

- Le tengo respeto, no temor, ¿y desde cuando le llamas por su nombre?

- Somos grandes amigos –dijo Yelan con una sonrisita- algo que al parecer tú no puedes decir.

- Kinomoto-sensei siempre me ha tratado como a un miembro de su familia, lo respeto mucho como profesor, como padre y como persona.

- Entonces ¿Por qué estás tan nervioso?

- Quiero su aprobación, madre. Además esta… Touya.

- El hermano.

- Si

- ¿De él quieres aprobación también?

- No, es que… empezamos con el pie izquierdo cuando nos conocimos y… nunca hemos cambiado de pie. Digamos que como amigo de Sakura el me soportaba, pero ahora…

- Ya llegamos señora –dijo el chofer del auto.

- Bien. Entremos.

Al momento de acercarse a la casa, Syaoran notó las sutiles marcas de la magia de su madre, la casa estaba resguardada. Además de eso notó al hombre sentado en el jardín, era primo lejano de su padre, vivía en Lijiang, pero tenía un don muy peculiar, podía sentir la presencia de personas, animales y espíritus hasta a 800 metros de distancia, y no solo eso, sino que podía saber a qué distancia específica estaba cada una. Si alguien se acercaba mucho a la casa, él lo sabría.

- Bienvenidos –dijo Fujitaka al abrir la puerta.

Syaoran estaba distraído pensando en la seguridad de la casa, así que se espantó al oír la voz del hombre. Enseguida se puso frente a la puerta y con una reverencia saludó a su futuro suegro.

- Buenas noches Kinomoto-sensei, gracias por recibirnos con tan poco aviso.

- Syaoran-kun, no debes ser tan propio, estamos acostumbrados a cenar juntos, ¿no? Pasen, por favor, he preparado uno de tus platillos favoritos Syaoran.

- Gra..gracias –dijo Syaoran sonrojándose.

- Yelan-chan.

- Fujitaka-sensei, que bueno verle como siempre.

Syaoran estaba más que impresionado con la familiaridad con la que su madre trataba al padre de Sakura, hasta podría pasar por hipocresía de tan extraña que se escuchaba. Al entrar a la sala fue recibido por la mirada penetrante de Touya Kinomoto.

- Tranquilo mocoso, no te voy a morder… aun.

- ¡Touya! –dijo Yukito a su lado- es un gusto verte otra vez Li-kun.

- Gracias Yukito-san, Touya gracias por tu… recibimiento.

- Aja –dijo el moreno- siéntate, comencemos a hablar de una buena vez.

- Touya, recuerda que los Li son nuestros invitados especiales.

- Tu hijo tiene razón Fujitaka –dijo Yelan- deberíamos empezar a hablar del asunto que nos compete, ¿sí? En menos de tres semanas será la fiesta de compromiso, y como saben, muchos de los líderes de la familia Li estarán presentes.

- Bueno, nuestra familia no es tan numerosa, pero sé que Sakura querrá que Sonomi-san y Tomoyo-chan estén en el evento.

- Kinomoto-sensei, creo que hay un asunto pendiente antes de hablar acerca del compromiso –dijo Syaoran.

- Te escucho.

- Mi madre a dado los pasos necesarios para concertar esta unión, pero yo… sé que tal vez todas estas tradiciones y costumbres sean extrañas para usted y su familia, así que yo… yo quiero pedirle formalmente la mano de Sakura en matrimonio.

Syaoran dejó todo nerviosismo de lado y se enfocó en darle al hombre frente a él pruebas de su madurez y valía como hombre.

- Conozco a Sakura desde los 10 años de edad y sé que es una joven dulce y delicada que necesita cuidado y protección. Su hija es una persona como no quedan muchas en este mundo, yo quiero que usted sepa que tengo la intención de que a mi lado Sakura siga siendo esa persona risueña y llena de vida que es. Daré todo lo que tengo y más para que Sakura pueda ser feliz aquí. Quiero que sepa que entiendo el valor de Sakura como persona y el gran honor que será para mi si usted acepta que ella se case conmigo.

- Verás Syaoran-kun, solo te he escuchado decir lo grandiosa que es Sakura, pero ¿y tú?

- Conmigo Sakura estará a salvo de cualquier peligro, además de que no le hará falta nada material. Siempre la respetaré y la cuidaré hasta con mi vida, y si alguna vez ella se siente infeliz le juro que…

- ¿La dejarás ir?

- Claro, porque…

- ¿Porque ella podría conseguir una mejor vida? Syaoran-kun, creo que no entiendes los beneficios que tendrá Sakura al casarse contigo. Tú eres un chico especial y único, como Sakura. Creo que tanto tu madre como yo nos pusimos de acuerdo tan rápido en esto por la única razón de que sabemos que ustedes son el uno para el otro.

- Sakura es muy diferente a mí.

- No tanto Syaoran, no en lo que importa. Ambos tienen un don especial para la magia, pero aparte de eso tienen ese honor y respeto por los demás, ese instinto protector hacia sus seres queridos y ese aire inocente y puro. Hijo, acepté la oferta de tu madre y acepto la tuya hoy con mucho gusto.

- Gracias, yo no le defraudaré, Kinomoto-sensei.

- Sé que no, ¿Por qué no vienes y me das un abrazo? –dijo el hombre abrazando a Syaoran.

- Bueno –dijo Yelan- deberíamos entregar los regalos, Xiaolang ha traído regalos para su prometida, voy a dar instrucciones que los suban a las habitaciones antes que nos vayamos.

- Muchas gracias, sé que es la costumbre.

- He estado hablando con mi madre y quiero que tengan esto –dijo Syaoran entregando un sobre a Fujitaka.

- ¿Qué es? –preguntó en hombre.

- Es el título de propiedad de una casa cerca de la mansión Li. Le expliqué a mi madre que usted estaría más cómodo en una casa más pequeña que esta y con jardín, además la casa contará con un despacho apropiado para su profesión, sé que Touya y Yukito querrán vivir con usted para que no se sienta solo, así que la casa es lo suficientemente espaciosa para los tres y…

- Eso no es necesario –interrumpió Touya- no necesitamos que nos compres una casa, tenemos ahorros suficientes y papa tiene un buen trabajo estable, pronto yo también estaré trabajando.

- Esto no es por caridad –dijo Yelan- como futuro esposo, Xiaolang debe entregar regalos tanto a la novia como a su familia para representar la importancia que tiene esta para él.

- ¿No es muy exagerado, todo esto? –dijo Touya con frustración.

- Xiaolang también quiere darle parte de sus acciones en la compañía a usted y a su hijo Touya.

- ¡No!, eso es una ridiculez. No necesitamos parte de…

- ¿Y por qué no trabajas en las empresas de nuestra familia, en vez de buscar trabajo en otro lado? –preguntó Syaoran al moreno.

- Prefiero buscarme mi propio dinero que aceptar caridad.

- No es caridad Touya –dijo Yukito interrumpiendo- ahora somos parte de la familia Li, así que todo lo que es de Sakura-chan, es en parte nuestro también, o ¿Prefieres ganar dinero para otras personas que para tu familia?

Se pasaron una hora discutiendo los términos del compromiso entre Sakura y Syaoran, llegaron a la conclusión de que el 10% de las acciones de Syaoran serían traspasadas a nombre de Fujitaka, además de que el resto de las acciones estarían a nombre de Sakura y Syaoran Li y serian administradas por su hermana Fuutie y por Touya, quien comenzaría a trabajar en la compañía después de la boda.

Cuando llegó la hora de la cena, Fujitaka anunció que Sakura y Kero se quedarían en la recamara.

- No es necesario –dijo Syaoran.

- Fue petición mía, hijo –dijo Yelan.

- Me gusta cómo piensa señora –contestó Touya desde el otro lado de la mesa.

La cena siguió su curso, el padre de Sakura preguntaba cosas acerca de las tradiciones de la familia y de la región. También trajo a colación la vez que Sakura estuvo enferma y de cómo Syaoran se arriesgó para sanarle, lo que hizo que el chico se sonrojara como tomate.

Cuando llegó el postre se sirvió un rico pastel de chocolate, que hizo a Syaoran sonreír con la idea de que su suegro se acordaba de su pasión por el chocolate. En ese momento el celular de Syaoran vibró en su bolsillo.

Dice Kinomoto que vayas al baño

Meiling

Syaoran escondió su teléfono antes de que su madre, que estaba a su lado, lo mirara. Pidió permiso para ir al baño, así que Yukito se levantó de la mesa para darle direcciones de donde se encontraba el baño de invitados. Syaoran fue al baño mirando hacia los lados, para ver si veía rastros de Sakura por algún sitio, pero no vio a nadie, así que entró al cuarto. Cuando cerró la puerta, Sakura salió de detrás de una cortina.

- Ho..hola –dijo Syaoran mirando a la chica.

Sakura estaba vestida con unos pantalones deportivos cortos y un t-shirt de ositos, pero para Syaoran no había una vista más bella que esa.

- Syaoran-kun.

- Meiling me envió un mensaje.

- Sí, es que… no podía aguantar la espera a saber que estaba pasando.

- Oh entiendo… ¿no vas a… saludarme como se debe?

En ese instante la chica se lanzó a los brazos del joven en un abrazo efusivo que hizo sonreír a Syaoran. Era la sensación más linda del mundo para Syaoran, estar así abrazados, sabiendo que ambos estaban bien y felices.

- Siento que tengo mucho sin verte –susurró Sakura- antes podíamos llamarnos cuando quisiéramos, pero ahora…

- Es mi culpa, mi madre me puso de castigo. Ja, se está aprovechando porque sabe que en poco tiempo ya no podrá castigarme.

- No es tu culpa –dijo Sakura tocando su pecho- no has hecho nada malo.

- Ataqué a mi madre

- Fue un impulso, además no pasó nada malo –dijo Sakura tratando de consolarlo- ¿Syaoran-kun? ¿De qué están hablando en la cena?

- Estamos poniendo en claro los términos del compromiso, te traje algunos regalos y otras cosas para tu familia.

- Oh, ¿Cómo qué cosas?

- Bueno… cosas para ti como ropa, joyas, zapatos…

- ¿No es demasiado?

- No Sakura, es normal en los compromisos y más de las familias con dinero.

- Ok, ¿Qué más trajiste?

- Yo… le compré una casa a tu padre y…

- ¡¿Qué?!

- No es nada Sakura, sé que esta casa es muy grande para su gusto así que le compré una que a mi entender es más bonita y cómoda para él.

- Una casa –susurró Sakura.

- No solo eso, yo… le entregué a tu padre parte de mi herencia

- ¡Syaoran-kun! –exclamó Sakura

- Solo el 10 %, lo otro está a tu nombre.

- ¿Aaa…. A mi nombre?

- Bueno, a nuestro nombre.

- No creo que me sienta cómoda con esto –dijo Sakura preocupada.

- No va a cambiar nada Sakura, solo que ahora tú y tu familia serán un poco más ricos.

- ¿Un poco?

- No es nada, ¿sí?, no por esto… te vas a echar para atrás ¿verdad?

- No, claro que no. Yo quiero casarme contigo. –dijo Sakura antes de pensar, luego se sonrojó con sus propias palabras.

- ¿Quieres casarte conmigo? –susurró Syaoran acercando a Sakura un poco más.

En un momento la miraba a los ojos y al otro ya se estaban besando como si no hubiese un mañana. Syaoran apretó fuertemente a Sakura en sus brazos, mientras la devoraba con la boca, la sed que sintió la noche anterior volvió con más fuerza y sin control.

- Syaoran… tu… yo…

- Puedes aprovecharte de mí todo lo que quieras Sakura –dijo Syaoran con una sonrisita.

- ¿Ah?

- No tengo que estar inconsciente para que me beses.

- ¡Syaoran-kun! ¡No, yo no estaba…!

Syaoran miraba a Sakura y lo único que atinó a hacer fue seguir besándola, era tan linda, tan sexy. Su pelo, su olor, sus ojos, su cuerpo, la quería para él, sabía que era un poco irracional, pero… Qué más da, pensó sin querer controlarse, él no quería besar a nadie más en su vida y si todo salía como estaba planeado, Sakura sería la única mujer a la que besaría en su vida, la única con la que estaría así, y algo más, susurró una voz en su interior y la idea de compartir algo más con Sakura hizo que sus caderas se impulsaran un poco hacia delante.

- Umm –gimió Sakura al contacto.

- Lo siento –dijo Syaoran separando sus labios, pero sin soltarla.

Sakura tenía la mirada brillosa, las mejillas sonrojadas y los labios rojos y llenos, era la criatura más hermosa del universo.

- No importa, yo… deberíamos irnos.

- Sí, solo… -dijo Syaoran antes de darle un pequeño beso a su prometida- ¿salimos?

- Sí –dijo Sakura tratando de recuperar la compostura.

Syaoran abrió la puerta del baño para toparse con un par de ojos marrones que le veían con furia.

- Onii-chan –dijo Sakura con asombro.

- Deberías estar en tu cuarto Sakura.

- Touya…

- Una de las cosas que más me gustan de tu familia es lo tradicional que es, y que te demanda que respetes a mi hermana y su privacidad.

- Onii-chan, Syaoran-kun y yo solo necesitábamos hablar.

- ¿A si? ¿Entonces que es ese labial en tu boca, mocoso?

Syaoran se pasó la mano por la boca, antes de recordar que Sakura no llevaba labial, pero ya era tarde, porque Touya lo había pescado en su nerviosismo.

- ¡¿Estabas besuqueándote con mi hermana?! –dijo Touya agarrando a Syaoran por la ropa.

- ¡No estaba… bueno si, pero no es como tú piensas!

- ¡Si, ya voy a creerle a un chico de tu edad que solo estaban dándose besos castos!

- ¡No todos somos como tú, que a los 15 estabas acostándote con una mujer mayor que también era tu profesora!

- ¡¿Qué dijiste?!

- Onii-chan, por favor suéltalo.

- Si, lo voy a soltar, ¡pero en la calle, y no volverás a ver a Sakura hasta que puedas controlar tus estúpidas hormonas!

- ¿Qué es lo que pasa aquí? –dijo Fujitaka

- ¡El chico se encerró en el baño con Sakura!

- ¿Es eso cierto Xiaolang? –preguntó Yelan.

- Madre…

- Fue mi culpa –interrumpió Sakura- yo solo quería saber lo que estaba pasando, así que llamé a Meiling-chan para que le pusiera un mensaje a Syaoran-kun.

- Sakura-chan, sabes que es regla de la familia Li que no veas a tu prometido hasta el compromiso y después de eso solo se verán con supervisión hasta la boda –dijo Fujitaka.

- Lo sé, es que… estaba nerviosa.

- No es culpa de Sakura –dijo Syaoran- está nerviosa por como actué ayer durante la presentación ante el Consejo.

- ¡Syaoran-kun!

- Yo soy el culpable, por eso quería verle y aclarar las dudas.

- ¿Y las aclaraste igual que ayer en la noche, Xiaolang? –preguntó Yelan con su mirada penetrante.

- Lo que quería aclarar ese mocoso, era la forma de llevarse a Sakura a la ca...

- ¡Cuidado con lo que dices Touya! –dijo Syaoran desafiante- ¡Yo jamás haría algo para avergonzar a Sakura o para irrespetarla!

- ¡No solo pones a Sakura en una situación comprometedora, sino que también me insultas a mí! –replicó Touya.

- ¿Qué acaso lo que dije fue mentira?

- ¡Mocoso!

- ¡Touya! ¡Li-kun! ¡Es tiempo de que se calmen! –dijo Yukito.

- Sí, si no pueden arreglar sus diferencias, a menos trátense con cortesía –añadió Fujitaka.

Todos quedaron en silencio por un rato, Syaoran se dio cuenta que Sakura estaba cabizbaja y avergonzada y se sintió culpable. Así que decidió tomar control de la situación y tratar de reparar los daños.

- Lo siento Touya –dijo Syaoran- sé que lo único que quieres es proteger a Sakura y… tienes razón. No debí ponerla en una situación comprometedora.

- No tienes la culpa –dijo Sakura- fui yo la que…

- Aun así –interrumpió Syaoran- soy yo quien debo velar por ti de ahora en adelante y no permitir que nada te lastime, mucho menos si soy yo el culpable. Prometo no violar el protocolo, volveré a ver a Sakura luego del compromiso y con visitas programadas.

- Pero… -dijo Sakura.

- Sakura es lo mejor –explicó su padre- muchas gracias Syaoran-kun.

- Creo que lo mejor será irnos –dijo Yelan- han sido unos días estresantes para los jóvenes. En nuestra próxima reunión tenemos que tratar el asunto de la boda, creo que deberemos adelantarla un poco, no sé si los jóvenes puedan aguantar al año que viene.

- ¡Madre! –susurró Syaoran.

- Hijo, sabes que es mejor que Sakura llegue virgen al matrimonio.

- ¡MADRE! –dijo Syaoran ahora sonrojado hasta las orejas.

- Lo que pasa es que en nuestra familia hay algunos miembros que pueden detectar ese tipo de cosas con solo ver a la novia –explico Yelan para Fujitaka como si estuvieran hablando del clima.

- ¡Oh, por Dios! –dijo Syaoran mortificado volteando a ver a Sakura, quien estaba aún más sonrojada que él.

- No quiero que Sakura esté más nerviosa de la cuenta con miembros de nuestra familia haciendo suposiciones de con cuantos allá estado antes de casarse o si está embarazada o no –siguió hablando Yelan como si nada.

- Creo que es lo más factible –contestó Fujitaka con el mismo aire sencillo.

- Yo creo que es la UNICA opción –aclaró Touya.

- Creo que es mejor que nos vayamos –dijo Syaoran para terminar la conversación- Kinomoto-sensei gracias por su hospitalidad, la cena estuvo deliciosa.

- Gracias Syaoran-kun, es un placer para mí.

- Yukito-san, muchas gracias por todo –dijo el chico antes de mirar al moreno- Touya… perdona el episodio que…

- Solo márchate ¿sí? –dijo Touya cansado de tanta excusa.

- Ok. –respondió Syaoran- Sakura…

- Syaoran-kun, lo siento.

- No –dijo Syaoran acercándose- valió la pena –susurró en el oído de la chica.

Sakura le devolvió la sonrisa, lo que animó a Syaoran a darle un pequeño beso antes de marcharse. Fue corto y chiquito, pero lo suficiente para que Touya gruñera, así que Syaoran evitó la mirada del moreno y salió de la casa despidiéndose de Fujitaka.

- He decidido levantarte el castigo Xiaolang –dijo su madre en el auto de camino a su casa.

- ¿Eh?

- Puedes hablar con Sakura por teléfono si quieres, creo que el hecho de estar incomunicados, además de estar separados solo aumenta la tensión provocando que cuando se ven…

- No sigas, ya entendí –dijo Syaoran- y te agradezco.

- A partir de mañana puedes reestablecer tu rutina de hablar por teléfono con ella.

- Gracias.

Ya en la noche Syaoran le tomó la palabra a su madre. Ella había dicho a partir de mañana y como eran las 12:02 a.m. oficialmente era el día de mañana.

- ¡Syaoran-kun!

- Mi madre levanto el castigo, podemos llamarnos.

- ¿En serio? ¡Qué bueno!

- Si –dijo Syaoran sonriendo como un bobo- ¿pasó algo más luego de que me fui?

- No, puedes estar tranquilo. Perdona como Touya te trato.

- Perdóname tú por como trate a tu hermano, no debí decirle lo que le dije.

- ¿Sabes? Hasta hoy no había pensado en la relación de Touya y la profesora Misuki.

- Es normal en ti Sakura, eres muy pura e inocente.

- ¿Eso es malo? –pregunto Sakura extrañada.

- ¡No, claro que no! Es como eres y ya.

- Ya quiero que pasen estas semanas –dijo Sakura- no sé cómo voy a esperar para verte Syaoran-kun.

Te amo, pensó Syaoran, te amo, te amo, te amo. Quiso decirlo a Sakura, pero pensó que sería mejor estar viéndola a la cara cuando lo dijera. Así que se limitó a seguir escuchándola a través del celular.

Syaoran no estaba seguro de los sentimientos de Sakura, ni de lo que le motivo a llegar hasta allí, pero sabía lo mucho que él la amaba y que su amor sería suficiente por los dos. Solo deseaba que en el momento en que declarara su amor a Sakura ella lo aceptara de buena forma. Por otro lado, tendría la vida entera para hacer que Sakura le amara a él, así que no se preocupaba, ya que había un sentir en su corazón de que todo estaría bien.


¿Y bien? ¿Que tal?

Me dejan saber, ¿si?

Nos leemos lueguito.