Holaaa. Pase el día limpiando el capitulo para poder subirlo, ya que ayer no pude. Tampoco he podido agradecer los comentarios uno por uno como estoy acostumbrada, pero se les agradecen, también a todos los que siguen esta historia y la leen y re-leen.

Este es el capitulo mas largo hasta ahora y pasan muchas cosas, pero es un solo día y si es EL día. El compromisoooo :)

Espero que les guste mi versión del compromiso formal de Sakura y Syaoran, en el capitulo cambie si aviso del punto de vista de Syaoran a Sakura y después volvi a Syaoran, pero es que pasaron cosas xD.

Ojala haya valido la pena la espera.


Capítulo 17

El 13 de julio, Syaoran se levantó muy temprano con las ansias de la celebración de su fiesta de compromiso. Recordaba cuando pensó que se iba a comprometer con alguien más, como el tiempo se le hacía corto, los meses pasaban rápido y cada día sentía caer el hacha sobre su cabeza cortando un poco más la relación con Sakura. Pero, ¡qué diferente habían sido estas tres semanas!, al chico le habían parecido eternas, porque sabía que al final del camino le esperaba Sakura.

Su Sakura.

El joven sonrió a si mismo mientras corría camino a su casa, luego de haberse ejercitado. Quería estar en la mejor forma posible, nada podía salir mal en este día tan especial, el día en que por fin todos sabrían que Sakura era la mujer que se convertiría en su esposa. Syaoran sentía que no podía esperar a que las horas pasaran, subió las escaleras hasta su recamara para darse un baño antes de empezar el día, quería que todo saliera perfecto.

Se había pasado las últimas 3 semanas planificando junto a su madre y sus hermanas todos los detalles de la ceremonia, le agradecía a Yelan el poder hablar con Sakura todos los días. Como habían sido días de mucho que hacer para ambos, se habían planificado para hablar luego de la cena, hasta llegada la hora de dormir. Habían hablado del incidente con Touya, Sakura le había dicho que su hermano le había regañado como nunca, y que por otro lado su padre le había dado la "charla" acerca de los chicos y las chicas. Le había contado como a Kero lo único que le importó esa noche fue el pedazo de pastel de chocolate que le guardó el padre de Sakura en la cena y que extrañamente Yue no había aparecido durante esas semanas.

A Syaoran le gustaba más escuchar los relatos de Sakura, que hablar él de su día a día. Se encontraba interesante hasta cuando hablaban de cómo ella abrazaba a su oso gigante "Xiao" cuando sentía que necesitaba abrazar a Syaoran.

- ¿Necesitas abrazarme? –le había dicho Syaoran en broma.

- Bueno… a veces –contestó Sakura, y Syaoran se imaginaba su sonrojo.

- ¿A veces? Que mal, yo necesito abrazarte todo el tiempo.

- ¿Sí? –dijo Sakura en un susurro.

- Sí.

Las conversaciones de ese tipo eran pocas, ya que Syaoran no quería declararse a Sakura vía teléfono, quería decirle de frente que la amaba y que ella era la persona más especial para él.

Syaoran se estaba poniendo los pantalones cuando Sakura apareció de la nada en su cuarto.

- ¡Sakura! ¡Hola!

- ¡Hola, Feliz Cumpleaños, Syaoran-kun! –dijo la chica abrazándole.

- ¡Gracias!, pero no debiste venir ¿y si te descubren?

- Es tu cumpleaños, tengo que felicitarte a primeras horas, además te traje algo para que comiences tu día como se debe.

Sakura le había llevado tres pedazos de brownie cubiertos con salsa de chocolate y decorados de pequeños trozos de chocolate, y al lado un 19 hecho de salsa de chocolate. Syaoran sonrió al ver el plato y pensó en que su día en verdad estaba empezando bien.

- Gracias, no te hubieras molestado.

- No es ninguna molestia… ¡Syaoran-kun! ¡No llevas… camisa!

- Tengo puesta una camisilla Sakura.

- Sí, pero… pero es como… como casi que…

- Ah, no me acordaba lo mucho que te gusta mi pecho.

- ¡Qué! Yo no te he dicho…

- Me lo dijiste –dijo Syaoran acercándose a la chica- el día que celebramos tu cumpleaños.

- ¿Ah? –dijo Sakura ya con la mente embotada.

- Luego de varios tragos de Sake –dijo Syaoran levantando la cara de la chica- me atacaste y me dijiste lo mucho que te gustaba mi pecho.

- ¿Te ataqué?

- Si –susurró Syaoran- tocabas mi pecho y olfateabas mi cuello, y también… me pediste que te besara.

- ¡¿YO?! –dijo Sakura sonrojada.

- Si, ¿quieres que te bese hoy, Sakura?

Syaoran estaba bajando sus labios hacia los de Sakura, cuando Wei tocó la puerta llamando a Syaoran.

- Joven Xiaolang, ¿puedo pasar?

- ¡Rayos! –dijo Syaoran- ¡un momento Wei! Sakura, tienes que irte.

- Sí, nos vemos después.

- Sí, no estés nerviosa ¿ok?

- Ok, te veo luego –dijo Sakura brindándole una sonrisa antes de desaparecer.

- ¡Pasa Wei!

- Xiaolang-sama, felicidades en su décimo noveno cumpleaños. Además de su día de compromiso formal.

- Gracias Wei.

- Veo que ya recibió un presente –dijo Wei viendo el platillo que Sakura le trajo a Syaoran.

- Sí, pero quisiera que nadie se enterara.

- ¿Se enterara de qué? –dijo el hombre guiñando un ojo a Syaoran.

Cuando Syaoran bajó a desayunar con su familia se encontró con una multitud de personas que ponían y arreglaban cosas por doquier, allí estaban sus cuatro hermanas, sus dos cuñados, Meiling, su prometido, los padres de esta, Yelan, y varios de los familiares de los miembros del Consejo.

- Xiaolang, feliz cumpleaños –dijo su madre al verlo.

- Muchas gracias madre –dijo Syaoran con una reverencia- y gracias por organizar todo esto para mí y para mi prometida.

- Aunque este es un evento familiar y privado, toda la sociedad de Hong Kong verá mañana en los periódicos los pormenores de tu compromiso –dijo uno de los supervisores del evento que era nieto de Yuga- tu prometida es una chica con suerte.

- No, -dijo Syaoran- el que tiene suerte soy yo.

Se escucharon algunos suspiros de las criadas de la casa, la mayoría de ellas conocían a Syaoran desde pequeño y estaban muy felices al ver el cambio de actitud de Syaoran en las últimas semanas.

- Creo que lo mejor es que empaques tus cosas y vayamos a mi casa Xiaolang –dijo Meiling- sería mejor para Kinomoto prepararse aquí y ahorrarse el viaje.

- Creo que es lo más prudente –dijo su madre- gracias Meiling.

Syaoran recogió sus cosas y su traje para la ceremonia y fue con Meiling a su casa para terminar de prepararse.

- ¿Tu sabías esto Meiling? –le preguntó Syaoran mientras almorzaban en la tarde.

- ¿Qué? ¿Qué tu madre había ido a buscar a Kinomoto? No.

- Fue un súper secreto, creo que no le dijo ni siquiera a Wei.

- No te creas, probablemente Wei se lo sospechaba.

- Tal vez, él es quien se encarga de todas las cosas personales de mi madre. Lo más seguro supo cuando ella viajó a Japón en enero y no se reunió conmigo.

- ¿Y cómo fue para ti enterarte, Xiaolang?

- Pasaron muchas cosas, pero es confidencial.

- ¡Ay, ¿a quién le voy a decir yo?!

- ¿A tu prometido?

- Bueno, una sola persona.

- Sí, y el a otro y a otro y así se entera toda China.

- ¿Tan malo fue?

- Mi madre y yo tuvimos un… inconveniente.

- Wau. ¿Pero está todo bien ahora?

- Sí.

- ¿Y ya le dijiste a Kinomoto que la amas?

- No, pero pienso apartar un momento esta noche.

- ¿Qué? Ay, no me lo quiero perder, y de seguro tampoco Daidouji.

- No le digas a nadie Meiling, quiero que sea privado.

- ¡Xiaolang! –dijo Meiling quejándose.

- Es algo personal, ¿sí? No te metas y no metas a Daidouji.

- Aun así… estoy feliz por ti. ¡Ah, por fin Xiaolang está dejando ver sus sentimientos!

- Meiling…

- Se te nota que estás feliz –señalo Meiling.

- Han sido las tres semanas más felices de mi vida –dijo Syaoran con una pequeña sonrisa.

- ¿Sabes? No me imagino a Kinomoto casada contigo, es decir, siendo tu esposa y tu… amante.

- ¡Meiling!

- ¿Qué? Es que Kinomoto es tan vergonzosa y todo, probablemente pasaran meses antes de que la puedas ver sin ropa.

- Meiling… para que sepas, Sakura no es tan vergonzosa como crees.

- ¿Qué? Xiaolang, ¡¿Qué han hecho?!

- ¡NADA!, solo que… -Syaoran se sonrojó un poco antes de seguir hablando- Sakura es muy…apasionada.

- ¡¿Ya la besaste y todo?! –preguntó Meiling con los ojos bien abiertos.

- Ella me dio mi primer beso en Tomoeda, mientras yo estaba medio inconsciente.

- ¡¿QUÉ?!

- Meiling, no hagas tanto escándalo. La gente va a creer que algo malo pasa.

Syaoran le contó a Meiling lo que había pasado el día de la ventisca y lo que le había contado Sakura que había pasado después. Le contó también cómo se habían besado dos veces después de la presentación ante el Consejo y de cómo las dos veces fueron cachados por alguien, ni más ni menos la propia Yelan y peor… Touya Kinomoto. Meiling reía, suspiraba y gritaba de la emoción, y le deseó a Syaoran mucha suerte en su declaración de amor en la noche.

Cuando llegó la hora, se fueron a la fiesta de compromiso. La primera parte era una ceremonia tradicional y luego la fiesta, así que tanto Syaoran y su familia como la familia de Sakura, se encontrarían en un pequeño templo que había en la parte atrás de la casa de los Li, donde se encontraban los símbolos de la familia y algunos restos de los parientes más honorables. Allí también tendrían que ir Sakura y Syaoran en su boda a rendir honores a los ancestros de la familia.

- Llegó el momento –dijo Syaoran.

- No te preocupes –le dijo Meiling- ya verás que será el mejor cumpleaños que hayas tenido.

- Gracias, Meiling.

Syaoran entró en el saloncito donde estaban los miembros del Consejo, su madre, sus hermanas y sus dos cuñados, el padre de Sakura, Touya y Yukito. Yelan se levantó como Cabeza del Clan Li a iniciar la ceremonia.

- Hoy es un día muy especial para la familia Li, ya que hoy se compromete uno de los nuestros en matrimonio, aunque el compromiso es un acto previo a la unión definitiva, exige cierta responsabilidad de las partes que participan en este. Le doy gracias a la familia Kinomoto en nombre del Clan Li y en nombre de la familia de Xiaolang.

Tanto Fujitaka como Touya y Yukito inclinaron sus cabezas como aceptación.

- Ya tanto Xiaolang como la señorita Kinomoto se han presentado ante el Consejo y este ha hallado a la joven más que adecuada para ser la futura esposa de Xiaolang. Como saben, dentro de nuestra familia este es un puesto de suma importancia, ya que Xiaolang es el futuro líder del Clan y a sus 21 años se realizará la ceremonia de sucesión. Bueno sin más que agregar, procedamos.

Syaoran dio un paso hacia delante, al mismo tiempo que el padre de Sakura, se tomaron de la mano cruzando sus brazos.

- Kinomoto-sensei, en este día, delante de todos estos testigos, quiero pedirle a su hija como prometida para casarme. Le prometo tratarla con honor y respeto, tanto a ella como a su familia.

- Gracias joven Li, sé que lo harás, así que te doy permiso para casarte con ella y para cortejarla desde este día hasta el día de su boda. –respondió Fujitaka.

Syaoran se inclinó delante del hombre y soltó sus manos, no sin antes devolverle una sonrisa al siempre sonriente Sensei. En ese momento uno de los miembros del Consejo toco el gong, dando aviso a los demás invitados que estaban fuera de la sala, de que el compromiso se había aceptado. Se escuchó la algarabía y celebración de las demás personas y una puerta se abrió para dejar pasar a Sakura. Ella se dirigió hasta su padre quien le tomó la mano, a su vez Yelan tomó la mano de Syaoran y ambas familias se dirigieron hasta el salón donde sería la celebración.

Ya en el salón del evento Syaoran tomó lugar al lado de Sakura en la gran mesa, a la derecha de Syaoran se sentó su familia y a la izquierda de Sakura la suya. Allí estaban todos sus parientes cercanos, incluyendo a Tomoyo y su madre. Syaoran tomó la mano de su bella prometida por debajo de la mesa.

- Estás hermosa –le susurró.

- Ya me habías visto con este traje, solo tiene unos pequeños cambios que le hizo Tomoyo-chan.

- En verdad no me fije ese día, habían otras cosas nublando mi mente.

- No me lo recuerdes. –le respondió la chica.

- Por cierto, me encanto mi desayuno.

- ¿En serio? –dijo Sakura sonrojándose.

- Hey, no te sonrojes así, ¿Qué van a pensar los invitados?

- Oh, lo siento –dijo sonrojándose aún más.

Syaoran sonrió y apretó un poco más su agarre a la mano de Sakura. Así comenzó la fiesta de compromiso, primero Yelan Li se puso de pie para dar la bienvenida a los invitados y las gracias por su presencia, habló de la importancia de la unión matrimonial y el por qué se debía tener un tiempo de compromiso antes de la boda. Mientras ella hablaba Syaoran sentía las caricias de los dedos de Sakura en su mano.

Después de eso, Fanren y su esposo se levantaron para agradecer por Syaoran, recordando a su padre quien no estaba presente. En ese momento Sakura entrelazó sus dedos con los del chico.

Luego se sirvió el primer plato de la noche, el cual era originario de Japón para rendir honor a la cultura de la prometida. Sakura sonrió ante el plato.

- Para la boda podremos darnos de comer el uno al otro –le susurro Syaoran al oído, haciendo que la chica se sonrojara. Su tarea favorita.

Cuando se retiró el primer plato, un grupo de niñas pequeñas hizo una danza con flores, en un momento de la coreografía una de las más pequeñas dejó caer su ramillete, el cual fue pisado por otra de las chicas. La niña se puso a llorar y Sakura se puso de pie sin pensarlo, sacó la carta Flor y le entregó un nuevo ramillete más bonito a la niña, cuando levantó la vista todos en el salón la estaban mirando con la boca abierta.

- Yo… yo… -decía Sakura tratando de salir de la situación. Sintió las manos de Yelan que la sostenían.

- Mi futura yerna es amable y bondadosa. De seguro será una buena madre –dijo Yelan en voz alta.

La gente en el salón comenzó a aplaudir por lo que acababan de ver, mientras la niña del incidente abrazaba a Sakura y le daba las gracias.

- ¿Por qué no decoras un poco la habitación querida? –le sugirió Yelan- no te preocupes, aquellos que no poseen magia no recordaran nada cuando salgan del salón.

Sakura hizo llover pétalos de flores en el salón, mientras todos se maravillaban ante el poder de la carta. Las demás niñas le pidieron que les diera un ramo a ellas también, así que Sakura sacó su báculo y les dio uno a cada una. Cuando volvió a su lugar, Syaoran no estaba allí, así que miro para los lados, pero pensó que tal vez se había ido al baño o a saludar a alguno de sus conocidos. En ese momento entraron los sirvientes con el segundo plato, Sakura les pidió que dejaran el plato de Syaoran en su lugar.

- No se preocupe señorita, Xiaolang-sama comerá luego de la presentación.

- ¿De la presentación?

Trató de pensar que faltaba del ritual de compromiso, pero todo lo que había estudiado estaba hecho, solo faltaba el matrimonio, así que no entendió de qué presentación estaba hablando… hasta que retiraron el segundo plato y las luces del salón fueron apagadas.

- Señoras y señores –se puso de pie Wei- es un honor para nosotros presentarles al mejor guerrero de la familia Li, recibamos a Li Xiaolang.

Todos en el salón aplaudieron, mientras Syaoran entraba con una ropa diferente. Tenía puesto un traje de Kung Fu negro con un dragón dorado pintado en su espalda, en el frente tenía el nombre LI en el pecho.

- El joven Xiaolang ha decidido probar su valía delante de la familia de su futura esposa, así que 5 de los mejores guerreros de nuestra familia lo darán todo para dejar a Xiaolang en el suelo.

El corazón de Sakura se apretó en su pecho, los hombres que entraron al lugar vestidos de blanco eran altos y fuertes. Ella sabía que Syaoran era fuerte, pero estos eran hombres maduros, Syaoran apenas cumplía 19 ese día. Sin embargo, por la mirada de Syaoran, ella sabía que estaba más que dispuesto a dejarlo todo en ese piso.

- Para que la pelea sea más justa hemos decidido tomar medidas.

- Gracias a Dios –suspiró Sakura.

- Así que el joven Xiaolang estará atado de manos durante la pelea.

- ¡¿Qué?! –dijo Sakura, pero no fue escuchada por el murmullo del salón.

- Damas y Caballeros hagamos silencio.

Wei procedió a atar a Syaoran de manos, en todo tiempo que estuvo haciéndolo Syaoran no dejaba de ver a Sakura a los ojos fijamente. La chica por su parte trataba de no gritarle que para todo esto, era peor que esos cuentos de terror de Naoko.

- ¿Qué tanto mira el mocoso para acá? Que se enfoque en su pelea.

- Cállate Touya –le dijo Sakura.

- Touya, lo más probable es que Syaoran-kun esté buscando inspiración en Sakura-chan –dijo su padre.

- Jejeje, se ve que no le has perdonado lo del baño, ¿verdad? –interrumpió Yukito.

- No fue culpa de Syaoran-kun –dijo Sakura por centésima vez en tres semanas.

¡Listos!, se escuchó la voz de Wei, al instante los 5 guerreros procedieron a atacar a Syaoran, el cual se defendía con vueltas y patadas, sin poder usar sus manos.

- ¿Por qué al mismo tiempo?

- No te quejes Sakura –dijo Touya- así es más interesante.

- ¡Syaoran-kun! –susurró Sakura.

Uno de los guerreros agarró a Syaoran por detrás, mientras otros dos iban al ataque, usando su espalda, Syaoran arrojó al que estaba detrás de él hacia los dos que venían tumbándolos. Otro de los guerreros usaba una especie de látigo, con el cual envolvió a Syaoran, pero este siguió dando vueltas hasta que el guerrero quedó cara a cara a él y le noqueó con la cabeza para luego golpearlo con ambos pies. El último guerrero sacó unos cuchillos, que hicieron que Sakura se encogiera en su silla. Comenzó a tirarlos hacia Syaoran, pero el chico aprovechó la velocidad del cuchillo para desatarse las manos, cuando el próximo cuchillo fue lanzado Syaoran le dio la vuelta con una técnica de manos y con una patada aumentó la velocidad del cuchillo devolviéndolo hacia el último guerrero quien quedó clavado en una columna agarrado de sus ropas.

Todo el mundo comenzó a aplaudir al ver que los 5 guerreros fueron derrotados, luego todos ellos hicieron una reverencia ante Syaoran, quien les devolvió el honor. Sakura respiró en su asiento, mientras también aplaudía, pero entonces Syaoran comenzó a quitarse la chaqueta y la ropa de debajo de esta.

- ¿Qué está haciendo ahora? –dijo Touya.

- Mira Touya –dijo Yukito- se le ven las marcas de los golpes que acaba de recibir.

- ¿Está haciendo esto para que veamos que no es un drama?

- ¡Atención! Ahora el joven Li demostrará su concentración en una prueba de flechas.

Sakura quería morirse cuando vio a varios arqueros entrar en el salón con arcos y flechas de metal, se acordó de lo ocurrido en la sala del Consejo. No bien entraron los arqueros, cuando Wei le vendo los ojos a Syaoran con una cinta negra.

- ¡Ay Dios! –gimió Sakura.

- Espero que Syaoran-kun sepa lo que hace –dijo Fujitaka a su lado.

Pero eso no fue todo, sino que los arqueros prendieron la punta de sus flechas en fuego y apuntaron a Syaoran, Sakura sentía que esto era una venganza por lo ocurrido delante del Consejo, por lo que se puso de pie, pero su padre le agarró del brazo antes de que hiciera algo.

- No te preocupes Sakura-chan, estoy seguro que tu prometido estará bien.

- Pero pero….

- Siéntate y esperemos a ver qué pasa.

- Si, monstruo –dijo Touya- Si esto es el compromiso, no me imagino la boda.

- Probablemente la boda sea algo más espiritual –dijo Yukito.

Sin previo aviso los arqueros comenzaron a lanzar sus flechas, sin un patrón específico, tiraban una y se preparaban a tirar otra. Syaoran las esquivaba y las desviaba con sus brazos y pies. Los arqueros comenzaron a hacer un círculo alrededor de Syaoran y este con los ojos vendados sacó en menos de un segundo su espada con la técnica de las manos. Entonces los arqueros eran más rápidos a lanzar una flecha detrás de otra, todas prendidas en fuego, ahí Sakura se dio cuenta de que por que se había quitado Syaoran la ropa de la cintura hacia arriba, una flecha le rozo el brazo dejando una cortada y una quemada al mismo tiempo, pero eso solo hizo que Syaoran se concentrara más en su tarea hasta que los arqueros se quedaron sin flechas.

- ¡Bravo! ¡Bravo! –se puso de pie Sakura aplaudiendo de la emoción y del alivio de que todo había pasado.

Todos los presentes también se pusieron de pie a aplaudir, mientras Syaoran se quitaba la venda de los ojos y hacia una reverencia a los invitados, luego de eso miro a Sakura fijamente y le extendió la mano. Sakura se quedó de estatua mirando a Syaoran hasta que una de las hermanas de este la tomó de la mano y le ayudó a caminar hasta donde estaba Syaoran.

- Mi prometida, Sakura Kinomoto, ha sido mi inspiración para ganar estos desafíos, y será mi inspiración para ganar otros durante el resto de mi vida.

El corazón de la chica latía fuertemente, mientras escuchaba las palabras del joven.

- No solo porque es delicada y digna de ser protegida, sino también porque sé que ella es fuerte y valiente, y lo da todo por su familia y amigos. Por eso es un honor para mí darle un regalo en esta noche.

En ese momento entró alguien al salón, cuando Sakura se volteó a ver se llevó una gran sorpresa.

- ¡Eriol-kun!

- Sakura-chan, felicidades en tu compromiso.

- Sakura –dijo Syaoran- este es el Tótem de la familia Li.

Eriol le entregó a Sakura una caja de madera cuadrada que Sakura no pudo evitar comparar con una caja de pizza. Al tenerla en sus manos se dio cuenta que pesaba mucho.

- Este Tótem es el símbolo de la familia Li, y es un honor guardarlo y protegerlo, honor que será tuyo de hoy en adelante. –dijo Syaoran.

- ¡Oh! –exclamó Sakura al abrir la caja.

En su interior había una enorme pieza de oro que formaba el nombre Li 李con un dragón envolviendo el símbolo. Sakura se dio cuenta de la gran responsabilidad que era ser el guardián de este símbolo.

- Sera un honor para mí guardarlo –dijo Sakura con una reverencia ante Syaoran.

- Gracias –susurró el joven dándole un beso en la frente- Voy a vestirme y luego vuelvo ¿sí?

- Sí.

Sakura tomó la caja en sus manos y fue a sentarse, mientras Syaoran salía del salón a refrescarse y cambiar su ropa nuevamente. Syaoran y Eriol salieron por una puerta que daba a la casa.

- Eriol, gracias por estar aquí.

- No es necesario –le dijo el joven mientras le seguía- fue un honor verlo todo desde el techo, allí dejé a Kerberos y a Spinel apostando cuando caerías al suelo.

- Aun así, sé que tienes muchos asuntos que atender en Inglaterra y viajar hasta aquí, cuando tendrás que volver a la boda también, son muchos viajes en un año.

- Bueno, no es para tanto. Además voy a visitar unas propiedades que me interesan comprar.

- ¿Aquí en Hong Kong?

- Si, así es. Tengo que prepararme para cumplir la promesa que le hizo tu madre a Sakura.

- ¿Qué promesa?

- Tú sabes, la condición del compromiso.

- ¿Condición?

- Cuando tu madre fue a Tomoeda y le prometió a Sakura que cuando se casara contigo, yo sería un mentor tanto para ti como para ella de los conocimientos mágicos de Clow.

El corazón de Syaoran se enfrió en su pecho, comenzó a pensar en las implicaciones de lo que Eriol le estaba diciendo.

- ¿Qué conocimientos? –preguntó tratando de actuar normal.

- Es que tengo muchos conocimientos de hechizos y prácticas que como mago Clow desarrollé en el pasado, pero que en mi nueva vida no tengo el poder suficiente para lograr. Sin embargo ustedes si, así que tu madre se puso en contacto conmigo para que te instruyera.

- ¡Oh!, ¿y Sakura?

- Bueno, poder mentorearlos a ambos viviendo en países diferentes no sería factible, pero el matrimonio resuelve ese problema.

- Sí –dijo Syaoran- así que mi madre le dijo a Sakura que, siendo mi esposa tú nos instruirías a ambos.

- Me impresiona la curiosidad de Sakura, ella quiere aprender cada día más, pero no para vana gloriarse, es un deseo puro.

- Y ahora que se va a casar conmigo, te tendrá a ti para que la instruyas.

- De otra manera, no podría ser, es decir, como líder del Clan Li, es más importante para ti aprender estas técnicas, que para Sakura.

- Entiendo. Se hubiese quedado afuera.

- Pero, todo ha salido bien, ¿no?

- Sí –dijo Syaoran muriéndose por dentro- creo que voy a tomar una ducha.

- Entonces voy al salón.

Syaoran se fue a tomar esa ducha que necesitaba, no solo para calmar su cuerpo después del combate, sino también para calmar su mente. Sakura se casaba con él para que juntos Eriol los instruyera en todo lo relacionado con magia. Tenía sentido, Sakura no sabía en verdad que hacer o que estudiar cuando fuera a la universidad, pero con lo relacionado a la magia…

Mientras el agua caía sobre su cuerpo, pensó en las reacciones de Sakura, cuando él le decía que tenía un truco o algo nuevo que enseñarle, cómo se emocionaba al aprender algo nuevo relacionado a la magia.

Él se había hecho una ilusión en su cabeza, planeo declarar sus verdaderos sentimientos a Sakura y fantaseo con la idea de que ella le correspondiera.

Pensé que ella tal vez… que tal vez….

Cuando Syaoran regresó al salón donde se realizaba la fiesta, ya se estaba brindando el postre. Se sentó en su silla y vio un hermoso lava cake, pero no le hizo mucha ilusión comerlo.

- ¿Syaoran-kun?

- ¿Eh?

- Te estaba diciendo que si quieres probar de mi pastel de fresas.

- No, no. Gracias.

- ¿Te sientes bien?

- Sí, es solo que… estoy un poco cansado.

- Tal vez deberíamos terminar y…

- No. Falta menos de una hora para que se acabe. ¿Te gustó todo?

- Sí –dijo Sakura con una sonrisa- y te prometo que cuidare bien del tótem.

- Sí…

- ¿Seguro que estas bien?

- Sí, sí.

- Tienes los ojos rojos –señaló Sakura.

- Me cayó shampoo en la cara –dijo Syaoran con una semi-carcajada.

- ¿Sabes? Hoy es tu cumpleaños, pero siento que no has disfrutado mucho con toda la planificación de la fiesta. Pero luego recordé que ya podemos vernos, claro con un acompañante, pero aun así, podrías venir a mi casa…

Syaoran miraba a Sakura, y mientras observaba cada gesto, cada mueca que hacia al hablar, su cara perfecta y sus hermosos ojos se recordaba a si mismo que no se la merecía. Tendría sentido que Sakura buscara alguna ventaja para casarse con él, ya que ella era mejor que él, así que las ventajas que él tenía como miembro de la familia Li, era lo único que le podía ofrecer a Sakura, y al mismo tiempo pensó que si ella podría obtener esos privilegios sin tener que casarse con él, esa unión no tendría sentido.


O.o

Esta medio oscuro, tan bien que iba el día. ¿Qué creen?

Nos leemos el jueves.